Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to aspire2write. We just translate with her permission.
Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de aspire2write, solo nos adjudicamos la traducción.
Stolen Heart
By: aspire2write
Traducción: Yanina Barboza
Beta: Melina Aragón
Capítulo 34
El martes volví a trabajar. Bella insistió en que no me tomara mucho tiempo libre del trabajo solo para pasarlo con ella. Tenía un deber, me recordó, y de mala gana hice lo que me dijo. Una parte de mí estaba contenta de haberla escuchado, porque nada me hacía más feliz que volver a casa para encontrarla allí. Traté de moderar mi esperanza de que ella eligiera mudarse aquí después de su asignación actual, así no estaría tan decepcionado. Esta era Bella después de todo. Ella tenía un espíritu aventurero y probablemente se dirigiría a la siguiente ubicación. Estaríamos bien; lo creía un cien por ciento. Aunque la extrañaría. Y me preocuparía por ella. Dios, me preocuparía por ella.
Cada tarde volvía a casa para encontrar a Bella terminando la cena o con esta ya en la mesa. Comíamos y luego encontrábamos alguna aventura cerca. Nuestras aventuras iban desde caminatas hasta visitar las tiendas locales y visitar el dormitorio. Bella quería ver todo lo que el lugar tenía para ofrecer, y yo quería hacer todo lo posible para que se enamorara de la ciudad. Si ella amaba la ciudad, eso solo podría aumentar mis posibilidades de convencerla de que se mudara aquí eventualmente.
Cuando llegué a casa el jueves por la noche, Bella se apresuró a poner la cena en la mesa. Había preparado filetes con papas al horno y judías verdes. La vista de ella, con el pelo recogido sobre su cabeza y los lentes deslizándose por su nariz, hizo que mi corazón se agitara. Quería eso todos los días, y tendría que esperar meses, más tiempo dependiendo de dónde eligiera su próxima asignación.
—Lo siento. Lo siento —se disculpó apresuradamente—. Mi reunión duró más de lo planeado.
—¿Reunión? —pregunté mientras me acercaba para besarla.
—La reunión con el general estuvo bien, pero el comité de selección de la escuela me demoró. —Sonreí ampliamente. Desde que regresó a la base, había estado trabajando para llevar a Newton a la escuela de medicina. Estaba convencida de que tenía que ser médico. Newton se había vuelto tímido cuando ella lo elogió y le agradeció por su trabajo y le explicó que no había tomado la ruta de la escuela de medicina por dinero. Ella estaba decidida a que eso ya no fuera una barrera para él.
—Huele increíble —le dije mientras la seguía a la mesa.
La cena fue maravillosa pero apagada. Bella trató de involucrarme en una conversación, y honestamente intenté participar, pero mi mente seguía divagando. No podía dejar de pensar en ella volviendo a la base. Después de comer, ayudé a limpiar la mesa, ella lavó los platos y yo los sequé. En un momento, estaba rociando un plato y un chorro de agua tibia golpeó mi estómago. Miré mi camisa medio empapada y luego lentamente a ella. No me estaba mirando, pero pude ver la sonrisa en su rostro. Extendí la mano y le eché espuma. Ella jadeó y me miró con incredulidad.
—Hiciste eso a propósito —acusó. Dominé mis rasgos.
—No sé de qué estás hablando —respondí inocentemente. Ella dudó por un momento, y ambos nos estiramos por el rociador al mismo tiempo. Llegué primero, pero solo por un pelo. Peleamos por él unos segundos antes de que ella apretara la boquilla, que me apuntaba directamente. Su risa resonó por la casa. Cerré el agua, la levanté por la cintura y la hice girar.
—¡Edward! —Todavía se reía mientras la sentaba en la encimera de la cocina. Me reí y me alejé solo el tiempo suficiente para quitarme la camisa. Se mordió el labio mientras me miraba. Me volví a poner entre sus piernas, y ella envolvió sus brazos alrededor de mis hombros. Besé su hombro, arrastrando mis labios sobre su deliciosa clavícula. Podía sentir su tarareo en mis labios, haciéndome mordisquear la base de su cuello. Ella gimió ante la acción—. Estás todo mojado.
—Tú también lo estarás —susurré. Su respiración era pesada y sus manos vagaron por mi cabello.
—Estás teniendo éxito. —Inclinó la cabeza hacia atrás disfrutando de mis atenciones por unos momentos—. Una chica podría acostumbrarse a esto.
—Sabes tan bien. —Ella gimió cuando mis labios viajaron más abajo, bajando su camisa para exponerla, así podía succionar su hermosa piel pálida.
—Edward. —Mi nombre salió de sus labios carnosos, y me moví para presionar los míos sobre ellos—. Llévame a la cama.
Más tarde esa noche, yacíamos en la cama disfrutando de estar en presencia del otro. Bella estaba bocabajo, con los brazos cruzados debajo de su cabeza. Ella había sacado la pierna de abajo de la sábana diciendo que hacía calor. Su movimiento había bajado la sábana para cubrir solo su mitad inferior. Su espalda estaba ligeramente arqueada, la pendiente en su columna cautivándome junto con esos dos hoyuelos que se encontraban en la parte superior de su delicioso trasero.
—Podríamos hacer esto todos los días —le dije mientras pasaba mis dedos ligeramente por su columna —. Por supuesto, probablemente no sería todos los días. Necesitaríamos descansar al menos una vez a la semana. —Ella se rio, su nariz se arrugó con el movimiento—. Sin embargo, honestamente. Te quiero aquí. —Era la primera vez que lo decía tan directo, y mis nervios estallaron—. Te quiero a salvo. —Ella puso los ojos en blanco, y todo lo que pude hacer fue rodar los míos—. Lo más importante, te quiero conmigo. Quiero construir una vida contigo, más temprano que tarde. —Ella me miró por un largo segundo, y me preparé para que me desilusionara.
—De acuerdo. —Espera. ¿Qué?
—¿Eh? —Ella sonrió con indulgencia.
—De acuerdo.
—¿De acuerdo? Como en... ¿de acuerdo? —Se rio de mí antes de inclinarse y besarme suavemente.
—En realidad, ya firmé un contrato para el hospital de la base, comenzando la próxima semana. Ya no puedo quedarme allí. Es —hizo una pausa—, difícil. —Podía escuchar algo en su voz, algo que no podía identificar, pero estaba muy abrumado por la felicidad. No pude evitar atraerla para un beso. Ella se quedaba. Se quedaba conmigo.
¡Hola!
¿Nos cuentan qué les pareció el capítulo? El próximo es el epílogo y nos despedimos de esta historia.
Muchas gracias por los comentarios en el capítulo anterior: rjnavajas, Kriss21, tulgarita, Flor Santana, alejandra1987, Isabelfromnowon, patymdn, cavendano13, Lady Grigori, NarMaVeg, Pam Malfoy Black, LizMaratzza, rosana, krisr0405, Esal, Chiqui Covet, BereB, Liz Vidal, Brenda Cullenn, Lizdayanna, Pili, somas, Tata XOXO, vanex, jupy, AriGoonz, Fallen Dark Angel 07, TheYos16, CeCiegarcia, sandy56, Elizabeth Marie Cullen, Srita Cullen brandon, Mar91, Car Cullen Stewart Pattinson, bealnum, nydiac10, Adriu, saraipineda44 y Tecupi.
¡Hasta el próximo capítulo!
