Hola! Les traigo el segundo capitulo! Para los que no saben, este fic está conectado con un "universo" que estoy escribiendo, lo llamo "FicVerse" . Disclaimer: Los personajes no son míos les pertenecen a sus respectivos dueños.
Disfruten de la lectura!
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Capitulo 2: Suspiro
Los sonidos de los motores de las motocicletas y hombres rudos con cervezas en mano. La mayoría de los que estaban ahí tenían aspecto criminal. Hiro le gustaba meterse en líos y GoGo a su lado, le encantaba aún más.
Algunos grupos veían la motocicleta de la chica del mechón morado, tenía un diseño aerodinámico que la hacían ver veloz y con el conductor adecuado, obviamente.
-Oye GoGo ¿Estás segura en competir contra estos tipos? Parece que llevan accesorios extra. -Hiro vio a los demás pilotos con cadenas y bates de beisbol.
-No es la primera vez que hago esto Hiro ¿Como crees que tuve ese moretón en mi espalda?
-Si lo recuerdo. -En muchacho la miró. -Cuidado ¿Si?
-Apuesta todo a mi.
-¿Como sabes que ganarás?
-Voy a ganar Hiro. -GoGo le guiñó el ojo.
Se acomodó junto con los demás adversarios en la linea de meta. Hiro no contaba con mucho dinero encima, pensó que saldría a comer helado o una pizza, no que estaría en medio de matones y pandilleros. Apostó todo su dinero en GoGo, confiaba en que ganaría. Entre las motos, una chica se colocó frente a ellos alzando sus brazos y contando hasta tres con la multitud, al llegar a cero, los bajó y las motos arrancaron.
GoGo quedó última, adelante tenía seis adversarios, unos llevaban cadenas, otros bates y un par con sus puños, sólo el que iba primero traía unas manoplas. Pasó uno y éste le intentó pegarle una patada. Hiro le preguntó a un par de muchachos cuantas vueltas tenían que dar los pilotos, "solo una" dijeron, y con razones obvias, GoGo corría una carrera que llegaría a quitarle su movilidad o la vida. Ella le gustaba la velocidad, lo demostraba aquí y cuando ayudaba a su equipo a defender la ciudad con su traje, logró pasar tres adversarios más quedando sexta. El quinto le causaba problemas, ondeaba su cadena hasta lograr golpearla y derribarla. Ella esquivaba balas siendo heroína, y un motorista con una cadena no era problema. Antes de que el adversario la golpee, GoGo se arrimó hacia él, haciéndolo chocar contra potes de basura, ahora ella quedó quinta.
-¡Esto está genial! Pero no puedo evitar en preocuparme por ella ¡Pero esto está genial! -Hiro vió como las motos giraron por la plaza, ahora era la recta final.
GoGo y cuatro oponentes. La veían acercarse por los espejos y entre ellos planearon una jugada sucia. Ella aceleró viendo un espacio y calló directamente en una trampa. Dos a su izquierda y los otros dos a su derecha la arrimaron, con sus bates de beisbol. Uno pegó en el acelerado, si no fuera por sus reflejos, ella no tendría una mano. Quiso pegarle una segunda vez pero el bate le fue arrebatado. GoGo metió el palo de madera en la rueda en pleno movimiento, el oponente voló por los aires hasta aterrizar en la calle. Pateó al de la izquierda y esquivó a los del frente, aceleró hasta el fondo y por segundos iba a quedar cuarta. Hiro veía como ella bajaba de la motocicleta, sacándose el casco que cubría su cabeza. Notando eso, ella le sonrió.
-¿Que te dije Hiro?
-Guau... Guau... ¡GUAU! GoGo eso fue genial. Y como derribaste a los demás ¡Eres una furia! Van a tener que usar muletas ¡Pero fue súper!
-Gracias, ahora agarra el dinero y sube a mi moto lo más rápido que puedas.
Hiro agarró el dinero que se ganó, apostando a su compañera, que se triplicó. Podía comprar un auto con lo que ganó. Viendo las caras de los amigos de los rivales de GoGo, Hiro se subió a la motocicleta y ella aceleró, dejando atrás el barrio chino.
Habían parado frente al puente Golden Gate, la noche era espectacular, veían los zepelines surcar los cielos y las estrellas adornando con sus luces. Compraron hamburguesas que comían con gusto después de la carrera ilegal.
-GoGo, la pasé grandioso. Lástima que los demás no pudieron venir. ¿Ya te habían visto correr así?
-A Fred le encanta, a los otros dos les asusta pero se que les encanta verme correr. ¿Que vas a hacer con el dinero?
-Guardarlo supongo. -Dijo Hiro con la boca llena.
-¿Guardarlo? Bah es tuyo, haz lo que quieras.
-Si quieres te compro algo, además el dinero es tuyo tambien.
-Jaja ¿Que me vas a comprar, un oso de peluche?
Hiro solamente rió por eso. Después de haber comido las hamburguesas, la chica lo llevó de regreso a la casa. Bajó de la motocicleta de un salto y quedó frente a GoGo.
-Oye no quiero parecer un acosador pero... Estuviste impresionante.
-¿Me estabas viendo correr? ¿O estabas viendo otra cosa? -Dijo GoGo levantando el visor de su casco mirándolo.
Hiro tartamudeó al mismo tiempo que sus mejillas se formaban coloradas. La chica le golpeó el hombro con su puño a la par que soltó una pequeña risa.
-Sólo estoy jugando tonto... Pero me agrada mucho que te gustó verme correr... Hiro ¿Nos vemos mañana?
-Si si, en la entrada de la universidad. ¡Chócala! -El muchacho chocó su puño contra el de GoGo.
Ella aceleró y se alejó dejando el humo de la motocicleta em el aire. Hiro la veía hasta que se apartó del campo de visión. Miró el suelo y soltó un leve suspiro al tiempo que entraba a la casa. Había tenido una noche espectacular con GoGo, mañana la vería otra vez y eso le agradaba mucho.
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Continuará...
