Hola a todos…oigan que paso aquí… ¿Qué hace esta foto en mi perfil? …Ninetales, debió cambiarla, solo ella y Lucario conocen la contraseña de mi cuenta en fanfiction.
Una vez aclarado esto, el autor llamo a su amiga mientras estaba conectada a través de Skype...
Arcanine…que alegría saber de ti —exclamo emocionada la pokemon de fuego—
Oye ¿de dónde sacaste esa foto?
Es lo primero que pregunta en lugar de saludar, decirme que me extrañas o algo por el estilo… —pregunto algo molesta—
Perdón, ando algo acelerado, me tome como cuatro latas de Monster por mis guardias y aun no se me baja el efecto…
No deberías tomas esas cosas, son como un paro cardiaco enlatado…
Los necesitaba….
Esta bien, entiendo, sobre la foto vine a visitar a tu madre y la encontré cuando ordenábamos unas cosas en tu bodega… que buenos recuerdos ….
fue cuando nos conocimos en el kínder, recuerdo que eras algo coqueta, algo que no ha cambiado…por cierto donde esta Lucario…
Ella se fue de fin de semana con su familia a unas aguas termales —respondió — creo que no le gusta cuando te vas, se pone algo triste y molesta…
¿Y eso es noticia reciente? …
No idiota, ella se puso peor, no es la típica Tsundere que conocemos…
Esta bien, dile que en vacaciones estaré por allá…sabes que mejor no le digas nada, llegare a México en mi cumpleaños…ya que estas aquí porque no presentas el capítulo…
¿Porque no lo haces tú? —pregunto—
No puedo…el efecto del Monster acaba de pasar y estoy a punto de desmayarme… —dicho esto el autor cayo al suelo preocupando a la pokemon de fuego—
Sin embargo, esa preocupación se transformo en ira cuando vio a cierta homónima de tipo hielo-hada entrar al cuarto de su "amigo"
Oh arcanine, I told you not to take those things, come here let me pamper you —dicho esto acurruco entre sus generosos atributos al inconsciente autor provocando que Ninetales escupiera fuego…literalmente—
Óyeme maldita aprovechada, déjalo en paz...espera… ¡qué demonios crees que haces! —pregunto al verla quitarle su ropa—
You shouldn't sleep with so much clothes on, even if you're a fire Pokemon you can give a heat stroke —decía mientras le quitaba la camisa y acariciaba su pecho— Incredible, I see that you stay in athletic condition…
Se acabo, ¡esto es la guerra! ¡prima Medicham necesito tu ayuda! ¡quiero que me teletransportes a donde esta Arcanine en este instante! —exclamo furiosa mientras se alejaba del monitor de su computadora—
Como veo que las cosas se salieron de control creo que es mi turno presentar este capítulo, particularmente corto y lleno de huecos que conforme avance la historia, el joven Arcanine ira respondiendo —decía la I.A. —
Cargando…cargando…cargando
Capítulo 4 soy un guardián…
Miedo, angustia, desesperación y toda esa clase de sentimientos de terror invadían a la pelirroja que estaba parada frente a la puerta donde el chico que le habia robado el corazón, habia entrado ya hacia una semana. Ella no sintió que fuera una semana, pareciera que habían sido años los que habían pasado en espera del azabache, no sabía porque, pero algo dentro de ella le decía que las cosas cambiarían...no necesariamente para bien de todos.
El está bien hija —decía una suave voz, la pelirroja giro para ver a la madre del entrenador quien traía a pikachu en su hombro izquierdo—
Zoey se quedó un par de segundos mirándola, no podía negar el gran parecido que ella poseía con su hijo y menos con su padre…
Cuando se enteró de que su amigo era el nieto de uno de los hombres más ricos del mundo, casi sentía como el alma se iba de su cuerpo, sabia de Oliver Queen, todos lo conocían: un empresario muy visionario, filántropo, incluso entre sus grandes proezas estaba el haber ostentando el título de maestro campeón de Sinnoh durante mucho tiempo, claro después de que Cinthya se lo arrebatara en uno de los combates pokemon más avasalladores que alguna vez hubiera visto, se decía que estas eran peleas que solo pasaban una vez en la vida.
¿estás bien? —nuevamente pregunto—
Si…es solo que…no me habia percatado de que usted se parece mucho a Ash y con pikachu en su hombro…
Ya me lo habían dicho muchas veces, sé que estas preocupada, pero debes ser paciente…
¿usted se encuentra bien? —pregunto al verla tan tranquila—
Temerosa…esa habitación es un recurso muy extremo, antes de que yo naciera, mi padre entro a esa habitación para acelerar su entrenamiento y lo que vi en el video…
¿Qué paso? …
No puedo decírtelo, no es algo que una chica como tu…
Vi como asesinaron a mis padres mientras una mujer encapuchada mataba a los infelices, asi que no me venga…
sé lo que te paso… yo fui quien te salvo —ante esta revelación Zoey retrocedió por las palabras de la castaña— sígueme….
La pelirroja quería respuestas, asi que la siguió sin vacilar, muchos de los guardianes a veían con curiosidad, a pesar de que ella se quedó en el complejo mientras Candice regreso a Snowpoint a sus obligaciones como líder de gimnasio, no sin antes prometer con su vida que no revelaría el lugar de la entrada.
Obvio las armas filosas que apuntaban a su cuello fueron un incentivo muy convincente para que ella lo jurara, si bien Ash estaba molesto, no podían arriesgarse a que las organizaciones criminales supieran sobre su paradero…la cantidad de cadáveres que ellos dejarían levantaría sospechas de aquellos que no sabían de su existencia.
Recuerdo que estaba haciendo un trabajo clandestino…en ese entonces mi sangre de guerrera aún seguía ardiendo con el fuego de la batalla, supongo que la razón de esto es que Ash habia nacido y quería un mundo seguro para mi hijo de 6 años…a pesar de que me habia retirado de mis deberes como guardiana. Se trataba de algo simple, asi que lo acabe en cuestión de horas…quería visitar a mi padre y tratar de que las cosas entre nosotros mejoraran, cuando escuche el estruendo que venía de una casa —explico mientras pasaba a su habitación seguido de la pelirroja— esto te recordara algo…
Cuando delia se giró Zoey abrió los ojos de tal forma que sus globos oculares se saldrían de sus cuencas en cualquier momento, se trataba de aquel cuchillo que habia usado como defensa en caso de que la "extraña mujer" le tratara de hacer algo.
Lloraste durante mucho tiempo, pensé en llevarte a la mansión de mi padre, pero esto podría dar malos entendidos, por suerte la enfermera Joy era mi amiga de la infancia y ella te recibió, recuerdo que no me querías soltar y no era para menos, pero también me di cuenta de algo…te convertirías en una mujer muy fuerte…
¿Cómo esta tan segura de esto? —decía mientras agachaba la mirada—
Una niña de tu edad se hubiera sumergido en la tristeza y soledad, a tal punto que no tendría fuerzas para vivir, pero tú te aferraste a la vida, eres una guerrera como yo…
Nunca eh matado a nadie y no es algo que quisiera…
Me refiero a que tienes convicción, pese al riesgo que corrías cuando golpeaste al bastardo no te amedrentaste, tomaste el cuchillo para defenderte y ahora…muchos años después me encuentro con la noticia de que ganaste el gran festival de Sinnoh —decía mientras posaba su mano en el hombro de la chica que reacciono al estímulo— todos somos guerreros en cierto modo…
Zoey la abrazo mientras algunas lágrimas escurriendo por sus ojos, ella se separó y la miro con detalle.
Si se parece mucho a su hijo, él también es un chico muy bondadoso…
Gracias querida…
Paso un rato y la pelirroja se quedó platicando con la madre del azabache, era sorprendente que ella le contara sobre cómo fue su vida antes de que naciera el chico, ella era una asesina y por algunos segundos parecía arrepentida de sus acciones, sin embargo, al hablar de su hijo y de todo lo que hacía, como su infancia fue tan maravillosa, la hacían olvidar esos sentimientos de culpa.
¿En verdad pikachu y Ash no se soportaban? —pregunto la pelirroja mientras tenía al pequeño pokemon en su regazo— es algo difícil de creer
era muy realzo a seguir sus indicaciones y siempre terminaba electrocutando a mi niño, al menos hasta que vio que podía confiar en él, después de eso se volvieron inseparables….
Pensé que con esa habilidad que usted me dijo que su familia tenía…
Creo que tengo que explicarte nuevamente, espero que con una demostración logres entender porque somos un pilar en el equilibrio entre humanos y pokemon —ambas mujeres salieron y se encaminaron a un enorme jardín que estaba iluminado por el sol de la montaña—
A pesar del clima exterior la cantidad de plantas y pokemon era increíble, aun mas considerando el enorme espacio que era.
Muy bien ¿Cómo te lo demuestro? —decía la castaña mirando a su alrededor, fue cuando se percató de un pokemon en particular que se adentraba en uno de los lugares escondidos de la jungla artificial— ahí está sígueme y hagas lo que hagas no te separes de mi…
Cuando se acercaron escucharon claramente un gruñido seguido de un enorme Arcanine que salía molesto por la presencia de ambos, un par de Growlithe y un pequeño Vulpix salieron curiosos, pero rápidamente el pokemon de fuego les gruño y se paró frente a ellos.
Escúchame, lo que voy a hacer es algo que no debes intentar, no hagas ruido porque necesito concentrarme y podrías alterarlo más de lo que ya está —decía en voz baja mientras extendía su mano a pesar de las intenciones del pokemon por atacarla—
Lentamente pero constante se acercó al pokemon que pronto comenzó a cargar un ataque de fuego. Zoey estaba a punto de sacar a su gastrodon por si las cosas se salían de control, pero algo sorprendente paso.
Pese a su expresión de furia, delia poso su mano en el rostro del pokemon, esta comenzó a brillar y en un par de segundos el pokemon de fuego se encontraba calmado mientras la silueta de la mano de la castaña se quedó impresa en un hermoso color azul celeste. Cuando ella miro a Zoey, se percató de aquel azul espectral que vio en los ojos de Ash cuando peleo contra aquella chica, solo que se notaba la calma de la castaña quien le insistió en acerarse al pokemon de fuego.
Vamos linda, acércate que no te hará daño —decía mientras acariciaba al can de fuego y este cedía ante los mimos—
¿Cómo es posible eso? Hace unos instantes estaba más que dispuesto a atacarnos —exclamo la pelirroja algo temerosa— ¿Qué le paso a sus ojos?
mi familia posee una particularidad, podemos concentrar nuestra aura para lograr calmar hasta al pokemon más violento que encontremos —decía mientras sus ojos aún seguían con ese matiz celeste— por eso ellos confían en nosotros a pesar de que existen personas dispuestas a hacer daño de manera indiscriminada….
El pokemon de fuego se quedó mirando a la pelirroja, ella noto que ahora sus ojos brillaban con el mismo tono celeste que los ojos de la castaña mayor, luego de unos segundos comenzó a acariciarla con su rostro y ella le correspondía.
Es increíble ¿Ash podrá hacer esto? —pregunto mientras un pequeño Growlithe se acercaba a ella y se restregaba en su pierna—
Esa es la idea…
¿también tendrá que matar? ….
Existe esa enorme posibilidad —decía mientras se sostenía el estómago—
No le agrada la idea de que Ash…
Por eso me aleje de todo esto, pero veo que esta responsabilidad…esta maldición seguirá a mi familia hasta el final de los tiempos, es algo que está en lo más profundo de mi ADN, y por desgracia es algo que Ash también portara por el resto de su vida —decía mientras el can de fuego al percatarse de la angustia de la guardiana fue a consolarla— gracias por esto…
Aquella anciana nos dijo lo mismo…pero tengo curiosidad ¿en serio son descendientes de reyes? —pregunto acariciando a un pequeño Growlithe mirando a pikachu jugar con los otros cachorros—
Nuestro árbol genealógico es muy variado, incluyen líderes militares, sacerdotes, grandes médicos, filósofos y reyes muy sabios, asi como mercenarios y asesinos muy famosos, cuya mención de su nombre causa temor hasta en el más valiente —decía mientras estaba con aquel pokemon de fuego—
Increíble…sabía que era un chico único —dijo suspirando— pero nunca pensé en esto….
¿crees que mi hijo es un chico especial? —pregunto la castaña al notar como lo habia dicho—
Claro, antes de esto, sabía que era alguien muy valiente, fuerte, dispuesto a afrontar cualquier reto sin dar un paso atrás…además no puedo negar que es un chico muy apuesto….
Zoey no se dio cuenta de lo que habia dicho, sin embargo, la castaña habia escuchado claramente, además tenía muy presente lo que habia ocurrido entre ellos hace una semana que entro a las puertas del tártaro, dejo que la chica siguiera suspirando el nombre de su hijo mientras sacaba una libreta de tamaño bolsillo y en la primera hoja donde tenía escrito "candidatas a futura esposa de Ash" agrego el nombre de la pelirroja donde ya estaban anotados el nombre tanto de May como de Dawn.
Hola…tierra llamando a Zoey —la pelirroja reacciono ante la voz de la castaña—
¿Sucede algo? —pregunto sin percatarse de lo ocurrido—
Nada sera mejor que nos vallamos —dicho esto la castaña acaricio al pokemon de fuego junto con sus cachorros
Parpadeo un par de veces y sus ojos dejaron de brillar en ese tono azul, de la misma forma que los ojos del pokemon de fuego, quien comenzó a caminar hacia donde estaba escondido mientras era seguido por sus crías, excepto por una que estaba insistente en que la pelirroja se quedara.
Vamos pequeño, debo ir a ver unas cosas y tú debes volver con tu mami —exclamo al verlo sujetar su pantalón— oye, este pantalón es mi favorito….
Creo que le agradaste…sabes los pokemon que están en el santuario no confían en otras personas que no sean guardianes y aun asi pueden ser muy agresivos con nosotros —decía la guardiana divertida por ver esta escena— déjame ayudarte…
Nuevamente la mujer uso aquella técnica para "conectarse" con el pequeño pokemon de fuego, lo que vio la dejo sorprendida, pero al ver a la madre del cachorro entendió esta situación, asi que el pequeño se relajó y el pokemon de fuego lo levanto de la piel que rodeaba su cuello, llevándoselo con una cara de tristeza por separarse de la chica pelirroja, cosa que ambas mujeres notaron.
Creo que quería que me quedara más tiempo…me da algo de tristeza verlo asi…
Te sorprenderías al saber….
saber ¿qué? —pregunto—
Olvídalo, tu debes darte cuenta a su tiempo…por cierto aun no me has dicho que has estado haciendo todo este tiempo….
Bueno ya que gane el gran festival de este año, debo esperar mínimo otros dos si es que quiero volver a competir, asi que eh estado entrenando en el gimnasio de la maestra Candice —decía mientras seguía a la castaña— eh trabajado en nuevas rutinas con mis pokemon…
Eso es bueno querida…me recuerdas mucho a dos amigas de mi Ash….
¿De casualidad no se refiere a Dawn y May? —esta respuesta sorprendió a la castaña— Dawn y yo nos conocemos desde hace mucho y May la conocí en el festival de Publio.
Ambas parecían muy empáticas puesto que hablaban con naturalidad, mientras tanto en otra sección iris se encontraba practicando con Axew y su Gible que habia capturado hace poco, los dos pequeños pokemon dragón estaban entrenando fieramente mientras eran observados por un sujeto con una capucha y capa de color morado, en su cintura portaba una espada corta y contaba con la indumentaria de los guardianes.
Eso suficiente jovencita…
Los tres se detuvieron cuando el sujeto hablo y junto a él, un Garchomp con una cicatriz en su ojo se acercaba y miraba a los pokemon con algo de seriedad, obviamente los tres se sintieron intimidados por la presencia de ambos.
Veo que Oliver tenía razón…una chica que es capaz de entender a los pokemon tipo dragón —decía en forma de alago provocando que la morena se sonrojara— pero es obvio que te falta madurar….
¡me está diciendo niña! —exclamo molesta—
No te lo estoy diciendo …te lo estoy afirmando —una mirada de aquel sujeto fue más que suficiente para que ella se pusiera nerviosa— escúchame bien, la única razón por la cual acepte entrenarte es porque le debía un favor a Oliver…asi que es hora de que aprendas una cosa…regla numero 1: ¡respeta a tu maestro!
Iris no sabía cómo responder esto, ese sujeto era más intimidante que Drayden y eso era decir mucho.
Regla numero 2: no me interesan tus berrinches de niña malcriada, aprenderás como ser una verdadera domadragones a mi modo y si veo que no pones dedicación…aunque Oliver me torture…no volveré a aceptar a una mocosa como alumna….
Regla numero 3: obedecer todo lo que te diga sin cuestionar….
La morena estaba a punto de estallar por todas las veces que le dijo niña, pero al mirarlo esa ira desaparecía y algo de temor la hacía razonar, no debía provocar a ese sujeto.
Muy bien, ya que todo está claro quiero ver a todos tus pokemon…
Espere ¿todos?
Si todos, necesito evaluar tu calidad como entrenadora asi que saca a todos….
Pero no se supone que…
¿tengo que recordarte la regla número 3? —pregunto seriamente—
Obedecer todo lo que diga sin cuestionar….
Veo que te quedaron muy claras, asi que ¿Qué estas esperando? ¿una invitación? —decía mientras se cruzaba de brazos—
Lentamente la peli morada saco a todos sus pokemon y el sujeto inspeccionaba con detalle a algunos, Emolga se opuso a que la cargara, pero algo dentro de ella le decía que ese sujeto a pesar de su apariencia tan siniestra, no era una mala persona.
Quien realmente no podía quedarse quieto era dragonite, el pokemon dragón al ver al Garchomp parado detrás del sujeto, no se resistió a tratar de encararlo, sin embargo, este permanecía sereno a pesar de los gruñidos de su igual, el cual no se estaba tomando bien que el pokemon de tierra lo ignorara.
Muy bien, puedo ver que tu calidad como entrenadora…es promedio…
¿que?
Asi es, veo que muchos de tus pokemon no te respetan, por eso no pueden seguir tus ordenes, pero lo podemos solucionar, primero vamos a trabajar en esa actitud tan malcriada y altanera que posees —decía mientras su Garchomp asintió ante la idea de su entrenador— asi que vamos…
El caminaba hacia una de las salidas al patio exterior, donde algunos entrenaban su resistencia, lo más impactante era que a pesar del frio que hacía, comenzaba a quitarse la parte superior de su ropa, quedando con el torso desnudo, pero eso no fue lo que impacto a la morena ni a sus pokemon.
Pero que…que le paso —exclamo impactada por todas las cicatrices que tenía—
Gajes del oficio…ahora niña quiero que te quites tu abrigo y salgas conmigo…
¡esta demente! ¡no lo hare, odio el frio! —exclamo tiritando—
Creo que no me escuchaste quítate tu abrigo y sal ¡ahora! —exclamo con fuerza— porque si no lo haces te arrojare al montículo de nieve que está ahí afuera
No tiene las agallas…
Lo que iris no debió decir fueron exactamente esas palabras, puesto que aquel sujeto con un movimiento de su espada corto la ropa invernal de la morena, seguido de esto la tomo de uno de sus brazos y la arrojo con fuerza, la nieve amortiguaría su caída, pero ese no era el objetivo de esto.
No debiste retarme…valla es un día fresco —decía mientras la morena salía del montículo temblando con fuerza—
¡llama a esto un día fresco! —grito mientras trataba de que su cuerpo generara calor—
Muy bien, lo primero sera un poco de meditación…siéntate aquí…
Iris estaba saliendo del montículo mientras todos sus pokemon observaban.
Co.…como…qui...quiere que…y.…yo…
Todo sera respondido a su tiempo, solo si te lo mereces, siéntate y concéntrate —la morena trato de sentarse, pero el suelo estaba aún más frio— tu mente es más poderosa de lo que algunos pueden imaginar, nuestro cuerpo físico solo es una limitante, la verdadera fuerza proviene de tu interior…
Iris no sabía cómo esto le ayudaría a ser una mejor entrenadora de pokemon tipo dragón.
particularmente los pokemon de tipo dragón respetan el poder interior de sus entrenadores, esto sirve como base para entenderlos, una relación basada en el respeto mutuo —decía mientras observaba a la chica tratando de no morir en la intemperie—
debes aislar todas las distracciones, silenciar la tormenta que hay en tu mente solo entonces…alcanzaras la concentración total….
Es…esto...co…como…m.…me…a…ayudara…
Como dije, todo sera respondido si te lo mereces….
Mientras Iris parecía evitar morir de frio, las cosas estaban algo violentas en una de las salas comunales, puesto que Oliver tenía sometido del cuello al que debería ser su líder, quien al hacer un comentario fuera de lugar mencionando a la esposa y al nieto del azabache, si habia algo que no debías decir frente a un Queen, era algo relacionado con desprestigiar a su familia.
Ya b.…basta...te...ordeno que…me…su…sueltes…
Qué curioso ¿dónde está esa valentía que tenías hace unos momentos cuando hablaste de mi esposa con tanto desprecio? —respondió seriamente mientras apretaba su agarre—
sabes que él te está provocando, no caigas en su juego…
él quiere jugar con fuego…pero teme quemarse…siempre fuiste un cobarde sin remedio, una asquerosa alimaña que solo sabe escudarse en otros…
Oliver lo dejo caer y era asistido por algunos guardianes que estaban a su alrededor, luego el azabache se dispuso a retirarse.
Debería mandarlo a que lo castiguen…
Tu tuviste la culpa y sabes muy bien que nadie puede tocarlo, tiene muchas amistades muy poderosas y gran influencia —respondió ayudando a que se ponga de pie— sabes que solo rechazo tu puesto por una razón…
Como sea, solo espero que su nieto no sea tan realzo a seguir una simple instrucción…
Yo lo dudo, toda su familia es caracterizada por lo tercos que pueden ser…
Lejos de ahí Oliver estaba mirando el horizonte, sin percatarse de que estaba en el mismo lugar donde habia encontrado a su nieto, de pronto un dolor en su hombro lo hizo volver a la realidad, aún tenía secuelas de ese combate y su cuerpo no se recuperaba como antes.
Mierda…
¿Estás bien, papá?
Delia…es solo un esguince, nada de qué preocuparse, lo mismo debería preguntarte a ti…
Estoy bien….
Hija, sabes que no puedes engañarme…
Es verdad…es solo que…
El azabache abrazo a su hija mientras ella se sentía mejor, fue una sensación tan cálida que no tardo en corresponderle.
Lo sé, pero debemos prepararnos para esto, estar en ese lugar te cambia…de formas que no puedes imaginar.
Un reloj comenzaba a sonar en todo el recinto, para muchos seria como si el infierno estuviera a punto de desatarse en la tierra, en parte eso era verdad, puesto que las puertas del tártaro se abrirían…
Debemos estar ahí…ahora es cuando más nos necesitara…no como guardianes, sino como su familia…
Ambos bajaron del árbol y tomaron caminos distintos, un par de minutos más tarde, estaban vestidos con aquellas ropas ceremoniales mientras una niebla aparecía en toda la zona donde se encontraban todos esperando la salida del azabache.
Delia y su padre estaban más nerviosos, los amigos de su padre estaban impacientes y el supuesto líder tenía una cara de aburrimiento por tanto escándalo, misma que su aprendiz tenía reflejada en su rostro.
Doce campanadas…fue lo que retumbo en los oídos de todos provocando que un escalofrió recorriera su espalda de aquellos guardianes que conocían la leyenda de ese lugar.
Los civiles que se encontraban ahí estaban aterrados por el ambiente tan siniestro y misterioso que se sentía por toda la zona.
Entonces paso, las puertas se abrieron expulsando una ráfaga de aire, seguido de un olor muy repugnante, pasaron solo unos segundos cuando una silueta se vio caminando a través de la luz de color verde que salía de dicha habitación.
Sus pasos eran erráticos y muy lentos, ninguno de los presentes estaba preparado para ver al azabache en tan deplorable condición, aterrando a su actual compañera de viaje y a la pelirroja.
Ash ketchum podía presumir que habia presenciado muchísimas cosas, desde ser testigo del poder del dios pokemon hasta recibir el ataque directo de dos pokemon legendarios y vivir para contarlo con un daño mínimo, sin embargo, por su brazo derecho escurría sangre que escapaba de una herida muy profunda en esa zona, en su pierna traía una especie de vendaje manchado con el líquido carmesí, el cual escurría por su ojo izquierdo, cerrado por la herida que no paraba de sangrar.
Debido al cansancio y sus heridas el azabache cayo inconsciente mientras un ligero charco de sangre se formaba debajo de este, la primera en salir del shock fue su madre.
La castaña con ayuda de su padre tomó al entrenador inconsciente y lo llevaron de urgencia a la enfermería, donde Baki y sus aprendices comenzaron a tratarlo y revisar su condición, los demás aún estaban en shock por ver al chico en ese estado preguntándose ¿Qué le habia pasado dentro de esa habitación?
Delia…tu hijo esta estable…pero encontramos varias cosas…escúchame, esto es duro —decía la anciana mostrándole las radiografías y fotos de todas las lesiones de su hijo— tiene cono 20 fracturas y varias no sanaron correctamente, hay señales de tortura en todo su cuerpo e impactos de balas…
Con cada palabra de la boca de su mentora delia sentía como si le clavaran un puñal en el corazón. Oliver no estaba nada tranquilo, muchas de las lesiones las presento cuando salió, lo peor aún estaba por ocurrir.
Maestra Baki… ¡el chico escapo! —exclamo una guardiana muy agitada—
¡imposible, nadie puede levantarse con la cantidad de sedantes que le coloque! —los adultos fueron con rapidez a la habitación del azabache para confirmar los hechos—
Cuando llegaron solo pudieron observar una cama desecha, con todos los cables y venoclisis aun con sangre, señal de que se las habia arrancado.
¡búsquenlo! —exclamo con fuerza—
Padre e hija fueron a revisar todos los lugares donde ellos frecuentaban, pero Oliver sabía que, si su nieto no quería ser encontrado, incluso ellos tardarían en hallarlo.
Mientras tanto la alarma sonó en todo el recinto, en una habitación de aquel lugar, tanto Zoey como aquellos allegados al azabache estaban meditando las cosas que habían pasado, incluso pikachu estaba algo conmocionado, tanto que Glameow y Emolga trataban de consolarlo, acurrucándose junto a él.
La imagen del chico sangrando sería algo que no podría olvidar con facilidad, ese silencio incomodo se interrumpió cuando una alarma sonó, rápidamente todos salieron de su habitación, sin embargo, las luces comenzaron a parpadear tan pronto como abrieron la puerta.
En un segundo la imagen del azabache sin camisa, con su pantalón rasgado apareció frente a ellos, pero habia algo muy extraño en su mirada.
Aun transmitía esa calidez tan característica, pero tenia cierto aire frio, inmisericorde y algo…no podía ser completamente humano.
¡ahí está! —uno de los guardianes pudo visualizar a su objetivo, nuevamente las luces parpadearon y antes de que pudiera capturarlo este desapareció— pero… ¡estaba aquí hace unos segundos!
El no era el único impresionado, de pronto todos los guardianes reanudaron su búsqueda.
La familia Queen-ketchum apareció frente a la habitación, preguntándoles si habían visto al azabache menor.
¿no se suponía que estaba sedado? —pregunto el profesor pokemon—
Luego encontramos una explicación para esto…ahora lo importante es encontrarlo…
No tardaron en localizarlo, se encontraba en las afueras del complejo, algo muy arriesgado considerando las bajas temperaturas que registraba la montaña.
El entrenador pokemon se encontraba al filo de una saliente, mirando el horizonte, tratando de explorar su entorno.
ASH —esa voz hizo que mirara sobre su hombro, percatándose que se trataba de su madre y su abuelo— hijo…
Los tres tenían muy poca ropa que les cubriera, sin embargo, no parecía que el frio les afectara.
Ven acá…aun estas herido, necesitamos atenderte —ambos se percataron del brillo azul de sus ojos, era obvio de que se trataba— Ash ketchum ¡obedece soy tu madre!
La misma que me prometió que jamás me mentiría —esta respuesta la dejo estática— ¿Por qué eh de confiar en ti?
Jovencito, no te permitiré que le faltes el respeto a tu madre…
Jamás lo hice, decir la verdad no es falta de respeto…además no creo que tu seas el mejor ejemplo para decirme esas cosas….
Oliver sabia lo que pasaba, el también experimento las puertas en carne propia, asi que en lugar de seguir hablando se lanzo hacia el azabache quien corrió hacia la cornisa y se arrojo al vacío aterrando a Iris y Zoey, sin embargo, Oliver y Delia quien habia salido del shock lo siguieron.
Todos se quedaron estáticos mientras los guardianes estaban apresurándose a salir, algunos incluso habían imitado a la familia ketchum en pro de buscar al guardián herido.
En una de las habitaciones del complejo una chica estaba afilando su arma mientras escuchaba a todos, durante un rato se quedo en silencio para escuchar como habia escapado y donde se encontraba, miro su arma y lanzo un corte destruyendo un Domi que usaba para entrenar, luego sonrió de manera siniestra mientras tomaba una espada de repuesto, abrió su ventana y salió en busca de su presa.
Oliver y Delia se encontraban saltando y balancenadose de árbol en árbol tratando de localizar al azabache, las palabras que le dirigió a ambos fueron muy duras.
Delia…son las puertas, tiene miedo de lo que se ha convertido —decía el azabache canoso— por eso necesita nuestro apoyo, esto fue demasiado…
No quería que esto pasara….
Era inevitable…
De pronto se percataron de como mas gente se unió a la búsqueda, entre ellos estaba Zoey junto con pikachu y Glameow, aunque la pelirroja y el ratón amarillo estaban confundidos y sorprendidos por encontrarlos ilesos.
No les paso nada… ¿Cómo es eso posible? —pregunto—
No es algo difícil, pero sera un tema para otra ocasión, la prioridad es encontrarlo.
Todos asintieron y se separaron en grupos pequeños. Zoey acompañaría a la madre del azabache y a su abuelo, pikachu y Glameow los seguían de cerca, pero la tormenta era fuerte, por lo que Oliver pudo divisar a un Froslass sin darle tiempo a que el pokemon reaccionara, poso su mano en su cabeza mientras esta brillaba con un azul casi espectral, luego pudo ver como los ojos del pokemon brillaban de la misma forma.
Por favor, ayúdame a encontrar a mi nieto —fue lo que dijo Oliver mientras el pokemon asentía y se perdía en la tormenta— vamos necesitamos toda la ayuda posible, ya sabes que hacer Delia...
Parra su buena suerte se toparon con una familia de Swinub junto con un Piloswine, el mismo procedimiento fue usado con ellos, Delia les mostro la gorra de su hijo para que captaran su olor y comenzaron a buscar por los alrededores, hasta que dieron con algo y comenzaron a correr como locos seguidos por su madre.
Parece que saben a dónde ir…no podemos dejarlos la tormenta borrara el rastro que dejan….
Todos comenzaron a correr, con u solo objetivo, pero ese objetivo no quería ser encontrado por el momento.
De todas las cosas que le habían pasado alrededor de su viaje, esta habia sido por mucho la mas aterradora y repugnante de todas, solo se dedicaba a mirarse las manos hasta que no soporto más y se levantó de aquel tronco.
Nuevamente se quedo parado en un claro con poca nieve, los arboles a su alrededor era lo suficientemente gruesos para detener un poco el paso del viento y la nieve, en estos momentos no quería ver a nadie y por muy buenas razones.
se sentó cerca de uno de esos arboles y miro las vendas que cubrían sus brazos, levanto su camisa y se percato de aquellos que cubrían su torso, intentaba relajarse con el suave sonido de la brisa, pero el ruido de algo cortando el aire lo hizo mover su cabeza ligeramente hacia la izquierda, evitando que su cabeza quedara clavada al tronco cortesía de una espada.
Por fin arreglaremos cuentas…mírate el nieto del gran maestro Oliver…escondido cual cobarde —miro hacia uno de los arboles y se percato de que se trataba de aquella rubia que habia enfrentado antes—
La chica bajo de un salto mientras desenfundaba su arma, sin embargo, el parecía no intimidarse ante su presencia.
Ash estaba mas que dispuesto a irse, pero la chica le arrojo un cuchillo para detenerlo, grande fue su sorpresa cuando el lo atrapo a escasos centímetros de impactar en su pecho.
Impresionante…pero eso no te salva de nuestro encuentro…
La chica no pudo hablar puesto que aquel cuchillo paso cerca de ella rozando su mejilla lo cual produjo un corte…
Rápidamente su mirada se poso en el azabache quien estaba con el brazo extendido, una clara señal de que habia arrojado el arma punzocortante, dicho esto el azabache estaba a punto de irse, entonces la rubia recordó aquel incidente que involucraba a su maestro y el abuelo del sujeto frente a ella, provocando que sonriera de forma siniestra mientras se limpiaba la sangre.
Si asi lo quieres por mi esta bien…supongo que tendré que conversar con la pelirroja ¿Cuál era su nombre? …Zoey —Ash se detuvo de golpe junto al árbol donde estaba clavada la espada al escuchar esto— me pregunto ¿Qué tan fuerte tendré que hacerla gritar para que la escuches en esta tormenta?
Estas palabras retumbaron el su cabeza, esa maniática se atrevió a amenazar a su amiga que no tenia nada que ver en esto, normalmente trataría de hablar para no llegar a la violencia, pero esta vez sus instintos fueron mas fuertes que la razón.
Lentamente de dio la vuelta, tomo la espada clavada del mango y la saco con fuerza dibujando una sonrisa en la rubia, sabía que no debía confiarse, esta vez no lo mataría, pero si le dejaría en claro quien es la mejor, sin necesidad de que tu apellido o linaje te respalde.
¿acaso te preocupa tu estúpida noviecita? —pregunto mientras observaba como el no se movía— pues pelea…o puede que algo le llegue a pasar, los accidentes son muy comunes en esta zona…
Ambos se posicionaron uno frente al otro, la rubia desenfundo su arma mientras tomaba posición de combate, mientras el joven entrenador estaba parado, solo alzo su arma como señal para que el combate iniciara.
Ella fue la primera en tomar la iniciativa, atacar primero y preguntar después, en un intento por herirlo este bloqueo la estocada con un ligero movimiento, los ataques eran feroces, ninguno daba señal de que estos terminarían, un golpe con su espada y provoco un ligero corte en el antebrazo del azabache, pero este no parecía inmutarse.
Nuevamente se lanzaron al combate, solo que Ash habia tomado la iniciativa y esta vez se dedicaba a bloquear y atacar a su oponente.
¡esto era lo que esperaba un digno rival, solo harás que mi victoria sea más placentera! —ambos chocaron armas, ella se percató de como los ojos de su oponente brillaban con un intenso azul brillante, casi espectral—
Ambos se separaron por unos segundos y reanudaron el combate, las hojas de metal chocaban haciendo eco en la tormenta, la rubia intento sacar de balance a su oponente con un rodillazo leve, pero este bloqueo su intento por derribarla y uso la misma técnica para que retrocediera, provocando que chocara contra un tronco donde anteriormente él se encontraba sentado, con un golpe en su pecho con el mago de la espada y debido al tronco ella cayo de espaldas a la fría nieve, no pudo quejarse de esto porque inmediatamente tuvo que esquivar un golpe descendente que partió la madera con mucha facilidad.
Al reincorporase bloqueo un ataque, pero no la patada del azabache que nuevamente la saco de balance. Aun en el piso ella comenzó a retroceder mientras bloqueaba los embates del azabache que eran cada vez mas agresivos, prueba de ello fue cuando desvió su espada con un golpe y la pateo en el pecho obligándola a recargarse en aquel tronco, mientras el la señalaba con su arma.
Que te quede esto muy claro…quiero que dejes a Zoey fuera de esto —la forma en que lo dijo podría provocarle escalofríos a quien lo escuchara, pero ella se veía mas molesta que asustada—
Un segundo de distracción por parte del chico fue suficiente para que ella le hiciera una herida en su mano izquierda mas profunda que la anterior, provocando que esta vez se quejara por el dolor y cayera al piso.
La rubia se reincorporo y trato de golpearlo, pero el agarro una piedra para bloquear su ataque, dándole tiempo para volver a tomar su arma y ponerse de pie, aunque con el brazo pegado a su cuerpo por la herida.
Nuevamente intercambiaron golpes, pero esta vez la rubia lo obligaba a bloquear sus ataques, de vez en cuando el respondía, sin embargo, ella no le daba la opción de contraatacar, pues se habia percatado de lo hábil que era.
Veo que las puertas del tártaro no eran solo una simple leyenda —decía en posición de combate mirando la herida de su oponente—
Sabia que esta era su oportunidad para demostrar lo que valía, si derrotaba no solo a un sujeto que salió de aquel lugar, sino al descendiente de un linaje muy antiguo, por siglos hablaran sobre sus hazañas y la vergüenza que le hizo pasar al nieto del "supuesto" hombre más peligroso del planeta.
esta vez ambas espadas se juntaron con fuerza, la rubia con fuerza empujo al entrenador hacia un tronco, dejándolo aprisionado tratando de evitar que ella lo hiriera, fallando por como tenia su espada, con calma ella acerco el filo a su brazo y lo deslizo con lentitud hiriéndolo mas y esperaba que el dolor fuera suficiente para que se rindiera.
Sin embargo, el azabache tomo su muñeca con fuerza, un rápido movimiento termino con el bloqueo y le clavo su arma en su brazo izquierdo provocando que ella gritara de dolor, el cual aumento cuando la estocada salió con fuerza cortando su piel y músculos, obligándola a separarse.
Nunca te confíes…a menos que quieras morir —dijo el azabache mientras se quitaba la venda de su torso e improvisaba un torniquete para soportar el dolor—
¡crees que con esto me vencerás! ¡estas equivocado! —exclamo mientras trataba de mirar la gravedad de su herida— ¡no dejare que me quites todo por lo que eh trabajo!
Orgullo…el vicio de los ignorantes, la rabia de los infelices… supongo que estas acostumbrada a ganar en todo lo que haces…debes tener cuidado —mientras hablaba observo los movimientos de la chica, bloqueando su ataque y golpeándola en el rostro para hacerla retroceder y conectar un golpe en su hombro que clavo su espada en el hueso de la chica— la gloria es un veneno que se debe tomar en pequeñas dosis…
Con fuerza se separó, provocando que la chica comenzara a sangrar mientras usaba su espada como apoyo, estaba mucho mas molesta por lo que habia dicho que no se habia percatado de que comenzó a temblar inconscientemente por la perdida de sangre y el frio que hacía.
Nuevamente ataco con una estocada, pero esta fue esquivada y sintió como el azabache le produjo un corte en su pierna, provocando que perdiera la capacidad de levantarse de manera temporal, su ira hizo que intentara golpear a su oponente, pero el bloqueo el ataque y nuevamente la pateo provocando que se recargara en el tronco que tenia a su lado.
Ash parecía una especie de depredador que la miraba con un aire analítico, como si estuviera midiendo cual sería el mejor punto para dar el golpee final, intento moverse, pero el chico fue más rápido clavando su espada en el hombro de su oponente dejándola a su merced.
Te advierto una cosa —el azabache movió su espada con fuerza provocando mas dolor de que ya sentía y no solo se trataba de dolor físico— lo que sea que quiera conmigo esta bien, pero si te atreves a tocar a Zoey o alguno de mis amigos…
La tortura continuo, el dolor la obligo a soltar su arma mientras gritaba por la agonía…
Esto…no.…no se acabar…hasta que…alguno de nosotros … ¡muera! —sus heridas no la hacían pensar con claridad, cosa que no le ayudaba en la situación que se encontraba—
Si asi lo quieres…
Ash bloqueo un ataque con su daga y le clavo el objeto punzocortante en su hombro sano, luego la tomo de su ropa derribándola con fuerza, la chica se encontraba cada vez más débil por el frio y sus heridas, en un momento de lucidez pudo percatarse de como giraba la espada, estaba mas que listo para acabar con ella, sin embargo lo que realmente le aterro fue esa mirada…no habia dudas ni compasión alguna, como si ya hubiera asesinado a cientos de personas.
Con fuerza empuño la espada, la estocada seria mortal, de no ser por esa voz que se escuchó en las cercanías e inmovilizo al azabache con un par de palabras.
¡NO LO HAGAS! —la espada se clavo a un lado de la cabeza de la rubia, cortando unos mechones, lo que realmente era sorprendente era la cara del azabache—
Parecía que en cualquier momento los ojos se le saldrían de la cabeza, frente a ellos se encontraba la pelirroja siendo guiada por unos pequeños Swinub, durante un rato ambos se quedaron estáticos.
Ash decidió que no estaba listo para verla a los ojos, sobre todo si ella presencio parte de la pelea, asi que decidió correr, sin percatarse de como la pelirroja se habia acercado con rapidez, tomándolo de su muñeca, evitando su escape.
espera… Ash…
Déjame solo —susurro mientras suavemente alejaba a la pelirroja, pero ella no parecía querer soltarlo—…Zoey…
tu abuelo me conto…lo que te paso…
Soy un monstruo…no merezco que alguien como tú me tenga compasión…
¡no es verdad! ¡jamás vuelvas a llamarte asi! —la pelirroja no soporto y en un alto impulsivo lo giro para abrazarlo— yo se…que estuviste en el infierno…yo también estuve en esa situación, por eso déjame ayudarte…
El azabache simplemente no soporto y comenzó a sollozar, sus piernas no pudieron soportar su peso y cayo de rodillas mientras la pelirroja observaba como hundía su rostro en su pecho, soltó su arma y se aferro a ella, aunque habia ciertas dudas, como si tuviera miedo de dañarla.
Zoey estaba mirando al azabache en esta posición, sea lo que sea que le ocurrió, debió ser algo horrible, asi que se dedico a acariciar su cabello mientras ella derramo una lagrima traicionera y se aferraba al chico con fuerza.
Es lo que necesita para volver a la normalidad…entro a un mundo oculto para toda la sociedad, debe afrontarlo con valor, pero, sobre todo, debe saber que no importan sus acciones o las consecuencias de estas, siempre lo apoyaremos — la señora ketchum y Oliver se quedaron a la distancia mientras observaban esta escena tan desgarradora—
Padre…
Lo se Delia, no tienes que decírmelo —respondió al ver como su fiel pikachu corrió hacia su entrenador restregando su mejilla en el rostro del azabache, una señal de que su pokemon podía sentir el dolor que lo acongojaba— creo que es mejor dejarlos solos por unos momentos…
Ambos adultos miraron de cerca como un grupo de guardianes levanto a la rubia herida, mientras su mentor le dedicaba una mirada de desprecio, luego giro hacia donde se encontraba la pareja, sintió nauseas al ver esta escena tan "repugnante" en palabras de él, un guerrero no debe prestarse a sentir emociones, por eso entreno a la chica que yacía herida para ser la guerrera perfecta…fuerte, rápida, ágil y sobre todo inmisericorde.
Esto fue una completa decepción —decía junto a ella mientras hacia la cabeza a un lado con un gesto de asco— hablaremos sobre tu castigo no solo por no derrotar al estúpido nieto de Oliver, sino por salir de tu habitación cuando yo te ordene que te quedaras ahí…
La chica se estremeció cuando escucho esas palabras, no era tonta, pese a que estaba herida, su mentor no tendría piedad a la hora de impartir castigos…
La peor parte de ser un guardián no es sesgar una vida por primera vez, cargar con el odio de las personas es algo que nadie podría soportar, debes fingir que nada te pasa, siempre tener una sonrisa en los labios a pesar de que por dentro estas muriendo, debes callar tu dolor y aparentar que todo está bien.
Debes ocultar lo que a veces deseas gritar, a pesar de que las lágrimas estén a punto de asomarse en tus ojos….
Habían pasado varias semanas desde que la familia ketchum y sus acompañantes se encontraban en monte Kadar, Ash habia sido seleccionado para una misión simple, asesinar al líder de una pandilla que comenzaba a distribuir narcóticos en ciudad celeste, algo que no podían permitirse debido a la presencia de un gimnasio en ese lugar.
Pese a los esfuerzos de la policía por no llamar la atención el sujeto siempre huía del lugar antes de ser capturado, nadie sabía cómo lo hacía, hasta que los guardianes descubrieron que tenía un cómplice…más bien un oficial amenazado.
La misión era simple, acabar con el sujeto y rescatar a la mujer del oficial, con la promesa de que cooperaria con la investigación, solo si mantenían a su esposa a salvo
Todo parecía que marcharía sobre ruedas…sin embargo un giro inesperado hizo que nuestro azabache y su pokemon quedaran marcados de por vida…
Una nave aterrizaba con pericia sobre una de las plataformas del gremio, era una tranquila noche, todos fueron a recibir al equipo, sin embargo, su líder quien tenia la cabeza cubierta con su capucha.
Se supone que era una misión de un par de días ¿tienes algo que decirme…? —Stephen trato de detener al azabache que tenia a su compañero en el hombro, ambos con la mirada gacha— ¡acaso me estas ignorando muchacho!
El azabache no dijo nada, solo se detuvo un segundo y siguió su camino, ni siquiera se detuvo a saludar a su familia ni a su "novia" o amigos, pronto todos tuvieron un mal presentimiento,
Sobre todo, Glameow quien vio al pequeño pokemon eléctrico en ese estado, normalmente era muy alegre y enérgico como su entrenador.
Ambos querían estar solos, asi que se detuvieron por un segundo, Ash corrió hacia la cornisa cerca de la zona de aterrizaje y se arrojo al vacío, como era de esperarse comenzó a escalar la saliente, mientras pikachu se sostenía con fuerza.
¿Qué fue lo que paso? —pregunto la castaña, preocupada por la reacción de su hijo—
las cosas se complicaron un poco…cuando nos encontramos con ella —todos observaron la imagen de la chica, dejando a la familia ketchum, al profesor Oak y a su asistente con una expresión de sorpresa y angustia— pensó que tal vez ella comprendería…
De pronto se escucho un grito cargado de ira, impotencia, pero sobre todo, dolor…como si una daga al rojo vivo estuviera perforando el alma de aquella persona…
Ash…
Lejos de ahí el azabache aun se encontraba gritando, de tanto esfuerzo que hizo, se sostuvo su garganta y cayo de rodillas mientras algunas lagrimas caían por sus mejillas…nunca pensó que unas palabras pudieran lastimarlo de esa forma.
Escúchame bien…jamás… ¡jamás te vuelvas a acercar a mí, maldito homicida! —esa frase retumbaba en su mente con fuerza—
Creo…que debemos acostumbrarnos…nuestros amigos…estarán a salvo…si se alejan de nosotros —decía entre sollozos el azabache mientras su pikachu estaba en las mismas condiciones que el—
Pikachu se acerco a su amigo y se acurruco junto a él, ambos estaban en aquella cueva sombría, pasarían ahí la noche hasta que sus ideas se aclararan, ese era el plan, hasta que la muñeca del guardia sonó, presiono un botón y una pantalla se materializo frente a él.
chico, el gran maestro requiere tu presencia, tienes otra misión que cumplir…
la llamada termino y se levanto mientras se limpiaba las lágrimas, rogaba a Arceus que no se encontrara a otra cara conocida, no sabía si podría soportar una vez más esa mirada de desprecio que la peli naranja tenia….
Con esto terminamos…bien seguro que ya esperaban esta sección…¡AVANCES!
¿Dónde mierda conseguiste esto? —pregunto el azabache mirando el frasco semivacío en el piso—
Que es eso…
Globulina verde, un optimizador del desempeño experimental, la liga pokemon lo prohibió por sus efectos secundarios —respondió el azabache— esta cosa es muy inestable y provoca un estado de sobreexcitación en cualquier pokemon….
La formula es diferente…contiene una gran cantidad de alcaloides esteroides con anillos de pirrol…estas sustancias solo se encuentran en el veneno de los pokemon tipo planta —con esto el equipo de guardianes se dio cuenta de donde obtenían esta mescla—
¡como sabes que no va a mentir! —exclamo el hermano mayor del peli morado sorprendido por las acciones del azabache—
Porque tiene otro brazo….
¡Maylene! me dijeron… que si les daba…información sobre ella…mi deuda estaría saldada —respondió a duras penas— nadie la extrañaría…ahora yo soy el nuevo…líder del gimnasio…
Si abres la boca sobre esto, le entregare este frasco con tus huellas y la muestra de sangre de Torterra a la policía internacional y créeme, en el mejor de los casos te quitaran tu licencia de entrenador de forma permanente….
¡Maylene! —el guardián se lanzo al vacío para rescatarla, la tomo entre sus brazos y lanzo su garfio para frenar su caída, sin embargo, el peso combinado provoco que se dislocara el brazo—
¿Ash? ¿eres tú? —el sujeto trataba de alejarse de ahí mientras se acomodaba el hombro—
Ambos se encontraban en una cueva en ese paraje rocoso, esperaban que la tormenta pasara, al no tener ropa adecuada para el clima, ella comenzó a temblar.
el azabache se quito su armadura y se la ofreció para cubrirse, dejándola sin habla al ver la cantidad de cicatrices que tenía en su cuerpo.
Esto es lo mas relevante del siguiente capítulo, como verán Ash deberá recorrer un camino peligroso y solitario, sin embargo, aquellos que se queden a su lado serán un apoyo para su perturbada mente…me despido en nombre del joven Arcanine y la señorita Ninetales…
Cargando…cargando…cargando…envió de información exitosa…buenos días/tardes/noches
—TRANSMISION FINALIZADA—
