Como era esto….
Y pensaron que estuve a punto de morir, de que no actualizaría esta historia….que equivocados están….
Bueno ustedes sabrán del pequeño (y grave) problema que tengo, ahora que eh vuelto al centro del país, las cosas han ido mejorando un poco….En fin no vinieron a escuchar esto, vinieron porque esta es la saga que esta mas rezagada, de hecho para aligerar los tiempos de espera, decidí hacer los capítulos mas concretos, algunas cosas las dejare a su imaginación y otras serán narradas con detalle.
Este sera el ultimo capitulo con mas de 30 hojas escritas, de ahí en fuera serán 25 a lo mucho…..JARVIS…comienza a cargar el capitulo….
Es verdad, los personajes mencionados en esta historia y todas sus referencias, son propiedad de sus dueños respectivamente.
Enseguida señor…..cargando…cargando…cargando….
Capítulo 5
Tenemos informes de un nuevo optimizador del desempeño que se estaba usando para descartar el uso de caramelos raros, las posibilidades de este eran infinitas, podía aumentar la fuerza y resistencia de un pokemon hasta en un 80%. Sin embargo, hubo pruebas en las que demostraron que este producía efectos colaterales, el pokemon en cuestión necesitaba una dosis más alta cada vez que lo usaba, llevaba a un estado de hiperexitacion tan grande que hubo reportes de entrenadores lastimados de gravedad por sus propios pokemon.
—Supongo que esto significa que esa cosa fue eliminada ¿verdad? —pregunto el azabache seriamente, aunque sabia la respuesta—
—Algunas regiones siguieron estudiándola…
—Como siempre, los que están hambrientos de poder haciendo estupideces…no me gusta que nos usen de su conserje —decía ante la respuesta—
—Ten más cuidado con tu lengua jovencito…
—Mas respeto hacia mi maestro —exclamo la rubia molesta—
—Lo que sea…supongo que quieren que acabemos con los sujetos que producen esa cosa —intuyo mientras observaba a la anciana que lo cuido mientras estaba en recuperación—
—La misión es simple, encuentra quien fabrica esto, destruye todo y si alguien interfiere tú y tu escuadrón tienen autorizado el uso de fuerza letal —termino la anciana entregándole un folder con la información que necesitaba—
El miro las hojas, luego asintió mientras se iba de la habitación…
El azabache se recargo en una pared y se sentó, deslizándose con lentitud, como odiaba esto, por culpa de esta "responsabilidad" había perdido a dos de sus mejores amigos, a pesar de que su abuelo y su madre le dijeron que este era un camino muy solitario, no podía renegar de esto, sería como escupirle en la cara a todos sus ancestros quienes se sacrificaron por un mundo mejor.
—Oye pikachu… ¿cómo te sientes amigo? —pregunto mirando a su amigo inseparable—
Al parecer el pokemon eléctrico también estaba confundido por esto, se supone que para él esto era más normal, pues en la naturaleza era "matar para sobrevivir, sin embargo, no se había dado cuenta que la maldad de algunas personas era peor que cualquier pokemon de tipo siniestro, usando incluso a los de su propia especie para conseguir sus oscuras y depravadas ambiciones.
Ambos se miraron, el pokemon se acercó a la mejilla de su entrenador y restregó su rostro con el de Ash, un gesto de compañerismo y apoyo que su mejor amigo necesitaba, pues durante estas semanas se había aislado de todos, ni siquiera su "novia" había podido acercarse a él. Aunque no parecía querer verla a los ojos después de las cosas atroces que tuvo que hacer en su última misión.
—al mal paso darle prisa…sera mejor descansar bien —se levantó y el pokemon subió nuevamente a su hombro, avanzando pro los solitarios pasillos mientras escuchaban la tormenta que se cernía sobre el recinto—
Mientras esto pasaba en el recinto, todos estaban conversando de lo que había ocurrido, la más preocupada de este cambio tan brusco era la madre del pelinegro, su amiga que lo acompaño en su viaje hacia Unova y su "novia", el no parecía ser el mismo chico tonto de buen corazón que conocieron.
—Oliver…quiero hablar contigo…a solas —esta fue una señal para que los más jóvenes (incluida la castaña) se fuera—
—Yo necesito descansar, Igneel-sensei se pondrá furioso si llego tarde a nuestra practica —la morena se retiró, siendo acompañada por la pelirroja y el azabache—
—Papá…Samuel…. —ambos le dijeron que descansara, pues esta conversación terminaría con alguno de los dos molesto—
Ella decidió salir de ahí, mirando a la pelirroja preocupada, se acercó puesto que se notaba lo angustiada que estaba por esta situación.
—Dale tiempo linda…lo que vivió en ese lugar…no se puede comparar con nada de este mundo —decía mientras posaba su mano en el hombro de la coordinadora—
—Porque no me deja ayudarlo…
—El perdió algo muy valioso cuando salió de ese lugar, está en una lucha constante contra sus demonios, pero es una pelea que él quiere librar solo…lo sé por experiencia —suspiro antes de comenzar a caminar— no podemos hacer nada hasta que el decida abrirse contigo…
—¿yo?
—Tú y todas las personas que el considere importantes serán como un ancla a su realidad…el bien y el mal son diferentes pero muy parecidos, no puedes hacer el bien sin causar alguna desgracia y el mal puede poseer algo de bondad en sus acciones, nosotros sabemos eso, asi que decidimos hacer lo que es correcto…
—¿matar es uno de esos métodos? —pregunto con curiosidad—
—A veces algunos deben morir, para que otros puedan vivir, ocurre en la naturaleza y nosotros lo extrapolamos a la sociedad en la que coexistimos —respondió mientras caminaba al gran salón y servir algo para ambas— toma…
—Gracias…pero aún no puedo hacerme a la idea de esto…una sociedad supersecreta que lucha en las sombras para mantener el orden…parece algo sacado de un videojuego —respondió en tono burlón mientras tomaba su bebida caliente—
—Quién sabe podría ser una franquicia muy exitosa —ambas empezaron a reír por lo dicho mientras trataban de aligerar el ambiente— ahora veo porque eres importante para mi hijo…
—Gracias…yo este…también quiero…
—No digas nada, creo que acabo de decir que nosotros hacemos lo correcto —respondió mientras tomaba la taza de té—
La pelirroja sonrió ante estas palabras, pero su mente aun trataba de razonar el cómo debía acercarse a su "novio", estas semanas no lo veía y las pocas veces que lo habia encontrado, desaparecía sin dejar rastro, como si quisiera evitarla.
—Hija, se nota que eres una chica muy perspicaz, no aceptas un no como respuesta, asi que debes insistir y acercarte a el —decía la castaña mirando a la pelirroja— tiene otra misio en un par de días, tal vez esto alivie un poco su mente perturbada.
La pelirroja asintió con calma mientras tomaba su bebida, pocas veces tenía este tipo de debates, puesto que no habia muchos reportes de que algo asi de violento pasaba, seguramente para tratar de olvidar la guerra que ocurrió mucho antes de que sus padres nacieran. Esta vez intentaría acercarse al chico, lo quiera o no.
Al ver la mirada de la chica, la madre del azabache vio con gusto cuando se levantó como si nada y fue a buscar al susodicho, casi llegaba a la habitación del azabache, pero escucho ruidos de alguien en la sala de entrenamientos que habia cerca de su objetivo, no sabía porque, pero algo le decía que fuera a ver lo que ocurría, solo esperaba no encontrarse con la loca que la habia amenazado, recordó muy bien el estado en que la encontró después de enfrentar a su "novio" y aunque era una idiota, no le agradaría la idea de lo que Ash podría hacerle si llegaba a tocarla.
Con cautela se acercó a la puerta y suavemente la abrió. Lo que vio a continuación la dejo boquiabierta, delante de ella se encontraba aquel chico que buscaba, entrenando con un bastón mientras pikachu también estaba practicando, saltando con rapidez cada obstáculo que aparecía en la sala. Lo más impactante fue ver dos cosas y ambas provocaron que se sonrojara. Varias cicatrices que tenía en brazos, pecho y espalda fue lo primero que le llamo la atención, pero ver como el sudor recorría su ahora tonificada figura, hicieron que ella tuviera varios pensamientos subidos de tono, después de todo era su novia, aunque esto fuera una mentira.
—¿Quién esta ahí? —pregunto el azabache con un tono de voz que provoco que le recorriera un escalofrió por la espalda— responde
Con cautela la pelirroja salió detrás de la puerta, lo que hizo que Ash tirara su arma y tratara de irse del lugar, pero increíblemente, la pelirroja lo abrazo por la espalda mientras el parecía relajarse al tenerla tan cerca, pero eso no significaba que tuviera el valor de hablarle.
—Eres alguien muy difícil de encontrar…
—Es por una sencilla razón…
—No digas nada…lo es todo, se por qué has estado evitándonos...
—No quiero perder a mis amigos…suficiente con lo que paso con Misty y Brock —la pelirroja habia escuchado que ellos fueron sus primeros amigos y compañeros de viaje— sé que tengo que hacer este viaje solo, pero eso no significa….
—Ven acá…Glameow ¿podrías ayudarme con Pikachu? —al ver a su pokemon tratar de acercarse al ratón eléctrico y que este se alejara, le hizo entender que ambos pasaban por la misma crisis— sígueme
—¿A dónde vamos? —pregunto aun inseguro de acatar su orden—
—Quiero que entiendas algo…trato de asimilar lo que estaba pasando, hace unos días estaba planeando viajas a la región Kalos para ver una modalidad muy particular de una especie de concurso pokemon —decía mientras tomaba su mano y entraban a su habitación— ahora, estoy en un lugar donde reside una sociedad secreta que lucha contra el mal….
A decir verdad, la idea si sonaba un poco descabellada, la pelirroja le dijo que tomara un baño, necesitaba descansar, cosa que a regañadientes tuvo que aceptar.
Con calma la chica exploraba la amplia habitación de su chico, era muy grande y con varios grabados, muy similares a los que se encontraban en aquellas ruinas cerca de Snowpoint. Era como si lo antiguo y lo nuevo se encontraran, puesto que contaba con varias cosas que le daban ese aire tecnológico, como una pantalla, un sistema de sonido y varios artilugios que empezó a revisar.
Pronto la puerta comenzó a sonar, alguien aparte de ella no podía dejar en el azabache. La morena de cabello purpura también se preocupaba por su amigo, hace unas noches escucho ese grito tan desgarrador, pareciera que todo ese dolor se había acumulado y necesitaba una válvula de escape. Durante ese tiempo trato de hablar con él, pero simplemente desaparecía cada vez que lo veía, como si quisiera evitarla, cuando vio que él y Zoey se metían a su habitación, sería la única oportunidad que tendrían para tratar de averiguar qué era lo que le había pasado.
—¿Zoey?
—Iris, ¿Qué ocurre? —pregunto abriendo la puerta—
—¿esta es la habitación de Ash? —pregunto un poco molesta— es el doble o triple de grande que donde me estoy quedando…
—¿Qué esperabas? Su familia es muy importante…
—Espero que esto no se lee haya subido a la cabeza —no le agradaba la gente que derrochaba dinero como si nada, ya había tenido varios encuentros con ese tipo de personas— ¿Dónde está? Los vi entrar hace unos segundos…
—Está tomando una ducha…
—¿él tiene baño en su habitación? —pregunto con cierto tono molesto—
—Iris…
—Perdón, es solo que…olvídalo…
—¿Quién está ahí? —una tercera voz interrumpió la conversación creciente de ambas féminas, quienes quedaron sin palabras cuando observaron al chico salir de aquella habitación donde se había aseado—
El azabache solo traía un pantalón de color negro, mientras se secaba el cabello, dejando que ambas apreciaran el enorme cambio en su anatomía y algunas cicatrices que tenía, seguramente por su paso en esa habitación. Era difícil para el que Zoey se acercara, no sabía si la morena estaba enterada de lo que había hecho y no quería averiguarlo. Por el contrario, ella estaba sin habla después de ver a su compañero de viaje tan cambiado. Ahora entendía porque Dawn a veces se molestaba cuando lo llamaba niño, siendo que lo único infantil que tenía era su personalidad, las cicatrices que tenía, acentuaban cada parte de su marcado cuerpo, dándole un aire rudo y masculino (en palabras de Iris).
Hablando del entrenador trataba por todos los medios de salir de esta situación, por lo que vio su ventana abierta y quiso hacer una rápida huida, siendo que la pelirroja pudo deducir sus intenciones, pidiéndole a la peli morada que se fuera y ya en su momento, ambos compañeros de viaje podrían hablar. Al ver la expresión de angustia plasmando en el rostro de su amigo, decidió hacerle caso, parecía que aún estaba conmocionado por lo que había pasado y era mejor no presionarlo de esta forma.
Cuando la chica de Unova salió de aquella habitación, Zoey entro al baño, dejándolo completamente confundido, cuando salió ella se encontraba vestida con un pijama, lista para dormir.
—Ven acá —la pelirroja lo tomo de la mano y lo guió hasta su cama— acuéstate…
—No creo que sea prudente…
—No tengas miedo, solo déjate llevar, con esto, espero que entiendas que no estás solo —respondió suavemente mientras el entrenador pokemon aun dudaba de estas acciones—
Esas suaves palabras terminaron por hacerlo ceder, recostándose cerca de la pelirroja que atrajo su rostro hacia sus pechos, mientras acariciaba su cabello, lo cual provoco que el azabache comenzara a llorar de manera suave.
Tal vez esto era a lo que se refería la madre del azabache, llevar en tu interior toda esta pesada carga no era algo sano, mucho menos para una persona con un corazón de oro como lo era él, asi que ella lo abrazo con fuerza y este correspondió, mientras esos sollozos se transformaban en un llanto más notorio. La pelirroja solo se dedicó a acariciar su cabello mientras le daba un beso en la frente, no pudo evitar derramar una lagrima por verlo en este estado tan vulnerable. Con el paso del tiempo ambos comenzaron a quedarse dormidos, pero para el azabache, sería la primera vez que dormiría plácidamente, el calor que Zoey emanaba era tan reconfortante que lo hizo olvidarse de las cosas que había hecho.
Esta escena era repetida por un par de pokemon que se encontraban en aquel jardín del recinto. Pikachu y Glameow estaban acurrucados uno con el otro, mientras la Pokémon gato consolaba al pobre ratón eléctrico que también era un mar de emociones como su entrenador. Verlo hacer esas cosas y percatarse del enorme cambio que había sufrido lo dejaron confundido, no sabía realmente lo que le había pasado, pero era fiel a su entrenador y le ayudaría en lo que fuera. Las cosas se tranquilizaron mientras el azabache y su pokemon se quedaban dormidos, producto de las caricias de ambas féminas.
Tiempo después, el entrenador pokemon y su Pikachu se despidieron de todos, mientras abordaban un avión para llegar a su destino, junto a ellos se encontraban otros tres guardianes que ayudarían al azabache. Claro que la expresión de tranquilidad en el rostro de Ash no pasó desapercibida por sus compañeros, quienes se alegraron de esto.
A diferencia de él, los tres estaban acostumbrados a esta vida, por lo que verlo en ese estado de shock la primera vez que asesino a alguien, fue angustiante, no solo por lo que seguramente pasaba en la mente del chico.
—veo que ya te sientes mejor
—algo así, no estoy acostumbrado a expresar lo que siento —decía mientras se acomodaba en su asiento— meno a lo que tenemos que hacer…
—sabes, podrías decirle a tu linda novia que te ayude a relajarte, si sabes a lo que me refiero —el azabache miro al castaño con algo de duda— vamos viejo…dile que te ayude a quitarte el "estrés"
Tanto el entrenador como su pokemon eléctrico no entendían lo que su amigo trataba decirles
—¡por Arceus santísimo, no tienes idea de lo que me refiero! —antes de que siguiera hablando, las dos mujeres de su equipo lo clavaron en el piso de la aeronave, dejando a ambos con una gota en la nuca—
—no le hagas caso a este pervertido, pero deberías hablar con tu novia, seguro que ella te ayudaría con esto…
—hace unas noches…se quedó a dormir conmigo y eh podido descansar mejor….
—eso era a lo que no referíamos —respondió la rubia de cabello corto mientras lo miraba con una sonrisa— eres un buen chico, que tengas que ver esto hasta este momento de tu vida, puede ser un duro golpe…
—gracias por preocuparse, pero trato de sobrellevarlo —a través de los altavoces del avión, el piloto anuncio que faltaba media hora para aterrizar—
—además quería agradecerte por lo que le hiciste a la arrogante de Alice…
—es verdad, pero no pongas esa cara, ella se creía la mejor de nosotros, solo porque era la aprendiz del gran maestro Stephen, siempre se sobrepasaba en los entrenamientos —la castaña le mostró una fea herida en el cuello— esto me lo hizo ella, unos milímetros más y no estaría aquí hablando con ustedes…
—parece ser una chica muy agradable —por primera vez, Ash hablaba con sarcasmo sin darse cuenta—
—todos la odiamos, por eso cuando le diste esa paliza, creíamos que dejaría de ser tan arrogante y déspota, dejo de provocar peleas así que ese es un buen comienzo…
Los cuatro adolescentes abrocharon sus cinturones y aterrizaron en medio del bosque, su compañero castaño comenzó a sacar todos sus aditamentos mientras que las chicas se estiraban y ayudaban con el equipaje.
—escuchen, quiero un trabajo limpio y sin fallas, preferiría no recurrir al uso de fuerza letal…. ¿dónde estamos?
—déjame ver…estamos en las afueras de ciudad Veilstone…. Oye ¿te encuentras bien? Estas algo pálido….
—recuerdo este lugar…mierda…es como si estas misiones estuvieran hechas para probarme o algo así —exclamo mientras su pokemon también estaba algo nervioso—
—no entiendo….
—aquí vive un amigo y su hermano menor…él es un idiota, se llama Paul…
—¿el actual líder del gimnasio Veilstone?
—¿hablas en serio? —pregunto sorprendido ante la revelación— ¿Qué paso con Maylene?
—no hay información acerca de ella, pero lo que si se, es que ese chico envió una petición a la asociación de líderes de gimnasio de Sinooh y estos accedieron —respondió mostrándole una tableta con toda la información que había de aquel suceso— debe ser muy buen entrenador, según esto, su tasa de derrotas es una de las más bajas entre los líderes de la región, podría incluso optar por retar a un alto mando….
Pese a que sus ideales chocaban, eso no demeritaba su habilidad como entrenador, pero aún estaba esa pregunta que lo inquietaba, como si algo malo hubiera pasado durante todo ese tiempo.
Al ver que en esta zona se encontraba la mayor cantidad de distribuidores de ese neoesteroide, les daría pistas para encontrar el sitio donde la fabricaban, los tres chicos decidieron hacer algo de patrullaje para buscar distribuidores, por desgracia para Ash, no podía ayudarlos o lo reconocerían fácilmente, debía esperar hasta la noche para moverse.
—odio tener que esperar —resoplo sobre la rama de un árbol, mientras tenia a su pokemon en su regazo— sería bueno hacer reconocimiento del terreno…
Ambos comenzaron a caminar a través del bosque que rodeaba a la ciudad, todo parecía en orden, los pokemon rondaban por todas partes, mirando con curiosidad a los dos desconocidos que caminaban por su territorio. De pronto una corriente de aire los golpeo con fuerza, arrojándolos hacia un árbol donde ambos terminaron estrellándose.
—pero que… —ambos estaban confundidos por tan repentino ataque— ¿Qué fue eso?
No tuvieron tiempo para seguir preguntándose lo que ocurría, una lluvia de balas semilla impacto frente a ellos, la cortina de polvo que se levantó, unas hojas navajas rozaron muy cerca del rostro del azabache, cortándole un mechón de pelo, su fiel compañero estaba listo para lanzar una descarga eléctrica ante la menor señal de su atacante.
—espera pikachu…sé que estar por ahí observándonos, sal ahora o te obligare a salir —de pronto otra corriente de aire disperso la nube de polvo, dejando ver la sombra del pokemon que los ataco.
—un Shiftrey —el pokemon se veía bastante molesto— no se que quieras, pero nos iremos en unos momentos….
El pokemon de tipo siniestro agito sus brazos, creando un remolino devastador, el cual casi impacta contra el entrenador y su pikachu. Quienes dedujeron que tendrían que pelear contra aquel pokemon, que era más que obvio, no los dejaría irse.
Mientras ellos libraban esa pelea, sus tres compañeros vestidos de civiles exploraban la ciudad, el castaño estaba muy cerca de su compañera azabache, quien comenzaba a incomodarse por su presencia.
—es suficiente, ¿Qué rayos te pasa? Actúas mas raro de lo normal….
—¿no te parece obra del destino que ambos estemos juntos en otra misión de reconocimiento?
—Sam fue al centro pokemon y Ash podría llamar la atención de las personas a su alrededor, recuerda lo que nos dijo…
—intento ser positivo para llamar tu atención, al menos dame algo de crédito…
—creo que fui muy específica al decirte que nuestra relación seria meramente profesional, no voy a negar que eres un chico apuesto, pero no eres mi tipo…
—pero me consideras atractivo, eso me dice que existe una escasa posibilidad —el castaño se fue saltando de alegría mientras su compañera lo observaba con una gota en la nuca—
—Este idiota…—suspiro al verlo saltar como un Spoink, la escena fue tierna, parecía un niño después de recibir un juguete nuevo—
Un chico paso corriendo con un medite muy herido, tanta fue su prisa por llegar a un centro pokemon, choco con el chico que estaba saltando, el pokemon fue rescatado por la azabache, para evitare más daño del que poseía.
—por Arceus —decía al ver tan lastimado al pokemon psíquico/lucha— pero que le paso…
—fue el líder del gimnasio Veilstone, ese Torterra que tiene es invencible, soy el cuarto retador que lo desafía —el chico tomo a su pokemon y corrió hacia aquel edificio—
—parece que encontramos lo que queríamos —respondió el castaño después de recuperarse—
—chicos, creo que tenemos un problema —ambos escucharon a la chica de cabello rubio hablar a través de su comunicador— los veo en el centro pokemon
—¿ya intentaste contactar a Ash?
—no responde, pero él no sería de mucha ayuda —con lo dicho por su compañera, los dos guardianes se dirigieron a su ubicación, ignorando que su líder de escuadrón se encontraba librando una batalla contra un pokemon que parecía odiar a los humanos—
Infernape y Pikachu trataban por todos los medios de detener el embate del pokemon planta, pero pareciera que su único objetivo era lastimar a su entrenador, tanta fue la ira de Infernape que su pie se encendió con llamas y golpeo al pokemon planta con tanta fuerza que este se estrelló en un árbol cercano, mientras que pikachu remataba con cola de hierro.
—eso fue patada de fuego… ¿cuándo aprendiste eso? —pregunto sorprendido al verlo realizar ese movimiento—
El mono de fuego alego que fue durante un entrenamiento con Sceptile, discutirían esto después, por ahora tenia que averiguar porque este pokemon solo tenia intenciones de lastimarlo a él.
Con calma, se acerco hacia este, el cual gruñía por los ataques que recibió, los ojos de Ash se iluminaron con un azul intenso, la palma de su mano se ilumino con ese mismo tono y la coloco sobre la frente del pokemon, quien adquirido el mismo tono de azul en sus ojos.
Durante algo de tiempo, ambos se quedaron inmóviles, el azabache derramo una lagrima al ver lo que había ocurrido…
—necesito verlo, te ayudare, pero solo si me dejas —decía mientras se limpiaba las lágrimas que amenazaban con salir de sus ojos—
Por un momento dudo de las palabras de aquel guardián del aura, pero al ver lo que hizo y como los dos pokemon lo apoyaba, decidió confiar en ese humano. Los cuatro estaban saltando de árbol en árbol, lo sorprendente era como Ash podía seguirles el paso a los tres pokemon, demostrando su excelente condición física.
Llegaron a una zona donde el bosque se volvía demasiado denso, al adentrarse en ese lugar, vieron como varios pokemon estaban preparando algún ataque por la presencia del humano, el guardián del bosque los detuvo en seco y le dijo a su modo que lo siguiera.
—cuando encuentre al que le hizo esto…—decía con ira al ver el estado del Vileplume que estaba recostado—
El pokemon parecía haber sido golpeado con muchísima rudeza, todas sus heridas fueron hechas intencionalmente y sus pétalos se encontraban en mal estado. Shiftrey le explico que habia encontrado a varios en estas condiciones y solo el había sobrevivido, aumentando la ira dentro de la mente de Ash.
—miserables…. —los ojos de así brillaron en tono azulado, signo inequívoco de su estado de ánimo—
Hubiera explotado por la forma en la que este Vileplume fue tratado, pero su comunicador sonaba y debía atender, seguramente los chicos estaban buscándolo.
—¡que! —la forma en la que lo dijo fue algo severa, asustando a los pokemon más jóvenes—
—tranquilo Ash, tratamos saber dónde diablos estas, te perdimos el rastro en una zona del bosque…
—digamos que ya se porque estamos aquí…recuerdo en el informe de la misión que uno de los nuevos componentes de ese neoesteroide venia de un pokemon planta, para ser específicos, de un Vileplume
—¿cómo lo sabes? —pregunto la rubia—
—porque acabo de encontrar la forma en la que esos malditos lo extraían, necesito que vengan a mi posición. Sam, trae tu equipo médico, lo necesitaremos…
—vamos para allá, tenemos información muy interesante, conocimos a tu viejo amigo de cabello morado…—decía el castaño en tono sarcástico— pero eso no es lo interesante….
Los tres guardianes llegaron rápidamente al lugar donde estaba todo el grupo de pokemon que habitaban el bosque, la azabache comenzó a tratar al pobre Vileplume que se encontraba postrado en el suelo.
—esto es horrible —exclamo la rubia mientras atendía todas las heridas que el pokemon planta tenía— juro que quien te hizo esto, lo pagara muy caro…
Fuera de ese lugar el azabache y su compañero castaño veían la nueva fórmula que habían encontrado.
—no sabía que tenías conocimientos sobre química —decía el castaño mostrándole el compuesto que había analizado—
—no los tengo, pero si tengo buena memoria…
—entonces te aclare todas tus dudas, el principal compuesto de esta cosa, es un alcaloide de tipo esteroide con un anillo de pirrol, solo se encuentra en el polvo paralizante de un pokemon tipo planta…gracias a esto, hicieron que sus efectos fueran más duraderos y dañinos…
—lo que nos lleva a lo que encontramos cuando fuimos a gimnasio de la ciudad —dentro de esa carpa improvisada, entraba la rubia quitándose los guantes—
—¿Cómo esta?
—ese es un pokemon muy fuerte y tercos, estará bien —los dos guardianes suspiraron aliviados por esa buena noticia— Selene lo está cuidando…Desmond porque no le cuentas lo que paso después de que llegamos al gimnasio…
—tu amigo Paul sí que es especial, uno puede encariñarse con el después de conocerlo —ese tono sarcástico que uso le decía que el no habia cambiado— pero eso no fue lo interesante.
—FLASHBACK—
—No puedo creerlo, que débil eres, los entrenadores de esta nueva generación son patéticos —exclamo el entrenador de cabello purpura mirando al chico arrodillado—
Todos los espectadores miraron con algo de lastima al pobre entrenador que había desafiado al nuevo líder de gimnasio, la batalla fue brutal, su Torterra no parecía mostrar piedad, pero las palabras que había dicho no fue de su agrado, después de todo era un simple novato que iniciaba su viaje.
Algo que Desmond no soportaba, sobre todo por el chico que había comenzado a llorar.
—¿vas a llorar? Eres patético, deberías renunciar a ser un entrenador —esto fue suficiente para que el castaño se levantara de las gradas y saltara frente al chico—
—que valor tienes al decirle eso a un entrenador novato, veo que aquí el único patético eres tu —todos en la zona guardaron silencio cuando ese chico castaño desafiaba al que posiblemente era uno de los líderes de gimnasio más fuertes de la región—
—¿Qué dijiste?
—¿acaso tengo que repetírtelo? De qué sirve ser un buen entrenador si eres una porquería de persona, un verdadero líder inspira, nunca humilla —exclamo al ponerse frente al chico que lo miraba desde el suelo—
—palabras muy grandes de un forastero…
—no solo soy un forastero, tal vez no estoy participando en la liga regional, pero alguien tiene que ponerte en tu lugar…
—¿estas desafiándome? —pregunto con burla—
—¿acaso te estas acobardando? —esa respuesta, molesto al entrenador de cabello purpura— uno contra uno, dentro de una hora….
—acepto y con esto te demostrare que lo único que dices, son palabras al aire…
—si estas intentando intimidare, eso no servirá conmigo, así que prepárate, porque nunca has combatido contra alguien como yo…
Ambos tomaron caminos mientras la gente se retiraba para presenciar otra de las victorias de su líder de gimnasio.
—FIN DEL FLASHBACK—
—sigue siendo un pan de Arceus —suspiro el azabache después de lo que le contaron— como termino…
Su Torterra era muy poderoso, pero no fue nada que Dragonite y yo no pudiéramos manejar, después de eso comenzó a actuar muy extraño, así que lo seguimos y encontramos esto —el castaño le mostró una imagen donde el peli morado que parecía estar ocultando algo, llegaba con un tipo de mala muerte y este le entregaba una bolsa de tamaño pequeño—
—El puede ser un idiota, pero no sería capaz de hacer algo como esto —decía, rezándole a Arceus que sus conjeturas fueran falsas— traigan al otro sujeto…hay unas bodegas abandonadas al norte de la ciudad —un mapa se proyectó el punto de reunión de los tres guardianes— quédate aquí y atiéndelo —la rubia asintió— ustedes dos tiene una misión….
Los tres se separaron en busca de completar esta tarea tan rápido como pudiesen, la rubia atendía al moribundo Vileplume que yacía acostado sobre unas hojas, mientras los pokemon de su alrededor miraban a su compañero con preocupación.
La noche cayo en la ciudad, los dos guardianes llevaban un bulto que se movía sobre sus hombros mientras este lanzaba maldiciones al aire, Nuestro entrenador azabache tenía una mirada seria mientras veía a su presa.
—¿vas a interrogarlo? —pregunto la azabache a lo que este asintió— deja que yo lo haga, este idiota hablara en menos de 15 segundos….
—tengo que hacerlo, debo tratar de desensibilizarme por un bien mayor, aunque esto implique… —el silencio nuevamente reino en el área—
Ninguno de ellos dijo nada, solo llevaron al sujeto dentro de la zona, mientras el entrenador dejaba a su pokemon al cuidado de la azabache, quien estaba preocupada por lo que haría.
En aquel lugar, el sujeto dejo de patear y maldecir al ver que ya no se movía, solo se percató de que se encontraba sentado y atado de manos y pies.
—vamos preciosa, no me gusta ser el atado, pero si quieres portarte mal, te advierto que cuando me desates, me encargare de "castigarte" como corresponde…
—no entiendo una sola palabra de lo que dices, pero de algo estoy seguro, no pareces ser una buena persona —Ash le quito la bolsa que hasta ese momento cubría su rostro— los sujetos como tú me dan asco…
—que sucede, donde está la linda entrenadora de gran trasero…AAGH —el azabache no toleraba que se refirieran a sus compañeros de esa forma— ¡bastardo!
—cuida tu lengua o te la arrancare….
—desátame y lo comprobaremos…
—solo voy a preguntarlo una vez, donde conseguiste esto —dijo ignorando la amenaza, mostrándole una bolsa con un polvo de color verde—
—¿querías un poco de globulina verde? No debiste secuestrarme para esto, el precio es algo elevado, pero podría darte un poco para que veas la calidad del AAGH —esta vez el azabache lo pateo con tanta fuerza que lo derribo con todo y silla— ¡pero que mierda te pasa!
—vamos a ser claros —decía mientras sacaba un cuchillo y lo clavaba en medio de las piernas de aquel sujeto— si te portas bien, esto no sera más que una simple conversación, te soltare y vamos a aparentar que esto nunca paso…dime donde conseguiste esta cosa….
—¿Cuál cosa? —pregunto con más seriedad—
—la globulina verde, ¿no es así como la llamaste? ...
—no sé de qué estás hablando….
—muy bien…. —el azabache lo golpeo en el rosto con tanta fuerza que su boca comenzó a sangrar— se inteligente…si sabes lo que te conviene me dirás todo lo que quiero saber…
—no sé quién eres…. —respondió escupiendo algo de sangre—
—qué bueno, porque no quieres saber cómo va a terminar esto….
—porque no me desatas y veremos si lo que dices es verdad —ese tono desafiante estaba lleno de confianza, pero esto en lugar de asustar al joven guardián lo enfurecía—
—se nota que eres un tipo fuerte, orgulloso de lo que haces y del sufrimiento que esta cosa ocasiona, tanto que no entregaras a tu distribuidor, pero el dinero que te pagan por tu silencio no va a salvarte….
—vete al carajo —este insulto le valió otro golpe en el estómago— hijo…de perra, porque no haces esto conmigo desatado….
—eres un tipo muy gracioso —Ash tomo el cuchillo que había clavado en la silla y corto las ataduras del sujeto— adelante…
El sujeto tomo el arma punzo cortante y se abalanzó contra el encapuchado, pero este se movió a un lado y lo golpeo en el estómago con la rodilla, derribándole con suma facilidad. No conforme con esto, Ash lo tomo de su brazo y lo arrastro hasta una mesa que se encontraba cerca, coloco su mano sobre esta y se la atravesó con aquel cuchillo. Los gritos de agonía de aquel sujeto resonaban por todo el lugar, por desgracia solo había dos personas fuera que eran testigos de lo que pasaba.
—admítelo, el idiota se lo busco….
—eso no es lo que me preocupa —la azabache estaba más nerviosa porque su compañero interrogara de esa forma, siendo que antes parecía un chico que no pisaría una flor ni por accidente—
Las cosas pintaban peor dentro de aquel edificio, pues ahora el sujeto se encontraba nuevamente atado, solo que ambas manos presentaban heridas profundas, provocadas por el cuchillo que sostenía el encapuchado, el cual lo acercaba peligrosamente a su cuello.
—donde te gustaría que hiciera el primer corte…
—espera…tranquilo hermano, t.…te diré todo lo que necesitas saber…solo deja esa cosa —aterrado por lo que ese sujeto podría hacerle, termino quebrándose— no conozco al tipo…pe…pero el siempre…va al centro de la ciudad…en la duodécima, se encarga de distribuir el producto…
—pudiste evitarte todo ese dolor si hubieras hablado desde un principio —nuevamente el azabache le corto sus ataduras y dejo un kit de primeros auxilios cerca— por cierto, que hacías vendiéndole esta porquería al líder del gimnasio….
—es nuestro mejor cliente…solo que sus deudas…se habían acumulado, por suerte hablo con el jefe y este acepto…una forma de pago especial….
—a que te refieres… —algo en la mente del azabache le decía que no le iba a agradar la respuesta—
Los dos guardianes estaban al pendiente de la salida de su líder, el cual apareció limpiando el cuchillo que tenía en su mano, mientras ellos se acercaban, pero cuando se quitó la capucha, se notaba que algo lo habia enfurecido.
—No me digas que…
—Dije que me contendría, solo lo deje inconsciente, ahora quiero visitar a un viejo amigo —los ojos del azabache brillaron con intensidad, denotando que estaba furioso por alguna razón— andando….
Pasando a otra escena, el peli morado se encontraba en un granero que su hermano había mandado a construir, ahí reposaba el que fuera su pokemon más poderoso, lo curioso era aquel objeto que portaba en sus manos, era una especie de pistola con una aguja en la punta, cargo un cartucho con una sustancia color verde y se la inyecto a Torterra en la base del árbol que crecía en su espalda.
Sin decir nada el pokemon de tierra comenzó a brillar en color verde, ates de que pudiera ver si este extraño brillo cesaba, el entrenador abandono el sitio y entro a su hogar, se veía molesto y no era para menos, ese sujeto si que era fuerte, ese Dragonite estaba a otro nivel, pero esperaba que lo que usaba para fortalecer a su pokemon, sirviera si aquel tipo quisiera una revancha.
—casi hubiera deseado no haber visto eso —una voz familiar lo saco de sus pensamientos—
—¡¿quién está ahí?! —pregunto aun con aquel objeto en su mano— ¡responde!
—¿así tratas a un viejo amigo? —una sombra se materializo cerca de la puerta, pero lo perturbador era aquel brillo que salía de la parte donde deberían ir los ojos de aquel sujeto—
—¿amigo? Yo no tengo amigos, solo son una carga…
—no me sorprende que pienses de esa forma… —aquel sujeto esquivo un golpe que iba dirigido a neutralizarlo, el autor del ataque era el hermano mayor del líder de gimnasio—
—no sé qué quieras hacer, ¡pero lárgate de aquí antes de que llame a la oficial Jenny! —exclamo sosteniendo un bate de madera frente a el—
—un consejo Riley, úsalo para educar a tu hermano y evitar que haga estupideces —el criador pokemon se sorprendido, sobre todo porque aquel sujeto de mirada azul eléctrica sabia su nombre— te lo preguntare solo una vez… ¿Qué le hiciste a Maylene? —
—no sé de qué estás hablando —el azabache pudo percibir cuando él se puso nervioso ante la pregunta— si no te largas de aquí….
—¿me usaras como moneda para conseguir esto? —el azabache saco una caja que ambos hermanos reconocieron, lo más perturbador era el contenido de esta—
—¿Qué es esto? —pregunto Riley mientras recogía uno de esos sobres y miraba a su hermano el cual estaba algo nervioso por esto— de donde lo sacaste…
—eso no es mío…
—esta caja te la regale cuando tenías 5 años, recuerdo que papá y yo la tallamos…
—no es algo que te incumba…
—lo es si atentas contra la vida de un pokemon y de las personas…eso que tienes en tus manos, se llama globulina verde, un potente neoesteroide que fue prohibido hace varias décadas, muy inestable y adictivo…
Como criador pokemon, Riley estaba al tanto de algunas sustancias que mejoraban el rendimiento físico de un pokemon, pero esto era otro nivel, debido a todos los efectos secundarios, las regiones prohibieron el uso de esta cosa y era consciente de que solo se conseguía en el bajo mundo que muchas personas desconocían. Lo preocupante no era lo que podía hacer, sino porque su hermano tenía esta sustancia tan peligrosa.
—¡¿dónde conseguiste esto?! —exclamo severamente mirando a su hermano menor— ¡responde!
—te dije que no es algo que te incumbe…solo hice lo necesario para llegar hasta donde estoy…
—eres un maldito infeliz, tal como te recuerdo desde la liga Sinnoh…. —el dúo vio como aquel sujeto se quitaba lo que usaba para cubrir su rostro y cabeza, dejando a ambos perplejos— Sorpresa
—Ash…
—Ketchum….
—lamento que las circunstancias nos tuvieran que reunir de esta forma —los dos hermanos observaban al originario de Kanto, pero había algo que les inquietaba— tú sabes que no soy una persona muy paciente, asi que dime que fue lo que le hiciste a Maylene….
—vete al carajo Ketchum…no arruinaras la oportunidad que tengo, solo por esa perdedora….
El azabache suspiro pesadamente mientras sacaba su arco de su espalda, preocupando al mayor.
—una vez más… ¿dónde está Maylene?
—¿qué harás si no te digo nada? —pregunto de manera arrogante, escuchando al azabache suspirar—
—qué suerte que no me consideras como tu amigo…así es mucho más fácil hacer esto —con un rápido movimiento, el azabache tomo una flecha y la disparo en el hombro del líder de gimnasio que giro sobre si mismo y tomo su hombro por el dolor de este ataque— te voy a volver a repetir la pregunta…
—¡que rayos te pasa! —exclamo al ver lo que Ash le hizo a su hermano y como este no parecía afectado por herirlo—
—tu hermanito ha estado portándose muy mal ¿nunca te preguntaste porque Maylene se había ido?
—¡hay otras formas de descubrir la verdad! —exclamo apuntándole con el bate—
Por desgracia el azabache no parecía inmutarse con la amenaza, era como si hubiera visto cosas peores, lo cual puso más nervioso al peli morado mayor, sobre todo al ver como caminaba en dirección a su hermano menor que agonizaba por el ataque.
—¿te dolió? No sabía que tenías la capacidad de sentir dolor —tomo la flecha de su hombro y violentamente la saco, dejando una herida la cual empezó a sangrar— me pregunto qué pasaría si hago esto…
El azabache presiono la zona de la herida con fuerza, provocando que soltara un grito de dolor, lo cual hizo que su hermano mayor reaccionara ante lo sucedido, no le importaba que fuera un viejo conocido, él era su hermano y lo defendería a toda costa.
Sin decir nada, tomo con firmeza el bate y soltó un golpe que el azabache esquivo con facilidad, ambos quedaron frente a frente, mirándose con seriedad, aunque el criador pokemon tenía algunas gotas de sudor cayendo por su frente, por el contrario, el azabache mantenía la calma incluso después de lo que hizo.
—no quiero hacerte daño, deja esa cosa en el suelo…ahora —la forma en la que lo dijo hizo que le helara la sangre—
—no me importa lo que haya hecho, ¡es mi hermano y no te dejare que lo lastimes!
—es muy noble lo que quieres hacer, pero trata de decirlo sin temblar, de esa forma podría tomarte en serio….
El ataque no se hizo esperar por parte del criador pokemon, por desgracia nunca fue rival para el azabache que lo desarmo con rapidez y le clavo en el hombro la flecha que había usado contra su hermano.
—te dije que no te entrometieras…ahora ¿en que estaba?
tomo al menor de los hermanos y lo sentó en una silla, luego saco un cuchillo no con intenciones de lastimarlo, sino como método de intimidación, lo cual funciono, pues era la primera vez que veía una emoción plasmada en su rostro…en este caso miedo.
—¿Por qué las personas como tu son tan orgullosas? —pregunto girando el arma punzocortante en sus manos— esto no hubiera pasado si me dijeras lo que quiero saber…pero veo que tendré que usar otros métodos de "persuasión" para que cantes como Chatot en época de apareamiento….
—maldito enfermo…
—insultarme no servirá de nada…. —decía mientras acercaba el cuchillo hacia su herida—
—espera…basta…te…te diré…todo —Paul era un tipo que podía soportar la presión de una batalla, pero estaba seguro de que Ash no bromeaba—
—habla…porque compraste esta porquería —el azabache tomo a Riley que aún se encontraba en el suelo y lo sentó en el sofá que tenía frente a el— eres un buen entrenador y seleccionas a tus pokemon con cuidado….
—¿tú crees que eso es suficiente? Para ser el mejor…debes estar dispuesto a arriesgar todo…incluso si eso significa romper las reglas….
—hay otros métodos que no son peligrosos…no sabes el daño que esto le ocasiona a los pokemon, mucho menos debes estar enterado como la obtienen…
—no es mi problema —debido a la furia que sentía, el guardia lo pateo en el rostro por la indiferencia que demostraba—
—la única razón por la cual no te meto una flecha en la frente, es porque aún tengo cierta empatía hacia ti, no pruebes mi paciencia…ahora quiero saber que le hiciste a Maylene…
—digamos que…no era tan inútil…como yo pensaba…me ayudo con mi deuda…y no solo eso…me dieron más producto graAAGH —el peli morado no termino su frase cuando sintió un fuerte impacto en su estómago cortesía del entrenador del pikachu—
—¡¿Qué hiciste Paul?! —pregunto conmocionado por tal revelación—
—donde la tienen….
—cof cof cof…no…no lo sé…solo vi…cuando…se la ...llevaron en esa camioneta…en la duodécima….
Parece que su misión sería más complicada de lo que esperaba, pero esta información le serviría para rastrear el punto de origen de esta sustancia y destruirlo. El remedo de entrenador que estaba sentado y tosiendo por los golpes que le propino le ayudaría con esto, pero antes debía encargarse de Riley. Saco un bote de alcohol de una bolsa que tenía en la espalda, la abrió y roció el líquido en la herida.
—deja de moverte, no fue una herida tan profunda….
—tu…me la…provocaste….
—si hubiera querido te hubiera desgarrado una arteria y hubieras muerto en segundos, asi que deja de quejarte o esto te dolerá más —el mayor se calmó ante lo que dijo el guardián— cuenta hasta tres y voy a retirarla….
—e…está bien…uno AAAAHHH —un grito desgarrador rompió el silencio de la noche, el causante era Riley que no esperaba el rápido movimiento del azabache—
—muy bien…ahora has algo de presión y en unos minutos uno de mis compañeros llegara para tratar tu herida….
Antes de que Paul exclamara lo que vio, la tierra comenzó a sacudirse levemente, llamando la atención de los tres sujetos que se encontraban en la casa, con calma Riley se puso de pie y ayudo a su hermano a levantarse, mientras el azabache salía para observar como aquel granero brillaba con una luz de color verde.
Pronto las paredes de madera comenzaron a resquebrajarse, incapaces de contener a lo que sea que estaba encerrado en aquel lugar, una explosión de escombros y viento dificultaba la vista de los tres sujetos, mientras otras tres personas aparecían para presencia algo sorprendente y aterrador.
Frente a todos se encontraba un Torterra, pero tenía un aura de color verde que rodeaba su cuerpo, algunas venas sobresaltaban indicando su estado de ánimo, pero lo más resaltante eran sus ojos, teñidos con un color rojo sangre que le daba una apariencia antinatural. El pokemon rugió con fuerza y lanzo un ataque hacia los entrenadores quienes lo esquivaron por poco.
—esto era a lo que me refería…—exclamo molesto mirando al líder del gimnasio que estaba conmocionado—
—¿Qué está ocurriendo? —pregunto el criador pokemon—
—es uno de los efectos secundarios de la globulina verde, pero para provocar esto, debieron aplicarle varias dosis —exclamo la rubia mientras observaba aquella pantalla que salía de su muñeca— si esto continua así, este Torterra podría…
—¡retrocedan! ¡Selene, Desmond, tenemos que encargarnos de esto! —los mencionados asintieron con seriedad y sacaron unas pokebolas— Sam cuanto tardaras en sintetizar un antídoto…
—puedo hacer una dosis lo suficientemente fuerte para contrarrestar esa cosa, pero necesito 5 minutos….
—tienes tres minutos, te sugiero que empieces, nosotros lo mantendremos a raya— el iracundo Pokémon levanto una nube de polvo que cegó a todo por unos segundos—
—¡que creen que van a hacerle a mi Torterra! —exclamo el entrenador peli morado—
—¡lárgate de aquí Paul, ya hiciste suficiente dándole a Torterra esa cosa! —El joven de pueblo paleta miraba como el pokemon continente lanzaba ataques hacia todas partes— ¡listos!
—Charizard/Dragonite/Hydreigon ¡a la batalla! —los tres guardianes lanzaron a sus pokemon mientras estos rugían llamando la atención del iracundo pokemon continente—
—muy bien Ash tu diriges….
—mucho cuidado, recuerdo que sabe roca afilada —ambos entrenadores se miraron a sabiendas de que sus pokemon eran muy vulnerables a este ataque, sobre todo el Charizard de Ash— un ataque triple…
—Hydreigon/Dragonite/Charizard… ¡lanzallamas!
Los tres pokemon lanzaron un torrente de fuego por sus bocas, impactando de lleno contra el pokemon de planta que rugió ante las llamas, pero esto no parecía frenarlo, su mirada se posó ante ellos y preparo su ataque más poderoso, varios pedazos de roca flotaron a su alrededor y salieron disparados contra sus tres oponentes.
—¡Hydreigon, Protección! —el pokemon hidra se colocó frente a sus homónimos y cubrió su cuerpo con una burbuja de color amarillo, donde el ataque reboto sin problemas— ¡Ahora Triataque!
—¡Dragonite, rayo de hielo!
—¡Charizard, giro de fuego!
Los tres ataques se combinaron y potencializaron su efecto, impactando directamente contra el pokemon quien utilizo su ataque de planta feroz para bloquear el embate y tratar de herir a sus oponentes, quienes esquivaron con rapidez al elevarse en el aire.
—ni siquiera combinando nuestros ataques podemos frenarlo… ¡Sam!
—está listo —la rubia introdujo el líquido color amarillo en una flecha y se la dio a su líder— solo tiene una oportunidad, debes apuntar a la base de su árbol, de esa forma el antídoto se distribuirá a todo su cuerpo….
—si crees que te dejare hacerle esto AAAGH —el peli morado grito de dolor cuando sintió como el castaño lo golpeo en la herida de su hombro—
—lo siento, pero alguien tenía que hacerlo…
—Con sus movimientos tan erráticos, no podre apuntar desde esta distancia, tendré que acercarme —todos vieron como más vainas salían de la tierra, elevando al pokemon continente hasta sus oponentes, lanzando bolas de energía que ellos esquivaban o bloqueaban—
—entonces tengo una idea… —los tres asintieron y la rubia libero a su pokemon para ayudar con esto, un poderoso Salamance—
—¡rodéenlo y esperen la señal! —los cuatro pokemon voladores acataron la orden de Ash mientras este tomaba su arco— tu diriges ahora Selene…
—muy bien… ¡Hydreigon, Aliento de dragón!
Una vez que lanzo el ataque, los demás pokemon lo imitaron, debido a los múltiples ataques, Torterra quedo paralizado, pero no sabían cuánto duraría el efecto, por lo que sin demora el azabache corrió mientras tensaba la flecha y apuntaba con firmeza, pero el efecto de parálisis duro menos de lo esperado y Torterra lo ataco, por suerte el Hydreigon de su amiga apareció frente a él y bloqueo el ciclón de hojas.
Gracias…¡Charizard sigue con el ataque! —el pokemon de fuego rugió en señal de afirmación y lanzo un nuevo ataque de aliento de dragón, siendo imitado incluso por el Hydreigon que ahora montaba— ¡un poco más cerca!
Por desgracia Torterra miro al entrenador montando al pokemon devorador, preparando un nuevo ataque de ciclón hojas para mantenerlo lejos de él.
—¡maldita sea! ….
—¡hay que reagruparnos, este pokemon está muy alterado!
—puedo hacerlo —respondió mientras los tres pokemon voladores descendían y el azabache descendía de Hydreigon— solo necesito que lo paralicen….
—podemos intentar un ataque combinado…
—no servirá de nada, no sabemos cuanta de esa porquería le inyectaron, el efecto bloquea el dolor y hace que el pokemon sea más resistente…lo único que podemos hacer es inmovilizarlo lo suficiente para que tu dispares la flecha….
—Paul…necesitamos ¡a donde crees que vas! —exclamo el entrenador mientras veía al peli morado correr hacia su pokemon iracundo— ¡regresa acá, lo único que harás es que te maten!
—¡ya basta Torterra, te ordeno que te detengas! —pareciera ser que el pokemon se tranquilizó al escuchar a su entrenador, o eso parecía, porque sus ojos ahora brillaban con el mismo tono que los teñía— ni se te ocurra….
El pokemon de hierba furioso por lo que había escuchado, concentro una bola de energía en su boca y lanzo el ataque, que hubiera impactado contra su entrenador de no ser por la rápida intervención del azabache que se lanzó para salvarlo.
—¡acaso de volviste loco!
—¡dije que yo resolvería esto, no necesito tu ayuda miserable psicópata! —estas palabras si afectaron un poco al azabache—
—puede que tengas razón, pero en que categoría caerías después de que usaste a Maylene como moneda de cambio e hiciste esto con Torterra —las palabras del azabache hicieron mella en su cabeza mientras este se levantaba y se sostenía el brazo—
Parece ser que una esquirla de roca voló cerca de él y le produjo una herida en su brazo derecho, la cual estaba sangrando. Los demás entrenadores se acercaron cuando observaron el líquido carmesí que salía de su líder.
—¿estás bien?
—es solo un rasguño —respondió mientras se quitaba aquella prenda de vestir y se hacía un torniquete para detener el sangrado— tengo una idea, pero necesitare que todos cooperen, en especial tu Paul…
—¡porque debería hacerte caso!
—¡tu provocaste esto, entonces es tu deber arreglarlo! —los ojos del azabache brillaron con intensidad remarcando más la ira que sentía en esos momentos— necesito que lo distraigan…
Torterra empezó a atacar con todas sus fuerzas, la tierra se levantaba cada vez que usaba su ataque de planta loca, los cuatro pokemon voladores lo rodearon mientras el peli morado menor actuaba como carnada, por suerte un último disparo de aliento de dragón fue suficiente para que Ash pudiera inyectar el antídoto, luego de que este comenzó a flanquear, señal de que los efectos tóxicos de aquel neoesteroide comenzaban a hacerse presentes.
La rubia reviso al pokemon debilitado, como protocolo ella tomo algunas muestras de sangre para que fueran analizadas y poder crear un antídoto más efectivo. La chica le habia colocado una solución con un extraño liquido amarillo, las venas marcadas en su rostro y patas fueron desapareciendo, señal de que el antídoto comenzaba a hacer su efecto.
Sin embargo, el grupo de guardianes debía terminar esa misión, por suerte tenía la carnada perfecta. Paul se negó rotundamente, pues esos sujetos eran personas con las que no te podías meter, si apreciabas tu vida, sin embargo, el azabache uso un método de persuasión más efectivo que la tortura.
—está bien, solo digamos que alguien podría llamar a la policía internacional y decirles que usaste esa porquería con Torterra, cuando lo encuentren en este estado, que te quiten tu licencia como entrenador sera la menor de tus preocupaciones….
—no te atreverías Ketchum…
—la herida de tu hombro dice todo lo contrario —respondió mientras sus ojos brillaban de color azul—
—entonces les diré lo que le hiciste a mí y a mi hermano….
—yo jamás estuve aquí, ellos creerán que les debías dinero a esas personas, si Riley intenta ayudarte, lo involucraras en esto y lo acusaran de cómplice ¿tu hermano debería sufrir las consecuencias de tus actos? —estas palabras dejaron callado al entrenador— después de todo, cuando encuentre a Maylene ella te podrá acusar de cómplice en un secuestro….
El peli morado quería lanzarse sobre el azabache, pero su hermano quien ya habia sido tratado, lo detuvo y lo miro con tanta seriedad que sintió como le quemaba el alma, seguramente estaba furioso por las cosas que había hecho y su hermano tan pacifico, era el mismísimo Giratina cuando se enojaba….
Cuando Paul llego a la duodécima fue recibido con alegría por parte de un sujeto que tenía un puro en la boca y un traje de color gris con una camisa de color rojo, al principio el comenzó a preguntarle sobre sus heridas, pero decidió dejar el tema de lado cuando el peli morado le reclamo sobre las dosis de globulina verde.
—no entiendo porque estas molesto, si tu patético pokemon no pudo soportarlo, te sugiero que mejor te deshagas de él…
—¡Torterra no es patético! —por desgracia algunos de los subordinados de aquel sujeto sacaron armas punzocortantes para amenazar al entrenador—
—cuida tu lengua, no soy una persona que deja pasar una ofensa con facilidad, así que lárgate de aquí antes de que les diga a mis colegas, que te hagan otra herida en el hombro —dos sujetos de gran estatura y complexión robusta, tomaron al chico y lo arrojaron a la calle, burlándose de su situación—
Con calma se dirigió al callejón donde los cuatro guardianes miraron el rastreador que el chico coloco discretamente en aquel sujeto.
—el plan es simple…Desmond y Selene, ustedes irán por ese idiota, Sam y yo iremos a la fábrica, rescatamos a Maylene y volamos en pedazos todo el lugar —todos asintieron ante las órdenes del azabache mientras miraba al líder de gimnasio— en cuanto a ti…te sugiero que busques a un doctor cuando despiertes…
—a que te ref…. —el peli morado no pudo completar la frase, pues el entrenador de pikachu lo golpeo con tanta fuerza como para noquearlo—
—eso fue por Maylene y Torterra…andando….
Encontrar ese lugar tan despiadado fue difícil, por suerte estaban en convenio con aquel Shiftrey que conocía el bosque como si se tratara de la palma de su mano (o abanico) topándose con aquella infame fabrica, ver a esos sujetos sacar los cuerpos de los Vileplume que fallecía, producto de los constantes hostigamientos para que liberaran sus esporas paralizantes y crear esa cosa, provocando que ambos guardianes y el señor del bosque sintieran ganas de destrozar todo el lugar.
—debemos calmarnos, según el escáner, hay cuatro pilares de soporte que destruiremos, así la estructura colapsara sobre si misma —el azabache mantuvo la cabeza fría mientras le mostraba como entrarían a la zona— para destruir esta cosa nos concentraremos en este punto, seguramente ahí tienen sus almacenes….
—fue buena idea pedirle a Desmond explosivos con fosfato de aluminio….
—de hecho, le dije que hiciera unas cargas con HMX…
—¡acaso te volviste loco! ¡vas a destruir todo el lugar junto con nosotros!
—por eso estas cargas serán las ultimas en detonar, no dejare ni un solo rastro de esta cosa, nadie volverá a replicar tan peligrosa sustancia —la forma en como dijo esas palabras y la seriedad en su rostro, le dijeron a la rubia que no bromeaba— Trataremos de rescatar a los pokemon que aun estén con vida….
—Ash….
—esto me duele como no tienes idea, pero no podemos salvar a todos —el azabache se dio la vuelta, pero ni esa acción pudo disimular como se limpió las lágrimas que amenazaban salir de sus ojos—
—qué hay de tu amiga —pregunto a sabiendas de la respuesta, después de todo, sabía lo que pudo haberle pasado, estando en ese lugar—
—lo mismo aplica para ella, pero te juro que, si me veo obligado a esto, voy a desfigurarle el rostro a golpes —ella sabía de quien hablaba— le haré la vida miserable, nadie se merece lo que ese idiota le hizo a una chica como Maylene…
Ambos sincronizaron las bombas y sus relojes, lo principal era colocar los explosivos en los puntos señalados y aquellos hechos con aquella sustancia los colocaría el azabache en los pilares de la fábrica. Por suerte los guardias de aquel lugar holgazaneaban debido a la ubicación tan secreta, ninguno de ellos se percató cuando ellos avanzaban con sigilo y plantaban los explosivos, aquellos que tenía la mala fortuna de verlos….
La rubia tenia las manos manchadas con sangre después de "silenciar" a la desprevenida victima que la habia visto, para borrar la evidencia coloco el cuerpo en un cuarto de lavado y escondió un explosivo en su ropa, el plan marchaba perfectamente, pero ella se desvió para acabar con la producción, eliminando la materia prima.
Pero la escena que sucedía frente a ella, provo por primera vez el dominio de sus emociones, ver como maltrataban a los pokemon de hierba, casi logro que la operación corriera riesgo, miro su reloj, aun quedaba tiempo antes de que todo sucediera, logrando que una sonrisa siniestra adornara su rostro.
—lo voy a gozar…como no tienen idea… —ninguno de los "empleados" de esta fábrica, sabía lo que les esperaba o del peligroso depredador que los asechaba—
Con el azabache las cosas eran similares, los guardias que se topaba por accidente terminaban sesgando su vida, por más cruel que esto fuera, si alguno de ellos revelaba la presencia de ambos guardianes, las cosas podrían salirse de control, sobre todo con tantos hombres que, a leguas, se veían que eran de gatillo fácil.
Al colocar las ultimas cargas, miro su reloj, aún quedaba suficiente tiempo para encontrar a su amiga, solo rezaba a Arceus que ella estuviera bien, no fue hasta que escucho algunos gritos femeninos que venían de una sección alejada de la fábrica, mirando discretamente la escena que se desarrollaba frente a él…
Unos minutos después, el azabache llevaba acuestas a la chica de cabello rosa, la cual parecía estar bajo los efectos de algún alucinógeno, pues su mirada era distante y sin brillo, aunque lo más extraño era la forma como abrazaba al azabache, quien ya se encontraba incomodo por todas las cosas que le había dicho, aunque deducía que tal vez, era lo que le habían inyectado para volverla más dócil.
Aunque estaba listo para escapar antes de que los explosivos detonaran, tenía que encontrar a su compañera, la cual apareció en el pasillo mientras limpiaba su arma, cubierta con la sangre de sus víctimas, a pesar de esto, su rostro reflejaba paz y tranquilidad.
—¿te divertiste?
—sabes que detesto a las personas que hacen estas monstruosidades con cualquier ser vivo —respondió guardando su arma y tirando el pedazo de tela cubierto con sangre— ¿es ella?
—intento que reaccione, pero dice algunas cosas muy sugestivas…
—no quiero preocuparte, pero estoy segura de que intentaron….
—ni se te ocurra decirlo…ese maldito de Paul, cuando lo vea lo partiré a la mitad —por desgracia sus planes debía esperar, la alarma se encendió en el edificio y ambos se miraron con incredulidad, se suponía que fueron muy discretos—
—¡se suponía que tenias cubierto lo de la vigilancia! —exclamo el azabache mientras corria con su amiga semiconsciente—
—¡yo! ¡que paso contigo señor lo tengo todo planeado! —cuando doblaron la esquina varios sujetos les apuntaron con armas de fuego, muy raras de conseguir— ¡me lleva! …
Debido a todas las explosiones que causaron el derrumbe de la fabrica, ambos guardianes se separaron, la rubia le habia colocado a la entrenadora de tipo lucha un antídoto para que se eliminara lo que le inyectaron.
—que…que está pasando…donde… —la pelirrosa vio como se encontraba colgando de un acantilado, por lo que se abrazo con fuerza a lo único que la sostenía— ¡pero que!
—t-tranquila Maylene, todo está bien —esa voz tan familiar llamo la atención de la mencionada, encontrándose con el rostro de aquel entrenador que la ayudo a salir de la depresión, provocada por perder contra Paul— muy b-bien, ahora te diré lo que pasara...voy a balancearme hasta esa saliente…así que sostente con fuerza….
¿Entonces no tienes nada más que reportar? …
—negativo, todo lo que esta en ese informe es verdad y mi equipo puede corroborarlo…sobre esa maldita cosa, fue destruida junto con toda la información que estaba en sus computadoras…Desmond se encargó del líder de esa banda….
—quería hacerlo sufrir, pero llamaría demasiado la atención, asi que acabe con el rápido….
—perfecto…fue un trabajo limpio…no esperaba menos del nieto de Oliver —el azabache gruño ante la forma despectiva en la que dijo esas palabras— para su mala suerte, deberán tomar otra misión….
—¡está bromeando, necesitamos descansar! —exclamo el azabache siendo secundado por su escuadrón—
—eso crees…te apuesto a que cuando veas esto —le lanzo un papel doblado que Ash atrapo— querrás irte en seguida…una cosa más, tu madre te acompañara
—porque…. —preguntaron los tres guardianes mientras Ash leía la carta—
—ella me pidió personalmente que la incluyera en esto….
—no puede obligarnos a….
—nos vamos en 5 minutos —fue lo único que dijo el azabache de ojos café mientras apretaba la hoja con fuerza—
—pero Ash…
—ya me escucharon, los quiero listos en tres minutos —la forma en la que dijo eso, denotaba ira y enojo—
—escúchame bien Ash…no quiero que esto se torne personal….
El chico y su pokemon avanzaron sin prestar atención, su mente se encontraba divagando en lo que estaba a punto de hacer, pero lo que le preocupaba más que pelear con ese grupo de mercenarios, eran dos nombres que casualmente estaban sombreados en aquella hoja.
Dawn Berlitz
May Balance
—¡mierda! —con fuerza golpeo el muro de concreto, provocando una ligera grieta y que sus nudillos sangraran—
Pobre del mostaza, al parecer perderá a mas de sus amigos…o tal vez no… en fin ya saben como motivarme a que esto siga, después de todo, no gano dinero con esto y sus comentarios me ayudan mucho….
Nos veremos quién sabe cuándo…JARVIS….
Enseguida señor….cargando….cargando….envió de información exitosa….buenas tardes….
