Sus piernas estaban cruzadas elegantemente y sobre ellas una de sus manos tocaban la cara tela de aquel pantalón, el cual era uno de los muchos gustos que ostentaba debido a la clase socioeconómica la cual poseía. Gustos como ese era lo que le daba momentos de relajación, y no sólo el pantalón, o las cosas caras que se compraba para llenar el vacío que tenia en su vida, sino aquellos licores que podía degustar sin importar la presencia de quien fuese.

En su otra mano un vaso de hielo lleno de aquel líquido amarillo que tanto disfrutaba tomar cada vez que estaban reunidos en aquel estudio. Lugar que para el se convirtió en un espacio de relajamiento y de compartir con su familia. Familia que muy a pesar de lo que fuesen y de cómo le tratasen eran los únicos que tenía en estos momentos de su vida.

Levantó su vaso y reflejó su mirada en los trozos de hielo mientras jugaban con ellos. El amarillo le acordaba tanto el agua de aquel lago en el que compartió junto a aquellos que fueron tan importante en su vida. Sentimientos de un pasado y una vida ya no existente le llenaban de nostalgias. Cómo ponerle fin a esos recuerdos de infancia cuando ellos eran los que le ayudaban en esa vida tan vacía que llevaba a diario. Nunca se imaginó verse casado y vivir lo que hoy vivía; siempre se imagino vivir feliz junto a aquella familia que hubo desaparecido, junto a su hermano ya muerto y aquella que una vez fue la dueña de su amor y luego se convirtió en su familia.

– Candy – Fue el nombre que rodo por su mente mientras recordaba los amarillos bucles de la joven en aquel vaso que disfrutaba.

"No miento que en un principio al igual que los demás me enamoré de ella, pero ella nunca fue para mi. En un comienzo fue Anthony, luego Terry y por fin cuando estaba libre de cualquier otro, simplemente fue muy tarde ya Annie estaba sembrada en mi corazón y no podía dejarla." Pensó mientras uno y otro pensamiento del pasado continuaban latente en si corazón – "Stear, si me vieras ahora, estarías tan decepcionado… Hermano no sabes el daño que me hizo tu muerte, perderte fue tan doloroso para mi… Y aún hoy lloro en silencio tu perdida como si fuese ayer"

Una suave voz le sacó de sus pensamiento al volver a la realidad y darse cuenta que no estaba solo, a su derecha aquel hombre que siempre le trataba como si fuese un empleado más, sin voz ni voto a nada. Siempre tenía que hacer y acatar sus órdenes les gustasen o no. Fueran correctas o no y peor aún; aunque estuviesen fuera de sus integridad debía de cumplir con lo que este pidiera, por el simple hecho de que le debía demasiado al haberlo aceptado luego de la caída de su familia y del embarazo de Annie.

Y aunque nunca le hecho la culpa a Annie, el sabía que aquel embarazo fue premeditado por ella, que hombre en sus cincos sentidos no se aprovecharía de estar a solas con su prometida y esta en bata de cama. Y sí bien intentó ponerse fuerte ante aquello, sus deseos fueron mayores y termino haciéndola suya mucho antes de tener fecha establecida para casarse. Pero a pesar de todo no se sentía mal ni menos culpable, amaba a su esposa y sabía que ella a él también y que sólo era cuestión de tiempo para poder sacarla de debajo de las alas de sus padres y poder tener el matrimonio que siempre soñó junto a ella.

Su suegro siempre le miraba de forma despectiva aunque nunca le dijese. El señor Britter en estos años, nunca le hubo demostrado que apreciaba el arduo trabajo que hacía. La señora Britter era sin dudas algunas peor, siempre le recordaba lo que ellos habían hecho por el cuando le recibieron y le dieron lo mejor que podía el aspirar.

Esta siempre le reprochaba, le miraba y le recordaba a diario lo que hubo pasado unos años atrás. Ella era en parte culpable de que su relación con su esposa fuese el caos que era realmente. Su esposa por su falta de carácter ante sus padres se hubo convertido en un títere de ellos. Al igual que a él, ella especialmente, que la hubo adoptado y que le debía mucho a sus padres.

- Disculpen
- Despierta Archie, siempre estás en el aire, ¿Cómo piensas ser un gran hombre de negocios si te mantiene en las nubes?
- es que... - quiso hablar el joven un poco vergonzoso al estar envuelto en sus pensamientos
- Papá deja a Archie tranquilo - Dijo Annie tratando de menguar la situación, por que aunque no quisiera reconocerlo ante su esposo, sus padres siempre lo trataban mal. No le perdonaban que el la hubo embarazado antes del matrimonio. La vergüenza para la mamá fue muy grande al nacer el bebe y que los comentarios se esparcieran entre sus notables amistades
- Hija tu esposo debe despertar
- Como le ibas diciendo, esta mañana tuve la oportunidad de entrevistarme con el Duque de Granchester. - Comento el señor Britter, mientras hacía una pequeña pausa recordando lo sucedió

- Estuvimos conversando y estoy seguro que podríamos llegar hacer buenos negocios juntos...
- ¿El Duque de Granchester? ¿El papá de Terrence?
- No, Terrence Granchester es el actual Duque, su padre se retiró hace unos años. El lleva los negocios, el ducado y parlamento. Es un joven con los pies sobre la tierra... No como otros
- Papaaaa
- Como decía, el duque estará mañana en la fiesta de la embajada inglesa junto a su esposa...
- ¿Terrence se caso? – Grito Archie al escuchar aquella noticia de su antiguo rival
- Si, tengo entendido que con una rica heredera. Dicen que es hermosa, digna de ser la duquesa de Granchester

- Terry se casó – Dijo Annie en un susurro – No puedo creerlo, el estaba muy enamorado de

- De Candy – Terminó la frase Archie

- Me imaginaba que ya lo conocían… - Dijo el padre de Annie – Es por eso que deseo que mañana en la fiesta estén, digamos más cortes con ellos que los demás – Termino diciendo el hombre mientras tomaba su puro y lo colocaba en sus labios

Sin embargo de los labios de Archie no salió palabra alguna, sus pensamientos volaron a aquellos años cuando conoció a Terry, como desde el primer momento supo que él sería su rival y como vio sufrir a su prima por él. – Hasta él se casó, hizo su vida igual que yo y se olvidó de ella, ella que lo amaba con todo y como a nadie, ni siquiera a Anthony ella amó de la forma en que lo hizo con él. Pero al igual que yo, también la dejó en el pasado" – Pensó Archie

- Padre, la relación entre el ahora duque de Granchester y Archie nunca fue muy cordial que digamos..

- ¿Aja y eso por qué? Si tu marido bien sabe que en el mundo de los negocios las relaciones es lo más importante

- El y Terry… Estaban enamorados de la misma mujer – Dijo la joven bajando la mirada al piso

- ¿El duque de Granchester estuvo enamorado de ti hija? Esto es emocionante hija… - Grito la madre de la joven muy contenta

- No, madre, el duque nunca se ha fijado en mí – Dijo la joven mirando a los ojos a su esposo

- No comprendo hija… - susurró la mujer mirando intrigada a su hija

- Tanto Archie como Terry, ahora actual duque de Granchester estaban, ambos enamorados de la misma mujer, de Candy..

- ¿Qué? De esa… Pero ¿Cómo es posible que tu Archie? – Dijo la mujer mirando ahora a su yerno

- Señora… Yo…

- Madre, eso es pasado… Archie se enamoró de mi y me ha demostrado con hechos el amor que siente por mí – Archie miró su esposa, no la entendía, solos era una mujer tan diferente, pero en el momento en que estaban frente a los demás siempre quería aparentar el matrimonio perfecto, la esposa perfecta, la madre perfecta y sobre todo la anegada mujer que daba todo por él.
Pero hasta que grande podría ella amarlo realmente, o todo era simplemente una falsa para no quedar mal ante aquella sociedad

- El punto aquí – interrumpió el señor Britter – Es que mañana estaremos junto a los Duques de Granchester y necesito Archibal que estés todo el tiempo cerca de él, que le demuestres que el pasado quedó atrás y que tu mayor deseo es de que trabajemos juntos. – Hizo una pausa para ver el rostro de su yerno y mirándole fijamente continuo - La verdad me importa un bledo lo que sucedió entre ustedes por culpa de la alocada de tu prima, lo que me interesa es que mañana el duque se lleve la mejor imagen de nosotros de que comencemos a trabajar con él ¿Quedo entendido en lo que deseo que hagas o tengo que escribírtelo?

- Si señor, está muy claro – Dijo el joven levantándose de su asiento y retirando de aquel lugar que comenzaba asfixiarle.

- Padre ¿Es que acaso no ves lo que haces? – Grito Annie - Le estas pidiendo a Archie que…

- ¡Que nada! El debe dar gracias por estar viviendo con nosotros y sobre todo el lugar que le doy en mi casa, mi mesa y en mi familia. – Dijo el hombre con tono fuerte a su hija - Bastante tengo con tenerlo aquí en mi casa, debería de dar gracias por todo lo que hago por el y lo poco que le pido a cambio.

- ¿Poco padre? Lo has humillado, lo has marginado en su profesión y a eso llamas poco

- Annie no le grites a tu padre

- Disculpe padre, pero es que a veces ustedes se olvidan que es mi esposo no un empleado más

El jardín se encontraba en completa oscuridad, solo el reflejo de la luz de la luna iluminaba aquel lugar que se hubo convertido en su santuario nocturno, cuando muchas de las noches no podía soportar los pleitos con su esposa, las quejas de sus suegros y el enorme cargo de conciencia.

"Salí a caminar no quería estar más en aquel lugar tan vacío para mí. Terrence Granchester ¿Hasta tu te olvídate de ella? ¿Qué hemos hecho? Todos, absolutamente todos la olvidamos y la dejamos a su suerte. Yo… Yo menos que nadie te condeno, yo soy su familia y la dejé… Fue demasiado para mi, todo; la perdida de nuestro dinero, la muerte del tío abuela, la muerte de la tía… Stear, tu perdida ha sido la más dura de todas, me dejaste sin siquiera poder decirte que te amaba hermano.

Mañana nos encontraremos luego de tanto tiempo Terry y la verdad que no sé si realmente deseo este encuentro, verte es volver a recordar tantas cosas y sobre todo pretender que ahora deseo tu amistad cuando ambos sabemos que no es así… Mañana.. Mañana será un mejor día.."

Hola chicas… Gracias por sus comentarios