Pasaban de las 12:30 de la mañana, sabia que era tarde, pues hacia unos minutos que me había despertado buscándolo, pero el no estaba, así que volví a la cama y me envolví entre las sabanas, estaba demasiado cansada para levantarme, fue una noche de la cual nunca podré olvidarme… Pero a decir verdad, desde que me nos casamos no hemos dormido una sola noche. He descubierto que mi esposo es un hombre insaciable en los asuntos de intimidad y he descubierto que compartir con él ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida.

Momento después las sabanas comenzaron a moverse dejando mi cuerpo desnudo a la intemperie para luego sentir una sube mano acariciando mi desnuda espalda, sabia que era él, siempre ha sido y será él, el sentir sus caricias sobre mi era algo que no podía describir con palabras. Mi cuerpo, alma y mente le pertenece. Soy suya en todo lo que ello implica y hoy como hace tanto tiempo, desde que le conocí lo he sido, nunca nadie puedo hacerme sentir lo que él hace con sólo mirarme.

Despierta esposa mía - Dijo el joven mientras sus manos subían y bajaban por la blanca espalda de la joven y su boca besaba su oreja derecha de forma insinuante y deseable.

Noooo - Contestó ella colocando sus manos sobre su cara

Tienes que - Beso en la espalda - levantarte - Otro beso en los hombros - hoy tenemos la reunión con tu primo… - Continuó besando aquel cuerpo que le llenada de emociones y deseos

MMMMmmmm…. ¿Tengo que asistir? - Dijo la rubia volteándose y dejando ver su desnudo cuerpo por su esposo, quien no dudó de subirse sobre el cuerpo de ella y comenzar a amarla con todas las ansias que el deseo y el amor por ella podría profesar.

Tiempo después Candy se encontraba sentada frente al elegante tocador preparándose para bajar a comer y luego reunirse con su primo; ella peinaba su larga cabellera y recogía su rebelde cabello en un elegante moño. Para complacer a su esposo, ella prefirió no utilizar la ayuda de ninguna dama durante este viaje, ya que Terry no se despegaba ni un momento de su esposa y tener a alguien junto a ellos hubiese sido muy incomodo, ella miró por el espejo a aquel que era el dueño de su vida; su joven esposo ya estaba listo y sentado frente a la ventana cuando algo le llamó la atención. Sin decir nada se levantó y caminó hacia la mesita de noche junto a la desarreglada cama, lo tomo entre las manos y comenzó a mirarlo sin entender lo que era.

Aquel viejo libro de cuero marrón se veía viejo, peor en buen estado, tenia al frente el emblema de la familia Ardley. Miró a su esposa quien volteo a mirarle y sonriendo se levantó, lo tomó en sus manos, le abrazó y entonces miró a su esposo quien con su mirada le pedía explicación.

Esta es mi historia, Terry…. Son los primeros años de mi vida y las personas que tanto amé - Y levantando la mirada le dio - y amo

¿Tu diario? - Preguntó el joven

Mi vida Terry - Respondió ella - Aquí hay tanto de mi - Dijo la joven extendiendo el diario a su esposo - Tanto de ti y de aquellos que ya no están… Mi madre, Anthony y Albert! - Dijo la joven con tristeza en sus ojos

Albert…. Aun no creo su muerte…. El fue un gran amigo…

El fue mi padre, amigo, hermano, consejero - Dijo la joven mientras caían lagrimas de sus ojos y su Terry la sentaba sobre sus piernas para consolarla

Se que él significó mucho para ti…

Si, no te imaginas cuanto diera por que estuviese aquí…

Yo por igual, el fue mi único amigo y más que eso, fue un hermano mayor

El te queria mucho Terry. Cuando terminamos - Dijo la joven mirándole a los ojos triste - El estuvo conmigo siempre, sabia el dolor que tenia al haberte perdido y me cuido y consoló.

Nunca vamos a olvidarlo, él fue muy importante en nuestras vidas y deseo que siempre le recordemos como al hermano que perdimos.

Si yo quiero eso…

Además quiero - Dijo el joven tratando de cambiar el tema, le toco el abdomen a su esposa - que nuestro primogénito lleve su nombre

¿De verdad quieres eso? - Dijo ella limpiando sus lagrimas y feliz del deseo de su esposo

Si quiero un Albert - Dijo levantado los dedos y comenzando a contar - Un Richard, sino se pondrá celoso - levantó otro dejo - Una Eleonor - Levantó otro dedo - Una Elizabeth, por la reina sabes… - Levantó otro dedo con una sonrisa que iba de oreja a oreja mientras Candy le miraba con los ojos bien abierto y rápidamente agarró su mano para que parara de contar

¿4 es demasiado? Terryyyyyy!

Quiero una familia grande y créeme que hacerla será la mejor parte - Sonrió el de lado mientras ella se sonrojaba aun mas - Mejor bajemos debemos comer antes que llegue el elegante..

¿Le vas a contar sobre Stear? - Dijo ella colocándose de pie y dirigiéndose a recoger su bolso

Nol. - Dijo el colocándose de pie junto a su esposa y besando su mano

¿No? - Volteo la vista asombrada por la respuesta del joven…

¿Recuerdas el telegrama que envié ayer? - Dijo él tocando la punta de la nariz de Candy

Si

Bueno, anoche llegó Stear y él nos acompañará.

¿Estas seguro?

Creo que el ver a su hermano será la mejor ayuda para el elegante. - Dijo Terry abriendo la puerta a su esposa y guiándola al pasillo - Lo he investigado y sé que la presencia de Stear le ayudará mucho. Además me cae muy bien tu primo el inventor y aquel tengo unos negocios de los cuales creo podremos beneficiarnos los Ardleys y Granchester

Gracias Terry - Dijo ella mientras por fin llegaban al restaurant del hotel

¿Por que mi bella esposa?

Por todo lo que has hecho y haces por mi y mi familia. Eres lo mejor que me ha pasado en toda mi vida…

Tu eres mmi vida y si estas conmigo soy feliz…. - Dijo él besando su mano mientras le ayudaba a sentarse en la mesa entonces procedió a sentarse - ¿Que deseas almorzar?

Mmm de todo, tengo mucha hambre hoy, eso como si no hubiese comido en días..

Jajaja.. Siempre tienes hambre…

¿Te burlas de mi? - Dijo ella colocando sus brazos en jarra

Jamás esposa mía…. Jamás

Espero no interrumpir a los recién casados - Dijo una conocida voz mientras la joven pareja le miraba y sonreía.

Hola chicas, espero le guste... Déjenme saber su opinión de como voy! Gracias