Este fic participa en el minirreto de febrero para La Copa de la Casa 19/20 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black

Beta: Miss Lefroy Fraser

Nº de palabras: 386


¿CASUALIDAD?


Ese día estuvo hasta tarde en la biblioteca intentando estudiar. Cuando salió estaba ya oscuro en el exterior, por lo que corrió para dejar las cosas en la sala común antes de la cena.

Iba tan distraída que chocó con alguien, provocando que se cayera de culo.

—Perdona, iba con prisa y… —empezó a disculparse Hermione.

—Mira por dónde andas, Granger —contestó Malfoy dedicándole una mirada intensa.

«Y tú podrías apartarte…», quiso decirle antes de darse cuenta de su situación. No solo había acabado tirada en el suelo, sino que su túnica se había abierto y la falda se le había subido a medio muslo. Entonces la mirada del muchacho empezó a quemarle y, con la dignidad que pudo, se levantó colocándose la ropa en su sitio, con un evidente sonrojo.

—Estás cortando el paso —le dijo la chica con los brazos en jarra.

—Tal vez la que está en medio eres tú, Granger —le respondió acercándose un paso hacia ella.

—No tengo tiempo para…

Oyó cómo alguien se acercaba por el pasillo, pero rápidamente sintió cómo una mano cubría su boca, cortando su respuesta, y cómo era arrastrada a un recoveco del pasillo.

Tras sorprenderse, levantó la cabeza para encontrarse con una penetrante mirada gris. Por unos segundos se perdió en ella. Cuando notó que su cuerpo se acercó al de ella, intentó apartarse, pero se encontró con la pared.

—¿Qué narices estás...?

Sin poder terminar, sintió los labios de él encima de los suyos; no le devolvió el beso, pero tampoco se apartó, hasta que notó cómo su lengua intentaba abrirse paso a su boca. En ese momento, lo empujó y salió corriendo de allí.

Cuando creyó que se había alejado suficiente, se dejó caer contra la pared para recuperar el aliento. Entre bocanadas de aire, sus dedos tocaron los labios que acababan de ser besados sin evitar sonrojarse.

«¿Qué acaba de pasar? Esto parece sacado de una novela romántica.», se dijo intentando aclarar su mente y recuperar la compostura.

Esa noche estuvo dispersa durante la cena, procurando entender qué había pasado, pero no pudo. Al día siguiente, Malfoy actuó como era de costumbre, dedicándole comentarios ácidos y humillándola. Pero desde ese día, solía encontrarse con más frecuencia con él en pasillos desiertos.

Tal vez sus encuentros eran pura casualidad.

O tal vez no.