Sus ojos azul zafiro estaban cubierto por un rojo fuego que hizo que la joven comenzara a dar pasos atrás por instintos, sabía que estaba molesto y por primera vez en todo el tiempo en que le conoció temió por su seguridad. El aire de aquel salon era pesado y se podría escuchar la respiración fuerte y rápida del joven duque; nunca se hubo caracterizado por ser un hombre de paciencia y menos de cuidar su carácter cuando se encontraba de mal humor.
Sabia cuando hubo ideado dicho plan que existía la posibilidad de duras consecuencias, pero jamas se imaginó ver tanto odio y desprecio en aquellos ojos que tanto amaba. Todo lo que había hecho, planeado y vivido fue sólo por él, por que ella quería que él fuera de ella y de nadie más. Lo amaba, de eso no había ninguna duda, pero él nunca la mires de la forma en que la miraba a ella, aquella escocesa que le hubo quitado lo que ella consideraba de su propiedad y con quien hubo creado en su imaginación un futuro muy diferente al que vivía en estos momentos.
El joven apretó sus manos al punto que sus nudillos comenzaron a blanquear, intentaba contenerse, quería hacerlo, pero la furia era tal, que no le dejaba pensar. Por un momento volteó a mirar a su esposa y vio que está estaba mirando a la nada, con lágrimas en sus ojos y sus manos sobre su vientre, gestos que fueron suficiente para querer destruir, no sólo a aquel Conde, sino a todo el que siquiera osara en pensar algo sobre su esposa, su hijo y su familia.
Al ver aquella escena, la rubia de lacios cabellos buscó las palabras que pudieran expresar su hondo arrepentimiento, pero estas simplemente no existían. En un intento por evitar más aquella situación miró la puerta con deseos de salir, pero cuando volvió la vista al duque supo que éste hubo adivinado lo que ella quería hacer.
¿Por qué Susana? - Fueron las simples palabras que salieron de la joven duquesa, quien le miró por primera vez a los ojos. Ella quería entenderla… Ella Candy, quiso saber del por qué del odio de la joven mujer, no sólo hacia ella, sino que también a su esposo.
Por qué me quitaste lo que era mío - Le grito la joven con furia, rabia y dolor hacia Candy, quien no entendía a lo que ella se refería.
Yo nunca te he quitado nada
Me lo quitaste a él. - Dijo ella mirando a Terry, quien volteó la mirada hacia Susana al darse cuenta de lo que la joven hubo dicho
Yo nunca te di la más mínima señal de que interesaras, nunca te vi como mujer, nunca te he tocado siquiera.- Le grito el joven furioso - Yo jamás te he visto como mujer y menos como mi mujer - Susana le miró no solo con dolor, sino que sintió la repulsión que este le estaba omitiendo en ese momento. Se sintió desilusionada de que nunca, por mas intentos que hubo hecho, este a quien amaba como a nada, simplemente la despreciaba.
Yo hice todo para que me miraras…
¿Y crees que por qué hiciste todo esas cosas que una libertina hace para atraer un hombre a su cama te hace dueña de mi? - Volvió a gritar aquel hombre quien estaba llegando al limite de su paciencia y quien sentía que algo dentro de sí se hacia dueño de su mente y cuerpo; algo tan fuerte que no podia controlar más; sin embargo una delicada y suave mano tocó la suya haciendo que todas sus defensas cayeran y voltease a mirarla, era ella, su esposa quien en ese momento le tocaba para tranquilizarlo. Ella se había puesto junto a él y le tocó al percibir que su esposo estaba perdiendo la paciencia . Si de algo ella estaba segura era que aquel joven duque era capaz de derribar al peor de sus enemigos cuando se molestaba, y que ahora mismo Susana se encontraba en esta lista.
Dada las circunstancias Susana, sabes que mi esposo y yo debemos tomar acciones drásticas - Dijo ella mirando fijamente a su esposo y con sus ojos dandole a entender que serenamente podrían lograr mucho más
Candice tiene razón, lo que ha sucedido es demasiado grave como para que nos enfrentamos en un conversación que no nos llevará a nada y comenzamos con gritos - Dijo Terry tratando de relajarse
Yo sé que hice mal, pero por eso estoy aquí por que quiero ayudarlos
No Susana, no estas aquí por eso - Le dijo el duque mientras la miraba fríamente y procedía a tomar una copa de whisky, necesitaba calmarse, relajarse para poder continuar - Estas aquí por que quieres que yo me vengué de lo que él te hizo…. - Entonces levantó la vista de su vaso y la miró directamente a los ojos - ¿O me equivoco?
Yo sólo quiero ayudarlos y que tengan clemencia de mi ante la reina - dijo ella bajando la cabeza en forma de sumisión, pues sabia muy bien que al traicionar el duque, también traicionaba la reina y que con ello se jugaba no sólo su libertad, sino que su vida.
¿Estas consciente del grado de traición no sólo hacia mí, sino que hacia la reina y toda Inglaterra?
Todo lo que hice lo hice por amor a ti…. Yo sólo actué por amor - Le grito ella al darse cuenta que la dirección que estaba tomando aquella reunión no seria favorable para ella. Su madre le hubo advertido de que esto podría suceder, pero ella quería que Terry se encargara de aquel conde que la hizo tanto mal. No le importaba las consecuencias en el momento que decidió presentarse ante los duques de Granchester, pero ahora se daba cuenta que no le esperaba nada bueno.
Entonces miró a la joven duquesa quién se mantenía tranquila mirando a su esposo y decidió que su mejor carta a jugar ahora era con ella, era suplicarle y hacerla sentir la gratitud que le debía por haberla puesto sobre avisos, entonces en un acción desesperada se arrojó al piso ante los pies de Candy, quien la miraba sin entender que era lo estaba haciendo aquella mujer.
- Duquesa tenga piedad de mi, yo he venido hasta aquí para salvar la vida de su hijo, yo nunca podré ser madre, míreme estoy humillada ante usted pidiéndole caridad a esta mujer que sufrió lo que ninguna mujer debe sufrir
¿Crees que mi esposa tiene poder sobre esto? - Le dijo el joven duque mientras a apretaba fuertemente sus puños al punto de estar blancos - Tu sabes bien lo que has hecho, sabes bien que no sólo pusiste en peligro mi vida, sino la de mis hombres y mi familia.- El joven la miró directo a los ojos, respiro fuertemente y continuó - Y sobre todo has traicionada la reina
La joven rubia le miró tratando de entender a lo que se refería el duque, sabía que si se acusaba de traición a la reina seria llevad a la horca - No me mires así - Le dijo el joven entendiendo que por primera vez ella hubo medido el resultado de sus actos - Muchos de los hombres más leales a la reina están muertos debido a tu plan…. ¿Crees que tu proceder quedaría impune? - No Susana, por mucho que ahora quieras venir a pedir disculpa y ayuda a vengar lo que tu amante y tu hicieron, es imposible olvidar la lealtad no sólo a mi familia, sino a la reina.
Terrence por favor, ten misericordia de mi, por favor - fueron los gritos que salían de la joven rubia mientras cubriera su rostro con sus manos
Lo siento Susana, pero no está en mi definir tu futuro de ahora en adelante - Fueron las suaves palabras del duque
Eres un miserable, hice todo eso por ti - Le grito a boca llena Susana, quien al verse sin ninguna salida perdió la calma que la caracterizaba - Eres un idiota, hablas de traicionar - Dijo ella mirando con furia al duque - No menos que nadie puedes hablar de traiciones
¿Qué intentas decir? - Le grito Terry exasperado y a punto de hacer algo de lo cual se arrepentiría toda la vida
Te casaste con una foránea, por todos los santos, te casaste con el enemigo, con una simple escocesa. ¿A caso eso no es traición? Dime, preferiste a esta mujer que no es nadie, a una inglesa, preferiste rebajarte con la plebe a elegir una dama… - Terrence se acercó a la joven mujer y mirándola fijamente con la mirada más fría que jamás había expresado en toda su vida y todo el odio que podia tenerle a una persona
¿Y crees que eres mejor que mi esposa? ¿Acaso crees que eres digna de llevar el apellido Granchester una mujer que se acuesta con el mejor postor? No Susana, no te creas la gran cosa; yo he elegido la más honorable y digna de las mujeres; ambas cosas que tú jamás podrás llegar a tener - Las palabras frías de Terry asustaron de sobre manera a aquella mujer quien ahora despertaba a su realidad; una realidad donde su futuro era tan negro y oscuro como aquella noche que hubo despertado en su cama.
Gracias por tu paciencia y por los comentarios y likes.
¿Cuál crees que debería ser el castigo a Susana?
