Harry Potter y la Frontera Final (1)
(2da. Edición)
Por edwinguerrave
Copyright © J.K. Rowling, 1999-2008
El Copyright y la Marca Registrada del nombre y del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como de todos los símbolos y elementos relacionados, para su adaptación cinematográfica, son propiedad de Warner Bros, 2000
Algunos capítulos incluyen extractos de los "fan fic" 'Harry Potter y la Orden del Fénix', © "Daniela Linx", y 'Harry Potter y el Círculo Secreto', © "jesterdead".
Capítulo 2:
Sinfonía Agridulce (2)
Esos pensamientos en los cuales Harry había invertido su viaje de retorno a Londres, abrazando a Ginny, no incluían dónde se residenciaría luego de regresar al mundo muggle, lo que notó cuando Ron le preguntó al detenerse el tren:
―¿Ya sabes dónde vas a vivir? ¿En casa de tus tíos o en la casa de Sirius?
―Vaya, no había pensado en eso… Pensaba irme directamente a Grimmauld Place, pero algo me dice que me tengo que comunicar con mis tíos, ya veré…
―Pero si vas a decidir algo, que sea pronto, porque nosotros vamos a Ottery Saint Catchpole a sepultar a Fred antes de regresar a La Madriguera.
―Bueno, déjame llamarlos por teléfono, porque dudo que sepan o les interese saber que estoy vivo… Y sobre todo que estoy regresando casi dos meses antes de lo previsto.
―Pero ―intervino Hermione, frunciendo el ceño―, ¿no se suponía que ya no regresarías más a casa de tus tíos cuando te rescatamos el año pasado?
―Claro, claro ―se apuró a reconocer Harry―, pero no puedo evitar pensar que aún son mi familia, con todo lo que ha conllevado. Los llamaré por lo menos para que sepan…
Al momento de cruzar la barrera entre los andenes 9 y 10, notaron que los únicos pasajeros que estaban en la estación eran los que venían en el Expreso de Hogwarts, por lo que se dieron cuenta que las diligencias realizadas por Kingsley Shacklebolt ante el Primer Ministro Muggle fueron efectivas, ya que toda la estación estaba cerrada y acordonada.
Al acercarse a la puerta, unos funcionarios del Ministerio saludaron gravemente a los señores Weasley, y les sugirieron colocar a Fred en un ataúd, para poderlo sacar con mayor discreción de la estación; en ese momento Harry le preguntó a Charlie:
―¿Y dónde lo van a enterrar? ¿en La Madriguera?
―No, por supuesto ―respondió el segundo de los hermanos Weasley, con su ronca voz―. En el cementerio del pueblo, allí nuestra familia tiene un panteón… Nos vas a acompañar, por supuesto, creo que es el mejor homenaje que puedes hacerle a mi hermano… Mamá no te perdonará si no vienes.
―Emmm, sí, claro ―respondió Harry, poco convencido―. Déjame primero comunicarme con mis tíos, ya los alcanzo. Ginny, anda con tu hermano ―dijo al ver una cabina telefónica delante de ellos.
―Apúrate, amor –le respondió, mientras secaba una lágrima solitaria en su rostro y avanzaban.
Harry buscó en sus bolsillos una moneda muggle, la colocó en el teléfono y suspiró, pensando que era la primera vez en su vida que él llamaba a la casa de sus tíos.
―Hola, familia Dursley –contestó la conocida voz del tío Vernon.
―Hola, tío Vernon –respondió Harry.
―¿Cómo? ¿Quién es? –gruñó groseramente la voz al otro lado de la línea, lo que hizo que Harry exhalara otro largo suspiro, y respondiera:
―Soy Harry.
―Ah, eres tú… ¿Y qué haces llamándonos?
―Bueno, estaba avisando que regresé, estoy en King's Cross.
―Ajá, ¿y qué quieres? ¿Pretendes venir a nuestra casa? –gruñó el tío Vernon con voz amenazadora, a lo que Harry respondió rápidamente:
―No, no, tío, no te preocupes, yo voy a quedarme a vivir en la casa de mi padrino… Sólo quería saber si puedo pasar algún día a buscar lo que quedó de mis cosas…
―Ah, bueno… –Tío Vernon se quedó mudo, para luego decir―: Avisa cuando vengas a buscar eso, para no estar, por si acaso vienes con tus amigotes extraños.
―"Como si los amigotes de Dudley no fueran extraños" ―pensó Harry, antes de responder―. No te preocupes, yo les llamo… Saluda a la tía Petunia y a Dudley de mi parte, por favor… Me tengo que ir…
―Está bien… ―contestó secamente el tío Vernon y colgó.
Harry miró el auricular, lo colgó en el teléfono y se alejó de éste, abatido, y vio como Ginny agitaba sus manos llamando su atención. Estaba esperándolo en la puerta de una camioneta (tipo microbús) del Ministerio, donde casi todos los Weasleys, y Hermione, esperaban para salir hacia La Madriguera.
―¿Qué pasó? ¿Por qué te tardaste?
―Estaba llamando a la casa de mis tíos, ¿recuerdas? ―La chica asintió, sonrojándose.
―No me digas que quieren que regreses con ellos –soltó Ron, asomándose por una de las ventanas del vehículo―. ¿O sí?
―No lo creo, por lo menos en la voz de tío Vernon noté que lo menos que quiere es que regrese con ellos… Es una sinfonía agridulce, todo lo que viví y a ellos ni les interesa… –terminó de decir esto último en un susurro apenas audible para Ginny.
―Bueno, Harry, móntate y hablamos por el camino –le dijo la chica, subiendo ella primero a la camioneta, en la cual todos estaban cómodamente instalados, rodeando el ataúd de Fred.
Cruzaron la campiña inglesa hasta llegar a las cercanías de Ottery Saint Catchpole; Hermione y Ron iban abrazados, Harry conversando quedamente con Ginny de lo vivido durante el año anterior, mientras veían el ataúd, sencillo, de madera rojiza, seleccionado por la señora Weasley, que contenía los restos de Fred, cuando, de repente, Ginny recordó algo:
―Harry, dijistes que algo era "agridulce"… No te entendí…
―Ginny –respondió, luego de levantar la mirada desde el ataúd de Fred-, este año viví muchas experiencias, y la única familia "de sangre" que tengo no se interesa, y nunca se ha interesado, por saber de mí o de lo que me pasa, es lo realmente agrio de ese "agridulce", lo dulce es haberlos conocido a ustedes, especialmente a ti, por eso digo que mi vida es como una sinfonía agridulce –cerró este comentario abrazándola y dándole un beso en la coronilla.
―Gracias por pensar eso de nosotros, amor, sobre todo de mí –respondió Ginny mientras era cobijada en los brazos de Harry.
La señora Weasley comentó, intentando calmar las lágrimas:
―Vamos a pasar primero por La Madriguera, para cambiarnos de ropa y de allí ir al cementerio.
Hubo un murmullo aprobatorio por parte de todos los presentes, y Alex Guinness, el chofer del Ministerio, maniobró tomando una salida lateral de la autopista por la cual transitaban. Harry recordaba con especial cariño las múltiples vivencias que había tenido en esa casa: su llegada luego de ser rescatado, conocer a Ginny, compartir con Ron y Hermione risas y discusiones, los múltiples banquetes y regalos, el beso robado la mañana antes de comenzar la aventura de buscar el resto de los Horrocruxes…
Llegaron a La Madriguera alrededor de las cinco y media de la tarde. De pronto, vieron algo que hizo palidecer a todos…
―Arthur, creo que debe ver esto ―indicó el chofer del Ministerio al señor Weasley, al momento de frenar bruscamente.
―¡¿Qué le pasó a La Madriguera?! ―gritó el Señor Weasley, dando un portazo al bajar.
Notas al pie:
(1) Iron Maiden: "The Final Frontier" (álbum editado en 2010) © Iron Maiden Holdings
(2) The Verve (Richard Ashcroft; derechos entregados a Mick Jagger y Keith Richards): "Bittersweet Symphony", editado en elálbum "Urban Hymns", de 1997 © Allen Klein y The Rolling Stones
Un segundo capítulo que quise dejarlo corto, casi como el original, porque si no, tendría que haberlo fusionado con el siguiente (y eso significa sacar una canción del set-list del fic, y sinceramente no quiero... jejejejejejejeje) Espero que lo disfruten!
