Harry Potter y la Frontera Final (1)

(2da. Edición)

Por edwinguerrave

Copyright © J.K. Rowling, 1999-2008

El Copyright y la Marca Registrada del nombre y del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como de todos los símbolos y elementos relacionados, para su adaptación cinematográfica, son propiedad de Warner Bros, 2000

Algunos capítulos incluyen extractos de los "fan fic" 'Harry Potter y la Orden del Fénix', © "Daniela Linx", y 'Harry Potter y el Círculo Secreto', © "jesterdead".


Capítulo 3:

Sinfonía de Destrucción (2)

Los chicos se asomaron por las ventanillas. De la casa de los Weasleys no quedaba sino escombros, ruinas y un aroma a destrucción insoportable. Todos bajaron a toda velocidad del vehículo, y corrieron detrás del señor Weasley. Este entró como un vendaval en los terrenos de la familia, intentando evaluar los daños.

—¡Por las barbas de Merlín! ¿Qué pasó aquí? —gritó el señor Weasley, mirando para todos lados. Los chicos atrás de él no decían nada, ni se movían. Nadie dijo nada. De pronto, las tres lechuzas de la familia, Hermes, Errol, y la alborotosa Pig, bajaron de las copas de los árboles, y Errol, la vieja mensajera de la familia, traía una nota amarrada en su pata.

Percy tomó la nota, la leyó, palideció y se la entregó al papá, quien la leyó en silencio, roto por la voz angustiada de la señora Weasley:

—Arthur, ¿qué dice esa nota? ¿Quién fue?

—Ellos, los mortífagos… los que se salvaron luego de la batalla, en represalia por nuestro apoyo a Harry…

La señora Weasley no decía ni palabra. Solo sollozaba, mirando alternativamente a cada uno de sus hijos, a su marido y a las ruinas de La Madriguera. Estaba desconsolada, tenía los ojos rojos.

—Eso es culpa mía —dijo Harry, retrocediendo hasta la camioneta—. No hubiera pasado sí…

—No, querido. No te eches la culpa —dijo la señora Molly, hablando mientras abrazaba a Ginny. La voz le temblaba.

Harry no respondió, sólo veía al señor Weasley, junto a Charlie, Percy, George y Ron caminar de un lado a otro, viendo las ruinas de lo que para Harry era "el mejor hogar que había conocido". Luego de un rato, atinó a decir:

—Les sugiero algo… —luego de agarrar aire, y algo de confianza, continuó—. Vengan conmigo a Grimmauld Place, allí pueden vivir mientras reconstruyen la casa, y pueden quedarse todo el tiempo que necesiten.

—Oh, Harry, no queremos incomodarte… —comenzó a decir la señora Weasley, pero fue interrumpida por Harry:

—No acepto un "no" como respuesta. Ustedes son como una verdadera familia para mí, la familia que nunca tuve, y no voy a permitir que esa familia se desintegre si puedo ayudarles. Además, ustedes saben que la casa de Sirius es muy grande para mí solo, hay suficiente espacio para todos, y necesitaré ayuda yo también para volverla a hacer habitable.

La señora Weasley abrazó a Harry, llorando como cuando la vio al lado del cuerpo de Fred, hacía apenas unos días. El señor Weasley dijo, suspirando fuertemente:

—Creo que lo que dice Harry es correcto, tratemos de ver que podemos rescatar, para ir al pueblo a enterrar a Fred y regresar a Londres. No hay problemas, ¿verdad, Alex? —preguntó al chofer del Ministerio, quien respondió calmadamente:

—Ninguno, Arthur, estoy totalmente disponible para sus necesidades, pero supongo que debería avisar al Ministro Shacklebolt, creo que el debe enterarse de lo que pasó.

Luego de enviar a Hermes con una carta y la nota dejada por los mortífagos, los Weasley comenzaron a buscar entre las ruinas algo que pudieran salvar, como el reloj familiar, que tanto llamó la atención de Harry en su primera visita a La Madriguera, o algún cachivache muggle, lo que encendía la furia de la señora Molly. Sólo pudieron rescatar pocas cosas, aparte del reloj, por lo que Ron comentó sombríamente mientras él, Harry, Hermione y Ginny regresaban a la camioneta, unas dos horas después:

—Si ya éramos pobres, ahora si es verdad que quedamos en la miseria…

—No, Ron, quiero que cuenten conmigo, tanto como yo conté, y sé que cuento, con ustedes —respondió Harry, colocando la mano en el hombro del abatido Ron, gustoso de compartir parte de la pequeña fortuna heredada de sus padres, la cual se incrementó sustancialmente al heredar la de su padrino Sirius—. No quiero que se cohíban en nada. Yo les cubriré los gastos de reconstrucción de la casa —les dijo a todos antes de subir a la camioneta—. Le pediré a Bill que me ayude a transferir parte de lo que tengo en Gringotts a vuestra bóveda, para que puedan reconstruir el mejor hogar que he conocido…

No pudo completar la idea pues fue absorbido en un fuerte abrazo por la señora Molly, mientras los demás le daban un caluroso aplauso. Ron tenía la piel tan roja como su cabello, y Hermione lloraba de emoción por el gesto de su amigo.

Reiniciaron el camino hacia el pueblo de Ottery Saint Catchpole, al cual llegaron al filo de las seis de la tarde, entrando sigilosamente al cementerio, hasta acercarse a un panteón bastante antiguo cerca de los límites del camposanto. Ahí, Harry, Ron, Bill (que los esperaba junto a Fleur), Percy, George (quien había permanecido en silencio todo el viaje) y Charlie, tomaron el ataúd de Fred y lo depositaron suavemente en el suelo, al lado de una fosa que el señor Weasley había cavado mágicamente. Mientras tanto, Hermione invocaba una corona de flores, especialmente girasoles, para colocarla en la tumba.

—Hijo —comenzó a decir el señor Weasley—, siempre quisiste hacer las cosas a tu estilo, y eso siempre estará en nuestros recuerdos… Freddie, ¡nunca te olvidaremos!

—Hijo —habló la señora Weasley, aún abrazando a Ginny—, fuiste mi agradable dolor de cabeza, junto a tu hermano me mantenías al borde de los nervios… No sé si nunca supe comprenderlos, pero sé que donde estés, estarás mejor… Hijo, ¡te amo! —gritó desgarradoramente, lo que arreció el llanto de Ginny y las lágrimas silenciosas de todos los demás.

—Hermano —empezó a hablar Bill, el mayor de los hermanos Weasley—, te destacaste en la batalla, tanto como en la alegría que nos distes, y si te has ido es porque ya habías causado suficientes problemas. ¡Nos veremos, hermano! —aulló al final.

—Hermano —habló Charlie, con voz ronca y clara—, nuestra vida de familia estará incompleta sin tus chistes e inventos, pero honraremos tu memoria todos los días.

—Hermano —comenzó a hablar Percy, lo que hizo que Harry y Ron cruzaran una mirada de "aquí vamos a estar hasta medianoche" —, lamento profundamente que te hayas ido, sé que nunca supe apreciar sus chistes, y te pido me perdones por eso… —decía mientras caía de rodillas y comenzaba un llanto silencioso, que partió el corazón de todos, incluso Alex, el chofer del ministerio, no pudo reprimir las lágrimas.

—Mi querido hermano, colega transgresor de las normas, y socio —George comenzó a hablar con la voz quebrada por el llanto—, "Sortilegios Weasley" ha perdido una parte de su esencia, pero no dejaré que nuestro sueño muera contigo, lucharé para lograr lo que juntos soñamos… ¡descansa en paz, hermano!

—Hermano —Le tocaba el turno a Ron, quien respiró profundamente varias veces antes de seguir—, yo tampoco dejaré que el sueño que George y tú iniciaron llegue a decaer, siempre decías que el "pequeño Ronnie" tendría pasta de jefe, quiero demostrarte que tenías razón…

—Oh, hermano —ahora era Ginny la que intentaba mostrar seguridad, aunque temblaba como si estuviera empapada—, quiero que sepas que nunca me olvidaré de ti, de tus burlas, tus extraños consejos de "hermano mayor", y de cuanto me hiciste reír… ¡Te quiero, hermanito! —dijo mientras iniciaba nuevamente un llanto convulso en los brazos amorosos de la señora Weasley.

Todos, a excepción de Ginny, voltearon a ver a Harry, quien con cara de "¿y por qué yo?" dudaba en articular palabra.

—Anda, Harry, se que quieres decirle algo —dijo con voz ronca el señor Weasley.

—Esteee… Bueno… En alguna parte leí o escuché, no recuerdo exactamente donde, que "La Muerte no es el fin", por eso hoy nos reunimos para despedirnos de ti y seguir nuestro camino.(3) Creo que nos reuniremos, y volveremos a recordar las buenas cosas que vivimos, tengo confianza que así será. Por lo pronto, quiero que sepas que cuidaré a tu familia hasta donde mis fuerzas aguanten…

—Hermione, ¿quieres decir algo? —preguntó respetuosamente Charlie, a lo que Hermione respondió con un rápido movimiento de cabeza, declinando ese honor—. ¿Y tú, cuñada? —preguntó a Fleur, quien respondió educadamente:

—No, "Chaglie, pgefiego" que ese honor "gecaiga" en ustedes.

—Bueno, muchachos, coloquemos a Fred en su morada final —indicó gravemente el señor Weasley.

Todos los hombres de la casa Weasley sacaron sus varitas y al unísono, y en silencio, elevaron suavemente el ataúd de Fred y lo colocaron en la fosa, con el sordo sonido del llanto de la señora Weasley, Ginny, Hermione y Fleur, mientras Harry y Alex veían en silencio la escena. Al quedar ubicado en el fondo de la fosa, el señor Weasley movió suavemente el montón de tierra colocado al lado de la fosa, cubriendo limpiamente el ataúd. Bill, usando la varita, movió un bloque de piedra, y esculpió el epitafio de la tumba:

Fred Fabian Weasley:

Hijo, hermano, vivió a su manera, y falleció defendiendo la vida en libertad.

Un alma libre nunca será encadenada.

Luego de depositar la corona de flores que conjuró Hermione, y otras que invocaron la señora Weasley y Fleur, ésta última y Bill se despidieron de todos, para desaparecerse rumbo a su casa, mientras el resto, con lágrimas en los ojos, emprendían el regreso a Londres, a la casa de Harry.


Notas al pie:

(1) Iron Maiden: "The Final Frontier" (álbum editado en 2010) © Iron Maiden Holdings

(2) Megadeth (Dave Mustaine): "Symphony of Destruction", editado en elálbum "Countdown to Extinction", de 1992 © Megadeth. Disponible en: watch?v=48MeH7ihuUw

(3) Metallica (James Hetfield, Lars Ulrich, Kirk Hammett, Robert Trujillo): "Death is not the End (The New Song)", interpretado el 06/06/2006 en Berlin, Alemania (durante el "Sick of the Studio Tour"); no editado como "single oficial", sirvió de base para algunas canciones del album "Death Magnetic", de 2008 © Metallica, Inc. Disponible en: watch?v=HKCAkKe_YhI

En el original en inglés: "We gathered here today, To say goodbye to our old selves"

Buenas tardes desde San Diego, Venezuela! Un nuevo capítulo, casi igual al original, porque me pareció complicado modificar la idea que expuse en su momento, de que Fred merecía un funeral "a lo Weasley"... Con este capítulo quiero saludar a mis ahijados de la 27ma Promoción de Licenciados en Administración Comercial y Contaduría Pública de la UAM, quienes hoy 17/5/2019 firmaron su acta de grado académico. Para todos los graduandos de esta temporada, felicitaciones! Y para todos mis lectores y seguidores, espero que disfruten este capítulo y todo lo que tengo y tendré para ustedes!