Harry Potter y la Frontera Final (1)
(2da. Edición)
Por edwinguerrave
Copyright © J.K. Rowling, 1999-2008
El Copyright y la Marca Registrada del nombre y del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como de todos los símbolos y elementos relacionados, para su adaptación cinematográfica, son propiedad de Warner Bros, 2000
Algunos capítulos incluyen extractos de los "fan fic" 'Harry Potter y la Orden del Fénix', © "Daniela Linx", y 'Harry Potter y el Círculo Secreto', © "jesterdead".
Capítulo 6:
Escaleras al Cielo (2)
Al cabo de una semana, estaban Harry, Ron, Hermione, Ginny y la señora Molly limpiando una gran repisa de la cocina, cuando oyeron el aleteo propio de una lechuza.
—Hey, ¡es Hermes! ¿Que necesitará Percy? —bufó la señora Weasley, pero al acercarle la mano, la lechuza se volteó, acercándose decidida a Hermione, quien sorprendida tomó la nota que traía, con el sello del Ministro de Magia.
—¡Te está escribiendo Kingsley en persona! —exclamó Ron, sorprendido.
—¡Eso quiere decir que tiene noticias de mis padres! —dijo Hermione, soltando el paño con el que limpiaba y concentrándose a leer la carta, mientras todos corrían a sentarse en la mesa, alrededor de ella:
Señorita Hermione Granger.
En atención a su solicitud personal, le informo que hemos ubicado a sus padres en Sydney, Australia.
Adjunto le envío la dirección exacta donde puede ubicarlos.
El Ministro australiano de Magia está informado de la situación, y expresa su interés por la exitosa culminación de su tarea.
Le agradecería me informe, por medio del Ministerio australiano de Magia, el resultado de su gestión.
Atentamente,
Kingsley Shacklebolt
Ministro de Magia
—¡Maravilloso! ¡Ya podré traer a mis padres! —gritó Hermione, dando vueltas y abrazando a todo aquel que se encontrara, hasta que comenzó a girar descontrolada, mientras señalaba sucesivamente a cualquier punto, como su sien, su nariz, el aire frente a ella, en actitud pensativa—. Voy a empacar, necesito reservar vuelo, o solicitar un traslador…
Todos los presentes veían a la castaña con sorpresa; nunca la habían visto tan angustiada. De pronto, una voz firme la hizo detenerse, por apenas uno o dos segundos.
—Hey, Hermione, ¡calma! —Ron la tomó por los hombros, haciéndola detenerse—. Piensa, tú sabes pensar…
—Son mis padres, Ron, ¡quiero rescatarlos!
—Lo sé, amor, lo sé —dijo sin pensar, lo que generó una mirada sorpresiva de la señora Molly. Harry intervino en ese momento, tratando de aliviar la creciente tensión en la matriarca Weasley:
—Lo que tenemos que hacer es organizarnos, cómo iremos a Australia —y haciendo materializar un mapamundi, ubicó la isla-continente—, cuánto necesitaremos y cómo nos moveremos allá, no parece un viaje corto…
—¡Momentito! ¿Y es que tú pretendes ir con ella? ¿Y no me piensas llevar? —soltó explosivamente Ginny, con los brazos en jarra, a lo que Harry respondió, ante la mirada, cada vez más acusadora, de la señora Molly, de la cual su hija era un fiel reflejo en cuanto a pose y expresión:
—Ginny, no es cuestión de ir a pasear, no sé cuánto tiempo tardaremos por allá, y pensaba que fuéramos los cuatro, si la señora Molly lo permite…
—Puede ir Ron, que ya es mayor de edad, pero tú no, Ginny, no tienes edad todavía; y como dice Harry, si se tardan mucho puedes perder el inicio del nuevo año en Hogwarts —indicó, más sosegada, la señora Molly.
—¡Pero, mamá! —chilló Ginny, sacudiendo el paño que tenía en la mano, encarándose con su madre—. ¡Me faltan apenas días para cumplir diecisiete! ¡Y voy con mi hermano, y con Hermione, y con Harry!...
—No, Ginevra Molly Weasley —Harry tembló a oír a la señora Molly decir el nombre completo de Ginny—, usted no va a ese viaje, ¡No, señor! ¡Y no lo voy a discutir!
Ginny lanzó un grito, antes de salir llorando de la cocina. Luego de oírse un portazo escaleras arriba, la señora Molly suspiró, y dijo:
—Muchachos, piensen bien cómo van a viajar, yo les sugeriría que viajen como muggles… Es más largo, pero más seguro. Avisen a Kingsley que van a hacer… —volvió a suspirar, y señalando hacia la puerta por donde había salido su hija, exclamó—: ¡Y que alguien vaya a hablar con Ginny, por favor!
Harry tocó la puerta del cuarto de las chicas.
—Ginny, ¿podemos hablar? —oyó un potente suspiro, y luego el ruido del seguro de la puerta siendo destrabado.
—Pasa —cuando ella abrió la puerta, estaba con los ojos arrasados de lágrimas y con una expresión de rabia mal contenida. Harry la abrazó, la invitó a sentarse junto a él en la cama y dijo, acariciándole la cabellera rojiza:
—Se que quieres ir con nosotros, pero tu mamá tiene razón…
—¿Y la vas a defender? —interrumpió molesta, al borde de las lágrimas.
—Ya va, escúchame —le dijo mientras la tomaba de los hombros, firme pero delicadamente, para verla a los ojos y abrazarla—, ven acá… tiene razón cuando dice que te puedes perder el inicio de clases; nosotros ya no tendremos que ir a Hogwarts… —mencionar ese detalle le generó a Harry un malestar, que Ginny notó al sentir el temblor en la voz y el cuerpo de Harry, lo que hizo que se separara y lo viera a los ojos—, y podremos estar el tiempo que requiera Hermione para ubicar a sus padres. Te prometo que no dejaré de avisarte como nos va, a través de Percy. Además, recuerda que alguien tiene que quedarse cuidando a tu mamá —le dijo esto último muy pomposamente, lo que arrancó una carcajada de Ginny, al igual que de Ron y Hermione, que se habían quedado parados en la puerta, silenciosos, sorprendiendo a ambos enamorados.
—Sí, hermanita, te estaremos avisando permanentemente —le dijo Ron mientras se acercaba a abrazarla.
—¿Estás más tranquila? —preguntó Hermione, apoyada del marco de la puerta.
—Sí. Eso creo —suspiró y sonrió, para luego adoptar otra vez una expresión digna de su madre, con el brazo izquierdo en jarra y el derecho apuntando a los tres amigos—: Si no recibo noticias de ustedes, ¡les juro que cuando regresen les echo la maldición de moco de murciélago!
—Que de paso la domina a la perfección —reconoció Ron entre risas.
—Si no, pregúntenle a Zacharias Smith —les recordó sonriendo.
Luego de secarse los ojos, Ginny bajó, escoltada por los chicos, a encontrarse y disculparse con la señora Weasley, con un abrazo incluido. Después, Harry, Hermione y Ron se dispusieron a organizar ideas de cómo viajarían a Australia, considerando tiempo de traslado, ubicación, y cualquier cantidad de detalles, los cuales consultaban con el señor Weasley y con Percy, como encargado de la Oficina de Cooperación Internacional del Ministerio.
Cuatro días después de recibir la carta, con pasaportes, maletas y dinero muggle suficiente, que Harry proporcionó gustoso, a pesar de las quejas de Ron, los señores Weasley y Ginny despidieron a los muchachos en el aeropuerto de Heathrow (el señor Weasley estaba maravillado con las correas transportadoras), donde abordarían el vuelo de "Etihad Airlines" Londres – Doha – Calcuta – Yakarta – Sydney, a donde llegarían, casi veintidós horas después.
Notas al pie:
(1) Iron Maiden: "The Final Frontier" (álbum editado en 2010) © Iron Maiden Holdings
(2) Led Zeppelin (Jimmy Page, Robert Plant): "Stairway to Heaven", editado en el álbum "Led Zeppelin IV", de 1971 © Led Zeppelin.
Buenas noches desde San Diego, Venezuela! Un nuevo capítulo, este con algunos ligeros cambios respecto al original (muy sutiles), y que mantiene la esencia: Hermione se entera de que sus gestiones comienzan a tener el efecto que desea y pronto tendrá de vuelta a sus padres...
Aunque sé que no lo van a ver, quiero dedicar este capítulo a mis ahijados de la 27ma. promoción de Licenciados en Administración Comercial y Contaduría Pública, y a sus colegas de Idiomas Modernos, quienes entre miércoles 05 y jueves 06-06-2019 recibieron sus títulos profesionales, recorriendo esa "Escalera al cielo" con la cual se titula este capítulo... Sus logros son la energía que como profesor universitario y tutor de trabajos de grado, uno recibe para seguir adelante... Éxitos y bendiciones! Y gracias a quienes comienzan a seguir esta re-edición de mi primer long-fic... Esto también es para ustedes!
