Bueno, hace tiempo que no los veia a todos, felices todas las fiestas y evento atrazados, se que no tengo excusa por abandonar esta historia demaciado tiempo, lo lamento mucho la verdad pero no es mi culpa, pasaron muchas cosas que no estaban bajo mi control entre ellas poblemas en mi casa, la universidad, hubo un tiempo que discuti con un amigo (aunque ya nos reconciliamos) y si no fuera poco desde vacaciones de agosto tengo mi computadora dañada y todo eso junto evito que pudiese publicar y escribir, hasta tuve deprecion por un tiempo y todavia medio lo estoy, por suerte mi primo me esta prestando su pc, cosa que agradesco, por eso lo quiero :3 y tenia este cap escrito desde hace meses literal, pero no lo queria subir hasta que tubiera las otras dos que dije y el cap 4, pero visto que todo estubo en mi contra no fue asi, asi que lo subo ahora que estoy un poco mejor y tranquilos vere si subo mas cap, y tenia un cap de dos historias mas igual que esta desde hace tiempo guardado, pero uno se me borro el cual fue el comienzo de mis desgracias, bueno creo que estoy hablando mucho asi que les dejo el cap 1.5 y nuevamente sorry :3 pero igual neko los ama aunque se pierda.


(POV Carim)

En la noche que la conocí, había luna llena y unas hermosas estrellas acompañándolas, esa noche yo había tenido una discusión en la cena con mi padre, él es unos de los científicos más importantes del país y realizaba investigaciones para el rey Takamachi el cual es el padre de mi mejor amiga Nanoha, la discusión que habíamos tenido estaba relacionada con el baile de máscaras que es en 4 días que tendrá lugar en el palacio, el objetivo de este baile es para que la princesa Nanoha elija a su prometido entre la gente que asistirá y probablemente mi padre tiene ese mismo objetivo. Por eso en la cena cuando me lo insinuó tuve que expresar mi descontento respecto al tema.

-Carim es importante que estés presentable y asista a la fiesta- Expresa en un tono serio, mientras toma un sorbo de vino

-Padre, yo tenía pensado asistir para hacerle compañía a Nanoha, pero ¿porque el interés de pronto, yo pensé que a padre no le gustaban demasiado esos eventos?- Pregunte con interés ya que a él no le interesaba estos eventos a menos que pueda sacar provecho de esto.

-Bueno, es verdad que en lo personal no estoy interesado, pero puede ser una buena oportunidad para ti- Dice mientras fija su mirada en mí, y a la vez entrelaza sus dedos colocándolos debajo de la barbilla.

-¿Oportunidad? ¿Qué quieres decir con eso padre?- dije con una mirada seria haciéndome la desatendida, para evitar pensar lo que él me está queriendo insinuar.

-No es nada del otro mundo, como ya tienes 19 años, pensé que era una buena oportunidad para que elijas a un pretendiente solo eso- Habla desenlazando sus manos y tomando de nueva cuenta la copa de vino meciéndola de lado para luego darle un sorbo.

Al escuchar esas palabras no podía salirme del asombro, ya que lo que padre estaba insinuando era: "buscarme un prometido".

-Pe… Pero eso es repentino, si padre nunca se mostró interés en eso, ¿porque ahora en este momento de repente?- Me atreví a preguntar nerviosa, ya que esto se estaba volviendo asfixiante para mí por lo menos.

-Bueno, me entere que llego a este país un príncipe de otro país, a pesar de ser pequeño es próspero y cuenta con buenos investigadores, y al parecer el príncipe piensa participar en el baile de mascara, por eso pensé que era una buena oportunidad para que él y tú se conocieran- Explica el sin mucho interés observando su vino como la cosa más interesante del mundo.

-¿Qué?...-Fue lo único que pude apenas pronunciar, el desvió su vista de la copa hacia mí, para luego soltar en suspiro como comprendiendo el porqué de mi confusión mencionando lo siguiente.

-si nos aliamos a ellos, se abrirán más rutas para la investigación que en estos momentos estamos realizando, pero para eso se requiere amistarse con los alto mandos de allá, por esta razón requiero que te acerques al príncipe, quien sabe a lo mejor te agrada y te comprometes con el- Al terminar el de explicar se escucha un golpe sonoro en la mesa y el sonido del reposar de la silla cayendo al suelo.

-¡Padre! ¡Yo no pienso acercarme y comprometerme con alguien que no conozco y mucho menos amo solo por lo que te pueda beneficiar!- Dije frustrada y seriamente, golpeando la mesa y levantándome de la silla provocan que esta cayera al suelo.

-Yo no te lo estoy preguntando, ni sugiriendo, Carim, te lo estoy ordenando- Expresa secamente, posando su vista enojada, lo cual demuestra lo serio que estaba al decirme toda esta absurda petición, si podía llamarse así.

-¡!... Yo igual no pienso obedecer esa orden, si me disculpas me voy a mi habitación- Digo indignada y con la mirada baja dirigiéndome a la puerta al momento de tocar la perilla.

-Carim, espero que entiendas que esto no solo lo hago por tu bien, y tienes que recordar en qué posición te encuentras- Eso es todo lo que alcanzo oír cuando termino de salirme del comedor.

Mientras caminaba por los pasillos, me puse a pensar en todo lo que había "hablado" con mi padre, el porqué de esa absurda orden, él dijo que serviría para el avance de una de las investigaciones, ya que el país en donde proviene el príncipe como dijo a pesar de ser pequeño cuenta con un nivel tecnológico, que podría ser mayor al del nuestro país y la investigación de Padre que requiera necesariamente la ayuda de una fuerza extranjera y sin preguntarle al Rey Takamachi solo puedo pensar en esa investigación que una vez le escuche hablar en una conversación con uno de sus colegas.

-Si no me equivoco se llamaba Proyecto V…-Murmure mientras entraba deprimida a mi habitación, una vez dentro me lancé boca arriba a la cama y tome una de las almohadas que tenía al lado abrazándola.

-Pero si eso…quiere decir…- Comencé a divagar de nuevo mientras miraba el techo.

Es decir, lo que tenía en mente el, al buscarme un prometido solo para obtener ayuda en el financiamiento del proyecto V, que para mi propia felicidad, el solo me mira como un cabio monetario lo más probable, creo que comienzo a darme cuenta muy bien a que extremos llega ese hombre si no le preocupa lo que piense su hija, pero…

-Yo no puedo hacer nada para evitarlo…-Dije resignada abrazando aún más fuerte la almohada y mirando por la ventana abierta del balcón, con lágrimas salían ojos.

Justo en ese momento se escuchaban algunas voces desde afuera y el sonido de alguien corriendo afuera, me levante de la cama y me seque las lágrimas acercándome sigilosamente al marco del ventanal, logrando ver la silueta de una persona trepando por el barandal del balcón, para luego agacharse, de seguro para evitar que la gente que la perseguía la viera, yo me encontraba escondida detrás del marco a un lado para evitar que me viera, ella no me podía ver debido a la oscuridad del cuarto ya que las luces de este estaban apagadas , pero yo la lograba ver gracias a la luz de la luna , debido a que hoy había luna llena.

Cuando la vi me quede sin habla ella llevaba una chaqueta con capucha verde oscuro, podía ver su cabello corto marón debido a que no llevaba la capucha puesta, también traía puesto pantalones negros sueltos y zapatos deportivos verdes con blanco, pero lo que me dejaba mirándola tan determinadamente era sus ojos, que parecían el mismísimo mar, de un color tan azul y vivo, pensé que ese momento de silencio en el que me encontraba seria eterno, hasta que la escuche, lo cual me trajo a la realidad.

-Los pasos ya se fueron, creo que ya no me siguen- Habla ella en voz baja poniendo su vista para mirar hacia abajo sin cambiar su posición, cerciorándose que sus perseguidores ya no la seguían.

Respire profundo y sin pensarlo mucho, me agacho acercándome a ella – sí, se fueron pero, veo que no estás sola- Hablo en voz baja y suave intentando que mi voz no saliera mostrando lo nerviosa que estaba, ni siquiera sabía porque me le había acercado, solo sabía que quería hablar con ella.

Ella al escucharme giro su vista dándose cuenta que efectivamente no estaba sola, lo cual hace que pegue un grito y caiga hacia atrás de espalda, pero evitar caer completamente colocando sus manos en el suelo sosteniendo así su peso.

-¡Auch!, ¿Quién eres?- Grita adolorida y confundida

-¡Ssshhh!… No hagas ruido, qué puede venir alguien de la casa- Le susurro colocando un dedo de mi mano en mi boca en señal para que hablara más bajo, ya que si mi padre o una de las ayudantes venia a ver él porque del escándalo, ella estaría en problemas y yo no quería eso. Pero al momento de terminar la oración ella se me quedo viendo fijamente lo que hizo que pudiera apreciar esos ojos azules que me parecían curiosos, traviesos e intrigantes, solo duro unos segundos que me parecieron eternos y ella al darse cuenta de lo que hacía, su rosto comenzó a tomar un rojo un poco carmesí, desviando un poco la mirada perdiendo el contacto visual conmigo, lo cual me pareció un poco adorable, pero al ver que ella no decía nada me empecé a preocupar un poco, pensando que se había hecho daño cuando se calló hacia atrás.

-¿Estas bien?- Pregunto, un poco preocupada.

- Si…Estoy…Bien- Dice, volviendo a verme de a poco otra vez a los ojos, lo cual me alivio.

-Sí, estás bien puedo preguntarte, ¿qué haces en mi balcón a esta hora de la noche?- Pregunto poniendo una sonrisa, sé que ella de repente no me dirá la razón del porque la perseguían los guardias reales pero, por alguna razón quería saberlo, por eso sin mostrar mi ansiedad hago la pregunta de manera prudente, pero mi sorpresa fue mayor cuando se sonrojo más de lo que estaba, haciendo que soltara una pequeña risita, ella dándose cuenta se recompone, cambiando la forma en la que me miraba volviendo a tomar eso ojos aquel sentimiento travieso y astutos.

-Mmmm, ¿haciendo una caminata nocturna? Jajaja- Dice soltando una risa al final poniendo en sus labios una sonrisa pícara, lo cual hace que me quede muda y me sonroje un poco, pero por alguna razón sentía que me quería tomar el pelo, por lo que pensé, dos pueden jugar ese juego.

-Entonces, ¿Es una caminata nocturna con los guardias corriendo detrás de ti, no?- Pregunto soltando una pequeña sonrisa.

-Tal vez, ya que soy irresistible para ellos- Habla con confianza para luego reírse de su propia respuesta, lo cual me dejo pensando que tanta confianza se tenía, por lo que me sentí un poco celosa de eso, recordando la conversación que tuve con mi padre. Creo que tanto fue el tiempo que guarde silencio que su sonrisa confiada desaparece, cambiando a una cara más preocupada, por lo que rápidamente pienso en que decirle y sonrió haciéndole otra pregunta.

-Ya, que es tu caminata nocturna entonces, ¿me puedes hacer algo de compañía no?- Pregunto, ya que no quería que se fuera todavía, quería seguir hablando con ella, quería saber más de ella, ese era el sentimiento que tenía.

-Claro, seria todo un placer acompañar a una dama tan hermosa como tú- Dice con una pequeña carcajada parándose del suelo y haciendo una reverencia, por consecuencia haciéndome sonrojar, pero sabiendo que solo me estaba tomando el pelo, logro componerme, haciéndole otra pregunta.

-Entonces, ¿me puedes contar algunas cosas de tus caminatas?, por si, así se pueden llamar- Pregunto, ya que aún sentía curiosidad del porque estaba aquí a esta hora, aunque, también fue para devolverle lo de hace un momento, ella se quedó pensando un poco su respuesta, y volvió a hablar.

-Bueno, yo salgo y viajo a ver cosas por aquí y por allá, nunca estoy en un solo sitio o lugar, ya que soy muy inquieta, todos me lo dicen- Habla, soltando una carcajada, dándome una respuesta un tanto evasiva, para luego mostrarme una hermosa sonrisa que me deja embelesada, pero al escuchar sus palabras no pude evitar pensar en que de verdad tenia suerte, yo quisiera ser así de libre como ella, pero al final solo soy un pájaro en una jaula.

-Eso es bueno, ya que puedes ir a donde tú quieras- Se me escapan esas palabras en voz baja que, expresaba muy bien la tristeza y melancolía que estaba sintiendo, al darme cuenta de lo que dije solo pude bajar la cabeza un poco triste.

-Si quieres te puedo llevar a donde quieras, señorita- Dijiste, soltando una pequeña risa intentando animarme, ya que notaste mi triste mirar.

-Ojala pudieras pero, yo no puedo dejar este edificio- Digo lo inevitable ya que, conociendo a mi padre es muy poco probable, por no decir imposible que me deje salir así no más de esta prisión que llamo hogar.

-¿Porque no puedes salir?- Preguntas.

-Mi padre no lo permite, dice que no debo dejar este lugar, porque el exterior e peligroso- Respondo dando una sonrisa mal fingida.

-Entonces, permíteme mostrarte el exterior dulce princesa-Habla poniendo una de sus rodillas en el suelo y dejando su otra pierna flexionada, como si fuera un caballero, lo cual provoco que me quedara muda, pero fue corto ya que comencé a reír un poco sonrojada.

-Ufp! Jajajaja, ¿Que eres un caballero o algo así?- Digo no pudiéndome aguantar más la risa, y mi sonrojo se hacía un poco más evidente.

-Por ti, puedo ser un caballero o hasta un ladrón, aunque lo de ladrón ya está hecho- Dice riendo de manera alegre –Pero, digo en serio con lo de llevarte conmigo- finaliza con una sonrisa que me pareció la más amable que había visto en mi vida, tomando mi mano haciendo que quede a mi parecer muy sonrojada, aunque no fuese así.

-Entonces, te tomare la palabra mi ladrón- sonrió un poco sonrojada, apretando la mano que me tomaba ayudándola a pararse, ya que sentía que si era con ella podría ir a donde fuera muy lejos de aquí, pero el momento no duro demasiado ya que escucho los pasos de alguien hacia mi habitación.

-¡Carim! ¡¿Con quién estás hablando?!- esa voz… no hacía falta que lo pensara mucho era la voz de mi padre y se escuchaba muy molesto.

-¡Rápido! tienes que salir de aquí, mi padre está en la puerta- digo nerviosa, soltando su mano y mirando hacia la puerta.

-Entonces, me voy mi princesa- Dice dando la vuelta para luego subir al barandal del barcón, pero a verla a punto de irse no pude evitar preguntar algo que necesitaba saber.

-¿Antes de irte me podrías decir tu nombre?- le pregunto en un tono suplicante y apuesto a que mi mirada estaba igual pero, necesitaba saber su nombre ya que no sabía cuándo la podría ver de nuevo, ella al terminar de subirse al barandal quedado directamente bajo la luz de la luna, se gira quedando directamente hacia mi pudiendo presenciar la escena más hermosa que había visto en mi vida , sus ojos brillaban más bajo la luz que sale de la luna, pareciendo así más vivos y hermosos, ella solo suelta una risa y dice.

-Hayate, Yagami Hayate, el ladro que vendrá a robar tu corazón- Al terminar de decir su nombre, se deja caer por el balcón, yo me asusto mucho pensando que se había hecho daño, por lo que me apresuro a ver si se encontraba bien, por lo que era así; después que aterrizo, comenzó su carrera pero antes se giró a verme quedando así mirando por última vez sus ojos azul rey sacándome una sonrisa para solo pronunciar estas palabras

-Hasta mañana, Hayate- Le digo, sin saber si me escucho o no, pero no me importaba mucho que no haya escuchado, pero al parecer sí, porque me sonríe de vuelta para comenzar a correr otra vez, perdiéndose así en la oscuridad de la noche desapareciendo de mi vista. Pero mi felicidad no dura mucho ya que escucho otra ver a alguien tocando la puerta.

-¡Carim! ¡Abre la puerta inmediatamente!- La vos de mi padre al otro lado de la puerta resuena por toda la oscura habitación, poniéndome nerviosa, pero tomo aire y recuerdo lo de hace un momento para darme ánimo, me acerco a la puerta para luego abrirla, encontrándome con mi padre que se le notaba molesto.

-¿Si? ¿Qué pasa Padre?- Pregunto, con cautela para que no se dé cuenta de que hayate estuvo aquí hace un momento.

-¿Por qué no abriste más rápido la puerta?- Pregunta de manera exigente, si de verdad se le escuchaba molesto.

-Era… porque estaba dormida, Padre- Digo nerviosa y en vos baja, rezando a que no viera la mentira.

-Ya veo… pero ¿Que eran esos ruidos que se escuchaban en tu habitación?- Pregunta de nuevo, si se creyó lo que acabo de decir, pero creo que hayate y yo hicimos mucho ruido en nuestra conversación, ya que alerto a mi padre.

-No lo sé… yo estaba dormida así que no escuche nada- Hablo bajando la cabeza intentando fingir ignorancia, ya que si descubre que hayate estuvo aquí, no sé lo que podría pasar.

-Está bien, bueno continua durmiendo ya que mañana iras a ver a la princesa nanoha ¿no?- expresa más tranquilo pero igual de serio mirándome cas determinadamente.

-Si Padre, mañana iré a ver a nanoha- Digo afirmando su pregunta, si se podría llamar así.

-Hasta mañana- finaliza la conversación para irse por el corredor a su propia recamara.

-Hasta mañana, Padre- Al terminar cierro la puerta para luego lanzarme a mi cama.

-En serio, nunca se lo que está pensando y tampoco que es lo que trama, pero…-digo pensativa, pero no logro terminar mi pensamiento porque comienzo a recordar la conversación que tuve con hayate, poniéndome así de buen humor, tomo mi almohada para abrazarla felizmente.

-Mañana le contare a nanoha lo que me paso- Digo sonriendo –De seguro se sorprenderá- finalizo abrazando más fuerte mi almohada, quedando así dormida.