Capítulo 2. Día Nublado
La mañana aconteció sin ninguna novedad pero antes de que pudiera bajar al salón, una dama de la corte llevó el desayuno para la princesa Nicolette, su madre y hermana no tardaron en llegar despidiendo a la dama de la corte.
- Madre, princesa Sonja que honor poder saludarlas - estando ya fuera de la cama hizo una reverencia en señal de respeto.
- Supe que anoche te encontraste con el príncipe heredero en el jardín - el tono de la reina era de reproche e indignación ante tal acontecimiento.
La princesa Nicolette bajo la cabeza apenada, - No fue así madre, coincidimos por casualidad en el jardín pero fue muy breve, en realidad no hablé con él.
- ¿Y entonces como trajo su alteza al médico?, que oportuno desmayarse justo cuando estás en su presencia- definitivamente la reina estaba muy molesta.
La reina hizo un gesto de aprobación a Sonja y sin mirar salió de la habitación.
- Eres muy buena con Nicolette, ella tiene suerte de tenerte como hermana Sonja. Cuando te desposes con el príncipe heredero le pediré a tu padre que la envié al monasterio para que continúe su educación allá.
- Madre no seas tan dura con ella, mejor la desposas con alguno de los amigos de mi padre, creo que sería lo mejor.
- Tal vez tengas razón, esperaré hasta ese entonces y decidiré.
Ambas caminaron por los pasillos topándose con el príncipe So a quien le hicieron una reverencia y saludaron, él contestó y siguió su camino hasta el jardín. Sonja acompaño a su madre hasta el salón y se despidió con pretexto de ver a su hermana sin embargo fue hasta el jardín de rosas de la madre de Zheng; traviesamente caminó entre los pequeños senderos sosteniendo una sonrisa pícara hasta que en uno al fondo del jardín se topo con el príncipe So quien le recibió con una sonrisa y apretado el cuerpo de Sonja contra el muro le robo un tímido pero ardiente beso exprés, solo para susurrarle al oído.- Soñé contigo toda la noche, aún no puedo creer lo que hicimos pero ahora menos puedo vivir sin ti. Tienes que ser mi esposa Sonja, ¡tienes que ser mi esposa!.
De su mano desprendió una pulsera de cuencas muy finas y detalladas, regalo de su madre, - esta es mi promesa de amor para ti - colocándosela en su muñeca como símbolo de su unión.
- ¡So es hermoso! - abrazándolo con gran efusividad y besando su mejilla con sumo cariño sin darse cuenta que la madre de Sonja miraba con discreción lo que acontecía. Más tarde por el jardín de jazmines Sonja y Nicolette caminaban tranquilamente disfrutando del paseo.
- Falta muy poco para tu boda con el príncipe heredero y te veo muy radiante Sonja.
Ella sonrió pícaramente y dejó escapar un suspiro -Te contaré un secreto pero debes jurar que por la memoria de tu madre jamás contarás nada.
Nicolette la miró desconcertada y no quiso contestar, Sonja sonrió.
- Es una broma pequeña hermana, la verdad es que estoy muy enamorada, como jamás creí estarlo pero no se trata de Zheng - tomo las manos de Nicolette suplicante - hermana no voy a casarme con el príncipe heredero, voy a hacerlo con el hombre que de verdad amo...
- ¡Estás loca Sonja!- dijo muy preocupada por la extraña decisión de su hermana - sabes muy bien lo que significa negarse a un decreto real, ¡por favor recobra la cordura!
-¡El príncipe heredero viene!- decía la voz de uno de los ministros que acompañaban a Zheng dando pie a un séquito real y en su centro el príncipe heredero que tenía en la mira a las dos princesas; ellas al verlo hicieron una reverencia y él se detuvo frente a ellas.
- Me alegra saber que te encuentres mejor Nicolette pero ¿porque no fuiste personalmente a avisarme?
- No quería causarle más molestias de las debidas su alteza - con la cabeza baja - me disculpo por haber hecho que el médico real viniera a verme, creo estaba muy cansada.
- Para mí no son molestias, tú eres mi invitada y tengo que asegurar su bienestar en el palacio- miró de reojo a la princesa Sonja - me sorprende verte hasta ahora princesa pese a que ayer se hizo un gran alboroto.
- Estaba terriblemente cansada su alteza, no escuché nada hasta hoy en la mañana, me disculpo por eso.
- Más tarde tomaré té contigo princesa Sonja pues hay algunos detalles que tengo que tratar sobre la boda.
- Pensé que eso lo arreglarían las reinas su alteza.
Mirando fija y decididamente a la princesa Sonja y usando su clásico tono autoritario - soy un monarca que se encarga personalmente de sus asuntos- y sin más caminó lejos de la presencia de las princesas.
Sonja apretó los dientes molesta y miro como se retiraba el cortejo real, - seré muy feliz cuando me aleje de su presencia - diciendo en voz baja y tomando como señal de confort la pulsera que el príncipe So le dio.
Nicolette miro con preocupación la actitud de Sonja y sus temores se iban fundamentando. La noche llegó y las estrellas tintineaban con fulgor plateado, era un espectáculo único por su belleza y serenidad, el príncipe heredero miraba desde su habitación y pensaba en lo que ocurriría en los próximos días. Él generalmente era muy directo y tomaba buenas decisiones a favor del reinado solo que está vez algo lo hacía flaquear; desde su habitación tenía una buena vista al jardín de la reina, fijando su atención en la figura femenina de la otra vez.
-¿Que haces en el jardín Nicolette?, ¿Que pensamientos te llevan a salir de tu habitación por la noche?- susurraba para si mirando a la joven.
Esa misma noche Sonja salió furtivamente de su habitación y se escabulló entre la oscuridad y la maleza hasta el mismo lago donde ya la esperaba su amado.
- Sonja, haz llegado mi hermoso ángel- dijo con voz suave el joven príncipe y caminó hasta su encuentro solo para estrecharla suave entre sus brazos - te he extrañado todo el día.
- Sonja, haz llegado mi hermoso ángel- dijo con voz suave el joven príncipe y caminó hasta su encuentro solo para estrecharla suave entre sus brazos - te he extrañado todo el día.
- Yo también, ha sido un día muy difícil sin tu presencia y cada día lo es más, Zheng me está presionando con detalles absurdos de la boda - decía algo frustrada la hermosa princesa.
- Descuida amor mío, pronto he de liberarte de ese tormento, solo espera un poco - seguía abrazándola con un poco más de fuerza y acariciaba lentamente su espalda - te prometí que estaríamos juntos y así será.
Sonja pego su frente a la de él y cerro los ojos para deslizar sus dedos por el cabello de su amado. Nicolette por su parte se encontraba sóla en el jardín, en sus manos sostenía una carta que más parecía que aferraba a ella. Su mirada estaba dirigida al cielo como si estuviera haciendo una oración más guardaba silencio y de sus ojos oscuros unas lágrimas emanaban, entonces fue desvaneciéndose en el piso pero sin perder la conciencia. Unos pasos ligeros y ágiles llegaron donde ella y observaron.
Nicolette se percató de la presencia y de inmediato secó sus lágrimas y se levantó, sin mirar de quién se trataba y pensando era un guardia, tomo una posición altiva y camino de frente para ignorar a quien estuviera allí.
Mientras tanto en el lago los príncipes disfrutaban de el espectáculo centelleante de estrellas y su reflexión en la aguas cristalinas, se abrazaban sentados en el césped, ella apoyaba su cabeza en el hombro de So.
- Nuestra vida va a ser maravillosa cuando estemos juntos, nos iremos a la provincia más lejana del reino de mi madre, su familia nos recibirá - volteando tiernamente acarició la mejilla de Sonja y beso su frente.
Sonja suspiro pensando en la vida que les esperaba juntos y la añoraba con gran deseo, - So quiero que el tiempo pase rápido para poder estar a tu lado.
En el jardín del palacio un brazo extendido le tapó el paso a Nicolette haciéndola abrir los ojos y darse cuenta de quién se trataba.
- Alteza - haciendo una reverencia inmediatamente.
Zheng estaba serio y le extendió su mano a Nicolette para que le diera la carta, ella al notar la actitud del príncipe heredero guardó apresurada la carta, - voy a descansar alteza, que tenga buena noche- haciendo una reverencia y caminando en dirección a su habitación.
- Una carta que te haga llorar no debe tener nada bueno, quiero verla - tomando su muñeca antes de que avanzará más, este movimiento la hizo retroceder quedando de frente al príncipe heredero con una distancia corta entre ambos, tanto que podían sentir la respiración mutua. Por alguna extraña razón que Zheng no conocía comenzaba a sentirse agitado y nervioso, sus ojos parecían tener vida propia y solo miraban los labios de Nicolette, los cuales le parecían hermosos y sugerían deseos que él no comprendía.
Por su parte Nicolette se sonrojó y sintió muy apenada pero la fuerza de Zheng era mayor a la suya y no podía soltarse, - ¡Alteza me lastima, suélteme por favor!- decía en voz baja forcejeando para intentar liberarse.
El príncipe heredero extasiado por el forcejeo la sujeto por la cintura y pegó a su cuerpo, - No entiendo lo que siento al estar cerca de ti pero no quiero que te alejes- sus labios casi rosaban los de la princesa mientras ella más se resistía -Quiero ayudarte pero no sé cómo, déjame saber que contiene esa carta y te ayudaré.
Nicolette ya no aguantó más y soltó unas lágrimas - ¡por favor suélteme su majestad!, esto no es correcto, recuerde su compromiso con Sonja.
- ¡Nicolette, ¿qué estás haciendo?- dijo una voz proveniente de la oscuridad y acto seguido la figura majestuosa de una hermosa mujer de edad madura con semblante furioso pero serio quien se acercó hasta ellos.
Nicolette volteo asustada al reconocer la voz, -¡Madre, yo...!- dijo en tono sumiso y fue hasta ella al sentir como el príncipe heredero la soltaba despacio. Haciendo una reverencia a su madre se acercó, -madre yo...
Pero sin darle tiempo su madre la abofeteó tan fuerte que le dejo marcada la mejilla, -¡Esto es inaudito!, ¡Seduces al futuro esposo de tu hermana!- la reina estaba llena de rabia y lo reflejo en su golpe que en el silencio creo un eco seco.
Ese eco resonó en la cabeza de Zheng al oír el golpe puesto a Nicolette, tanto que abrió los ojos de par en par, -¡No la toque!- dijo en tono autoritario y molesto, corriendo hasta ella para protegerla, -Si va a golpear a alguien, que sea a mi pues yo provoque todo esto.
Mirando con desdén a la reina y colocándose frente a la princesa.
- Alteza usted está comprometido con mi hija Sonja, ¿Cómo puede hacerle esto si ella lo ama?
- Eso no es verdad, su hija no me ama, usted y mi padre planearon está unión pero nunca nos preguntaron nada.
- ¡Alteza!, ¿podrá usted ir en contra de las órdenes de su padre?
- Desde luego que no lo haré, yo di mi palabra para el matrimonio pero quiero que sepa que pediré también a Nicolette como mi concubina quien se convertirá en mi reina.
La reina Selena no podía creer lo que estaba oyendo, sus planes podían venirse abajo si no frenaba a Sonja y su amorío con el príncipe So y si no alejaba a Nicolette de Zheng, - Hay un requisito para ser reina, usted sabe a qué me refiero y eso ya no lo cumple Nicolette, por eso su padre no aprobó la unión con ella.
-¿Qué?, eso no es cierto - dijo sorprendido mirando incrédulo a la princesa, - Dime qué no es cierto princesa.
Nicolette solo bajo la mirada y guardo silencio.
- Se lo dije, usted no quiere una reina así- luego miro a la princesa y le ordenó irse a su habitación lo cual ella obedeció de inmediato.
- Nicolette... - dijo el príncipe heredero en tono bajo mirando como se marchaba.
- Hágame caso alteza, deje que fluyan las cosas como hasta ahora y tendrá muchos beneficios- hizo media reverencia y se marchó en silencio con una gran irá por dentro.
*FIN DEL CAPITULO*
