Capitulo 5. Un Anhelado Reencuentro

Un amanecer resplandeciente avisaba su llegada con los cálidos y luminosos rayos de sol que formaban prismas de múltiples colores al chocar con las gotas de rocío nocturno, algo que sin duda era una manera muy hermosa de despertar. El campamento comenzaba a levantarse para dar pie a su marcha por su parte en el castillo donde la princesa Nicolette vivía, un caballero fuerte y varonil terminaba de colocarse su armadura mirando hacia el frente como si tratase de ocultar su profunda pena.

- Mi hermosa princesa, mi amada Nicolette como quisiera poder verte solo una vez mas y así empezar a olvidarte- el joven general dejo escapar un suspiro lleno de desanimo y melancolía que se perdía al igual que esas palabras en sus pensamientos solo para emprender su camino a la explanada del castillo donde los demás soldados que estarían bajo su mando y el rey esperaban por él para dar un sermón de despedida. Mientras escuchaba miraba hacia el horizonte ocultando con todas sus fuerzas el alma herida que ahora lloraba por el amor que jamas será; la hermana del general miraba la ceremonia desde uno de los balcones esperando de corazón que ellos dos pudieran reunirse.

Las tropas comenzaron a subir a sus caballos en espera de la orden de su general, el rey se acerco con una gran sonrisa y tomo el hombro de Luka, - esta es nuestra despedida mi gran general, nuevamente gracias por tus servicios y por tu lealtad- luego simplemente lo miró a los ojos y cambió su sonrisa por un gesto serio y autoritario, - piensa bien las cosas que harás de ahora en adelante porque aunque pertenezcas a otro reino si vuelves a buscar a mi hija, yo me encargaré de Mary Ann.

Luego se marchó no sin antes darle una palmada en el hombro al general, este hecho era claramente la parte final para las dudas de Luka quien hizo su última reverencia al soberano y subió a su corcel mirando de reojo al balcón de Mary Ann como despedida momentánea, con un grito firme dio la orden de marcha y así el nuevo cortejo real se vio desfilar por el pasillo que los llevo hasta la salida del castillo y el reino marcando con esto el fin de una era y el inicio de otra para Luka.

Por su parte el mensajero que Mary Ann contrató iba a todo galope para poder cumplir con su fiel misión. A varios kilómetros de ahí, el cortejo real iba a paso regular aproximándose lento a su destino; Nicolette miraba por la ventana el verde paisaje y deseaba con todas sus fuerzas poder encontrarse con su tan amado general, - Luka por favor esperame- dijo entre sus pensamientos con tono suplicante como si él pudiera escucharla. So iba muy atento al camino para garantizar la seguridad de la princesa y sus tropas mientras avanzaban.

Así pasaron varias horas, la princesa no quiso detenerse para probar alimentos pues quería llegar lo mas pronto al castillo hasta que casi al caer la tarde So dio la orden pese a lo que Nicolette quería. Detuvieron el cortejo y bajaron para preparar lo que seria la comida para todos, la joven se sentía muy ansiosa y daba vueltas de un lugar a otro, mirando a los soldados, a las damas de la corte y a So; estudiaba lentamente la situación y las posiciones de los caballos hasta que el sonido de un jinete muy apresurado puso en alerta a la guardia real quienes de inmediato le cercaron el paso al hombre a caballo haciéndolo descender, el príncipe So ya estaba caminando hacia ellos.

- General este hombre busca a la princesa Nicolette- decía uno de los soldados que escoltaba al mensajero.

So miró con detenimiento al hombre, -¿quien eres?, ¿porque buscas a la princesa?- dijo desconfiado el general estando de frente a él.

- General soy un humilde mensajero y traigo noticias importantes que solo puedo entregar a su majestad Nicolette, por favor déjeme cumplir con mi misión.- menciono el hombre en tono ligeramente sumiso pero firme haciendo una pequeña reverencia con la cabeza.

- ¿Quien te manda con esas noticias?, comprende que no puedo dejarte ver a su alteza si no muestras ser seguro- el tono del príncipe fue mucho mas firme y hasta autoritario.

El hombre bajo la cabeza, no podía mencionar lo que confidencialmente la señorita Mary Ann le había confiado, en eso la princesa se acercó al ver al hombre preso por los soldados, el emblema que portaba en el escudo de su pecho era el de su tierra natal, lo cual la hizo correr hasta él, - Principe So, esta persona es de mi reino, por favor déjelo tranquilo- exclamó Nicolette ya estando junto a ellos.

- Princesa su seguridad es una de mis prioridades, no puedo dejarla entrevistarse con este hombre así nada mas.

- Y se lo agradezco príncipe pero esto es algo que va mas allá de su jurisdicción, es un asunto oficial- tomando al hombre del brazo haciendo que los soldados lo soltaran y mirando al general con gesto autoritario, - estaremos en mi carruaje pero no interrumpa.

Caminando hasta el carruaje real y recorriendo todas las cortinas, -lamento esta terrible escena, dígame que lo trae con tanta urgencia a buscarme.

- ¡Princesa gracias por salvarme!- dijo con gran amabilidad y entusiasmo el mensajero haciendo una reverencia luego simplemente se limito a trasmitir el mensaje, - fui enviado por la señorita Mary Ann con gran urgencia. Ella dice que surgió una situación adversa en el palacio y que es preciso que se reúna con el general Luka en esta dirección.

Entregándole en las manos a la monarca Nicolette un papel con coordenadas precisas que solo ella entendería, - la señorita Mary Ann me pidió que le suplicara fuese lo mas discreta y rápida posible.

Ella tomo el papel y lo hojeo con cautela, luego regreso la mirada al hombre demostrándole que sabia lo que debía hacer, - comprendo perfectamente la situación buen hombre. Su misión esta cumplida, regrese a casa con la señorita Mary Ann y dígale que la princesa Nicolette cumplirá su cometido.- dijo tras una sonrisa tierna, el hombre mas tranquilo salió del carruaje y emprendió el camino de regreso al palacio.

- Princesa Nicolette- con tono firme fuera del carruaje exclamaba el príncipe So, - su mensajero se ha ido, ¿todo esta bien?.

La princesa con una mueca de gran decisión en su rostro salió del carruaje y miró a su interlocutor, -necesito un caballo general, ya no quiero viajar en carruaje porque me asfixio.

So la miro desconcertado, - puedo proporcionarle un caballo princesa pero no le garantizo su comodidad, dígame por favor ¿que noticias le trajo el mensajero?.

- Algo que no puedo compartir con nadie general así que le agradecería me prestara un caballo y retomáramos la marcha- sin mas bajo del carruaje y camino a lado del príncipe quien la miraba con incertidumbre pero daba la orden a uno de sus soldados para que le dieran el caballo mas estable y cómodo posible. Retomaron la marcha y la princesa iba muy pensativa y callada, su vista al frente solo hacia estar mas alerta al general So quien desconfiaba del mensaje de aquel hombre.

¿Que pudo haberle dicho aquel hombre que la hizo cambiar tan drásticamente de actitud? - pensaba para si el valiente general que en ningún momento bajo su guardia y menos perdía de vista a la princesa Nicolette.

La tarde iba anunciando su llegada a través de colores ocres y naranjas entre los rayos del sol que se colaban traviesos entre las hojas y ramas de los frondosos arboles que hacían guardia en el camino de estos intrépidos soldados, el estomago de Nicolette de pronto se revolvía por la ansiedad que le provocaba aproximarse al punto mas caótico de la travesía.

- Por lo que veo estamos próximos a llegar a nuestro destino general So, creo que aquí es donde nos separaremos- expreso con una sonrisa un tanto inquietante pues no podía controlar en su totalidad sus emociones en ese momento.

El general volteo a ver directamente a la joven notando esa sonrisa que le generó desconfianza, - tal pareciera que si princesa, estamos próximos a terminar nuestra travesía juntos pero no debe afligirse ya que mis mejores hombres la han de escoltar hasta su destino y darán su propia vida si así lo requiriese su seguridad. -exclamo en tono sereno pero siempre receptivo a los gestos mas mínimos de la joven dama, el galopar de los corceles era ligero y despacio como si también ellos disfrutaran del paisaje tan hermoso que la naturaleza les regalaba. A paso muy lento, como si de una cámara lenta se tratara, el cortejo real iba viendo el camino llegar hasta la parte donde se dividía en dos; uno de esos senderos llevaba hasta los dominios del gran rey y el otro llevaba hasta los dominios del rey Mong, señor del oeste.

En este punto So hizo un gesto con su mano al levantarla y cerrar el puño, los soldados a su cargo se agruparon cerca de su general para esperar las ordenes directas; Nicolette miro atenta y discreta a su alrededor pues su amado general de nombre Luka no estaba muy lejos de ella.

- Soldados- dijo con voz clara y firme – es aquí el punto estratégico que planeamos en el castillo así que conforme a lo ya mencionado tomemos nuestras posiciones. Y los soldados siempre fieles al joven príncipe comenzaron a tomar sus lugares, subdividiéndose en dos grupos; uno que escoltaría a la monarca hasta sus dominios y otro que seguirían al príncipe hasta tierras del oeste para jurar lealtad a su nuevo rey.

- Princesa, le agradezco todas sus atenciones hacia la princesa Sonja, ahora puede estar más tranquila ya que yo cuidare de ella en todo momento, le deseo mucha suerte y sobre todo que pueda reunirse con la persona que tanto ama -le expreso So a la mujer con tono sereno, en su rostro un halo de agradecimiento se dejaba ver tras ese cabello que cubría media parte de su bella y delicada cara.

La dama miro la sinceridad reflejada en sus ojos, en verdad era cierto lo mucho que este hombre amaba a su hermana, lo cual le reconforto el alma pues Sonja necesitaba a alguien así a su lado; sonrió de manera mas familiar y relajada dirigiendo sus palabras al príncipe guerrero – me alegra mucho ver que alguien idolatre con tanta pasión a mi hermana, de ser así podre estar mucho mas tranquila. Por favor no busque problemas con su hermano el príncipe heredero, cuide de Sonja de la mejor manera. A sido un honor conocerlo general So. - Terminando estas palabras y al estar todo su séquito reunido se dispuso a emprender la marcha sin mirar atrás más el príncipe se quedo algo inquieto con estas palabras que le sonaban a despedida, miro al cortejo hasta que se perdió entre la espesura y distancia solo para proseguir con su camino.

No había pasado mucho tiempo desde la despedida cuando la princesa pidió se detuvieran para poder tomar algo de agua, el teniente que era segundo al mando de So, se dispuso a traerle agua del carruaje momento que Nicolette aprovecho para jalarle las riendas a su caballo y ordenarle salir a todo galope…

Los soldados tomados por sorpresa empezaron a seguirla pero la princesa conocía muy bien esos dominios del bosque y era fácil para ella escabullirse entre los verdes prados y arboledas, para ella no había mas camino que el de encontrarse con Luka por lo que agitaba mas a su caballo para que fuera a todo galope logrando a varios metros de distancia desde que inicio su persecución, perder a esos soldados extranjeros. Entonces se incorporo a uno de los caminos por donde tendría que pasar el cortejo militar de su general pues según lo estimado no faltaría mucho para su encuentro.

Mientras tanto un soldado había regresado a todo galope para buscar al general So y explicarle de la huida de la princesa pero no muy lejos de la ubicación de Nicolette se escuchaban los cascos de caballos andar mientras una paloma blanca surcaba los cielos.

- ¡General, general una paloma mensajera en el cielo!- le decía uno de sus aliados a Luka al tiempo que los demás miraban en esa dirección.

Luka miro igual notando al pequeño y apenas perceptible animal, de inmediato levanto su brazo cosa a lo que el ave planeo para aterrizar en el.

- ¿son ordenes nuevas señor?- preguntaba su segundo al mando.

El general leyó con detenimiento el mensaje y luego extremadamente sorprendido miro hacia el frente del camino, - sigan con el curso, los alcanzaré muy pronto- diciendo esto jalo las riendas de su corsel negro y avanzo a todo galope por entre los arboles para acortar el camino. Uno de sus soldados levantó el papel que por las prisas se le cayó al general y leyó en voz alta para todos.

- Nicolette, en el camino al oeste, cerca del claro.

Luka por su parte iba a toda la velocidad posible que su caballo le brindaba y con el corazón agitado de emoción y temor pues esto seguro era obra de su hermana Mary Ann…

- ¡¿pero cómo pudo pasar?!- exclamaba el príncipe So furioso por la actitud de Nicolette ante un soldado que yacía haciendo una reverencia en el piso mientras pensaba en un plan, luego simplemente le dijo al soldado que se mostraba apenado y temeroso – búsquenla por todos los senderos cercanos, no debe estar lejos, yo llevaré a mi equipo con el rey Mong y volveré con ustedes para seguir buscando.

Aquel joven discípulo se puso en pie y con un gesto de su mano derecha flexionada hacia su pecho se marcho a cumplir sus ordenes. Justo en la intersección mencionada en el recado la figura de una delicada mujer cubierta por una túnica muy larga se veía montada en un caballo que solo se mantenía dando pequeños pasos en espera cuando las voces de unos hombres irrumpieron el silencio y ella volteo para toparse con el ejercito que la escoltaba por parte de So.

- ¡Ahí esta la princesa!- decían esos hombres aliviados por encontrarla y avanzando en su dirección, la joven aristócrata entonces miro hacia el interior del bosque y supo que lo mejor sería avanzar sin su caballo.

Bajó de un solo salto y comenzó a correr lo más rápido posible según el largo y pesado vestido que traía se lo permitía entrando al bosque por la parte donde las ramas de los enormes arboles casi formaban un laberinto y era casi imposible atravesar.

- ¡princesa Nicolette espere, somos la guardia del general So!- gritaban los militares al tiempo que bajaban del caballo y se adentraban en el dificultoso bosque, justo en ese instante Luka iba llegando en su poderoso e imponente caballo, alcanzando a escuchar que perseguían a su mujer.

- ¡Nicolette! -dijo para sus adentros mirando a esos hombres entrar en el bosque de raíces y ramas por lo cual rodeo con su caballo para llegar mas rápido a la salida y alcanzar a la princesa, a todo galope se dirigió por un camino muy familiar para él.

La joven majestad corría entre las ramas y raíces pero su vestido le hacia alentar su paso cosa que le daba ventaja a los soldados que la escoltaban con anterioridad, - Luka ven pronto por favor- decía como voz interior mirando no muy lejos el final del retorcido bosque, ahí estaría un claro que le permitiría esconderse de sus perseguidores, casi lograba salir del bosque cuando el segundo al mando de So le dio alcance, tomándola por la túnica jalándola de regreso y tomando su cintura y cuello.

- Princesa por favor vuelva en si, tengo ordenes de llevarla a su castillo sana y salva, no haga esto mas difícil- tomándola con fuerza para restringirle el movimiento.

-¡Dejame ir, tú no entiendes valiente soldado la misión que tengo encomendada! - casi gritando como una suplica al soldado le decía la joven princesa quien ahora estaba viendo muy lejos sus sueños de reunirse con su amado.

Un hermoso corcel negro con su relinchar interrumpió aquella escena al hacer acto de presencia, de ahí un fiero guerrero de ojos fríos y oscuros se dejo ver ante ellos, - suelta a su majestad- con tono autoritario y certero se dirigió al soldado.

-¿quien eres tú?- mencionaba el segundo al mando sorprendido pero sin soltar a la monarca.
La monarca se alegro tanto de ver a su querido general que dejó de forcejear con su captor, - ¡Luka, mi querido Luka has llegado!- menciono llena de una visible alegría cosa que noto el segundo al mando, este la soltó de esa posición tan comprometedora pero tomo por la muñeca.

Miro retadoramente a Luka, - La princesa viene conmigo, esa es mi orden- sacando su espada en señal de desafío al hombre que tenía de frente para ser respaldado por los demás compañeros que llegaban en ese instante.

Luka de un ágil salto bajo de su caballo y antes de tocar el piso ya tenía su espada en la mano atacando al segundo en cuestión de segundos, tomándolo por sorpresa que solo pudo hacer hacia atrás a Nicolette y responder al ataque con golpes tan precisos y perfectos que si la velocidad no lo permitiese cualquiera podría morir por la estocada pero pronto entre movimientos casi teatrales se empezó a ver quien tenía la superioridad por lo que el séquito militar le hizo segunda para atacar a Luka, cabe destacar que estos hombres eran los mas destacados al mando de So por lo que eran aguerridos en su ataques y sobre todo certeros.

Luka utilizó sus hábiles técnicas de contra ataque, no por nada era el general a cargo de todo el ejercito real por lo que pese a que sus adversarios eran fuertes, él no tardo mucho en mostrar su superioridad mas no quiso lastimar a nadie y mucho menos quitarle la vida pues comprendía la noble misión de aquellos guerreros. Nuevamente de un salto monto a su caballo y emprendió el camino a todo galope hacia la princesa, tomándola por la cintura y subiéndola súbitamente para quedar frente a él, sin más solo la abrazo y se perdió entre el claro y las montañas rocosas que ya extendían sus faldas majestuosamente, quedando atrás aquellos bélicos hombres de honor.

- ¡Luka!- expresó la joven dama llena de alegría y rodeando al caballero por el cuello en un cálido abrazo.

Luka solo se limitó a mirarla rápidamente y sonreír con poca efusividad sin demostrar lo que disfrutaba de su cercanía, mas su corazón se inflamaba en amor por aquel reencuentro.

*FIN DEL CAPITULO*