Capítulo 7. La batalla es interna

El suave cantar de los pájaros anunciaban la aparición de la mañana con tonos amarillo claro y dorado, logrando con esto un paisaje muy luminoso; en la cueva donde Luka y Nicolette se resguardaban el día anterior de la lluvia, una fogata calentaba el lugar al tiempo que un olor agradable de té y comida se dejaba exparsir por todos lados, la joven princesa despertó al percatarse de este aroma y sonriendo vio a su amado general cocinando, llena de sorpresa fue hasta él para saludarle con un beso.

- No sabía que cocinabas, mi hermoso general- tomando una tasa que él le ofrecía con un delicioso y caliente té de flores blancas que siempre traía consigo.

- Es algo que hago desde hace mucho tiempo y cuando salgo al campo de batalla debo estar preparado en todo sentido- tomando igual una tasa y dando un trago grande pese a lo caliente de la bebida.

- ¡Eres simplemente perfecto Luka, soy muy afortunada de tenerte a mi lado!- exclamó muy contenta la pequeña princesa quien irradiaba su alegría infinita.

Por su parte a pocos kilómetros de distancia de los dominios del gran rey, padre de las princesas Sonja y Nicolette, un séquito imperial caminaba atento y a paso lento por los frondosos senderos del bosque, un príncipe cabizbajo lideraba en completo silencio. Un halcón se veía planear en el cielo azul hasta la cercanía de aquellos hombres donde el joven general alzaba el brazo para que ahí descansara la majestuosa ave.

- Comandante, ¿que nuevas ordenes tenemos?- dijo uno de sus soldados al mando tras leer So un pequeño papel.

- Ninguna hasta el momento- contestando rápidamente el mensaje y enviando al ave de regreso a su remitente, la caminata siguió a paso lento mientras el príncipe se adentraba en sus pensamientos- ninguna noticia de la princesa, creo que es hora de avisar a su padre y al mío.

Dijo es sus pensamientos aceptando toda la responsabilidad que esto generaría. De regreso a la cueva, aquella pareja ya se preparaba para partir, subiendo la princesa al caballo.

- Mandaré un mensaje a mi hermana en el primer pueblo al que lleguemos no sin antes buscar a mis hombres para darles las nuevas indicaciones.

- Luka, ¿estás seguro de esto?- pese a la respuesta del general, ella sabía que algo no estaba bien y en el fondo de su corazón se preguntaba si él la seguía amando como antes.

- Por su puesto que sí Nicolette, solo es cuestión de planear bien esto pero tenemos el tiempo encima antes de que tu padre se de cuenta- diciendo esto bajo la mirada escapando del alcance de su querida princesa.

En el reino del sur las actividades se llevaban como de costumbre pues hasta el momento nadie sabía nada de los hechos acontecidos con la princesa Nicolette, su hermana mayor Sonja divagaba por los pasillos reales con su dama de compañía hasta toparse con el príncipe heredero, quien iba a la habitación de su madre, al verse de frente ella hizo una reverencia y el correspondió igual con la cabeza en señal de saludo luego simplemente siguió con su camino.

- ¡Principe Zheng!- exclamó en voz alta la princesa Sonja para llamar la atención del monarca que ya había avanzado algunos pasos.

Él al oír esa voz se detuvo y volteo lentamente pero sin intención de regresar sus pasos, -¿pasa algo princesa?

Ella camino hasta donde se encontraba el joven heredero y de manera tímida se dirigió a él, sin levantar la mirada, - ¿de casualidad tendrá noticias de mi hermana?, han pasado varios días y no se nada hasta el momento, eso me preocupa un poco alteza.

- Pareces sincera Sonja- dijo con una sonrisa mas de ironía pues en su experiencia no creía en sus palabras sino que de fondo el interés era otro. - En este momento no tengo noticias pero mas tarde mandaré un mensajero para tener saber de Nicolette y So, deja de preocuparte princesa.

Sin mas siguió su camino dejando a la princesa ahí parada, ella al ver que se marchaba hizo un gesto de desagrado y hablo para si, -¡ash no lo soporto!, odio su arrogancia y autoritarismo – después de esto continuo con su camino.

Llegando a la habitación de su madre, el príncipe Zheng hizo una reverencia y paso hasta donde ella se encontraba sentada tomando igual asiento.

- Madre he venido tal y como me lo pediste- sacando de entre sus mangas una pequeña caja que contenía un regalo que le entregó a la reina.

La gran reina sorprendida tomo la caja y la abrió con curiosidad, encontrando en su interior una hermosa horquilla de plata con diseño exclusivo de la imaginación de su hijo, -¡siempre tienes un gusto tan refinado mi querido príncipe!, me has halagado bastante con este obsequio Zheng pero mas con tu presencia aquí. - dijo con una gran sonrisa y admirando la horquilla con detenimiento.

- Me encantaría pasar mas tiempo contigo madre pero a veces me absorbe demasiado los decretos y deberes reales que tengo que aprender.

- Lo sé, eres mi orgullo y mi amado primogénito por ello quiero que hablemos de tu compromiso con la princesa Sonja- haciendo un movimiento con su mano para que las damas de la corte a su servicio salieran de la habitación y cerrarán bien.

- ¿que te atormenta madre?, tú eres perfecta en la planeación de eventos, estoy seguro que todo será perfecto.

- No es la planeación Zheng sino mas bien me preocupa que tú y la princesa ni siquiera se hablen en el desayuno, una relación así no puede funcionar.

- Madre- bajo la mirada y encontró el servicio de té que de inmediato comenzó a servir a su madre para desviar la atención de un tema tan incomodo para él, su madre noto esa reacción que no evito el príncipe disimular mucho.

- Zheng, hijo se honesto conmigo, ¿estás enamorado de la princesa Sonja?- tomando las manos de su hijo quien dejo el servicio de té para mirar de frente a su progenitora, - madre yo siempre cumplo mis promesas y no voy a fallarles con este compromiso tan importante para ustedes.

- Pero ¿y tú?, ¿que hay de tu corazón, de tus sentimientos?; Zheng yo tuve la fortuna de casarme enamorada por eso nuestro reino ha sido tan prospero. Necesito que me digas con absoluta sinceridad ¿que sientes por Sonja?

La insistencia de su madre era mucha pero Zheng vio mas allá del protocolo y términos diplomáticos, vio a una madre preocupada por su hijo y sus sentimientos.

- Madre yo...-

pero justo en ese momento tocaron a la puerta uno de los guardias imperiales muy preocupado buscando al príncipe Zheng con noticias de So, este se despidió de su madre y fue donde el soldado que lo llevo hasta la biblioteca para que se entrevistará con un mensajero.

- Principe heredero soy un mensajero del reino del norte, he sido enviado aquí por ordenes del futuro general Dylan- este hombre hizo una reverencia al heredero al trono.

- ¿Que mensaje me traes forastero?, yo no conozco a ese general que mencionas.

Enseguida mostró una serie de cartas al príncipe y explico de manera breve, - la señorita Mary Ann mantuvo conversaciones secretas con nuestra princesa Nicolette durante mucho tiempo informándole noticias sobre su hermano, el general Luka, la princesa se entrevistaría con el general en el castillo de su tierra natal pero el rey ordenó marcharse al general antes de que la princesa llegara y así se uniera al ejercito imperial del rey Mong.

Zheng recordó que Nicolette le había hablado escasamente del hombre al que amaba, ahora todo iba tomando sentido para él, con atención escucho al mensajero.

- El general Dylan esta preocupado por la seguridad de la princesa y de milady Mary Ann pues aunque se esta conteniendo esta información a oídos del rey del norte, se presume que la princesa se ha reunido con el general pues escapo del séquito que la llevaría de regreso a casa.

-¡Qué!, ¡Nicolette esta desaparecida!, y el general So ¿porqué no ha dicho nada? - exaltado y furioso por lo que oía, sus celos estaban consumiéndolo de solo pensar que Luka y su princesa estuvieran juntos.

- Como se lo dije alteza, esta información apenas la obtuvo el general Dylan y no puede llegar a oídos del rey del norte ya que peligraría la seguridad de la princesa, el general Luka y su hermana pero la dama Ah Yeon, cercana al general Dylan se entero de esto y ha pedido la ayuda de usted alteza.

El monarca al oír ese nombre se calmo un poco, la joven mencionada era su prima quien estaba casada con un magistrado de ese reino y siempre actuaba con total cautela en aras de lo mejor para su ahora reino, sin embargo sus lazos sanguíneos seguían siendo fuertes como para dejar pasar cosas que pudieran poner en riesgo la autonomía de su antiguo reino.

- Partiré ahora para entrevistarme con mi prima, la dama Ah Yeon con la mayor discreción posible, usted no mencione nada más de este hecho.

Sin mas salió de la biblioteca y dio instrucciones a los soldados para que le dieran comida y agua a su mensajero y lo enviasen de regreso a su reino.

- Nicolette ¿como has podido huir con ese general?, ¿tanto lo amas como para exponer tu reputación y titulo así?- apretaba el puño mientras repetía en su mente esas palabras, con gran rapidez tomo un caballo y salió a todo galope del castillo sin decir ni una palabra a nadie. Sonja lo busco al saber que un mensajero estaba en el palacio pero no encontró a nadie, en su pecho una sombra de duda se generaba.

El rey del norte mandó llamar a su nuevo general de nombre Dylan, este al entrar al gran salón del trono noto molesto a su rey y con una carta en mano.

- General ¿cuando tenía que haber llegado mi hija al palacio?

- Alteza- haciendo una reverencia sin levantar la cabeza y pensando en que seguro el rey ya sabría lo ocurrido- aun estamos en fechas de que la princesa llegue, el viaje es largo y seguro han hecho varias paradas.

- ¿Y cuando el general Luka se presentaría ante el rey del Oeste?

- Hace dos días alteza- tragando saliva sin que el rey se diera cuenta.

- Salga ahora mismo con un cortejo real y tráigame a mi hija ya que estoy a punto de acusar al general Luka de traición pues el rey Mong me ha escrito que aun no se presenta el ejército que le envié.- Apretando entre su mano la carta con gran molestia.- También encierre en su habitación a la dama Mary Ann y ponga dos guardia a su custodia.

Al oír esto se sobresalto el joven soldado pues le aterraba lo que podría esperarle a la dama y al general si lo acusaban de traición, esperaba como un milagro que el príncipe heredero pudiera interceder a tiempo, - Alteza permitame buscar al general Luka, usted sabe que el sería incapaz de traicionarle- decía en tono suplicante.

- ¡Basta de tonterías general!, usted y yo sabemos lo que aquí esta pasando, ¡tráigame a mi hija antes de que dé la orden de capturar a Luka!, de mi no se van a reír- y sin mas le dio la espalda al general quien solo pudo hacer una reverencia mas y marcharse muy preocupado por Mary Ann.

Luka por su parte presentía algo en su corazón, el viaje era lento y silencioso, Nicolette al ver que su general estaba ensimismado en sus pensamientos dejo de hacer comentarios, era mas que evidente que ya no era el hombre que tanto amo, algo había cambiado, algo que no tenía manera de ser.

- Luka...- pero antes de que pronunciara palabra alguna, ´el le tapo la boca indicándole que entre los arbustos algo se escondía, le pidió bajara del caballo y se escondiera mientras él revisaba, Nicolette obedeció y rápidamente fue hasta unos arboles para refugiarse sin perder de vista a Luka. Él por su parte camino sigiloso hasta que de entre los arbustos un puñado de hombres salió inesperadamente y comenzó a atacarlo con sus brillantes espadas que resonaban entre el silencio del lugar al chocar unas con otras, la princesa solo podía observar impactada como su hábil general esquivaba los certeros golpes y a su vez atacaba uno a uno hasta que los derribaba y no quedaba nadie mas para combatir.

Sin mayor temor Nicolette salió de su escondite y fue hasta Luka solo para darse cuenta de que se trataban de los soldados de So entonces tomo una espada a lo que Luka miró con extrañeza pues ya no había razón para tal cosa hasta que no muy lejos se escucho el galope de unos caballos que pronto llegaron hasta la escena, estos soldados de inmediato iniciaron su ataque hacia los dos jóvenes pero fue So quien les dio la orden de detenerse.

- ¡Princesa Nicolette tengo la orden de llevarla a su castillo sana y salva!, suelte esa espada y venga conmigo- en tono autoritario mencionó el príncipe guerrero muy molesto al ver que se trataba de un capricho infantil que traería consigo muchos problemas diplomáticos.

- Principe So retírese a su reino y dígale a mi madre que no volveré a su dominio- expreso muy segura de si misma la princesa a lado de Luka.

- Basta ya de caprichos infantiles princesa, estamos hablando de dos reinos que por su culpa pueden entrar en conflictos- bajando de su caballo y caminando hacia la princesa con enojo pero justo antes de que pudiera tomarla por la mano, Luka puso su espada entre ellos dos, mirando retadoramente al joven general.

- Cuida tus palabras soldado, estas hablándole a una princesa- sus ojos eran fríos como el metal de su espada y mostraban indignación por la forma en la que le hablaban a su mujer.

So le regresó la misma mirada, - soy el príncipe guerrero del Sur, So, general al mando de las tropas del poderoso rey Seo y futuro cuñado de la princesa Nicolette; sin duda sé con quien estoy hablando soldado- haciendo énfasis en esta ultima palabra para menospreciar a Luka.

Él de inmediato supo que se trataba del prospecto que el rey del norte había elegido para Nicolette, se lleno de rabia al imaginar que estaba frente a su rival, sonrió con sarcasmo, - Yo soy el general Luka, al servicio personal de la princesa y para llevártela tendrás que pasar sobre mi cadáver- empuñando con agilidad su espada hacia So.

Quien de inmediato correspondió al ataque sin temor alguno y mostrando su gran habilidad desde el comienzo, algo que a Luka sorprendió un poco pero que avivo para tener una gran batalla como esas que a él le causaban fascinación. El ruido de las espadas al chocar era insoportable y con mucha fuerza acompañada de una gran velocidad digna de dos generales al frente de los mejores ejércitos. Nicolette se sentía protegida por su amado y no renunciaría a él. La batalla prosiguió y no había pista alguna de quien resultaría ganador ya que iban muy al parejo más la princesa sabía que Luka no se dejaría vencer de ninguna manera.

- ¡Alto!

Se escucho un grito seguido del galopar de caballos a lo cual So y Luka pusieron atención sin bajar la guardia; un joven de cabellos rubios se acercó hasta el general Luka e hizo una reverencia para la princesa y él.

- General al fin lo encuentro, deje la pelea y valla directo al reino del oeste señor- mas que orden fue una suplica de parte de Dylan hacia su general.

- Dylan pero ¿que estás diciendo?, no puedo irme así nada más, no ahora que me encontré con Nicolette.

- Lo sé general y lo lamento mucho pero el rey ya sospecha algo- se acerco mas al general para decirle casi al oído preocupado y apenado – puso en prisión preventiva a la señorita Mary Ann, general.

- ¡que! - quedándose congelado al escuchar esto y mirando de reojo a la princesa.

- La única manera de que la dejen libre es que lleve conmigo a la princesa y usted se valla al oeste como tenía previsto.

- Pero Dylan después de lo que me has dicho yo no puedo partir así tan tranquilo- en la mirada de Luka se notaba la desesperación que estaba ganándole.

So de inmediato se puso a lado de la princesa Nicolette tomándola por la cintura, - ahora yo la escoltaré hasta su palacio princesa y tratemos por el bien de todos que esto quede como un hecho aislado.

- ¡Quita tus manos de la princesa!- exijió el general Luka quien empuñaba nuevamente su espada.

- ¡General su hermana!- le gritó Dylan al ver su proceder.

Nicolette al oír esto le pregunto al general que estaba pasando pero él se negó a decirle y solo le pidió fueran al castillo.

- Pero general Dylan, ¡dígame por favor que pasa con Mary Ann!- suplico la princesa.

- Alteza por favor solo regresemos a casa antes de que se complique mas todo.

Luka con un semblante de resignación fue hasta su amada, jalándola del roce de So dándole una mirada asesina, luego le tomo las mejillas a Nicolette para dedicarle unas palabras tiernas que sonaban a despedida.

- Mi amada princesa tienes que volver a tu casa, te dije que nuestro amor no podría ser pero fue un sueño hermoso el que forjamos ambos.

- ¡Luka no, no me digas eso, no te rindas ahora!- en sus ojos las lagrimas comenzaban a tomar forma y a Luka lo destruía.

- Vamos princesa no llores, sabes que no podemos amarnos con libertad, tu padre jamás lo va a permitir y ademas tiene a mi hermana prisionera.

- ¡Que!, ¡no, no puede ser!, Luka voy a volver por Mary Ann, solo dime donde nos veremos para irnos los tres a un lugar seguro- la princesa también estaba cayendo en la desesperación.

- No Nicolette, las cosas no son así, ve a casa solo así mi hermana podrá ser liberada, yo cumpliré mi misión encomendada y así podré protegerlas a ambas, ¡por favor ve con ellos, ve a casa ahora!- tras estas palabras beso tierna y sutil sus labios por última vez y se dio media vuelta para toparse con So quien se mantenía serio, - cuida bien de la princesa o regresaré a matarte.

Le dijo casi como un susurro al pasar junto a él y luego simplemente se marcho en su caballo sin voltear a mirar a Nicolette.

- Luka- dijo con voz muy baja al verlo partir en su caballo, -¡Luka no te vallas!

Dijo en tono suplicante mas para si misma cayendo desmayada en el duro piso de tierra y pasto, So de inmediato fue hasta ella para tomarla entre sus brazos y revisar que no se hubiese hecho daño mientras los demás se acercaban para ver que estuviera bien. El caballo y el jinete se alejaban a paso lento sin voltear con lagrimas en el rostro que no hizo el intento por limpiar…

- ¡Adiós amor, hoy me despido de ti para siempre, para siempre mi amada Nicolette, ´te bese tantas veces bajo el cielo infinito, es tan corto el amor y tan largo el olvido, adiós princesa mía!.- recitaba la dolida alma del valiente general Luka.*

*FIN DEL CAPITULO*

*Frase del Poema 20, Pablo Neruda