Harry Potter y la Frontera Final (1)
(2da. Edición)
Por edwinguerrave
Copyright © J.K. Rowling, 1999-2008
El Copyright y la Marca Registrada del nombre y del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como de todos los símbolos y elementos relacionados, para su adaptación cinematográfica, son propiedad de Warner Bros, 2000
Algunos capítulos incluyen extractos de los "fan fic" 'Harry Potter y la Orden del Fénix', © "Daniela Linx", y 'Harry Potter y el Círculo Secreto', © "jesterdead".
Capítulo 18:
Retorno del Señor de la Guerra (2)
Las siguientes clases de esa semana fueron muy duras para los alumnos de séptimo, pues Flitwick les había mandado unos encantamientos de singular complejidad, Slughorn había comenzado con las pociones modificadoras de conducta, y ambos les habían mandado a desarrollar ensayos sobre ambos temas.
El jueves, a primera hora, tendrían la primera clase de Defensa contra las Artes Oscuras, por lo cual todos los Gryffindor y Slytherin de séptimo, quienes compartían la clase de dos horas, esperaban ansiosos a la puerta del aula. Ahí habló Franz Sellers:
–Miren quien está aquí… –señalando descaradamente a Harry y a Dil, mientras que los demás Slytherin reían–. El "héroe de héroes", el "niño que vivió", bueno, ya no es tan niño, que ahora acepta a inmigrantes apestosas en su círculo de perdedores…
–Mira, Franz –dijo Dil, con los ojos inyectados de ira–, como ahora estás apoyado, te crees con derecho de insultarme, ¿no? Ya veremos quién es perdedor, rata asquerosa –lo señaló con su puño cerrado, lo que provocó risa en Franz y su grupo. Justo cuando Dil, resuelta, se iba a acercar a Franz para golpearlo, se abrió la puerta del aula, asomándose Viktor, el profesor Krum:
–Buenos días, estudiantes, pasen, porr favor.
Dil se detuvo, tomada de la túnica por Hermione, por lo que ella y Franz se cruzaron una mirada asesina, y los Gryffindor entraron primero, dejando a los Slytherin los peores asientos.
Luego de sentarse, Krum se presentó:
–Buenos días, soy Viktorr Krrum, y serré su prrofesorr de Defensa contrra las Arrtes Oscurras. Así como los estudiantes de Humstall, yo también vine rrefugiado a este herrmoso colegio, que conocí hace cuatrro anios, durrante el Torrneo de los Trres Magos.
Allí, Harry recordó las diversas aventuras en las cuales se vio involucrado, incluyendo la extraña conversación con su actual profesor, y lo que ocurrió después, al descubrir a Barty Crouch Sr vagando desconcertado por el Bosque Prohibido. Viktor lo sacó de sus pensamientos cuando continuó hablando:
–Como habrrán visto, en muchas materrias, los profesorres seleccionamos un alumno parra que sea nuestrro "Asistente Docente". Me complace mucho anunciarrles que mi selección es el Campeón del Torrneo de los Trres Magos, el seniorr Harrry Potterr, no sólo porr su trriunfo en ese torrneo, sino también porr su rresonante viktorria sobrre el Seniorr Oscurro, lo que lo califica, sin dudarr, a este carrgo.
En ese momento, una pequeña ovación sonó desde el lado ocupado por los Gryffindor, mientras Harry, entre cohibido y emocionado, se levantaba de su asiento para acercarse al profesor Krum, quien lo había llamado al terminar su presentación; mientras tanto, los Slytherin bufaban y murmuraban entre ellos, lo que molestó a Ron y especialmente a Dil, pues ésta notó que el principal motivador de los comentarios era Franz Sellers.
Harry estrechó la mano de Krum, quien esbozó una sonrisa, para luego preguntar a Hermione, quien ya levantaba la mano:
–¿Dime, Herrmione?… Perrdón, ¿Seniorrita Grrangerr?
–No se preocupe, p-profesor –respondió educadamente, mientras Ron lo fulminaba con la mirada–. ¿Por qué nos está dando clase? Si nos puede contar, claro.
–Porr supuesto… –suspiró y comenzó a narrar–: El día dos de mayo, como sabrrán, atacarron simultáneamente a los cuatrro colegios de magia más imporrrtantes de Eurropa: Hogwarrts, Durrmstrrang, Beauxbatons y Humstall. En nuestrro caso, llegó al colegio un enorrme grrupo de esos… ¿cómo se llaman? ¿Morrtífagos?, muy bien, y se aprropiaron de él. Yo estaba dando clases de Pociones en ese anio, e intentamos defenderr nuestrro castillo, perro fue imposible, nos atacarron mientrras dorrmíamos, y nuestrros guarrdianes fuerron rrápidamente neutrralizados. Logrramos escaparr muchos, otrros tuvierron que perrmanecerr allí. En mi caso, vagué por varrios días, hasta que pude viajarr a Inglaterrra; llegué a este castillo, tanto él como yo bastante castigados… Me rrecibierron, cuidarron, hasta rrecuperrarme, y me invitarron a darr esta materria. –Terminó su relato, y quedó en silencio, hosco como era. Luego de pasear su mirada por los estudiantes, dijo–: Parra comenzarr hoy, me gustarria diagnosticarr su manejo de diverrsos hechizos tanto de ataque como de prrotección, así que mi asistente me ayudarrá a conforrmarr unas parrejas, y verremos que tal trrabajan, ¿sí?
El profesor retiró las mesas y sillas con un movimiento de varita que las hizo desvanecer y provocó un murmullo de admiración; luego demarcó un espacio en el suelo, haciendo recordar a Harry, Ron y Hermione el área del "Club de Duelo" creado por el profesor Lockhart en segundo año, y, siguiendo las sugerencias de Harry, seleccionó las parejas que iban a enfrentarse, recordándoles:
–No voy a perrmitirr que alguno de ustedes use alguna maldición imperrdonable, si es que las conocen, el que la use perderrá cincuenta puntos de su casa, y tendrrá automáticamente un castigo de una semana, ¿entendido?
El grupo asintió en silencio, aunque Harry sabía que si alguno, especialmente los Slytherin, quería aplicar alguna maldición imperdonable, sería la Cruciatus, la maldición torturadora.
La clase transcurrió relativamente tranquila, destacando Ron, Hermione, Neville, Seamus y Dean, quienes conocían muchos hechizos por su participación en el "Ejército de Dumbledore", y Dil, quien rechazó todas y cada una de las diversas maldiciones enviadas por Harry, sorprendiéndole con un contraataque, lo que hizo reír a mandíbula batiente a Franz y su nueva pandilla de Slytherins.
–Seniorr Sellerrs, ¿le parrece diverrtido"? Me gustarría verr cómo se defiende usted –dijo Krum, ayudando a Harry a incorporarse, para luego preguntarle, en voz baja–. ¿Estás bien, Harrry?
–Sí, profesor, gracias.
Dil se le acercó, y le comentó:
–Harry, disculpa, no quería hacerte daño.
–Tranquila, fue bueno, tu contraataque fue muy bien efectuado.
–A verr, seniorr Sellerrs, lo estoy esperrando parra prrobarr que tan efectivo es su estilo de defensa –indicó con voz firme y molesta Krum, señalándole el otro extremo de la pista de duelo, lo que hizo que Sellers, con un porte entre altivo y nervioso, se moviera al sitio indicado por el profesor. Apenas se giró, y ya estaba en el suelo, derribado por un hechizo desarmador que Krum le había enviado. Éste comentó, con un tono que denotaba decepción–: Qué pena, seniorr Sellerrs, no crreo que no pueda prreveerr el ataque de un adverrsarrio que lo está rretando –este comentario generó risas, en este caso del lado Gryffindor–, A verr, seniorr Sellerrs, alístese, porr que yo lo estoy.
Luego de volverlo a tumbar, Krum siguió, junto con Harry, probando a los demás estudiantes de Slytherin, quienes fueron menos efectivos que los Gryffindor. Al final de la actividad, Krum comentó:
–Debo comentarrles que los grrupos están muy diferrenciados, Grryffyndorr maneja mucho mejorr los hechizos defensivos que Slytherrin, y eso es algo en lo que tendrremos que trrabajarr, Harrry. Parra la prroxima clase, quierro un inforrme sobrre las carracterrísticas de los diversos hechizos defensivos, y su utilidad. Pueden rretirarrse. Seniorrita Grrangerr, ¿puedo converrsarr contigo un minuto?
–Por supuesto, profesor –respondió Hermione, intrigada, cruzando una mirada con Ron, quien había fruncido el ceño a tal nivel que parecía poseer una única ceja. Éste no se movió de donde estaba, a pesar del jalón que Harry le había dado. Krum, al verlo, le preguntó:
–¿Necesitaba algo, seniorr Weasley?
–No, profesor, sólo espero a Hermione.
–Puede esperrar afuerra, seniorr Weasley –dijo Krum con voz firme, a lo que respondió Ron, marcando territorio:
–Está bien… Te espero afuera, Mione.
–Si, Ron, espérame afuera –Al salir, Hermione, se acercó al escritorio del profesor, donde Krum organizaba sus notas–. Disculpe, profesor, quería decirme algo, ¿no?
–Clarro, Herrmione –dijo Krum, levantando la vista y mirando directamente a los ojos castaños de Hermione–. Temí que te hubierra ocurrido algo malo durrante la batalla acá en Hogwarrts, cuando me enterré que habían sido atacados… Siemprre estuve esperrando tu rrespuesta, y nunca me llegó.
–Oh, Viktor –suspiró Hermione, con los ojos llorosos–. Lo siento, este año que pasó fue muy agitado para nosotros; Harry, Ron y yo estuvimos buscando los Horrocruxes en los cuales Voldemort dividió su alma, y de verdad no podía contactarte.
–Clarro, una tarrea casi imposible, porr lo que me comentarron… Perro, ¿y después? ¿Qué pasó?
–Después de la batalla, fui a buscar a mis padres a Australia, y cuando regresamos, nos enteramos que veníamos, y lo menos que me imaginaba era que tú nos darías clases…
–Comprrendo… Una vida muy agitada, ¿no? –preguntó Krum, con un dejo de decepción en su voz–. ¿Y qué lugarr tiene el seniorr Weasley en tu vida? Lo noté molesto cuando te pedí que converrsárramos… ¿Es tu novio?
Ésta última pregunta dejó descolocada a Hermione, quien luego de suspirar, respondió, mirando a los ojos negros y profundos de Krum:
–Sí, Viktor, es mi novio… Y mi futuro esposo, pues ya estamos comprometidos.
–Vaya… No me toma porr sorrprresa, ustedes son muy unidos, los trres, quierro decirr. Rrecuerrdo que cuando te conocí, pensaba que Harrry erra tu novio. Incluso se lo prregunté una vez, en pleno Torrneo…
–Yo sé, él nos lo comentó, fue el día en que encontraron al señor Crouch… Por favor, no lastimes a Ron, el es muy buena persona, y en mayo perdió a uno de sus hermanos…
–Trranquila, Herrmione, yo soy caballerro, y sé cuando no tengo una batalla ganada… Que tengas buenas tarrdes… –se despidió, besándole la mano, como en el baile de Navidad, dejándola en una pieza, mientras se dirigía a su oficina privada.
Mientras tanto, en el pasillo fuera del aula...
Cuando Ron salió, encontró a Harry, Dil, Neville, Seamus y Dean comentando la clase:
–Me parece que Krum está haciendo lo correcto, evaluando cómo estamos –comentó Harry.
–Bueno, quienes estábamos en el Ejército de Dumbledore salimos bastante bien –indicó orgulloso Neville–. No me lograste desarmar, y yo desarmé a Seamus.
–Excelente, Neville, eres muy bueno –le dijo Dil, contenta, cuando oyeron la puerta y vieron a Ron, furioso y colorado a más no poder.
–¿Qué demonios querrá Krum con Hermione? ¿Revivir su aventura de aquella Navidad?
–No creo –terció Harry, tratando de calmar a Ron–, me pareció que Krum se manejó bien como profesor, muy centrado en la clase.
–Claro, él tiene que mantenerse en su posición de profesor, no le va a decir en plena clase que le sigue gustando, pero se la estaba comiendo con la vista –bufó Ron, tratando de mantener la voz en niveles aceptables.
–Eso, amigo, estás enamoradito de ella –dijo Dil, sonriendo–, estas cuidando tu tesoro.
–¡Por supuesto! –exclamó Ron, ya sin poder contenerse–. La amo, y va a ser mi esposa, al salir del colegio; que ni crea que me la va a quitar el muy profesor ese.
–¡Felicitaciones! –exclamaron, casi a coro, Dean, Seamus y Neville.
–Sí, pero no es necesario que lo sepa todo el colegio –comentó Harry gravemente.
–Bueno, eso es verdad –reconoció Ron, calmándose.
En ese momento se abrió la puerta del salón, saliendo Hermione y encontrándose a sus compañeros, quienes se quedaron esperándola. Al verlos, se le tiró en los brazos a Ron, estallándole un beso en los labios. Al separarse, le dijo:
–Ron, siempre estaré allí para ti, no importa quien venga ni lo que venga… Quiero que lo sepas delante de quien sea, yo te amo.
–¿Vistes? –le dijo Dil, con una enorme sonrisa–. Tu tesoro es tuyo, sin dudarlo. Ahora, ¿qué tal si vamos a almorzar?
En el comedor, Hermione le comentó a Harry, Ginny, Ron, Dil y Neville, la conversación con Viktor Krum, lo que alentó las sospechas de Ron:
–¿Ven lo que les digo? Viktor está intentando revivir lo que pasó en cuarto, ¡no se lo voy a dejar!
–No, Ron –le rogó Hermione, tomándole la mano–. Viktor sabe que ya yo no estoy a su alcance, el sabe que me voy a casar contigo. No vayas a hacer algo tonto, por favor –le dijo para luego dar un sonoro suspiro.
–Está bien, amor –respondió Ron, suspirando a su vez, y acariciando el rostro de su novia con su dedo–. No le voy a decir nada, a menos que insista en molestarte.
El almuerzo fue, luego de esta conversación, más tranquilo, comentando los acontecimientos de la clase, especialmente las fallas mostradas por los Slytherin, y la forma en que Viktor Krum manejó la prueba diagnóstica.
Notas al pie:
(1) Iron Maiden: "The Final Frontier" (álbum editado en 2010) © Iron Maiden Holdings
(2) Manowar (Karl Logan, Joey DeMaio): "Return of the Warlord", editado en el álbum "Louder than Hell", de 1996 © Manowar. Disponible en: watch?v=H2i2sHKM8GM
Buenas tardes desde San Diego, Venezuela! Oro viernes llegó, y con él un nuevo capítulo de esta aventura re-editada. En este se hicieron algunos ajustes mínimos, especialmente en la forma de presentar el acento del prrofesorr Krum y de jugar con los puntos de vista de Hermione y Ron.
Este domingo, 1 de Septiembre de 2019, espero comenzar con una aventura que ojalá reciba el beneplácito de mis lectores; no les diré más nada para que estén alerta... Salud y saludos!
