Harry Potter y la Frontera Final (1)

(2da. Edición)

Por edwinguerrave

Copyright © J.K. Rowling, 1999-2008

El Copyright y la Marca Registrada del nombre y del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como de todos los símbolos y elementos relacionados, para su adaptación cinematográfica, son propiedad de Warner Bros, 2000

Algunos capítulos incluyen extractos de los "fan fic" 'Harry Potter y la Orden del Fénix', © "Daniela Linx", y 'Harry Potter y el Círculo Secreto', © "jesterdead".


Capítulo 22:

Tú y Yo (2)

Pasaron unos días alegres, y al llegar el día de Navidad, Harry y Ron se despertaron con el alboroto de Ginny, Hermione y Dil, quienes parloteaban en la habitación del lado, emocionadas por sus regalos de Navidad.

Al asomarse, se encontraron con varios regalos a la puerta del cuarto y las tres chicas, aún en pijamas, esperándolos para ver sus regalos.

Harry recibió un suéter Weasley, verde, como usualmente la señora Molly le tejía, esta vez con una H dorada cruzada por un relámpago rojo; Hermione le regaló un libro: "Enciclopedia ilustrada de grandes juegos de quidditch del Siglo XX" y Dil improvisó, diciendo apenada:

—Mi regalo te lo compraré en Hogsmeade, cuando regresemos al colegio.

Ginny, colorada como su cabello, le regaló un álbum, que contenía la colección de todos los recortes de El Profeta que mencionaban, para bien o mal, a Harry, desde el primer año, con su nombre enmarcado en corazones. Harry, abrazándola, le dijo:

—Ginny, mi snitch dorada, es hermoso, yo no sabía cuánto me amas… y yo también te amo…

Ron, como era usual, le obsequió un surtido de dulces y caramelos mágicos, mientras que George le envió un cupón de crédito permanente en "Sortilegios Weasley", "para nuestro héroe, y principal apoyo a una nueva generación de quebrantadores de la Ley", como le recordaba permanentemente.

Luego de ver los regalos de Ron y de las chicas, y cambiarse, bajaron a desayunar, encontrándose a Bill y Fleur, George y Angelina, Charlie, Percy y su novia Audrey, quienes ya habían llegado, y estaban acompañando a los señores Weasley en la cocina.

—¡Feliz Navidad, muchachos! —dijo alegre el señor Weasley, mientras tomaba una taza de té—. Espero les hayan gustado nuestros regalos.

—¡Oh, sí, gracias! —respondió Dil emocionada.

—Ah, Dil, aquí llegó una lechuza, y creo que trae un regalo para ti —le comentó la señora Molly, mientras señalaba una lechuza marrón oscuro, de ojos vivos, que esperaba al lado de la jaula de la alborotosa Pig.

—¿Para mí? ¿Será de mi mamá? —se preguntó Dil mientras se acercaba a la lechuza, quien le mordió gentilmente el dedo, al momento de tomar el paquete—. Sí, es de mi casa… –abrió el sobre, que traía una carta escrita con tinta verde, que decía:

Querida Djilab:

Espero que estés pasando una Feliz Navidad, donde quiera que estés… Aquí te enviamos el regalo de tu hermano y mío. La próxima vez, por lo menos avisa que no vienes a pasar la Navidad en casa.

Mamá

—¡Por Shivá, el terrible! –exclamó Dil al ver la carta—. ¡Con la emoción de venir no me acordé de decirle a mi mamá! ¡Me va a matar! Bueno…, tampoco es que tenía muchas ganas de pasarla con ellos…

—Dil, ¿qué es eso? –dijo, en tono de regaño, la señora Molly—. Es tu familia, deberías estar con ellos, estos son días para pasarlos en familia.

—Es verdad, señora Molly –respondió apenada Dil—, pero a veces mi mamá con sus charlas terapéuticas la marea a una, y el enano no ayuda mucho tampoco…

—¿Quién es el enano? –preguntó Ginny, aunque suponía la respuesta, pues así la llamaba de vez en cuando Ron.

—El que se supone es mi hermano menor –respondió Dil, incómoda—, mi medio hermano, realmente. Ese si es Henderson.

A todas estas, Harry comía en silencio, viendo que casi todos estaban reunidos: "Están los señores Weasley; Ron, Hermione, Bill, Fleur, Charlie, Percy, George y Angelina… También Dil y Audrey… Es ahora o nunca…", reflexionaba, cuando Ginny le preguntó:

—Harry, ¿pasa algo?

—Ah… No, Ginny, sólo pensaba en esta familia, que se mantiene unida a pesar de todo…

—Bueno, no te creas que no es fácil –terció George, haciendo sonreír a Harry. En ese momento, éste se levantó, impulsado como por un resorte, y se detuvo al lado de Ginny. Todos se quedaron viendo, Ron con un pedazo de bacon trinchado en la mano.

—Ginny, quiero decirte algo, y creo que este es el mejor momento, junto a tu familia, y mis amigos –Al callar, puso una rodilla en tierra, y tomó las manos de Ginny, para comenzar a decirle—: Contigo he tenido tiempo para vivir, y te juro que es verdad, ahora finalmente encontré a alguien que esté a mi lado, tú. Tú eres alguien de quien puedo obtener bastante, y te diré algo, esto es amor porque te quiero más de lo que jamás imaginarás, y quiero que esto sea para siempre… Y te lo debo todo a ti.(3) Ginevra Molly Weasley, ¿quieres ser mi esposa, y compartir el tiempo que nos quede por vivir?

—¡Por supuesto, Harry James Potter! ¡Quiero ser tu esposa! ¡Te amo! –se levantó, y halándolo hacia sí, lo abrazó y besó, mientras la señora Molly lloraba alegre y Ron aplaudía, junto a Hermione y Dil, quien se había quedado con la pluma con la que esperaba contestar la carta de su mamá en el aire, sorprendida por la forma en que Harry se le había declarado formalmente a Ginny.

—Ay, ¡que lindos mis niños! –gritó la señora Molly, abrazando a Harry y Ginny, y besándolos repetidamente, hasta que se separaron, viéndose a los ojos, con la mirada más limpia que puede haber. Mientras tanto, Ron exclamaba, ya más tranquilo, aunque apenado:

—Nunca dudé que Harry y Ginny terminarían juntos; si me preocupé, y bastante… Discúlpenme, amigo, hermana.

—Tranquilo, hermano –le dijo Ginny, aún viendo los ojos verdes de Harry—. Yo me enamoré de él desde el primer día que lo vi, en el andén 9 y ¾, cuando iban a primero; y siempre, a pesar de mis amoríos con Michael Corner o con Dean, tuve la esperanza de estar contigo –le dijo directamente a Harry, aún abrazados—. Pero de pronto tú estabas con Cho, y tuve que esperar hasta mi quinto año para que-me-tomaras-en-cuenta –le sonrió mientras golpeaba repetidamente su hombro—. Si no hubiera sido por el libro del "Príncipe mestizo" no estaríamos aquí.

—Si, es verdad… –reflexionó Harry, para luego voltear a ver al señor Weasley, quien volvía a abrazar a su esposa—. Señor Weasley, ¿nos daría su bendición?

—¡Por supuesto, Harry!, pero después que terminen el colegio… Como Ron y Hermione… Y para ti, y para todos ustedes, Hermione y Dil, soy Arthur…

—Papá, entonces tendremos que esperar un año más que ellos, porque yo estoy todavía en sexto –le dijo Ginny, arrugando la frente y poniendo los brazos en jarra.

—Pero pudiéramos casarnos, tu cursas tu séptimo y cuando termines comenzamos a convivir como esposos –reflexionó Harry, tratando de buscar una solución.

—Y pueden hacer las bodas conjuntas –terció Dil, alegre, pero luego corrigió, bajando la voz, al sentir la mirada de todos en el comedor, haciéndola verse entrometida—: Bueno, es una sugerencia, claro…

—Oye, ¿por qué no? –dijo Ron, de la mano de Hermione—. Dil tiene razón. Siempre hemos estado juntos en todas las aventuras que hemos vivido. ¡Vivamos también ese día juntos, como "hermanos de sangre" que somos!

—¡Hagamos las bodas el mismo día! –dijo la señora Molly, alegre—. Así hacemos un solo gasto y celebramos el doble.

Así quedó decidido. Para celebrar, destaparon varias botellas de cerveza de mantequilla e hidromiel, y brindaron por las parejas. Dil envió la respuesta a su casa y se dedicaron el resto del día a pensar qué iban a hacer para las bodas de los entrañables amigos.


Notas al pie:

(1) Iron Maiden: "The Final Frontier" (álbum editado en 2010) © Iron Maiden Holdings

(2) Scorpions (Klaus Meine): "You and I", editado en el álbum "Pure Instinct", de 1992 © Scorpions. Disponible en watch?v=S55C6Zvt7BA, versión "Acoustica Live in Portugal"

(3) Extractos tomados de: Franke Previte, John DeNicola, y Donald Markowitz (Compositores): "(I've Had) The Time of My Life", publicada originalmente en el álbum debut homónimo de Franke en 1981. Fue grabada por Bill Medley y Jennifer Warnes, después de haber sido seleccionada para ser la canción final de la película de 1987 "Dirty Dancing" ©RCA. Disponible (como versión "Live" de la serie "Glee"), en: watch?v=iKbJXBDOazQ

En el original en inglés: (Now) I've had the time of my life

(…) I swear it's the truth

(…) Now I've finally found someone

To stand by me

(…) I can't get enough of

So I'll tell you something

(…) I want you more than you'll ever know

(…) And I owe it all to you


Buenos días desde San Diego, Venezuela! Un nuevo capítulo, con muy ligeras modificaciones respecto al original, y donde sí hay algún adicional es en las notas al pie, con la transcripción de los versos tomados de la canción que retrata el "baile de graduación" en ese clásico de 1987 llamado Dirty Dancing. Lo que me queda por decirles hoy es que les deseo un feliz día a todos los contadores públicos, ya que en Venezuela hoy se celebra su día profesional... Éxitos y bendiciones!