Este es doble porque no me decidía el tema, osea es la primera cita real con final feliz.
A este le puse extra amor.
Todo estaba listo.
Al fin le daría una cita en toda regla a su novio, tenía todo preparado, había trabajado en ello durante meses.
Buscó el restaurante favorito de Eddie, tenía planeado a donde ir, la ropa que se pondría y cómo se comportaría, todo para hacerlo feliz.
Siempre que salían buscaban comida rápida, caminaban en el campus o se quedaban en la habitación del castaño jugando videojuegos, y no lo malinterpreten, él amaba pasar tiempo con Eddie pero quería darle una cita, demostrarle que no sería "su pequeño sucio secreto".
Le había dicho a Eds se arreglara para salir, pasaría por el a las 6 para ver un romántico atardecer mientras caminaban por el parque, tomaría su mano y serian solo ellos dos hasta la hora de ir a un restaurante italiano bastante caro donde hizo una reservación, iban a coquetear y pelearse durante la cena como era su costumbre, caminarían de regreso al campus haciendo tonterías hasta llegar al dormitorio del menor para poder besarse largamente.
Era un excelente plan.
Llevaba un pantalón negro de vestir, una camisa blanca y una chaqueta negra para no parecer demasiado formal, estaba acomodando su cabello cuando su teléfono sonó, confundido miró el reloj y para su mala suerte ya eran las 6:27 pm, contestó calmando a Eddie y asegurándole que ya iba en camino.
Salió a prisas tratando de llegar lo más pronto posible a los dormitorios de medicina. Cuando llegó su cabello era de nuevo un desastre y tocó la puerta apurado sabiendo que ya iban retrasados.
Eds abrió la puerta para sonreír divertido al ver a su novio tan nervioso, aunque francamente se miraba muy bien con esa ropa.
-¿Nos vamos? Estoy listo- sonrió el menor cerrando detrás suyo.
"Y vaya que lo estaba"
Richie no pudo evitar mirarlo como un idiota, su novio vestía unos pantalones blancos bastante entallados que hacían sentir inquieta cierta parte de su anatomía, no podía esperar para verlo de espaldas... La camisa de vestir color rosa lo hacía ver delicado, como un bonito regalo para abrir, un suéter violeta colgaba de su brazo y complementando todo, su cabello lucía levemente alborotado, contrario a su peinado habitual.
Reprimió un suspiro antes de hacer un ademán caballeroso para que se adelantara y lo anotó como una victoria al verlo sonreír, ahora sí. Era un hombre de prioridades, preparó y luego fijó su mirada en el trasero de su novio sintiendo como se calentaba su cuerpo.
-¿Richie?- preguntó al ver que no avanzaba -¿Me estás viendo el trasero?- preguntó entre divertido y ofendido.
-Es un hermoso trasero...- Silbó llegando hasta él para tomar su brazo y comenzar a caminar fuera de los dormitorios.
Las cosas iban... mal, cuando llegaron al parque ya no había atardecer que mirar y al poco tiempo de comenzar Eddie comenzó a estornudar.
-Deben ser mis alergias...- murmuró el castaño quitándole importancia, fueron a la farmacia más cercana y para cuando se dio cuenta ya era muy tarde, llamó al restaurante y le informaron que su reservación se había perdido.
Un tanto deprimido esperó a que su novio saliera de la farmacia.
-¿Te sientes bien?- le preguntó al ver un poco roja su nariz.
-Sí, tomé la medicina a tiempo así que estaré bien en un rato- se acercó tímidamente para tomar su mano.
-¿Quieres regresar?- preguntó ahora inseguro de que hacer, todo su plan se había arruinado.
-Podemos pasar por algo de comer y ver una película...- Propuso el castaño tirando un poco de él para comenzar a caminar.
-Siempre lo mismo...- susurró derrotado sin notar que fue escuchado, aun así Eddie guardó silencio tratando de ver qué pasaba con su (usualmente) alegre novio.
El camino de regreso fue tranquilo y sinceramente disfrutó la quietud de la noche, las calles estaban lo suficientemente vacías para caminar juntos sin miedo a ser señalados pero el pelinegro se notaba distraído.
Compraron un poco de comida china y al llegar al dormitorio del menor se acomodaron para ver algo mientras comían acurrucados en la cama.
-¿Vas a decirme que tienes?- preguntó suavemente.
-Sueños y esperanzas como todo ser en la vida cariño...- respondió tratando de evadir el tema.
-Díselo a tu madre - frunció el ceño apoyándose en el mayor para mirarlo a los ojos- Llevas toda la tarde distraído ¿Es porque tus planes no salieron como querías?- trató de ser comprensivo y no estallar.
-¿Con esa boca me besas?- fingió escándalo antes de mirarlo sorprendido ¿Eddie sabia sus planes?
-Por favor Rich te conozco, sé que planteaste algo y no resultó, ¿De qué otra forma te arreglaste tanto?- se burló juguetón tirando un poco de su cabello.
-Yo... quería darte una cita... ya sabes, salir en una cita como las demás parejas... no solo quedarnos jugando o viendo películas... quería hacer algo... lindo para ti- trató de explicarse bajando la mirada mientras jugaba con sus dedos perdiéndose el sonrojo de su novio.
Eddie sabía que se comportaba como una chica pero le gustaba saber que aunque no salió bien, Richie trato de hacer algo especial por él. Más feliz que antes se subió a su regazo buscando su boca, iba a dejarle en claro las cosas.
-Hemos tenido citas antes... cada vez que quedamos de vernos es una cita y me encantan...- le aseguró- No voy a decir que no a verte vestido así...- jugueteó con los botones de la camisa blanca- Pero lo que me importa es pasar tiempo contigo.
-¿No estás decepcionado?- preguntó llevando las manos a las caderas del castaño disfrutando de su cercanía.
-Para nada... ahora recuerdo que habías dicho algo de mi trasero...- sonrió juguetón llevando las manos del mayor a dicha zona antes de buscar sus labios. Richie no era el único que disfruto las vistas.
El de lentes no perdió el tiempo y apretó gustoso el suave trasero sin dejar de prestar atención al beso que compartían, lo que no esperó fue el pequeño jadeo que los interrumpió cuando Eddie escondió su rostro tras el apretón.
-¿Que pasa Eds?- volvió a apretarlo contra si sintiendo como su propio miembro respondía ante el roce.
Solían besarse y tocarse bastante, recientemente habían llegado debajo de la ropa, Eddie era muy sensible y sus reacciones eran un afrodisiaco para el mayor.
Al no tener acceso a sus labios comenzó a besar el suave cuello procurando raspar un poco con sus dientes la sensible piel, fue recompensado con un gemido que pretendía ser su nombre, sus manos recorrieron ese perfecto trasero y lo acomodó para que quedara justo sobre su miembro logrando que ambos gimieran.
-Richard...- suspiro apoyándose en el pecho de su novio buscando quitar la elegante camisa para tocar el pecho del mayor.
-Mierda Eds...- busco más piel para besar sin dejar de rozar sus caderas dejándolos temblorosos y deseosos por más contacto.
El castaño sólo terminó de soltar los botones y comenzó con los propios para quitarse rápidamente la camisa, hace unos años estar así con cualquiera sería impensable, hubiera comenzado a pensar sobre los gérmenes y bacterias que se transmitían por contacto pero ahora no podía importarle menos.
Richie le ayudo a quitar ambas camisas del camino y lo tomó con fuerza de la cintura para girarlo en la cama quedando sobre él sin dejar de rozarse, la sensación de calor era familiar pero tenía una urgencia que no había sentido antes, sintió las delicadas manos del castaño desabrochando su pantalón y buscó su mirada encontrando su rostro deliciosamente sonrojado y los claros ojos turbios por el deseo.
-Estoy listo...- susurró levantando el rostro para besarlo y ambos sabían a lo que se refería, Eddie tardó un poco en aceptar toques más... íntimos. Habían ido lento para asegurarse que ambos estuvieran cómodos y listos para subir de nivel en su relación.
Richie recorrió desde las caderas hasta las piernas del menor, la sola idea de al fin tenerlo por completo provocaba estragos en su cordura. Comenzó a quitarle los blancos pantalones descubriendo más piel blanca lista para ser marcada, sonrió disfrutando las expresiones de su pequeño novio, el sonrojo que se expandía por todo su cuerpo.
Bajó besando su vientre tomando entre sus dedos la ropa interior del castaño para tirar suavemente de ella sin dejar de ver las reacciones de ese hermoso rostro.
Sobrepasado por la situación, Eddie cubrió su boca al sentirse completamente expuesto, cualquier pensamiento lógico se fue por la ventana cuando la boca de su novio bajo por su cadera hasta el interior de sus muslos.
-¡Richie!- jadeó al sentir una pequeña mordida y se sujetó de la colcha tratando de mantenerse quieto. Sintió la talentosa boca recorrer sus muslos evitando por completo su miembro, las grandes manos se paseaban por sus piernas manteniéndolas separadas dejándolo completamente a su merced.
-Tan suave...- susurró concentrado en su exploración antes de fijarse en el bonito miembro que yacía erecto frente a él, lo había visto antes y claramente lo había tocado pero ahora podía hacer más... dio una suave lamida desde la base hasta la sonrosada punta disfrutando del espasmo y del grito ahogado que le siguió.
-¿Que estás...?- preguntó sin aliento.
-Me llaman bocasucia ¿no?- bromeó chupando un espacio en la pelvis del menor.
-Beep beep Richie...- le calló avergonzado, cerró los ojos al soltar un tembloroso gemido cuando el nombrado repitió la acción chupando suavemente la punta- oh dios...- Tiro de él sabiendo que si no lo paraba terminaría vergonzosamente rápido.
Complacido por sus reacciones subió besando su pecho hasta llegar a su cuello, besó la redondeada mandíbula y llegó hasta sus labios tratando algo que nunca habían hecho, claro todos habían oído hablar de los besos franceses pero nunca habían intentado. Ahora mientras su lengua se rozaba con la contraria provocando más lindos y seductores sonidos se preguntaba por qué no habían tratado antes, su mano buscó distraídamente en la cómoda junto a la cama y realmente agradecía que Eddie no compartiera habitación. Sacó un pequeño bote con lubricante y se acomodó entre los muslos del castaño.
Nervioso sacó la tapa para poner bastante en sus dedos, casi eufórico rozo con suavidad su entrada causando un escalofrío en el contrario por el frio del lubricante. Lo esparció suavemente tratando de relajarlo antes de presionar un dedo con cuidado.
-¿Estas bien...?- preguntó sin aliento al notar lo estrecho que estaba.
-Sigue... debes moverlo...- pidió mordiéndose los labios, lo bueno de estudiar medicina era que conocía un poco más del cuerpo humano.
El mayor sentía como sus lentes comenzaban a empañarse pero se rehusó a perderse alguna expresión de su novio, controló su respiración y comenzó a mover el dedo con todo el cuidado que tenía, apenas le sintió más relajado tanteó con otro dedo más casi tentando al sonrojado cuerpo bajo el suyo.
-Maldita sea Richie solo mételo...- exigió Eddie sintiendo como a cada segundo que pasaba su cuerpo se acostumbraba borrando la sensación incomoda dejando solo placer, movió sus caderas experimentalmente solo para sentir como rozaba algo en su interior que lo hizo sollozar de placer.
-¿Dónde están los condones? Mierda Eds no voy a aguantar más...- movió más rápido sus dedos tratando de apurar esa parte mientras veía al menor tratar de enfocarse y sacar un condón del cajón.
-Hazlo ya... vamos...- pidió sintiéndose desesperado, sus manos ayudaron a terminar de quitar el pantalón del mayor junto a sus ridículos boxers, se sintió vacío durante el tiempo que tardo en sacar el preservativo y ponérselo pero la sensación de anhelo regreso cuando el mayor se acomodó entre sus muslos rozándose descaradamente contra él.
-Aquí vamos...-el pelinegro guio su erección presionando con cuidado tratando de mantener la cordura al sentir su miembro tan deliciosamente oprimido, Eddie rompió el silencio con un delicioso gemido que solo lo hizo empujarse más profundo hasta que sus caderas estaban pegadas al trasero del menor.
-Joder...- dejo salir el aire que no sabía que contenía mirando el rostro lleno de placer del mayor y se sintió orgulloso de haber logrado tenerlo así.
-En eso estoy cariño...- sonrió ladino inclinándose para poder besarlo.
-Debo hacer algo mal si aún puedes bromear...- susurró sobre sus labios antes de rotar sus caderas causando que el mayor se apretara más contra su cuerpo- Así está mejor...- le mordió los labios invitándolo a moverse y no lo tuvo que pedir dos veces.
Sus cuerpos comenzaron a moverse en un suave y torpe vaivén, un tanto inseguros buscaron su ritmo descubriendo qué les gustaba y cómo se sentía mejor, pronto lograron establecer un ritmo fluido y constante con el cual ambos disfrutaban si sus jadeos eran un indicio.
La cama se movía al ritmo de las estocadas y ambos sabían no iban a durar mucho más, Eddie veía estrellas cada vez que Richie rozaba su próstata y éste no estaba acostumbrado a la estrechez de su interior. Se movieron torpes y desesperados buscando su clímax y solo bastó que Richie presionara sus torsos apretando el miembro del menor entre ambos para que éste se corriera tensando su cuerpo logrando que el pelinegro llegara también segundos después.
Se quedaron laxos sobre la cama con la respiración agitada y sin fuerzas para moverse, Richie se tumbó a un lado provocando un gemido cansado en el castaño cuando salió de él. Torpemente tomo el condón haciendo un nudo con el lanzándolo a la papelera antes de poder relajarse por completo.
-Eso fue...-
-Asombroso...- completo quitándose al fin sus gafas tratando de recuperar el aliento.
-¿Te quedas a dormir?- preguntó sonrojado.
-Sabes que si...- trato de reír pero le faltaba el aire, solo tenían que descansar un poco.
Había muchas cosas que intentar.
Valoren lo que escribo en el taxi(?
Una señora estaba leyendo sobre mi hombro y creo la asuste
Espero les guste no estaba seguro de como adaptar las dos temáticas de este dia pero pues así salió.
