Pequeños Consuelos

Small Comforts

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Escrito por:

Emma Grant

Traducido por:

Perla Negra

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Resumen: Draco está inconsolable, pero de todas formas Harry lo intenta.

Rating: PG

Género: Romance

Nota: La autora lo escribió para una amiga que perdió a su perro. La traductora lo eligió como su primera opción para "tratar de estar ahí" mientras encuentra su propia inspiración.


—¿Draco? —Harry golpeó la puerta otra vez, pero no había respuesta—. Has estado ahí todo el día. Por favor, sal y come algo.

Sólo había silencio y Harry ya estaba cansado de eso. La puerta estaba cerrada con llave, así que recuperó su varita de la mesa de la sala y convocó un rápido hechizo para abrirla. La empujó y dio un paso al interior de la habitación.

Draco estaba acurrucado sobre la cama, envuelto con una manta. Tenía que haber ejecutado un encantamiento de oscuridad, porque la luz que entraba a través de las ventanas era demasiado escasa. Harry consideró convocar un finite, pero en vez de eso cruzó la recámara y se sentó en la cama. Levantó un brazo y colocó su mano sobre la cadera de Draco.

—¿Draco? Háblame, por favor.

Hubo otro momento de silencio, y entonces Draco se giró sobre su espalda y miró hacia el techo. —No tengo ganas de hablar.

—De acuerdo —respondió Harry—. No tienes que hablar.

—Bien —dijo Draco—. Porque no quiero hablar de eso.

—Bueno —dijo Harry, tratando de sonar reconfortante.

—Realmente no quiero escuchar a nadie decirme que debería superarlo y dejarlo atrás.

Harry lo miró boquiabierto antes de poder evitarlo. —¿Por qué piensas que yo te diría algo como eso?

—Porque eso es lo que deberías decir —gruñó Draco—. Y decirme que era sólo un jodido perro y que debería ordenar mis prioridades e ir a comprarme otro mañana.

Harry suspiró y se recostó junto a Draco. —No me importa si tú crees que yo debería decirte eso. No lo haré.

—Deberías.

—No puedes obligarme.

Draco cerró los ojos y suspiró. —Bien. Entonces sólo miénteme.

—Lo haré —dijo Harry.

—Bien.

Harry observó a Draco durante un largo rato, mirando la manera en que su pecho se elevaba y descendía y el modo en que parpadeaba. —Fue un gran perro —dijo al final.

Los ojos de Draco no se abrieron, pero él asintió encima de su almohada.

—Y realmente estaba loco por ti. No se subía al regazo de nadie más. Y le ladraba a los extraños, lo cual era un punto a favor.

Las comisuras de los labios de Draco se curvaron un poco hacia arriba. —Mi padre lo odiaba.

—Otro punto a favor —dijo Harry, sonriendo. Levantó una mano y le quitó a Draco el cabello que tenía sobre los ojos.

Draco los abrió y miró fijamente a Harry, y éste vio por vez primera cuán enrojecidos los tenía. Deseó mirar hacia otro lado porque sabía lo incómodo que Draco se sentía cuando alguien lo descubría poniéndose sentimental. Draco nunca había llorado delante de él, no en los tres años que ya tenían juntos.

—Lo siento —susurró Harry—. Lo siento mucho, mucho; y desearía qué hubiera algo qué poder decir o hacer para hacerte sentir mejor, pero sé que no lo hay.

Draco sólo se le quedó viendo con gesto inexpresivo. —No lo hay.

—Lo sé. —Harry se acercó y lo besó en la frente y luego en la punta de la nariz. —¿Sabes que te amo?

—Lo sé.

—Y sé que lo amabas a él.

Draco apartó la vista. —Era sólo un perro.

—No era sólo eso —dijo Harry—. Era tu perro.

Draco cerró los ojos. —¿Por qué estás haciendo esto? Si lo que quieres es hacerme sentir mejor; ¿por qué no me ofreces una mamada o algo así?

—¿Es eso lo que quieres? —preguntó Harry.

Draco suspiró. —No. Realmente no me siento con ánimos de eso.

—No estoy tratando de hacerte sentir mejor —dijo Harry—. Sólo estoy tratando de estar aquí para ti. Es lo único que sé que puedo hacer.

Draco se quedó en silencio durante un momento, luego se removió hasta quedar más cerca de Harry y presionó la frente contra su pecho. Harry lo rodeó con un brazo y le acarició la espalda, escuchándolo respirar. Oprimió los labios contra la coronilla de Draco e inhaló el aroma de su cabello.

Draco levantó su cabeza y le sonrió. —Pero creo que aceptaré un vale para cobrarte esa mamada en otro momento.

fin