Un AU donde todos tienen el nombre de su alma gemela ¿el destino puede equivocarse?
Nadie desde la creación de los tiempos había podido explicar el fenómeno de las almas gemelas, todas las personas al cumplir los 16 recibían el nombre de su alma gemela en su muñeca izquierda, se decía que era porque estaba más cerca del corazón.
No todas las personas lograban encontrar a sus almas gemelas, algunos contrataban detectives para encontrarlas, se consideraba eras afortunado si podías estar con esa persona que llevaba tu nombre. Tal vez por esa razón las almas gemelas se consideraban sagradas, más allá del estatus social, religión, edad e incluso sexualidad.
Tal vez era el único modo en que una pareja del mismo sexo podía estar junta sin ser atacada pero si tratada con lastima.
Jamás imaginó que al despertar ese día en su muñeca estuviera el nombre de uno de sus mejores amigos.
"Richard Tozier"
Asustado se vistió con manga larga y para evitar miradas colocó un vendaje que cubriera las letras, se miró en el espejo y pudo notar como el pánico lo dominaba. Tomó su inhalador para ayudarse a respirar, necesitaba calmarse antes que su madre subiera a ver por qué no bajaba a desayunar, sabía que no tendría oportunidad de ocultar nada si ella lo encontraba así.
Una vez más compuesto salió tratando de aparentar normalidad, aun tenía que ir a clases y era seguro que vería a Richie ¿Como debía comportarse ahora?
-A G-
Seguía sin poder creerlo ¿Cuánta suerte podía tener en el mundo para despertar con el nombre de tu primer amor en la muñeca? Acarició la piel marcada sintiendo como un enorme peso desaparecía de sus hombros. Ya no más culpa por sentirse así, al fin era libre de amarlo...
Volvió a mirar su muñeca mirando con adoración aquellas letras.
"Edward Kaspbrak"
Se vistió rápidamente, tenía que hablar con él. Conociéndolo debía estar en un ataque de pánico, se coloco una sudadera para cubrir su muñeca y salió sin desayunar para alcanzar al castaño en el camino.
Nunca antes había llegado tan rápido a la casa de su amigo, sabía que su casi suegra lo odiaba así que no tocó la puerta, lo buscó por la ventana y al verlo esperó a ser notado para hacer señas. Necesitaba hablar con él y por la expresión de su rostro él sabía de que.
Con mochila en mano salió y corrió hasta donde estaba tomándole de la mano para salir de ahí, no podían ir a clases así... No estaban listos sin aclarar lo que iba a suceder.
Sin hablar caminaron en la misma dirección, la vieja casa del árbol, era el único lugar donde podían estar juntos en soledad sin ser interrumpidos, al menos hasta que los demás perdedores salieran de clases. Si ambos faltaban seria obvio que se fugaron y sólo esperaban no preguntaran por Eddie porque sabía que la señora Sonia no sería feliz al saber de la marca.
Una vez en la privacidad de la casa club se miraron sin saber cómo comenzar, al final Richie se levantó la manga mostrándole el nombre al castaño y este a su vez comenzó a quitarse la venda para mostrar el suyo. El silencio era demasiado espeso... tenían miedo ¿Cómo afrontar la situación?
-¿Tu... estas bien con esto?- preguntó el castaño sintiendo sus mejillas enrojecer, no le molestaba que fuera Richie pero no podía decir que lo amaba.
-¡Sí! Quiero decir... - bajó la mirada sin saber si estaba molesto o no- Se que no soy la mejor opción pero...-
-¡No, no! Digo... no esperaba que fueras tu pero... no estoy molesto, solo que eres mi amigo y nunca pensé en ti de esa forma, no sé si pueda y no quiero lastimarte pero si ambos tenemos nuestros nombres es porque está bien ¿no? Digo que entonces estaba destinado y no debería estar tan preocupado pero jamás me puse a pensar en cómo podría evolucionar nuestra relación, no es como si te tuviera miedo digo pudo haber sido Henry Bowers y eso hubiera sido más que malo pero fue tu nombre y lo extraño es que no tuve miedo por ti si no por mi madre, tu sabes cómo es-.
Su charla nerviosa fue interrumpida por unos suaves labios que se presionaban gentilmente contra los suyos, respiro tembloroso llenándose de ese aroma familiar y antes de darse cuenta sus manos buscaban apoyo en los hombros del más alto.
Fue un beso torpe y bastante dulce, las manos de Richie sujetaban la cintura ajena como si fuera algo normal. Ninguno podía explicar cómo terminaron besándose en la casa del árbol pero jamás cambiarían ese momento, el primer momento del resto de su vida juntos.
No hacían falta más palabras, sus miradas bastaban para saber que estarían bien.
Siempre me ha gustado esta temática de almas gemelas, espero lo disfrutaran y mañana sigue el ultimo.
Voy a tener que llorar mirando la película otra vez para ver como le hago.
