Harry Potter y la Frontera Final

(Segunda Edición) (1)

Por edwinguerrave

Copyright © J.K. Rowling, 1999-2008

El Copyright y la Marca Registrada del nombre y del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como de todos los símbolos y elementos relacionados, para su adaptación cinematográfica, son propiedad de Warner Bros, 2000

Algunos capítulos incluyen extractos de los "fan fic" 'Harry Potter y la Orden del Fénix', © "Daniela Linx", y 'Harry Potter y el Círculo Secreto', © "jesterdead".


Capítulo 34:

El Camino del Exceso (2)

El lunes amaneció brillante, luminoso, lo que aprovecharon los alumnos de séptimo año para hacer sus últimos repasos antes de los temibles EXTASIS. Hermione no podía esconder sus nervios, a pesar que Ron intentaba animarla. Ginny, sabiendo que Harry estaba también preocupado por sus exámenes, le había dado cierto espacio para que se concentrara; mientras Dil, intentando mediar entre las parejas, hacía comentarios jocosos que apenas sacaban algunas sonrisas.

El primer ÉXTASIS era Transformaciones, el martes. Debían transmutar una jaula con ocho víboras de coral en cuerdas. Para mayor seguridad, las habían dormido antes del examen, pero, aún así, a más de uno le costó acercarse. Neville estaba al borde del colapso nervioso, pues la profesora Polly no quiso escuchar nada acerca de su fobia a las serpientes y le obligó a seguir trabajando.

El siguiente era el jueves, cuando tocaba el de Encantamientos. Flitwick había puesto el Hechizo de los Tres Poderes en el examen teórico y práctico. Debían encerrar en el frasco los tres poderes y luego, cada uno debía elegir un elemento, para controlarlo. Harry había elegido el fuego, Hermione el aire y Ron el agua. Dil trabajaba con Parvati y Neville, y había elegido el agua también. Harry, concentrándose al máximo, logró levantar un círculo de fuego y hacerlo girar. Entre Hermione y Ron, hicieron flotar en el aire miles de burbujas, que al reventar produjeron un ligero rocío. Dil perdió el control de su espiral de agua en el último momento y mojó de pies a cabeza al profesor Flitwick.

—¡Oh! ¡Lo siento! —se disculpó—. ¿Puedo intentarlo otra vez? —el profesor Flitwick asintió y comenzó de nuevo—: ¡Aqua Nenya! —el espiral se levantó de nuevo y se convirtió en un remolino que comenzó a girar en la palma de su mano—. ¡Ahora sí!

El último ÉXTASIS de esa semana era el de Pociones. Debían preparar cada uno un caldero de la poción Edeaveda, y otro de poción de Lágrimas de fénix, una poción curativa para graves lesiones físicas y mentales, y luego probar cada una en una araña. Como era de esperar, antes de que pasara media hora, los calderos de Neville y Seamus habían hecho explosión, y el primero tuvo que ir a la enfermería. Las de Harry estaban algo espesas, pero podían servir. Las de Dil estaban bien, muy similar a las de Hermione. Ron estaba más nervioso por las arañas que por las pociones, aunque éstas también funcionaban. Las de Franz estaban demasiado líquidas. Ni la mitad de las heridas en sus arañas desaparecieron, lo que llevó a Slughorn a amonestarlo, generando la burla silenciosa de Dil.

—Maldito miserable —susurró Dil, sonriendo, cuando Franz pasó cerca—. Ese idiota de Sellers… algún día le romperé el cuello.

El fin de semana llegó como un alivio para muchos. Pero no para Harry y su grupo: Cuando todos estaban tranquilos, pensando que por fin podrían descansar, Hermione anunció que todavía les faltaban los exámenes de Defensa contra las Artes Oscuras, Herbología, Aritmancia y Runas.

—¡Hermione, nosotros no damos ni la mitad de esos exámenes!

—Pero yo no les digo sólo a ustedes. Defensa contra las Artes Oscuras y Herbología los damos todos. Y Dil da Runas conmigo. Vamos a estudiar este fin de semana, ¿Vale?

El lunes, Krum les puso una prueba práctica de desvío de maldiciones y uso de protecciones. Ron pudo desviar todas, excepto una de piernas de gelatina (parecía tener una traba respecto a esa maldición), mientras que Hermione lo hizo muy bien hasta que le lanzaron una maldición reductora que no protegió correctamente, lo que casi la hace colapsar en el aula, y tanto Harry como Dil lo hicieron sin problemas.

El martes estaban libres, excepto Hermione, quien presentaba su examen de Aritmancia, y ella y Dil tendrían después Runas Antiguas.

—¿Cómo te fue? —le preguntó Dil—; con esa cosa de Aritmancia… Yo ni loca me inscribo ahí.

—Me fue muy bien —contestó Hermione, contenta— ¿Sabes? Conocí a un ex compañero tuyo. Jean Duboix, que está en Ravenclaw.

—¡¿A él?! ¿Y que tal te pareció? Conmigo siempre ha sido muy desagradable. Tiene un tonito de moralista, que no se la puede.

—No, conmigo fue más bien simpático. Dijo que lo habían expulsado en segundo por una revolución de elfos domésticos que no había provocado. Me dio una gran idea.

—¿Cómo es eso? Bueno, yo te ayudaré. Nunca me gustó la idea de tener elfos para que hagan tu trabajo. ¿Qué harás?

—Escucha… —le dijo susurrándole, para que nadie más escuchara, a pesar de que la escalera hacia la sala común estaba desierta.

—¡Activas mi instinto de agitadora! ¡A la carga! —gritó, entusiasmada—. ¿Cuándo comenzamos?

—Apenas terminen los exámenes —contestó Hermione—. ¡Mira, allí vienen los chicos!

—¿Cómo te fue en Aritmancia? —preguntó Ron, besando a Hermione.

—Fue fantástico. El examen más fácil que he visto en años, y me pasó algo… ¿Te acuerdas de Jean Duboix, Harry?

—Claro que sí. ¿Qué pasó con él? —contestó, Harry, intentando no reírse ante la cara de celos que ponía Ron.

—Me dio una idea, con lo de los elfos. No les diré nada, ya se ve que ustedes desistieron hace mucho en ayudarme con ellos. Lo sabrán en una semana.

—Hermione, nos toca examen de Runas —la interrumpió Dil—. ¿Llegamos tarde? No quiero echar a perder la fama de impuntual que me endilgó esa adorable profesora que tenemos.

—No, mejor vámonos enseguida —contestó Hermione—. Adiós, chicos. Nos vemos en la Sala Común.

El resto de los exámenes transcurrieron con tranquilidad. Cuando entregaron los resultados, el viernes siguiente, previo al juego final de quidditch, Hermione se quedó de piedra. Sus resultados, firmados por el profesor Flitwick, decían:

ÉXTASIS

Defensa contra las Artes Oscuras: Supera las expectativas (por defecto)

Encantamientos: Extraordinario (137% de eficacia)

Herbología: Extraordinario

Pociones: Extraordinario

Transformaciones: Extraordinario

Aritmancia: Extraordinario (+4 puntos adicionales)

Estudio de Runas Antiguas: Extraordinario (+ siete adicionales)

—¡Un "Supera las expectativas"! —chilló, poniéndose a llorar— ¡No puede ser! ¡Otra vez!

—Eso es un "extraordinario" aproximado. ¿Qué tan malo puede ser? —le preguntó Dil, al ver el pergamino—. Yo tengo que dar de nuevo Runas Antiguas, porque la profesora no quería que sacara el diccionario. No veo por qué haces ese…

—¡Chist! —le hizo callar Ron—. Bueno, no tendrías por que saberlo, pero Hermione pasaba todos los exámenes con "Extraordinario" y unos cuantos adicionales. Jamás sacaba una nota más baja que eso, excepto con Snape en Pociones, y su TIMO de Defensa; entonces debe ser muy difícil para ella no haber podido mejorar, sobre todo por lo que pasamos el año pasado —completó, mientras le daba un abrazo e intentaba consolarla.

—Yo no sabía… —musitó Dil—. Lo siento.

—¿Qué ocurre, chicos? —preguntó Harry, al entrar. Tenía buenas notas en casi todas las asignaturas, así que se sorprendió al ver a Hermione llorando—. ¿Qué le pasa?

—Tiene un "Supera las Expectativas" en Defensa contra las Artes Oscuras —respondió Dil, sentada ante la chimenea—. Ron dice que para ella era su peor pesadilla hecha realidad.

Costó un buen rato calmar a Hermione. Cuando al fin logró serenarse, dijo que se iba a ir a dormir, olvidando lo que había acordado con Dil, respecto a los elfos domésticos. Luego que Hermione se retiró a su habitación, Harry supuso que también debían ir a dormir.

—Creo que nosotros también debemos descansar —le dijo a los integrantes del equipo—, mañana es el juego final y debemos estar frescos y descansados.


Notas al pie:

(1) Iron Maiden: "The Final Frontier" (álbum editado en 2010) © Iron Maiden Holdings

(2) Héroes del Silencio (Enrique Bunbury, Joaquín Cardiel, Juan Valdivia, Pedro Andreu): "El Camino del Exceso", editado en el álbum "El Espíritu del Vino", de 1993 © Héroes del Silencio. Disponible en: watch?v=vKe_p0i8f28

Buenas tardes desde San Diego, Venezuela! Otro viernes nos reúne ante esta reedición de mi primer long-fic, y en este capítulo se concentra la mayor variación respecto al original, puesto que los exámenes quedaron para después del homenaje a los caídos, para ajustar los tiempos que estaban medio revueltos en la edición original. Ya poco a poco se acerca el final de esta aventura que de verdad espero que estén disfrutando tanto como yo lo hice al escribirla... Como el próximo capítulo se publica después de Navidad, les deseo todo lo mejor y que el Niño Jesús o San Nicolás o Santa Claus o el espíritu de la Navidad o lo que ustedes consideren, les traiga muchos obsequios, comenzando por salud y energía! Salud y saludos!