Porque nadie quería ver hundirse el barco y en mi mente todos viven.
Ajua mijos.
Faltaba una hora para comenzar su show, se encontraba relajado, después de hacer reír a su exigente novio, un montón de desconocidos era pan comido.
Su celular sonó y jamás esperó tener que correr para no vomitarse encima.
-¿Mike?- preguntó esperando siguiera en la línea.
-¿Estás bien, Richie?- se notaba preocupado, y bueno, su reacción tal vez no era la mejor.
-No pero lo estaré... solo... ¿A quién le has avisado?- preguntó rápidamente.
-Solo a Stan y Bill, estaba por llamar a Eddie...-
-¡No! Avisa a los demás y yo me encargo de Eddie, no podemos estresarlo de esa manera justo ahora… pero te aseguro que estaremos ahí...- trató de explicar.
-¿Tienes contacto con Eddie?- preguntó confundido, al pasar los años el grupo se había alejado un poco.
-Después te cuento pero si... yo me encargo ¿Está bien?- su representante se asomó preguntando si todo estaba en orden- Debo irme... Nos vemos Mike...- colgó tratando de relajarse, aún tenía un show y agradecía que no hubiera llamado a Eddie pues este tenía turno en el quirófano y no quería que al ponerse nervioso por la noticia cometiera un error.
Bien, iba a terminar con eso e ir a casa, tenía muchas cosas que hacer antes de que llegara su novio.
-Fix it-
Al fin de regreso entró a la comodidad de su hogar dejando su maletín en la entrada junto a su saco, respiró el aroma de la cena y sonrió buscando a su pareja.
-¿Richie? ¡Estoy en casa! -caminó hasta la cocina y miró la mesa puesta, se sorprendió cuando unas manos lo tomaron de la cintura para girarlo pero respondió gustoso al beso de bienvenida.
-Eddie Spaghetti, sabes cada vez mejor- se balanceó con él en un abrazo flojo obteniendo una risa del menor.
-Sabes que odio ese apodo- se quejó sujetándose de sus hombros- ¿Qué hay para cenar?-
-Pasta- respondió inocente recibiendo un zape en respuesta- ¿Qué? Así me amas - le dio un último beso para dejarlo ir -¿Cómo te fue hoy?- caminaron juntos a la mesa.
-Por suerte para ti así te amo...- evitó reír al ver la cazuela con espagueti y tomó también un poco de pollo y verduras, había sido una larga batalla que el mayor aceptara alimentos saludables pero mantenían un equilibrio en la comida- Todo bien, el tumor que extirpamos no era maligno así que espero que todo salga bien...- se encogió de hombros comenzando a comer.
-Es gracioso que puedas hablar de tus operaciones mientras cenamos y a los 13 ver un corte te hacía vomitar- se burló mientras servía un par de copas con vino.
-Bueno supongo que por algo me volví médico, necesitaba superar todos mis traumas de la niñez - su mano buscó la contraria- No hubiera podido sin ti, si no hubieses estado a mi lado creo que habría desertado -apretó la mano cariñosamente y Richie no pudo evitar inclinarse para besarlo.
-Yo solo estuve ahí, mi carrera musical no sirvió mucho pero al menos traigo dinero a la casa- bromeó recordando que Eddie siempre lo animó a no dejar de ser él, siempre apoyando sus proyectos hasta que su show de comedia se volvió un éxito.
Ambos habían crecido mucho y estaban felices de ello.
Al terminar la cena limpiaron juntos la cocina, eran un buen equipo. Después de todo vivían juntos desde los 22 años cuando consiguieron el dinero suficiente para comprar una pequeña casa.
-Eds... tengo que contarte algo que paso hoy...- terminaba de secar los platos mientras el castaño lo miraba sentado sobre la isla de la cocina.
-¿Tienes una nueva oferta para tu show?- le habían ofrecido varias giras por el país pero no habían querido separarse tanto tiempo.
-No... Mike me llamó, pasó algo en Derry y quiere que volvamos...- informó aún afectado por la noticia y esperó a que el menor reaccionara, éste no hablaba para nada así que se giró encarándolo todavía sobre la isla, sin embargo se encontró sólo con una expresión de horror.
-¿Volvió...?- le aterraba la respuesta pero no podían engañarse, habían hecho una promesa. Su novio caminó hasta él tomando sus manos tratando de confortarse mutuamente- Espera.. ¿Por qué no me llamó?- confundido se abrazó al mayor sin saber que sentir.
-Le dije que yo te avisaría, no quería estresarte todo el día... -
-¿Y decidiste cargar todo el estrés sólo?-acarició los suaves rizos agradecido pero un tanto molesto por no poder cuidar así de él.
-Estaremos bien Eds... te prometo que no dejaré que nada te pase...- alinearon sus frentes en un gesto cariñoso manteniendo íntimo el momento.
-Lo sé... ¿Cuándo nos esperan? Debo llamar al trabajo...- suspiró cerrando los ojos.
-Lo antes posible… Podemos irnos en mi auto y nos turnamos si se vuelve pesado el camino, nos veremos en el dragón dorado para cenar con todos- soltó sus manos para acomodarse entre sus piernas apretándolo contra su pecho- Ya avisé a mi representante, sólo debemos hacer las maletas...-
-Muy bien... Entonces llamo al hospital, hacemos las maletas y nos vamos...- decidió buscando la mirada ajena y sin pensarlo se unieron en un beso ansioso, necesitaban sentirse... vencer ese maldito miedo y ambos lo comprendían, querían sentirse vivos y amados.
Las manos se movieron retirando prendas, sus respiraciones se agitaron y volvieron a verse a los ojos cuando sus cuerpos se habían unido.
-Rich...- jadeó casi recostado sobre la isla, nunca habían pensado hacerlo en la cocina pero no tenían la paciencia para esperar más.
El pelinegro comenzó a moverse con fuerza tomando las blancas caderas sabiendo que dejaría marcas, sonrió al ver la mueca de placer de su pareja y siguió moviéndose sin darle tregua.
La habitación se llenó de jadeos y gemidos que parecían hacer eco junto al obsceno sonido de piel chocando, palabras sin sentido eran susurradas al aire y otras más sucias coronaban la situación.
-Te sientes tan bien Eds... tan apretado -jadeó disfrutando el hermoso sonrojo que causaban las palabras- Siempre listo para mí, apuesto que te gustaría montarme...- susurró en el oído contrario sintiéndolo temblar en sus brazos.
-Richie... por favor...- se aferró a su espalda sin dejar de moverse contra él. Ambos tenían más confianza de pedir o hacer en sus momentos íntimos, Eddie lo negaría siempre pero amaba que el filtro de palabras de su novio desapareciera cuando estaban tan perdidos en el otro, las obscenas insinuaciones y peticiones le calentaban como jamás pudo imaginar.
Sus cuerpos temblaron ante el inminente orgasmo y se aferraron al otro para no caer mientras recuperaban fuerzas, sudorosos y felices comenzaron a reír sin creer lo que habían hecho tras tantos años.
-Me siento como un adolescente caliente...- bromeó el miope.
-Como las primeras semanas después de que lo hicimos por primera vez...- le recordó cómo ambos habían estado ansiosos por repetirlo y no podían estar alejados por mucho tiempo. Sus vecinos de habitación se habían quejado en varias ocasiones por el ruido.
-Tiempos gloriosos cuando mi nivel de recuperación era más rápido - le ayudó a ponerse de pie y tomaron sus ropas con intenciones de tomar camino hasta la regadera- ¿Listo para un baño?-
-No, no... Si entramos juntos nunca llegaremos a Derry... Ve primero mientras llamo al hospital- señaló el baño tratando de alejarse.
-Anda Eds... Sólo es un baño- trató de atraparlo
-¡No! Te conozco y jamás es solo un baño - acusó encerrándose en el cuarto a lo que el mayor tuvo que tomar su ducha solo.
-Fix it-
Bajaron del auto y se miraron antes de girarse al restaurante, caminaron hasta la entrada y preguntaron por alguna mesa, una mesera los acompañó hasta donde estaban los 5 perdedores restantes, al parecer eran los últimos.
-Hola vírgenes -Saludó para ser golpeado por el menor, Beverly fue la primera en ir a abrazarlos y tras intercambiar saludos todos tomaron su lugar en la mesa.
-A todos les ha ido muy bien ¿no?- Preguntó Ben y pronto comenzaron a comentar de sus trabajos.
-¿Neumólogo?- Preguntó Bill sorprendido.
-El mejor de su generación, cuestionable para un hipocondríaco - se burló el de lentes a lo que todos se quedaron callados, finalmente parecía que uno de ellos tuvo el valor de hacer la pregunta.
-Ustedes parecen más unidos que antes ¿llegaron juntos?- Stan los miró con un brillo conocedor.
-Difícil no hacerlo cuando vivimos juntos- para sorpresa de todos la sarcástica respuesta llegó de Eddie. Sus manos se unieron sobre la mesa y todos jadearon sorprendidos.
-No... Es una broma- Negó Ben mientras los demás reían.
-Buena broma chicos casi caigo... -Siguió Bill a lo que los aludidos resoplaron molestos.
-Te dije que tu tendencia a hacer bromas sobre todo provocaría que no nos creyeran cuando se los dijéramos - se quejó el castaño dándole un zape.
-¡Oye! Eso no lo cubre el seguro - se acomodó lo lentes.
-Vamos chicos ustedes solo peleaban y se molestaban...- expuso Beverly.
-Se le llama tensión sexual - esta vez recibió un golpe más fuerte y cansado se inclinó para besar al menor tratando de calmar su explosivo temperamento.
La mesa quedó en silencio mientras ellos se miraban y al final Eddie sonreía.
-Sigues siendo un idiota...- volvió a prestar atención a su plato de comida ignorando a sus amigos.
-Si pero soy tu idiota- presumió tomando más pollo agridulce.
- ¡Lo sabía! Mike me debes 15 dólares - estalló Stan recargándose en su silla con una sonrisa de suficiencia.
El bibliotecario entregó el dinero y comenzaron a preguntar sobre ambos, la cena iba bien hasta que tomaron las galletas de la fortuna.
-Las peores galletas, sólo dice "Casa" - Richie se quejó y miró la de Eddie.
-La mía solo dice "a" - hizo una mueca, pronto se dieron cuenta de que era una especie de mensaje y cuando Beverly dio el suyo pudieron leerlo completo.
"Bienvenidos a casa chicos, los extrañé mucho"
Fue entonces cuando se desató el caos.
El primero en reaccionar fue Richie tomando al castaño para ponerlo detrás de él de manera protectora, Mike gritó que no era real pero comenzó a golpear la mesa con una de las sillas. Beverly gritaba y Bill parecía tener un ataque de ira, fue cuando Stan gritó y miraron a la entrada donde la mesera parecía en shock y un tanto asustada preguntó si todo estaba bien.
-Si... ¿Nos trae la cuenta?- se recuperó el de lentes y la mesera casi corrió fuera de ahí, Eddie estuvo frente a él en segundos abrazándolo tratando de calmar su corazón. Se dieron un suave beso y se mantuvieron juntos- ¿Estas bien?- el castaño asintió mientras revisaba a su pareja en busca de heridas.
-Tenemos que irnos de aquí...- Susurró Stan, pagaron rápidamente y mientras salían un pequeño le habló a Richie, gracias al toque de Eddie pudo mantenerse sereno y el niño se fue feliz con sus padres tras conocer a su comediante favorito.
Mike habló de un ritual pero todos estaban demasiado asustados para entender razones, decidieron irse a descansar un poco y verse en la mañana para hablar del tema.
Resultó que todos se hospedaban en el mismo hotel y fue cuando decidieron hablar antes de dormir, no todos recordaban todo lo que pasó, pero debían conseguir un tótem... Algo valioso para dar en ofrenda en el ritual para derrotar a "Eso".
Cansado, Eddie se excusó subiendo a la habitación que compartía con Richie, tenía una idea de que es lo que sería su tótem y realmente necesitaba dormir. Fue a lavarse los dientes cuando escuchó un ruido, por el reflejo del espejo miro a Bowers y alcanzó a moverse siendo apuñalado en el hombro en lugar de su rostro.
La puerta se abrió bruscamente y Bowers fue empujado contra la ventana quedando inconsciente, Richie corrió a revisar al menor y salieron de la habitación, necesitaban encerrar a Bowers y atender la herida.
-¡Chicos! ¡Chicos, Bowers nos atacó!- gritó saliendo con el menor en brazos, los demás perdedores subieron las escaleras buscando al atacante. Beverly lo ayudó a hacer las curas a la herida bajo las instrucciones del médico.
-Se ha ido... - Ben informó a la pareja.
-Aseguren las habitaciones...- Todos corrieron a revisar y atrancar ventanas, no querían otra sorpresa.
-Fix it-
Habían salido a recuperar sus tótems, por eso estaba en el parque esperando que Eddie recogiera un inhalador de la farmacia, le gustaría decir que estaba preparado para su encuentro con "Eso" pero fue más de lo que había pensado en un inicio, le hizo revivir sus inseguridades y su miedo a que descubrieran su mayor secreto, pero ya no era ese niño y por sobretodo tenía a Eddie.
Al volver a la realidad corrió a la farmacia para ver como Eddie salía completamente sucio.
-Fix it-
-Un pedido a nombre de Kaspbrak...- Indicó sin creer que volvía a estar ahí después de tantos años. Ahora con el conocimiento adecuado le divertía recordar todo lo que su madre le hizo creer.
De reír en el mostrador paso a estar en los almacenes con un leproso vomitando sobre él, aguantó estoicamente las propias ganas de vomitar y cuando pudo volver a la realidad se miró con un gesto de asco.
Salió rápidamente de ahí sabiendo que al igual que con Beverly, nadie más miraría la sustancia que lo cubría.
-¿Qué mierda te pasó?- preguntó alarmado el pelinegro.
-Necesito un baño... ¡Ahora!- urgió caminando al carro.
-Espera necesito pasar por mi tótem- subió al auto encendiéndolo.
-¿Es lejos?- sabía que nadie más que Richie lo miraba pero realmente le daba asco sentirse así de sucio.
-No... Es cerca y será rápido- prometió conduciendo apenas un par de calles- Aquí fue donde jugué con Connor...- se estacionó en el arcade y bajó del auto rápidamente. Los recuerdos lo golpeaban con fuerza, lo mal que se sintió ese día y al tocar la ficha lo supo.
Subió al auto un tanto ido y guardó la ficha en su chaqueta, ambos estaban listos y ahora sólo debían ir a que Eddie se bañara para poder encontrarse con Mike, pronto terminaría todo.
-¿Quién es Connor?- saliendo de sus pensamientos se giró notando la mueca en el lindo pero sucio rostro de su novio.
-¿Qué...?- el castaño desvío la mirada cruzándose de brazos.
-No me voy a repetir...- finalmente su mente logró hacer la conexión y sonrió divertido.
-¿Estas celoso?- incrédulo notó como el menor enrojecía y soltó una carcajada- Connor es primo de Bowers, no lo sabía hasta que bueno... - volvió a encender el auto dirigiéndose al hotel- El idiota y sus novias llegaron, Connor no quiso que su primo lo jodiera así que mintió diciendo que lo estaba acosando...- suspiró perdido en el recuerdo.
Un pesado silencio se estableció en el auto hasta que llegaron al hotel.
-Lo siento... no quería hacerte sentir mal...- susurró tomando su mano.
-El recuerdo es malo pero me gustó verte celoso, usualmente soy yo el celoso - bromeó bajando del auto, el olor ya comenzaba a molestarlo.
-Entonces no prestas atención...- musito para sí mismo.
-¿Qué?- le miro confundido ya entrando.
-Nada, que tal vez ahora si podemos compartir ducha - sonrió inocente.
-No, estas lleno de... baba alienígena - se quejó subiendo las escaleras.
-Anda amor abrázame- corrió tras de él cruzando con Beverly y Ben en el camino que los veían divertidos.
-Primero baño y después abrazos- se quejó mientras escuchaba la dulce risa del castaño que entraba al baño sin cerrar del todo.
Pronto se escuchó el agua correr y esperando se dejó caer en la cama.
-Fix it-
Un minuto estaban jugando y al siguiente Richie había clavado un hacha decorativa en la cabeza de Bowers. El pelinegro vomitó sobrepasado por la situación y Eddie solo pudo tratar de confortarlo y darle un poco de agua para enjuagarse.
-¿Dónde esta Bill?- preguntó Stan al notar que era el único faltante.
En ese momento el celular de Mike sonó y minutos después corrían a la casa de la calle Neibolt tratando de alcanzar a Bill.
-Sólo funcionará si somos todos- insistió Stan tratando de parar a Bill que a su vez insistía en ir solo.
-La primera vez fuimos los siete contra él y solo éramos unos niños, ahora somos adultos- todos se veían más confiados por las palabras de Mike.
-No tienes que hacerlo solo Bill -no sabía si alguien más había notado como Stan entrelazaba sus dedos con los de Bill y finalmente se decidieron a entrar.
-Matemos a ese maldito payaso- Dijo Richie antes de entrar mientras Eddie sólo pudo seguirlo, él no quería entrar en lo más mínimo y tenía mucho miedo, pero jamás dejaría a Richie continuar ese camino sin él.
El camino de regreso fue tenebroso y lleno de trampas como lo esperaban todos, encontrar otro nivel más bajo fue una sorpresa no deseada, tomó la mano de su novio mientras los demás bajaban y lo besó con fuerza.
-Promete que no harás nada estúpido...- pidió temeroso.
-Solo si prometes lo mismo Eds... te prometí que no dejaría que nada te pase... pronto volveremos a casa y viviremos juntos hasta estar más arrugados que el culo gordo de tu madre- el castaño le dio un empujón a modo de regaño y tras otro corto beso bajaron con los demás.
Mike explicó el ritual y todos fueron depositando su tótem en la urna, las palabras eran raras pero las siguieron repitiendo sin soltarse de las manos y con los ojos cerrados.
Nadie esperaba que el payaso saliera de la urna, el caos se desató y pronto estuvieron separados corriendo por sus vidas, Eddie jamás se separó de Richie, no estaba dispuesto a soltar su mano.
Ver al cachorro de pomeranian fue un momento de alivio antes que se deformara, pero puso en el fondo de su mente que no sería mala idea tener un perro.
Finalmente Richie había soltado su mano para salvar a Mike quedando preso de esas malditas luces, el castaño sin saber que hacer tomó una barra y la lanzó directamente al payaso atravesándolo.
Sin tiempo de celebrar corrió por su novio y lo arrastro de regreso a la cueva esquivando apenas uno de los tentáculos. Sin saber bien cómo, todos estaban insultando al payaso que cada vez se hacía más pequeño, hasta que Mike le arrancó el corazón aplastándolo hasta que finalmente murió.
La caverna comenzó a temblar y asustados corrieron escapando del desastre, al subir a la superficie la casa parecía sufrir el mismo destino, aun en shock caminaron hasta la cantera, estaban más que sucios y parecía que todos habían tenido otro enfrentamiento con el payaso cuando se separaron en la caverna.
Ver el familiar lugar les trajo muchos recuerdos, se lanzaron al igual que hace 27 años refrescándose, saliendo de su estupor, risas y temblorosas palabras se dejaron escuchar cada vez con más confianza.
-¡Idiota!- el grito de Eddie rompió la paz del momento.
-¡Oye! ¿Qué pasa?- Richie se cubría tratando de no dejar caer sus lentes.
-¿En qué diablos pensabas al hacerte el héroe? ¡Casi te come!- sollozó recordando ese horrible momento en que pensó que lo perdería.
-Pero estoy bien ¡Tú me salvaste!- nadó hacia el tomándolo de las manos robándole un beso frente a todos.
-¿Crees que eso arregla algo?-trató de soltarse pero el mayor lo tomo de la cintura y buscó algo en su pantalón, para el asombro de todos sacó un anillo.
-Edward Kasprak ¿te casas conmigo?- preguntó provocando un jadeo general, el castaño lo miró sin poderlo creer y ante el silencio Richie se comenzó a preocupar.
-Debería estar loco para aceptar a un hombre que me quiere dejar viudo antes de la boda...- se mordió los labios mientras los demás reían y asintió dejando que le pusiera el anillo.
Sin importar ahora que pasaba sabían que estarían bien, estaban juntos y solo eso importaba.
-Fix it-
-¿Me explicas que hacemos aquí?-preguntó curioso, no tenían 15 años para besuquearse en el puente.
-Quiero mostrarte algo anda...- le tomó de la mano y miró las iniciales que había grabado hace tanto tiempo, las acarició con un dedo y se agachó sacando una navaja suiza para remarcar las letras para asombro de su prometido.
-Esas son...- cubrió su boca emocionado por el gesto- ¿Cuánto tiempo tienen ahí?- preguntó apenas el mayor se levantó.
-27 años...- respondió tomando la mano del castaño para besar el anillo- No importa el tiempo que pase... quiero que sepas que esto es para siempre Eddie... nunca más amare a nadie de esta forma- confesó.
-Yo también te amo imbécil- susurró sintiendo sus ojos húmedos, como un par de adolescentes se besaron junto a sus iniciales.
Definitivamente todo estaría bien.
Y fin!!!
Listo ya acabe! Ahhhh diablos escribir esto fue difícil pero lo hice.
Este va dedicado a mi beta y bff Toxi que nomas mencione la shipp dijo que lo beteaba, gracias por ayudarme.
Feliz dia bb.
Bueno espero les gustara uwu
