Harry Potter y la Frontera Final (1)
(2da. Edición)
Por edwinguerrave
Copyright © J.K. Rowling, 1999-2008
El Copyright y la Marca Registrada del nombre y del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como de todos los símbolos y elementos relacionados, para su adaptación cinematográfica, son propiedad de Warner Bros, 2000
Algunos capítulos incluyen extractos de los "fan fic" 'Harry Potter y la Orden del Fénix', © "Daniela Linx", y 'Harry Potter y el Círculo Secreto', © "jesterdead".
Capítulo 35:
No Tomen Prisioneros (2)
Ya no había margen de error. Todas las estrategias que Harry había diseñado junto a Ron y Dil, para jugar contra Slytherin, y que fueron implementadas en las prácticas, se pondrían a prueba en ese hermoso sábado. Cuando entraron al comedor, los integrantes del equipo de Gryffindor fueron recibidos con una salva de aplausos de las tres cuartas partes del Gran Comedor, pues la mesa de Slytherin, lógicamente, se encargaba de pitar y gritar frases ofensivas, las cuales quedaban solapadas por los aplausos de los demás. Harry, viendo el cielo a través del encantamiento del techo del Gran Comedor, sólo podía asentir en silencio; todo está a nuestro favor, como siempre tuvo que ser. Hasta que llegó la hora de bajar al campo de quidditch.
Luego de colocarse las túnicas de quidditch, Harry, con la emoción en su garganta, los reunió y les dijo:
—Ese año de regreso a Hogwarts me ha dado la posibilidad de conocer gente maravillosa, reencontrarme con viejos amigos y de volver a jugar quidditch. Vamos a terminar la tarea de llevarnos invictos esta copa. ¡Vamos!
Luego de los aplausos, abrazos y palmadas de confianza y apoyo; el equipo de Gryffindor salió al terreno, ante los aplausos del público.
—Ingresan los equipos a la cancha —comenzó Dean, el narrador de ese día— los de Slytherin presentan a Franz Sellers, su nuevo buscador y capitán, y los de Gryffindor a su nueva cazadora: Dil Sadjib. Madame Hooch tendrá que estar atenta, porque estos desgraciados…
—¡Thomas! —reclamó la profesora McGonagall, ubicada, como usualmente hacía, al lado del narrador y el marcador.
—Perdón, profesora McGonagall…este encantador equipo podría hacer cualquier cosa con tal de conseguir la Copa. Y apuesto que el nuevo, ese, es capaz de…
—¡Thomas! Le advierto desde ahora que si no comenta en forma neutral, ¡Yo me encargo de relatar el partido!
—¡Lo siento, profesora! Ahora, llega el momento más detestado por ambos equipos.
—Capitanes, dense la mano —ordenó Madame Hooch. Harry no tenía nada en contra de Franz, pero este le dijo de forma que nadie más pudiera oírlo:
—Te daremos una paliza, Potter. Aunque esa estúpida de Sadjib, o Henderson, o como se llame, se haya unido a tu mugroso equipo —esto tomó a Harry de sorpresa. De lejos, oyó a Dil gritar:
—¡Rómpele los dedos, Harry! —ella también miraba con odio a Franz—. ¡Aunque creo que ese imbécil no podría atrapar nada, aunque tuviera la mano sana!
Madame Hooch hizo sonar el silbato y los dos equipos se remontaron en el aire. A Harry se le pasó el nerviosismo que significaba para él un partido en que podrían ganar la copa. Miró alrededor. Ni señal de la snitch y Franz comenzó a hostigar a Dil, para que no marcara. Escuchaba los comentarios de Dean:
—Y Dil coge inmediatamente la quaffle ¡Lo sabía! ¡Ese nuevo era un miserable! ¡La sigue para que no marque! Esperen, Sadjib hace un excelente pase a Ginny Weasley, que se acerca a los postes. Un quiebre perfecto a Akimbo, el golpeador. ¡Agáchate Ginny, te atacan! ¡Va a marcar! ¡¿Que haces, desgraciado?!
La profesora McGonagall no le dijo nada. También ella estaba furiosa. Y no era para menos, Malcolm Baddock, el guardián de Slytherin, en vez de agarrar la quaffle, le había cogido el palo de la escoba a Ginny y ahora, esta se aferraba para no caer.
—¡Falta para Gryffindor! —chilló Madame Hooch— ¡¿Qué clase de técnicas son esas?! ¡Pudieron matarla!
—¿Te encuentras bien, Ginny? —preguntó Harry, al acercarse.
—Más o menos. Pero sigamos jugando, no te preocupes.
—¡Yo cobro la falta! —exclamó Natalie McDonald. Logró burlar a Baddock y marcó el primer tanto del partido.
—¡Excelente! —gritó Dean—. ¡Ha logrado burlar al guardián! ¡Y el marcador es de diez a cero, para Gryffindor!
Harry, más tranquilo, se alejó para seguir buscando la snitch. Al mismo tiempo, escuchaba los comentarios de Dean.
—Gryffindor tiene la quaffle, no, la tiene Slytherin ¡No! La tiene Dil. Va rápida como un rayo, intenta marcar, la atacan… —en ese momento Harry gritó "¡Escape uno, Dil!"—; sube en el último momento… ¿Qué está haciendo? Va recto hacia arriba, se perdió de vista. Algo baja rapidísimo en picado… ¡Es ella! ¡Va a chocar contra el suelo! —en el último momento, Dil frenó en seco y al mismo tiempo, tiró hacia los postes lo más fuerte que pudo, provocando un efecto a la quaffle que descolocó al guardián de Slytherin—. ¡Ha marcado! ¡Tanto para Gryffindor!
Ahora, iban ganando veinte a cero. Graham Pritchard, un cazador de Slytherin, había cogido la quaffle y se dirigía directo hacia los postes. Michael Karaue le lanzó una bludger que le dio de lleno en la cara, y Dennis otra que lo golpeó en el estómago, lo que aprovechó Ginny para coger la quaffle. Al segundo siguiente, Millicent Bulstrode, otra cazadora de Slytherin, le dio un violento empujón a Ginny, con lo que esta volvió a quedar colgando de su Cassiopea 360.
—¡Falta para Gryffindor por agresión no provocada a su cazadora! ¡Falta para Slytherin por agresión deliberada contra su cazador!
—¡Pero señora! ¡No hicimos nada! —se quejó Dennis.
Natalie tiró. Y marcó. Ahora le tocaba el turno a Slytherin. Pritchard, con la nariz sangrando, apuntó hacia los postes:
—¡Será muy difícil parar ese tiro! —exclamó Dean—. ¿Lo logrará? ¡Vamos Ron, tú puedes!... ¡Increíble! ¡Lo ha parado!
Ron desvió el tiro y Ginny volvió a coger la quaffle. Los golpeadores de Gryffindor fueron detrás de ella, previniendo que a algún Slytherin se le ocurriera atacarla. Ginny marcó otro tanto.
Harry sobrevolaba en círculos el campo de juego. Tenía que mantener a Sellers lejos de la snitch. Simulando concentración repentina, se lanzó en picado velozmente. Al lado de él, Franz iba también en picado. Sin duda, creía que Harry había visto la snitch. Iban cada vez más rápido, se iban a estrellar…en el último momento, Harry frenó y se desvió hacia arriba. Franz no fue tan rápido y se dio un golpazo que lo dejó atontado en el suelo.
—¡Siii! ¡No puedo creerlo! ¡Harry ha conseguido el Amago de Wronski! Es un desvío peligrosísimo y ese idiota quedó tendido en el su…
—¡Thomas! ¡Última advertencia!
—Perdón, profesora. Slytherin en posición… Pritchard marca —gruñó Dean— Dennis Creevey le lanza otra bludger, espero que esta vez sí le quiebren algo… —al decir esto, se alejó un poco de la profesora— Dil en posesión de la quaffle. Va velocísima, apenas se le puede ver… ¡Ha marcado!
Uchi Akimbo, furioso, la golpeó con el bate y dijo que la había confundido con la bludger. Para vengarse, Natalie le dio un violento empujón a Akimbo (increíble tanta fuerza en una chica tan delgada y pequeña), que casi lo tira de la escoba. Madame Hooch castigó a ambos equipos con faltas. Ron evitó espectacularmente otro tanto y Ginny volvió a marcar. La afición de Gryffindor estaba cada vez más entusiasmada. Ya iban setenta a diez y si Harry atrapaba la snitch, ganaban la copa. En cuanto a Franz… no tenía mucho que hacer. El golpe lo había dejado totalmente mareado y no era capaz de ver ni por donde iba.
Harry vio de repente un relámpago dorado cerca de las tribunas que ocupaban los Gryffindor. Aceleró la Saeta de Fuego Turbo y la cogió. Luego, todo fue muy rápido. Madame Hooch hizo sonar el silbato para indicar que el partido había terminado. Oyó las voces de Ginny, Dil y Natalie gritando:
—¡Ganamos! ¡Hemos ganado la Copa! ¡Hemos ganado la Copa! —el equipo se reunió y lo llevó en andas, mientras se dirigían a las tribunas, donde se encontraba McGonagall con la Copa de Quidditch. Los demás saltaban la barrera y los felicitaban. También oyó a Dean, que aprovechaba el estar alejado de la profesora McGonagall, y gritaba totalmente fuera de sí:
—¡Que eso les enseñe a estos cretinos que no hay que meterse con el equipo de Gryffindor! ¡A pesar de las repulsivas tácticas empleadas para ganar, Slytherin fue al final asquerosamente humillado por el mejor equipo de Hogwarts por 220 a 10! ¡A casa, tramposos! ¡El excelente capitán de Gryffindor y el invencible equipo se dirige ahora a recibir la copa tan valerosamente ganada!
Harry estaba aturdido por la multitud de cuerpos que lo apretujaban. Y levantó la copa de quidditch en medio de la exaltación general. Ginny se acercó, y le dio un largo beso, mientras Harry le dejaba la copa a Ron, para que la pasara a los otros jugadores. Hermione saltó la barrera, le dio un abrazo a Harry y otro a Ron, incluyendo un enorme beso, y luego exclamó, mientras saltaban con la copa:
—¡Harry, ganamos la copa invictos!
Notas al pie:
(1) Iron Maiden: "The Final Frontier" (álbum editado en 2010) © Iron Maiden Holdings
(2) Megadeth (Dave Mustaine): "Take no Prisoners", editado en el álbum "Rust in Peace", de 1990 © Megadeth
Buenos mediodías desde San Diego, Venezuela, y felices Pascuas de Navidad! Me parece que este es uno de los mejores capítulos de este relato, el de la consecución del campeonato de quidditch por parte de Harry y su equipo... En eso de la reedición del capítulo original, además de la reubicación en el tiempo, hay algunos detalles que se organizaron, bastante sutiles si al caso vamos... Ya que el próximo capítulo no llegará sino hasta el año que viene (el próximo miércoles es primero de enero), quiero desearles un cúmulo de éxitos y bendiciones, y que el año por llegar, el 2020, llegue con una visión perfecta, y con mucha salud y logros para ustedes mis anónimos lectores! Salud y saludos!
