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La verdad no sabía en dónde meter este One Shot xD. Llevo desde la mañana pensando en donde lo publico, y al final decidí publicarlo aquí aunque no tenga un prompt de la Jerza Love Week, sin embargo es en canon y creo que acá va bien con lo que quería hacer en este fic, como sabrán este fic lo cancelé porque tuve ciertos problemas que me agriaron la vida y estaba tan frustrada que borré los otros caps que había escrito, pero ahora me arrepiento de ello y bueno, ya lo hecho, hecho está. En fin… xDDD Este One Shot está basado en el art que subió Mashima de ellos dos zukulemtamente abrazados y en la edición que hice de ese ART (en donde están en la playa) y subí a mi Tumblr.

Sin más, espero lo disfruten.

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Disclaimer: Fairy Tail no me pertenece. Pertenece a Hiro Mashima. Basado en Art Jerza hermoso, bello y perfecto de ellos dos abrazados. Gracias Mashima Sensei. I love you (?). xD


Importante: Este One Shot no es secuencial con los otros tres anteriores, y se ubica después del final del manga y después de que la Misión de Cien Años se completase.


Referencias De Lectura:

Diálogo.

«Pensamientos»

Narración.

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Loving You

Day 04―

Freedom & Sunset

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Tal vez fue una deformidad en la arena o tal vez solo fue culpa de algún pie.

Fuese lo que fuese la gravedad había actuado.

Jellal rió cuando su espalda golpeó contra la arena y el aire salió de su cuerpo de un resoplido cuando Erza cayó sobre él de manera inevitable ya que justo el caminaba de espaldas mientras la tomaba de la mano en tanto hablaban y se reían de la manera en la que la última ola los había revolcado el uno sobre el otro cerca de la orilla.

Al parecer el mundo se había aliado con el mar y la arena para mantenerlos así de juntos.

La risa de Erza llenó su oído y él no pudo parar de reír a pesar de la perdida de aire, escucharla a ella feliz lo hacía sentir dichoso.

Y ser él quien la hacía feliz, lo hacía rebosar de alegría.

Por eso, mientras el húmedo cabello escarlata resbalaba desde la espalda de Erza hasta acariciar sus brazos y rostro, no pudo evitar que sus manos rodeasen su cuerpo, ni que sus dedos acariciasen la piel desnuda de su espalda hasta enredarse en el cabello en su nuca.

En tanto, sus ojos se deleitaban en su rostro radiante de felicidad.

Te doy toda la recompensa que obtuve en la misión de cien años por tus pensamientos… ―susurró Erza en su oído y hasta entonces Jellal entendió que había dejado de reírse y se le había quedado mirando, los ojos de ella eran casi ambarinos debido a la luz del ocaso mientras que su mirada era dulce y curiosa aunque también había una pizca de preocupación en ella.

Debía remediar eso.

Para ti son gratis, si así lo quieres ―le respondió con una sonrisa juguetona.

Acepto la oferta entonces ―le dijo ella con una sonrisa que era un reflejo de la de él mientras sentía como uno de sus dedos se enredaba en un mechón de cabello y sus ojos observaban directamente los de ella.

¿Cuánto tiempo le tomó el poder hacer eso?

El poder mirarla a los ojos sin sentir vergüenza de sí mismo.

El poder sostener su mirada sin sentir que se ahogaba en culpa y remordimiento.

El poder amarla libremente.

En ti… ―contestó con honesta simplicidad― En la felicidad… ―su mano se dirigió al rostro de ella que parecía debatirse entre la sorpresa y el bochorno―. También en mí y en mi libertad… ―sus dedos retiraron el cabello que cubría parte de las facciones de Erza con las sombras producidas por las luz del atardecer y lo colocaron detrás de su oreja―. En todas las veces que escuché que debía vivir y solo podía pensar en ti…

Las olas del mar rompiendo contra la playa llenaron el silencio que se formó entre ellos.

Para Erza, él que Jellal pensase solo en vivir por ella no era un halago, él debía vivir para sí mismo y amar la vida en sí, y para bien, desde que él recibió el merecido perdón de la Corona su pensar había comenzado a cambiar, había comenzado a perdonarse a sí mismo, a disfrutar de la vida, había encontrado gusto en muchas cosas nuevas; y, para su gran alegría, había permitido que los sentimientos que ella tenía por él pudieran encontrar su hogar en su corazón.

Así como los de él tenían su hogar en el corazón de ella.

Esos son muchos pensamientos para un mago en vacaciones ―le contestó ella cuando por fin pudo hablar al haber sido capturada por todo lo que le transmitían sus ojos.

Lo son ―aceptó él―. Meredy me advirtió que no lo hiciera ―dijo, recordando las palabras de su compañera de Gremio cuando lo mandó casi de manera obligatoria a que se diera un respiro de todas sus responsabilidades para con Crime Sorcière y con la Corona y por eso había terminado viajando con Erza hasta esa playa en donde una vez él la besó, la alejó, y le mintió al pensarse indigno de ella.

Para ambos, el lugar era algo simbólico.

Ese fue un muy buen consejo.

Lo fue, o más bien, lo es… ―ella se removió un poco cuando la brisa marina se levantó con fuerza y el cuerpo húmedo de Erza sobre el suyo de pronto comenzó a materializarse en su mente, por ese rato en que estuvo pensando en lo feliz que era había olvidado en qué posición habían quedado luego de caer sobre la arena―. Erza, estás…

¿Pesada? ―preguntó preocupada e hizo a levantarse, pero los brazos de él la atraparon y la mantuvieron allí sobre su cuerpo.

En lo absoluto ―su sonrisa traviesa agitó su respiración y el latido de su corazón―, quédate así, aquí…

¿Seguro?

Seguro ―afirmó―, te dije que estaba pensando en mi libertad ¿no? ―ella asintió―, pues ahora quiero disfrutar de mi libertad para tenerte así de cerca ―Erza sonrió como una boba enamorada, su mano acarició su mejilla tatuada y luego hundió sus dedos en el cabello de él y se inclinó para darle un pequeño beso en la punta de su nariz.

Me quedo… ―le aseguró a centímetros de sus labios, su rostro volvió a elevarse sobre él y los rayos del sol que se filtraban en medio de sus mechones de cabello mojado iluminaron el rostro de Jellal y Erza sintió burbujas de felicidad en su pecho formarse y estallar al ver como la alegría de Jellal los hacía brillar.

Bien, porque en este momento mi mundo es escarlata ―dijo, refiriéndose a la manera en que el cabello de Erza irradiaba su hermoso color debido a los rayos del sol que se ocultaba en el horizonte, formando una cortina entre ellos y el resto del mundo― y nada es más perfecto que eso ―susurró, acercándola a él poco a poco, dejando que sus labios acariciasen los de ella con gentileza, como si todo el tiempo del mundo estuviese de su lado, acariciando su espalda, sintiendo como su cuerpo se apretaba contra el de él y como sus respiraciones se fundían en la otra.

Un beso lleno de todo lo que sentía.

La sal del mar se confundió con la dulzura de su boca y su aroma a fresas mezclado con la brisa húmeda le dio el empuje que necesitaba para dejar que sus manos se movieran por ese cuerpo mojado para responder a los gemidos de ella, sus dedos se atrevieron a pasar por debajo de la escasa tela de su traje de baño y cuando ella sujetó con más fuerza su cabello, Jellal besó y succionó la sal de su cuello y bajó su mano para sujetar con fuerza su cadera y apegarla más a él haciéndola suspirar ante la dureza que sintió en medio de sus muslos.

Quiero permanecer a tu lado ―susurró él olvidándose del mundo por completo cuando Erza lo besó con la fuerza de su respuesta.

Y ese mundo olvidado, como si los quisiese mantener juntos, les permitió seguir amándose haciendo que el sol se escondiese y el manto nocturno los cobijase.

Sí, tal vez el mundo siempre los quiso así de juntos…

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Gracias por la amabilidad de leer y dejar review

QwQ

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Rincón De La Escritora En Proceso:

Espero que les haya gustado. Mashima es un hombre malvado pero justo, estos arts son hermosos. QwQ


Agradecimientos:

De corazón, gracias por el apoyo:

Bluewater14

Anuko50Jerza

Artemisa Neko Chan

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Gracias mil por leer.

Gracias por sus reviews.

Adieu!

.o./

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