Capítulo 1
Había pasado ya demasiado tiempo, no entendía el porqué estaba sucediendo eso, tenía demasiadas preguntas pero aún así no estaba dispuesta a dirigir una sola palabra. Durante más de 4 años había aprendido muchas cosas y una de ellas era reconocer a las personas que amaban además de hacerse a la idea de que él nunca la amo como ella imagino.
-¿Qué está pasando maestro, porque se encuentra el aquí? - pregunto con enfado sin dirigirle la mirada.
-Necesito hablar contigo.- Dijo aquel hombre que estaba frente a ella.
Ella le dirigió una mirada llena de resentimiento y sin más se dio la media vuelta para dirigirse hacia su casa.
-¿Que no ha escuchado mujer !? ¡Necesito hablar contigo! - dijo con un tono autoritario
Eso es la enfureció, como se atrevía a hablarle así
-Mita Inuyasha - dijo con voz calmada -¡No se quien demonios te crees, no puedes regresar después de tantos años y esperar que escuche no se qué tontería, no soy la misma de hace 4 años. Tu y yo no tenemos nada de que hablar, decidiste tú camino ya tienes tiempo y tú decidiste el mío y créeme que en él no encajas tu! - dijo con voz fuerte y con mucho resentimiento en su interior.
-Aome pienso que deberías escuchar lo que tiene que decirte.- intervino Miroku, nunca antes había visto ese resentimiento en la mirada de su amiga ni si quisiera ese día en Inuyasha los abandonó para seguir su camino a un lado de Kikyo.
-¡No Miroku! No tengo nada que hablar con el. Me voy a mi casa, si hay algún problema me llamas
Fue así que la azabache se retiró del lugar hacia su cabaña para ir por sus pertenencias para esa forma marcharse a su época. Durante el trayecto de aquel prado donde se suscitó aquella discusión hacia la pequeña cabaña se dio cuenta de que nunca lo olvidó, que en el fondo seguí con aquel resentimiento, con ese amor y con esa sensación de tracción que le otorgó cuando se marchó con Kikyo .
No puedo creer que después de tantos años se presente como si nada, que pretenda hablarme como si siguiéramos teniendo esa relación cercana - teniendo - tampoco entiendo porque Miroku lo defiende tanto ¿acaso él no resintió la tracción de su mejor amigo ?, aunque… ¿ ¿Por qué motivo habrá vuelto Inuyasha? Ahora que lo pienso detenidamente ... no se encontrarán a acompañado de Kikyo ¿Acaso no vino para evitar una confrontación mayor?
Tuvimos muchas dudas pero de algo estaba seguro, de ninguna manera cruzaría planta con el.
Al llegar a la cabaña pudo notar que se podría vaciar, posiblemente su amiga santo había salido a entrenar con los pequeños de la aldea cosa que era habitual desde hace ya unos pocos meses, ya que los jóvenes de la aldea le suplicaron que les enseñara a defensor su pequeño pueblo, la anciana Kaede no se opuso ya que creyó necesario que los aldeanos supieran defenderse ante el ataque de algún monstruo por si en alguna ocasión los muchachos enviados a alguna misión.
Tomo su bolso y comenzó a empacar una serie de libros de medicina, abrió un pequeño estuche que había a su lado y comenzó a contar -1,2,3… creo que será necesario abastecer el botiquín- dijo con pena ya que en las últimas semanas se encontraron un brote de una infección estomacal entre los pequeños de la aldea -es necesario que consiga más medicamentos, aún me quedan dos pequeños que han tenido recuperarse- dijo con pesar ya que eran dos hermanos d años de edad los cuales no habían dejado de presentar vómitos constantes. - Solo espero que mis capacidades sean suficientes para sacarlos adelante-
Cerró el pequeño estuche y se dirigí hacia el pozo traga huesos, se despidió de los niños de la aldea quienes la querían demasiado, además de ser su doctora, era su maestra ya que había instalado una pequeña escuela en donde les enseñaba leer, escribir y hacer cuentas. Todos eran unos excelentes niños, bien portados, cariñosos y además muy inteligentes.
-Maetra ¿regresará pronto? - pregunto un pequeño de 5 años
- Claro que si Tsune, solo iré por provisiones a mi hogar, además de traer las tizas de colores que te prometí y el cuento para colorear.- le dijo Aome con una voz maternal a su pequeño alumno
-Gracias maetra la quiero mucho- y con esta despedida y un beso en la mejilla Aome se puso en marcha hacia aquel pozo que la llevaría de regreso a su época.
A una distancia prudente se tuvo un híbrido que miraba con atención cada paso que daba la sacerdotisa de pelo azabache.- De una u otra forma habla conmigo conmigo Ahome- Dijo Inuyasha
