Capítulo 2

No entendía porque esa mujer se comportaba como si no lo conociera o peor aun como si no le importara su presencia, era cierto, ya habían pasado 4 años desde que se distanciaron, pero eso no significaba que no eran conocidos ¿ o si?. Durante mucho tiempo había querido volver, más recordaba el daño que le hizo a la azabache al romper la promesa de que estarían juntos.

Flash back

Aquella batalla en la que derrotaron a Naraku no tuvo saldo blanco, además de la muerte de Kikyo habían perdido a el pequeño hermano de Sango, pero tenían el consuelo de que todo al fin había acabado y que ese miserable ya no causaría problemas. Después de destruir la perla de Shikon el pozo se cerró dejando a Aome en su época y a Inuyasha del otro lado. Al cabo de tres años el pozo se abrió de nuevo y fue así como la azabache pudo regresar a lado de sus amigos y no solo eso, si no que además aquel pozo devora huesos no se volvió a cerrar.

Un año continuaron con sus vidas, Sango y Miroku se casaron y viven felizmente esperando a su primer hijo, Inuyasha y Aome estuvieron juntos durante ese tiempo, nunca formalizaron nada solo sabían que estaban unidos y sabían del sentimiento que guardaban hacia el otro.

Un año y dos meses. Ese fue el tiempo que todos vivieron en calma. Hasta que un día llego a sus oídos algo que lo podían creer. Kikyo y Kohaku estaban vivos en una aldea a tres días de distancia, está noticia tomo por sorpresa a Sango quien se encontrará a tan feliz que su hermano siguiera con vida y que al fin estaría junto a ella, sin embargo para Aome e Inuyasha fue diferente, al escuchar esta noticia aún sin confirmar Inuyasha salió en búsqueda de la sacerdotisa, sin ni siquiera pensar en los sentimientos de su compañera. Aome y sus amigos se dirigieron hacia aquella aldea con la esperanza de que aquel rumor fuera cierto y que el pequeño hermano de Sango estuviera con vida, durante el viaje Aome tenía sentimientos encontrados ya que deseaba que estuvieran bien, aunque eso significara que Kikyo e Inuyasha se encontrarían de nuevo, en el fondo quería que el rumor de que Kikyo estuviera viva no fuera cierto para que todo siguiera en calma como hasta ahora.

Al llegar a la aldea el rumor se confirmó pero… solo encontraron a Kohaku. Aome no entendía el porqué a Inuyasha no se encontraba ahí, él había salido antes que ellos con demasiada prisa, por lo que si sus cálculos no le fallaban él habría llegado un día antes que ellos.

El monje de la aldea los recibió con gusto, les contó cómo fue que encontraron al pequeño y a la sacerdotisa más heridos, el cómo cuidaron de ellos hasta que se recuperaran, él como ninguno recordó cómo había llegado ahí y él como no recordaban nada de su vida hasta apenas una semana atrás.

Aome se sorprendió de todo por lo que habían pasado, agradeció al monje de la aldea por los cuidados hacia sus amigos y le preguntó sobre el paradero de la sacerdotisa y sobre si Inuyasha ya había estado ahí, por lo que el monje solo se limitó a asentir con la cabeza.

-querida Aome, la sacerdotisa por la que preguntas se marchó ayer- le dijo con la cabeza cabizbaja – En cuanto por el híbrido que preguntas … él llegó ayer mismo, se encontraron de nuevo y la joven Kikyo me contó por lo que habían vivido antes de todo este problema con ese demonio llamado Naraku, ese joven solo se limitó a pedirme por favor que te escribiera este mensaje…-

El monje le entregó una pequeña nota a Aome la cual abrió y leyó detenidamente

Aome se que estarás molesta por que me marche sin esperarte, no podía creer que Kikyo siguiera con vida así que me guié hasta aquí con la esperanza de que fuera cierto y así fue. Se que te prometí que estaríamos siempre juntos pero ahora que Kikyo está de vuelta mi promesa ante ella sigue en pie. Discúlpame por favor pero debo cumplir mi palabra y estar con ella. Te quiero Aome espero que seas feliz.

Como fue capaz de hacerle eso, una lagrima todo por su mejilla pero en el fondo sabía que esto ocurriría si los rumores eran ciertos. Agradeció al monje, se disculpó y se retiró del lugar.

Fin Flash back

Sabía que la había hecho sufrir en el pasado, pero también sabía que estaba arrepentido y es por esa razón por la que decidió volver y aún así ella no estaba dispuesta a escuchar sus disculpas. Lo dejo ahí parado viendo como se retiraba de aquel prado.

-Lo lamentó Inuyasha pero ella está muy molesta- dijo Miroku con cara de pocos amigos hacia su antiguo mejor amigo

-Ni creas que lo dejaré así Miroku, me tiene que escuchar- dijo convencido Inuyasha y fue así como se retiró del lugar

La siguió hasta una cabaña, pensó que seguramente ahí es donde residía desde hace ya cuatro años, no estaba tan alejada de la aldea, no tanto como la cabaña en donde solían vivir antes de saber de Kikyo y Kohaku, espero a una distancia prudente para no ser detectado, vio como ella tomó su maleta de viaje y empezó a guardase algunas pertenencias. La vio salir del lugar y al caminar por la aldea se topó con muchos niños los cuales la abrazaban y besaban con cariño, esto lo molesto ya que no podía creer que ella permitiera tanto afecto de niños que no si quiera eran suyos. Después escucho una breve conversación donde uno de los niños la llamo "Maeta" supuso entonces que quizo decir Maestra. Vio como la joven se despedía y retomó su rumbo. La siguió por una vereda la cual le parecía familiar, ahí se dio cuenta que la joven azabache se dirigía hacia el pozo traga huesos, vio como la bella joven saltaba hacia su interior desapareciendo en su interior.

Sin pensarlo más y por acto reflejo se lanzó dentro del pozo sin saber qué pasaría después, pero convencido de que Aome lo escucharía por las buenas o por las malas.