Capítulo 6

Ahora tenía las respuestas de muchas de sus dudas, sin embargo seguía sin sentirse cómoda con la idea de que Inuyasha había vuelto a la aldea, al cerrar la puerta de su cabaña encendió algunas velas las cuales colocó en las paredes de la cabaña para con esto poder iluminar el interior, inició acomodando en algunas repisas los libros y revistas que había comprado durante el día, prodigio haciendo un inventario de los insumos y medicamentos que tenía disponibles, estaba agotada había sido un día agotador. Decidió que dejaría el inventario y el acomodo de las cosas para el siguiente día.

Mientras tanto Inuyasha se encontraba en un árbol cercano, prefirió dormir cerca de la cabaña de Aome, estaba dispuesto a hacer lo imposible por recuperarla, en el fondo sabía que Aome seguía queriéndolo aunque dijera lo contrario. Sabía que le había hecho mucho daño al irse sin más, sabía que no sería sencillo hacer que Aome confesara que aún sentía algo por el, tenía que encontrar la manera de revivir aquellos sentimientos, de algo estaba completamente seguro, amaba a Aome con toda su alma, lastimosamente tendría que aprenderlo estando alejado de ella y ocasionando el desprecio de su querida azabache.

A la mañana siguiente Aome se despertó al amanecer, había tenido un sueño incómodo, en el se encontraba en la situación de la noche anterior con Inuyasha, solo que en lugar de apartarse de ella la besaba intensamente, se despertó con la extraña sensación de querer verlo y estar siempre con el.

-No puedo creer que siga alterándome de esta forma su presencia, debo ser fuerte y no dejarme llevar por el amor que aún le tengo…Amor? - Pensó – De verdad siento eso por el?... No, él quedó en mi pasado y no permitiré que me vuelva a dañar como antes lo hizo- dijo con voz firme esperando poder cumplir con esa meta.

Tomo un cambio de ropa y una toalla y se dirigió a las aguas termales, aún era muy temprano por lo que dedujo que nadie se había despertado y decidió aprovechar el momento para darse un baño.

Camino durante un tiempo, las aguas termales no estaban tan alejadas de la aldea, pero tampoco estaban tan cerca d ella aldea, recorrió una distancia considerable, al llegar y se aseguró que no hubiese alguien más presente en esa área, durante su inspección no encontró nada extraño por lo que empezó a retirarse la ropa. Entro a las aguas termales esperando poder relajarse un poco.

Inuyasha al ver que había salido de la cabaña la siguió a distancia para no ser detectado, al llegar a las aguas termales supuso la razón por la que Aome estaba ahí. Se desvistió, y con mucha cautela como fiera que asecha a su presa entro a las aguas termales a espaldas de Aome la cual se encontraba con los ojos cerrados sentada en una de las piedras que sobresalían un poco de las aguas dejándola en una posición cómoda. Inuyasha se acerco por detrás y la abrazo por la espalda lo que hizo que Aome gritara del susto

-Ahhh! –

-Tranquila soy yo- dijo Inuyasha con una voz serena y sensual

-Quien diablos te crees, cierra los ojos que me iré a vestir- dijo Aome molesta y nerviosa ante el toque del peliplata

-Aome no es la primera vez que nos bañamos juntos en las aguas termales – dijo sin pena

-Ya lo se, pero te he dicho anteriormente que no te me acerques, que no será lo mismo que hace 4 años-

-Aome, te amo, quiero que estemos juntos de nuevo- dijo Inuyasha estrechándola con más fuerza

-Inu…ya..sha.. yo … ya lo siento nada, así que suéltame- mintió

-¡Mientes!- dijo enojado volteándola quedando frente a frente – se que aún sientes algo por mi, lo veo en tu mirada. Ahora mírame a los ojos y dime que no sientes nada- ordeno

Aome quedó hipnotizada por aquellos ojos ámbar, siempre había quedado hechizada ate su mirar, pero tenía que ser fuerte para no sufrir de nuevo

-Inuyasha yo… yo..- dijo nerviosa

- Lo ves … aún me amas, yo te amo, nunca deje de amarte mi Aome.- le dijo con dulzura mientas acercaba su rostro al de la chica quedando con las gentes unidas

-Entonces porque te fuiste- dijo soltando una lágrima – porque si dices que me amas, porque me déjate sola, porque si me amas te fuiste con ella… porque Inuyasha-

-No quería que ella estuviera sola durante su último tiempo, me equivoque Aome, no te valore, nunca sentí nada por ella más que compasión- explico sin despegar sus frentes y sin soltar el agarre

-Inu… pasamos momentos hermosos antes de sabe que ella seguía viva, cuando te fuiste sufrí, volviste a dejarme sola por ir con ella, ya no quiero sentir aquello, yo… yo ya no quiero … no quiero sufrir por ti- dijo Aome separándose un poco de él

-¿Ya no me amas?... – presunto nuevamente

-No- respondió secamente, mintiendo con todo su ser, sabía que esa era la mentira más grande que podía haber dicho, pero también sabía que para su bienestar mental era lo mejor

Inuyasha soltó su agarre por lo que Aome se enredó la toalla alrededor del cuerpo, tomó su ropa y se retiró a prisa del lugar dejando a un peliplata sumido en sus pensamientos y triste.