Capítulo 9
Después de asistir a la casa de la señora Mako se retiraron del lugar hacia la cabaña de la anciana Kaede.
-Sesh …-
-mmmm-
- ¿Por qué le has mentido a la señora Mako?
-¿Acaso no lo notaste mujer? Esa humana estaba aterrorizada de que su hijo volviera a la vida. Era mejor así.-
-Ya veo… gracias- dijo sonrojada – vayamos con Rin, estaba emocionada por los regalos que le entregarías hoy- continuo el camino con una gran sonrisa llena de alegría.
Sin saber que un joven Hanoyu los miraba desde lejos llegaron a casa de la anciana Kaede ahí Seshomaru le entregó a Rin una serie de regalos los cuales incluían algunos kimonos y calzado el cual le era de gran ayuda ya que crecía muy a prisa.
-Te ves preocupada- le dijo Seshomaru a Aome
-Es solo que me gustaría hablar a solas contigo- respondió sería
-Vayamos –
Fue así que salieron de la cabaña, se dirigieron al bosque a un claro cercano en donde solían pasar el tiempo cerca de las aguas llegar Aome se sentó a la orilla de las agua termales mojando sus pies en ellas.
-¿Que es ese asunto que te tiene tan preocupada?
-Veras … no se por donde iniciar … Inuyasha ha vuelto …y … la verdad ha removido sentimientos que no pensé que siguieran ahí- dijo con tristeza y pena
-Entiendo- dijo acercándose a ella acariciando su cabeza -¿Quieres que me aleje?- pregunto serio
-¡No!... solo quiero que todo siga igual, necesito tiempo para saber que esta pasándome-
-Aquí estaré- le respondió sentándose a su lado y tomando su rostro con una mano colocándola frente a él
Aome se sentía tan nerviosa cuando estaba cerca de él, era imponente, atractivo, varonil, era todo un adonis. Seshomaru acercó su rostro hacia ella juntando sus labios, aquel beso era fantástico, ella estaba necesitada de afecto y avía que Seshomaru podía llenar perfectamente aquel vacío.
Inuyasha presenció aquella escena, no entendía porque ahí me estaba con su medio hermano, habían paseado por la aldea como si tuviesen alguna especie de confianza entre ellos, después se habían dirigido juntos a casa de Kaede en donde habían estado un Yeni tiempo. Cuando vio que se dirigían al bosque solo ellos dos imagino que algo trababa Seshomaru por lo que los siguió hasta las aguas termales en donde había estado por la mañana con Aome.
No pudo contener su rabia al ver que su hermano se acercaba tanto a Aome, no podía escuchar nada pero podía verlos, noto que le acarició la cabeza y después como se sentaba a su lado, sus ojos no lo creían, Aome lo aceptaba como antes lo hacía con el, al ver las intenciones de Seshomaru y el que Aome lo permitiría salto hacia donde estaban separando aquel beso.
-I..I..Inuyasha … yo… tengo… más bien tenemos que decirte algo- dijo La azabache
-¿Qué demonios está pasando Aome? ¿Por qué lo estabas besando?- le gritaba Inuyasha con rabia
-Veras Inuyasha … Sesh y yo tenemos una relación desde hace meses – dijo Aome con valor
-No entiendo que tratas de decirme- dijo esperando una buena respuesta no Yam descabellada
-Lo que has escuchado hermano, Aome – dijo acercándola a él – y yo somos pareja… es mi hembra- le dijo con una sonrisa en el rostro
-¡No puede ser! ¡ Eso es mentira ¡ ¡Aome tu eres mia! – gritaba con furia Inuyasha
-¡Esperen los dos!- gritó la sacerdotisa
-En primer lugar – dijo enfadada – No soy tu mujer Sesh y en segundo No soy tuya Inuyasha- les gritó a ambos separándose de ellos – No puedo creer que sean tan inmaduros. Inuyasha tu y yo no tenemos nada que ver desde hace años, te fuiste y decidiste dejarme sola. Sesh me ayudó y estuvo conmigo apoyándome y protegiéndome.- explotó de ira -Sesh te agradeceré que no le metas ideas tontas en la cabeza, no soy tu mujer. Apenas tenemos una relación y salvo de unos besos y caricias no ha osado nada más, te he dicho que necesito aclarar mi mente y si no puedes ser más maduro que Inuyasha creo que no me convienes- dijo furiosa, dio la media vuelta y dejo a ambos hermanos con la palabra en la boca.
