"Mi querida Rey, este es el trato: Los dos seguimos con nuestras muy regladas vidas, tú con tu amado y yo con mis asuntos. Si hay que pelear delante de todo el mundo se hará, seguiremos siendo grandes enemigos. Pero dentro de este tiempo nada más va a existir. Solo tu, yo, y este trato. Serás mía y yo seré tuyo. Solo sexo. Sin sentimiento. Cuando empecemos a sentir que esto va demasiado lejos, pararemos."
- Rey, estos días te he notado rara. ¿Estas bien?
- Tranquilo, Poe, son los entrenamientos- se excusó ella con gran naturalidad. Le concedió un breve beso de despedida- ¿De verdad te tienes que volver a ir? Solo hemos disfrutado de pocos días juntos
- La general me ha dicho que serán pocos días. Después podremos tener tiempo para ambos.
- Por favor, BB-8, cuida a este loco. Lo quiero entero- escuchó "beep" de indignación- Vale, un poco magullado pero tu entero, mi querido droide
Despedirlo siempre era doloroso. Con aquello de ser parte de la Resistencia era algo que los desgastaba y a la vez les daba más ganas de estar juntos. Rey lo amaba de verdad, ella lo sentía como tal, pero odiaba verlo partir. La simple idea de que sufriera algo a manos de la Primera Orden no le gustaba nada. Pero eso le daba oportunidad para jugar.
Aquellos juegos con Kylo Ren seguían. Ella no sabia explicar todavía porque seguía arrastrándose a los brazos de aquel psicópata de sable rojo. Seria por lo buen amante que era. Algo que no le reconocía era que le encantaba que le hiciera y donde como lugar de encuentro, pero joder como la volvía loca. Esa misma noche iban a verse, y ella ya ansiaba ese loco encuentro. No por acceder a esos juegos significaba que Poe no era mal amante, solo que no estaba cuando más lo necesitaba.
- No pienses en él cuando estas conmigo. Te lo prohibo- le dijo a su espalda Kylo Ren. Si la estaba abrazando por la espalda no era por puro cariño e intento de romance, era simple "manía" del chico a quitarle la ropa en esa posición. No le gustaba que lo hiciera con tal brusquedad, pues solía fastidiar su ropa y los arreglos no pasaban desapercibidos.
Algo que ambos no podían negar era que durante aquellos actos, nunca se habían mirado a los ojos. Ella siempre le daba la espalda y sujetaba con fuerza lo que tenía a mano. No le arañaba y él simplemente dejaba unas marcas que eran fáciles de disimular con ropa. Pero quería ese contacto aunque sonara un poco romántico. Se giró sin previo aviso para tenerlo de frente, las miradas chocaron y pudo verlo realmente incómodo. Nunca se había puesto así, en ninguno de los encuentros, hasta el punto de apartar la mirada.
Si realmente eran juegos, ella también quería jugar.
Lo apartó bruscamente para hacerle quitar la camiseta. Odiaba el contacto que hacía esa tela con sus pecho al descubierto.
- Odio que lleves tanta ropa, trae menos, Ren- se quejó ella sonoramente, dejando que su mano tocara el trabajado y marcado abdomen del caballero. Pero los brazos seguían tapados. Odiaba su armadura. Kylo Ren solo rio y únicamente se quito los guantes para no escuchar más quejas. Él ya se lo había recordado: en lugares fríos como aquel, no estaba dispuesto a desnudarse al completo. Sus manos bajaron hasta el cierre de su pantalón. Dejó libre su erección y con un simple movimiento de mano acompañado con la fuerza lo tiró al suelo. Se puso encima de él y lo torturó un poco para su disfrute rozando con la tela de su pantalón. Quería ser ella quien lo torturara en esa ocasión, sin piedad alguna y disfrutando de la cara de odio y placer que tenía el caballero oscuro.- Esta vez, estoy encima- dijo ella entrecortadamente al lado de su oreja, un susurró que llegó a dar escalofríos a Ren.
- Hazlo- solo dijo él como si fuera una orden
Rey disfrutó de verlo tan sumiso como solía verla. Dejó espacio para quitarse de forma rápida el resto de ropa que le quedaba y darle ese placer que tanto exigía. No podía negar que también lo ansiaba. De forma lenta introdujo su miembro y se agarró a los hombros. Mordió sus labios reprimiendo cualquier gemido. Sus piernas se abrazaron a la cadera y ella empezó a moverse de forma lenta. Las manos de Kylo bajaron hasta sus nalgas, agarrando y ayudando a que el ritmo fuera a mayor. Rey no pudo reprimir más los gemido en contra de la oreja de Ren, algo que llegaba a excitarlo. Sus manos se perdieron en su firme espalda, arañando con la poca uña que tenía. Ella no pudo evitar llamarlo "Ben", algo que realmente no le gustaba y hacía que reaccionase de forma más violeta, dando un agarre casi doloroso para ella. Los gemidos fueron en aumentó, ella sentía que iba a explotar en cualquier momento. Ren no dejaba de maravillarse ante el cuerpo perfecto de la padawan, la luz la había vuelto un puro ser perfecto que tenía entre sus brazos dándole un placer al que tendría que negarse. Nunca querría olvidar el rostro que tenía cuando se abandonaba a ese placer humano. Ese placer que se volvía más loco ante cada rozadura, mezcla de sudor y movimiento que se daba entre ambos
Alcanzaron el orgasmo y se separaron unos pocos centímetros. Ellas se mantuvo encima suyo y dejó caer su cabeza en uno de los hombros cubiertos de Kylo Ren, buscando un respiro entre tanta emoción. Ren hizo ademán de abrazarla contra él, pero se arrepintió al último momento y bajó las manos hasta el suelo en busca de apoyo.
- Debemos repetir esto más veces- fue lo primero que dijo él a casi un susurro, pues también quería recobrar el aliento
- Yo... no se
- ¿Quieres parar con esto?
- ¿Y si dijera que si?
