"Mi querida Rey, este es el trato: Los dos seguimos con nuestras muy regladas vidas, tú con tu amado y yo con mis asuntos. Si hay que pelear delante de todo el mundo se hará, seguiremos siendo grandes enemigos. Pero dentro de este tiempo nada más va a existir. Solo tu, yo, y este trato. Serás mía y yo seré tuyo. Solo sexo. Sin sentimiento. Cuando empecemos a sentir que esto va demasiado lejos, pararemos."

- Rey, sabía que vendrías

Ella no dijo nada. Ni sabía realmente que hacía ahí. Seguía teniendo unas enormes dudas de si realmente debía estar ahí, en ese momento. No se habían vuelto a encontrar desde aquel día en que manifestó sus dudas en seguir, a pesar de haber sido ella quien tomara la iniciativa. No podía mentir, la había vuelto loca. Un gran miedo nubló sus sentidos, pensando que, desde las sombras, estaba fallando a cada una de las personas que más quería, empezando por Poe. Pensaría que era una zorra miserable por cambiarlo con ese cínico de Kylo Ren, quien solo se dedicaba a verla con unos ojos que a cualquier otra chica le daría miedo. Se encendía algo en ella cada vez que esa mirada la llegaba.

- No tengas miedo, y mucho menos pienses en él.

- Puedo pensar en quien yo quiera- Rey mantuvo su posición. Si quería comerse la cabeza pensando en su pareja a pesar de estar sistemas de ella, lo haría. Ella se desnudó con toda la naturalidad y se sentó en el mueble, con las piernas cruzadas- Pienso lo que me de la gana

- Piensa en mi, maldita chatarrera, en mi y solo en mi

Ella no supo si eran ruegos u ordenes. Decidió no preguntar porque insistía aquello y se dejó tocar. Era la primera vez que Kylo Ren se mostraba ante ella sin un mínimo de ropa, y le encantaba. Aquellos trabajados brazos eran realmente mucho mejores de los que había imaginado. Con sus manos acarició el suave pelo del caballero mientras este dejaba caer suaves besos desde sus pequeños pechos hasta el vientre. Rey separó las piernas y dejó que la degustara. El placer que daba su lengua en su sexo lograba arrancar gemidos que ella quería reprimir. Dejó de acariciar la cabellera para sujetar con fuerza el mueble. Mostró su desagrado cuando paró, no le gustaba que la dejara a medias.

Agarró fuerte de su cabellera y la obligó a mirarlo a la cara, mostrando esa sonrisa de superioridad. Lo escuchaba en su mente, pero desoyó todo aquello. Rodeo su cadera con sus piernas. El roce de la piel fue electrizante. Apretó en una de sus manos uno de sus pechos y entró de una sola vez, arrancando un grito de puro placer. Cada movimiento se tornaba más salvaje, más fuerte. Ella no medía cada uno de sus gritos y ya sentía dolor en las manos de tanto apoyarlas en la madera del mueble. Pudo ver como apretaba los dientes, lo hacía casi con rabia. Ella no podía evitar gritarle "Ben", era algo que le nacía, haciendo que sus dedos se clavaran más en su cuerpo. Quería más.

- ¡Poe!- gritó ella cuando ambos llegaron al orgasmo

Kylo Ren ni la miró. Simplemente se tiró al suelo y golpeó en repetidas ocasiones el mueble. Quería desquitarse con ese mueble, pero no lo lograba. Ella necesito respirar y pensar que había pasado. Había gritado el nombre de otra persona, otro chico, cuando este no dejaba de obligarla a pensar en él. Era normal. Se estaba entregando a Kylo, no a Poe. Y con él, el sexo era diferente. Solo en ese momento podía pensar en la delgada diferencia entre "hacer el amor" y el "sexo". No, se negaba a pensar que Kylo Ren y ella habían pasado ese límite, porque lo suyo era más salvaje, desenfrenado, un desate de pasión que, como jedi, solo se permitía en ese momento. Tenía que enmendar ese error.

Iba a decir algo cuando el caballero de Ren se levanto, aparentemente más tranquilo. Todo lo contrario. La agarró de forma brusca de los hombros y la zarandeo con violencia. Lo podía sentir, había tocado algo que no debía.

- Solo debías pensar en mi, gritar mi nombre... ¡Solo debías pensar en mi! Me las vas a pagar, chatarrera- la besó violentamente. Rey no podía sentir, sentía que se su pecho y con ayuda de la fuerza pudo conseguir ese respiro. Eso no era lo que ella quería.- Ahora cambio yo las normas de estos juegos, Rey- Solo pudo asustarse cuando escuchó esas palabras

- ¡No puedes obligarme a nada!- intentó defenderse ella de ese miedo quer quería inspirarle- Y no puedes hacerme nada. Si cambias las reglas no juego más

- ¡Atente a las consecuencias de haber gritado su nombre!

Aquello vino acompañado de un agarró con la fuerza en el cuello, dificultando su respiración. La dejó libre. No quería ahogarla, quería un castigo justo, con el que la chica supiera y aprendiera que jugar con Kylo Ren solo era hasta donde él quisiera