i. falsos rumores
Él es el chico que habla con gente imaginaria.
Ella no está de acuerdo con esos rumores porque no parecen ser posibles; no parece inestable, le da la impresión de que es alguien muy crítico y responsable. De todos modos, según su experiencia, la gente que parece normal y tranquila son los más probables en cometer atrocidades.
A pesar de su apariencia peculiar, cabello negro con tintes blancos por un lado de su cabeza, ojos amarillos, cara inexpresiva, y todos los feos rumores que lo siguen (es un asesino) y los cuentos (dicen que mató a sus compañeros en su vieja escuela) y los cuchicheos (dicen que entierra a sus víctimas en el patio de su casa) que lo rodean, Crona Makenshi no puede creer que sea una mala persona, no en realidad.
Piensa que en realidad es muy interesante con sus respuestas cortas y su mirada penetrante; simplemente interesante y en general muy apuesto, pero esta segura que si le dice eso en su cara esos feos rumores serían confirmados en un instante.
Pero talvez piensa de esa manera porque ella es nueva en Death City y no pretende entender su idea de "normal", el cual balancea la línea entre la locura y lo vulgar. Pero ella sabe que Death the Kid no es el monstruo que todos dicen que es.
No puede serlo.
—¿Estás despierta?
Se queda mirando el techo pintado por las luces de la tarde. Su cabeza le retumba como un tambor por el dolor y tiene que luchar contra el sueño que le rasca los ojos, el cansancio creciendo con cada minuto que pasa ella recostada en el sillón. Siempre es así después de uno de sus episodios. Si no se mueve muy rápido y de repente, estará bien en unos minutos.
—Estoy…bien, —se sienta lentamente y se talla los ojos.
Está lo suficientemente consciente como para percatarse de donde está: un apartamento moderno y lujoso, pero cálido. El sillón donde descansaba es suave, nuevo, puede oler el cuero en su piel además del olor a limpio que permea en el aire. Los muros son grises con cuadros colgados, espaciados a la perfección del uno al otro ¿Cuánto tiempo estuvo inconsciente? Crona piensa con vergüenza.
—¿Qué hora es?
Cuando voltea a verlo el chico regresa la mirada con suma cautela, pero sigue siendo el mismo chico apuesto que conoce. Esta sentado en el sillón opuesto a ella, de manera apropiada, sus manos descansando en sus rodillas, vestidos en sus usuales pantalones negros y camisa roja. La observa como si esperaba su inevitable carrera a la puerta, una vez que estuviera lo suficientemente consciente para hacerlo, pero cuando nada de eso sucede le contesta:
—Las cuatro y media.
—Mi mamá seguramente me está buscando, —Crona murmura, pero no parece muy preocupada. Parece estar mas ansiosa por su camisa arrugada que por los ataques de pánico de su guardián— ¿Vives aquí, de casualidad?
Él asiente a pesar de su torpe pregunta, Crona pone sus pies en el frío piso de cerámica — ¿Están tus padres en casa?
—Vivo solo, —le responde cortante.
Esto es lo más que ha sacado de él en una conversación. Ella no lo escucha hablar en la escuela a pesar de tener una voz encantadora; un barítono que revota en su pecho. Se acomoda el pelo lo más que puede, se talla los ojos de nuevo, y mete su mano en el bolsillo de su pantalón para sacar una servilleta doblada que contiene dos simples pastillas.
Le sonríe de manera avergonzada—. Olvidé tomar mi medicamento esta mañana.
Death the Kid mira las pastillas en su mano por un largo momento, después se levanta y se dirige a la cocina. Escucha el sonido de cristal contra cristal seguido por el sonido de agua corriendo antes de que vuelva. Le da un vaso de agua y ella lo toma agradecida, mientras ella bebe del vaso para pasar su medicamento, Kid calladamente compone una pregunta.
—¿Para qué son?
—Para mi narcolepsia, lo mantiene bajo control, —le contesta honestamente, y los ojos del chico lo miran con sorpresa—. Es una droga experimental y, por ahora, mientras las tome una vez cada dos días mantienen mis episodios bajo control. No siempre funciona, pero mis ataques han disminuido. Esta es la droga más efectiva hasta el momento.
Sufre de narcolepsia severa, no le gusta hablar de ello, porque la deprime. Espera que Kid no pregunte más.
—¿Narcolepsia? —Kid murmura— ¿No deberías tener a alguien cuidándote si es tan severo? El director te puede asignar a alguien si se lo pides.
—¡E-Es que no he tenido un episodio desde hace tres meses! Pensé que todo estaría bien si tomaba mi medicamente… —Crona agacha la mirada cuando una de sus cejas se alza de manera incrédula, convencido de que ella es una tonta—. Hablaré con él mañana ¿Tal vez Tsubaki pueda hacerlo?
—Ella entrará en pánico y llamará una ambulancia en vez de dejar que te recuperes por tu cuenta —Kid le dice de manera seca.
—¿Qué tal Liz o Patty…? —ella misma se calla cuando ve la incredulidad en la cara del chico. La verdad no les tiene mucha confianza tampoco.
—¿Maka?
Kid encoge sus hombros—. No puedo decir que la conozco.
—Le preguntaré si está dispuesta, —Crona dice con alivio. Se levanta y arregla las arrugas en su ropa, le da a Kid una sonrisa amistosa—. Muchas gracias por ayudarme.
—Claro… —le contesta de manera apática.
La sigue de cerca mientras se dirige a la puerta, Crona le promete que lo recompensará de alguna forma y que seguirá de manera mas rigurosa su medicamento. Él solo se despide con un movimiento de su mano mientras ella se marcha, insistente que ella puede hacerlo sola, ya que Crona vive a una cuadra del departamento de Kid.
De todos modos, él la observa desde su balcón y, cuando ya no puede ver su silueta en el pavimiento gris, sale de su residencia para asegurarse que no se volvió a desmayar en el camino como unas horas antes, como no la encuentra tirada en la calle vuelve a su edificio y pasa el resto de la tarde viendo la televisión.
Hace más de una década que me enamoré de este show y sigue tomando un puesto muy importante en mi corazón. Aquí solo un pequeño tributo a esta hermosa serie.
