Jason no iba a negar que aquella carta y aquella flor le habían dejado intrigado. La rosa había tenido su encanto, tanto fue el encanto de la flor que Jason comenzó a cambiar su horario después de clases. Tuvo que investigar sobre flores, algo que nunca le había interesado.

Quién le haya dado la flor sabia muy bien donde cortar, porque esta sobrevivió y hasta estaba más hermosa que aquel día. Ahora ella reposaba en una maceta afuera de la ventana de la habitación de Jason.

Su hermana había preguntado por ella varias veces pero Jason solo había respondido con evasivas ¿Cómo le decías que una admiradora te la dio sin que ella comience a burlarse de ti? No había manera de hacerlo.

Por ende las mañanas de Jason cambiaron, ahora debía estar despierto más temprano y revisar su flor, no quería que nada le pasara. Le parecía tan única aquella rosa, tan hermosa y radiante. A veces como en este momento se la quedaba mirando quizá demasiado tiempo.

—¡Jason! ¡Que se te hace tarde! —Su hermana comenzó a gritar de la parte de abajo de la casa y el rubio miró la hora. Esta quince minutos sobre el tiempo.

—Ya voy —Corrió a tomar su mochila y a desaparecer por la puerta de su habitación, bajo las escaleras lo más rápido que pudo hasta que estuvo frente a su hermana.

—Vaya, hasta que bajas —Thalia estaba terminando de tomar su café de las mañanas, tenía ojeras y se notaba cansada.

—Si, lo siento —Se sento y comenzó a comer rápidamente mientras miraba a su hermana —¿Tuviste un turno difícil? —Ella lo miró extrañado, Jason no solía preguntar por su trabajo. Tenía muchas cosas en que pensar y casi nunca se ponía a pensar en las de sus hermanos.

—Algo, algunos pacientes llegaron muy mal y nos cargaron corriendo de un lado a otro —Ella dejo la taza vacía en el lavadero, el rubio se apresuró a terminar su desayuno.

—Deberías tomar menos turnos —Murmuró el y ella le sonrió.

—Quizá —Golpeo ligeramente la mejilla de su hermano —Ahora vamos, te tengo que dejar y el chófer de papá te irá a recoger —

—¿No puedes hacerlo tú? —Ella se lo quedó mirando y frunció el ceño con desconcierto.

—Sabes que no Jason, hoy tengo turno más temprano. Además pensé que te gustaba estar en la oficina de papá —Comento mientras caminaban al auto. El rubio hizo una ligera mueca no es que no quisiera estar en la oficina con su padre, el problema era que le preocupaba su rosa.

Sabia que era algo tonto preocuparse tanto por una rosa pero es que algo en ella le agradaba, era hermosa y misteriosa, y se la habían dado a él. Ni siquiera sabía porque se la habían dado, o quien lo había hecho, o porque justamente tenía que ser de ese color.

¿Por qué no otro color? ¿Por qué no roja? Tal vez la persona si había sentido solo agradecida por algún consejo, porque había estado para es persona. Quizá no era amor eterno e imposible como pensara al principio ¿Por qué él sería un amor imposible?

Él no se veía inalcanzable para nada, se consideraba alguien con quien siempre podían hablar. ¿O estaba equivocado con respecto a como lo veía el mundo? Además no recordaba cuando fue la última vez que dio algún consejo útil a sus amigos. Tal vez era uno de ellos pero ¿Por qué la P? Ninguna amiga suya tenía por nombre P.

Bueno, solo tenia dos amigas y una era Reyna. Su nombre no iniciaba con P. La otra era Gwen, el nombre de ella tampoco comenzaba con P y ninguna de las dos había dado indicios de saber sobre la rosa. Aunque a Gwen le gustaban las flores y la jardinería.

—Jason —Su hermana lo sacudió por el hombro, al parecer se había perdido en pensamientos todo el viaje hasta la escuela. Ella le veía completamente extrañada —¿Seguro qué estás bien? Has estado actuando raro —

—Si, si, estoy bien —Le sonrío a su hermana mientras acomodaba sus lentes —Si logras hablar con el chófer de papá dile que no venga, iré a casa solo. No quiero estar por la oficina —Salio del auto de ella, esta le seguía mirando extrañada pero asintió.

Se despidió de la mano mientras la veía alejarse y le dio una rápida mirada a los alrededores, los alumnos apenas empezaban a llegar. Corrió hasta su casillero casi voló hasta el.

Había hecho eso todas las mañanas desde que encontró la rosa, siempre queriendo saber si había algo más en su casillero. Si P había vuelto. Aunque debía parecerle muy acosador que alguien descubriera su contraseña.

Pronto estuvo frente al casillero, solo lo miraba fijamente. Tenía miedo de que no hubiese nada, de decepcionarse una vez más. Que el misterio hubiera terminado.

—Jason —Una voz a su lado le hizo brincar y casi caer, sus lentes rodaron de su rostro casi estrellándose contra el suelo —Vaya que estas desconcentrado esta mañana —Reyna logró sostenerlo y que sus lentes no caigan —Solo salude, no pensé matarte en el proceso —

—Hola, ah, es que... no te vi, es todo —Trato de calmar su agitado corazón y acomodo sus lentes una vez más en su rostro. Le sonrió a Reyna pero esta le veía con el ceño fruncido.

—Has estado raro estos días Jason.

—Me lo han dicho bastante —Los dos rieron ante esto. Reyna era su amiga ¿Ella no podría...? ¿No, verdad? Jason sacudió la cabeza sacando esos pensamientos y volvió a centrarse en su casillero.

—¿No recuerdas la contraseña?

—Si, claro que la recuerdo —El rubio dudo de abrir el casillero delante de ella ¿Y si, si era ella? ¿Y si no era una P si no una R sin terminar de escribir? ¿Entonces porque ella no le había dicho nada y había actuado tan natural desde ese día? Alejo las nuevas preguntas de su cabeza. Ni siquiera sabía si abría más regalos como la rosa.

Fue cuidadoso al abrir el casillero, enserio deseaba que hubiese algo ahí adentro. La emoción de recibir algo le había hecho sentir especial de alguna forma. Entonces miro dentro del casillero y ahí estaba lo que había esperado por toda la semana pasada y el lunes de esta.

—¿Una mariposa azul? —Había olvidado que Reyna estaba a su lado pero aún así no dejo de sonreír, saco la mariposa de color azul con el mayor cuidado del mundo.

—¿Otra admiradora? —Octavian llegó a uno de sus lados —Ya debería haberte dado la cara para que salgan de una vez —Jason no le presto atención, a pesar de que si tenia curiosidad por saber de quien se trataba.

Guardo la mariposa con cuidado en su mochila, sabia que tendría que tener una carta de P. La última vez había tenido una, así que esta debía tenerlo también. Los tres caminaron al salón de clases pero la mente del rubio estaba en la nebulosa.

Miraba al frente sin ver exactamente a la maestra de la hora, su barbilla reposaba sobre su manos que estaba apoyada sobre la mesa ¿Qué diría la carta esta vez? ¿Seria de nuevo P? ¿O sería alguien más? Se detuvo, ya estaba pensando como las tontas enamoradas.

—Señor Grace —La maestra le sacó de la transición en la que se había encontrado y lo trajo de vuelta al salón de clases —Veo que la clase no le esta interesando —Ella se notaba bastante molesta.

—Lo lamento —Se disculpo y los demás soltaron risitas junto con murmullos.

—Bueno, ahora que bajo de la luna señor Grace ¿Por qué no va con su grupo de trabajo? —La maestra señaló hacia la parte de atrás de la clase. A Jason casi le dio algo mientras veía que sus amigos estaban hasta el frente mientras a él lo mandaban atrás.

Miro a Reyna un poco decepcionado, ella no lo había puesto en su grupo de trabajo. Aunque generalmente era él quien hacía los grupos, él siempre se acordaba de todos ellos pero esta vez Octavian y Dakota parecían muy sonrientes con Drew Tanaka y Reyna parecía pedir disculpas con la mirada.

—Si señorita —Se levanto junto con sus cosas y camino hasta el grupo de atrás. Los chicos se le quedaron mirando un rato pero le sonrieron mientras le señalaban una banca.

—Hola Jason —Piper le saludo tímidamente pero le sonreía, así que él hizo lo mismo.

—Bien, antes de que empiecen con sus chismes a trabajar —Annabeth comenzó a repartir el trabajo de cada quien —Aquí todos trabajan o no pongo su nombre en el listado —

—¡Entendido My Princess! —Perseus le hizo un saludo militar y ella lo golpeó con el libro mientras el reia a carcajadas.

—No soy tu princesa, así que cállate sesos de alga —Jason se los quedo mirando mientras Annabeth repartía las hojas con lo que le tocaba a cada quien.

El trabajo a pesar de todo, le resultó ameno. Aunque el grupo no era del todo silencioso, cada uno hizo su trabajo como debía. Annabeth parecía saber muy bien cuál era la capacidad de cada uno de ellos por lo que les dio un trabajo que les resultará fácil de hacer. Piper y Hazel estaban haciendo los dibujos de la tarea, Nico y Will estaban ayudando con los conceptos difíciles, Annabeth, Leo y Frank se estaban encargando de resumir todo para que todos supieran de que trataba el trabajo.

—Bien, llego el momento más esperado ¡Esceibir! —Perceus parecía el encargado de hacer los mapas conceptuales, algo a lo que agregaron a Jason. Pero se veía que el tenia dificultad para copiar las cosas.

—Escribiste mal esa palabra —Señalo Jason y Perceus frunció el ceño.

—Percy necesitas poner más atención —Regaño Annabeth a su lado mientras borraba lo escrito, Percy no pareció molestarse por el regaño, hasta sonreía.

Si cada uno parecía encajar con lo que hacia ¿Por qué a Percy lo ponían a escribir? No se veía que fuera una tarea que se le diera demasiado fácil, también noto que tenia problemas para leer pero aún así se estaba esforzando para hacerlo. Su letra tampoco era muy Bonita ¿Por qué él hacía esa parte?

Cuando la hora terminó el trabajo fue entregado y Jason respiró hondo, no había sido desagradable trabajar con ellos pero el ruido le molestaba por momentos. En las siguientes clases se topó con algunos de ellos, le sonrieron y saludaron.

—Jason —Piper le llamo al finalizar matemáticas, el rubio se detuvo —Quería saber si tu... —

—Es hora de ir a almorzar Jason —Octavian paso su brazo por sus hombros —Hoy te toca pagar el almuerzo por pasarte todo el día con esos raros —Piper le dio una mala mirada.

—No se abandona a los amigos —Dakota lo jalo del brazo llevándole de ahí junto con Octavian. Jason no dijo nada en todo el camino, o el almuerzo, de vez en cuando vio a la mesa de los "raros" como le llamaban sus amigos.

Antes de regresar al salón de clases, Jason desvió su camino. Sintió la urgencia de revisar la mariposa azul, quería leer lo que decía, quería saber más de quién según le admiraba, saber tal vez el porque lo hacía.

Hola, Jason:¿Así es mejor? ¿O era mejor el querido? Es que querido sonaba demasiado cursi. No quiero sonar cursi.¿Sabes que al igual que las flores, los animales también tienen su significado? ¿No lo sabías? Pues lo tienen, así que la mariposa tiene también su significado.¿Buscaste el significado de la rosa? Espero que lo hayas hecho, porque re lo había dejado de tarea. No creo que Jason Grace no haga su tarea ¿verdad?Si no la has hecho, deberías hacerlo. Y de paso hacer la nueva tarea. Si, te he dejado tarea.En serio quiero lo mejor para ti Jason, quiero que seas tan libre y feliz como deberías, no quiero que nada te ate.Quisiera conocer al Jason real, ese que es tan único y especial como una mariposa Azul.

Att: P

Pd1: ¡No he sonado cursi!

Pd2: ¿Es malo que te escriba?

Pd3: ¿Te gusta el cielo cuando esta del color de tus ojos?

La carta le dejó una sensación agradable en el pecho y lo hizo reír, pero trató de mo hacerlo muy fuerte. No deseaba un regaño, o una amonestación si era descubierto por su risa. Estaba detenido y oculto bajo una de las escaleras de la escuela.

Quería contestarle a P ¿Pero como lo hacía? ¿Y si no quería que le contestara en verdad? Bueno, ella le había dejado tarea. Una que no le molestaba para nada. Salio de su escondite y corrió a su siguiente clase.

Unos ojos lo siguieron y sonrieron mientras le veían alejarse de ahí.