El día miércoles había sido entretenido, Piper le habia explicado que cada estrella tenía una frase para el día. Pero que solo era una para cada dia, un deseo, que tal vez solo dijeran que tenga un brillante día y que siga adelante que todo estaría bien. Otras dirían cosas de amor y cariño.
—¿Cómo te tomaste el tiempo para hacerlas? —Pregunto el día miércoles viendo la frase de la estrella.
—Tuve ayuda, nunca se hacen las cosas solo Jay. Siempre habrá alguien que te ayude —Ella sonreía pero Jason seguía sin sentirse completo, no sabía porque.
Piper lo hacía feliz, cuando sus manos se encontraban tenía una sensación en el estómago, las típicas mariposas, esas que antes decía que no existían. Esas mismas estaban revoloteando por su interior y querían salir cuando hablaba con ella. Se alborotaban y clamaban por atención.
"Fuiste, serás y eres, mi más Bonita casualidad"
A Jason le gustó la frase y la comparo con Piper, esta no se equivocaba. Ella era lo más bonito que le había pasado, si ella no hubiera comenzado a escribirle, estaba seguro que aún estaría con Octavian y Dakota soportando sus arrebatos. Aguantando gente que no le quería.
Sin P estaba seguro que no habría cambiado de ambiente, tal vez ni siquiera habría notado que tan mal estaba su vida. Que tan mal estaba todo con su papá y su madre, quizá seguiría bloqueando recuerdos amargos.
Esos mismos recuerdos que eran los que le estaban permitiendo ver las cosas con claridad. Porque el pasado es quien fue y era su base para el futuro, para su presente. Y se dio cuenta que debía superarlo, que encontrar una esquina segura, no era resolver sus problemas.
Que hacerse ciego a ellos, no los solucionaba y tampoco fingir que no existían, que estos estarían ahí si no hacia algo. Ahora lo entendía y los estaba afrontando, lo mejor que podía. Además no lo estaba haciendo solo, sus problemas los estaba afrontando con sus hermanos y con sus amigos, verdaderos amigos.
Su vida estaba cambiando por algo mejor.
Tomo de la mano a Piper en un pasillo el día Jueves, se sentía bien tomar su mano. Sus mejillas se tornaron rojas y tenía una sonrisa adorable en el rostro.
Y unos ojos lejanos no paraban de llorar mirándoles, se llevó una mano al pecho y estrujo su chaqueta azul tratando de calmar el dolor que sentía.
Jason estaba siendo feliz con Piper, había encontrado a quien le complementaba, ella le alegraba los días y le ayudaba en todo lo que podía.
—¿A dónde quieres ir el sábado? —Pregunto cuando estaban en el almuerzo.
—A ver las estrellas estaría bien. Quisiera ir al planetario, aunque debo ir al hospital por la tarde —Susurro ella no queriendo ser demasiado obvia delante de sus amigos. Ellos solo eran amigos de momento.
—Entonces ahí será, te recogere temprano ¿Te parece? Así podemos ir al parque también —Él estaba encantado con Piper y Piper con él.
—Estos ya parecen novios —Se metió entre ellos Leo —Ya sabia que terminarían así, pero permítanme decirles que ni aún así se librarán de mi —
—De ninguno de nosotros Leo —Rodó los ojos Reyna que estaba conversando con Nico y Calipso, pero le estaba prestando atención a lo que decían.
—Si, de ninguno de nosotros —Añadió Annabeth con una sonrisa un tanto forzada mirando con la esquina de su ojo a alguien que solo miraba su comida y bebía de su jugo —¿Hoy también bebes jugo azul? —Pregunto mirando a esa persona.
—¿Azul? No sabia que vendían jugo azul —Jason se quedó mirando a los chicos.
—Si, es jugo de mora azul, deberías probarlo —Agrego Percy sonriendo y dejando su vaso casi vacío sobre la bandeja de comida.
—Si, es que aquí nuestro amigo tiene una...
—¿Quieres probar Jason? —Percy interrumpió a Annabeth, esta le dio una mirada de advertencia. No le agradaba que hiciera eso. Percy solo le extendió el vaso al rubio.
—Claro —Bebio lo que quedaba del contenido de un solo trago, perdiéndose el intercambio de miradas entre la rubia y el azabache —Es muy bueno —Sonrió devolviendo el vaso a Percy —Últimamente me gustan mucho las cosas azules, así que puede que sea mi nuevo jugo favorito —
—¡¿En serio?! —Percy parecía más animado que de costumbre —Entonces hay que traerte un vaso completo —Tomo a Annabeth del brazo —Vamos —Arrastro a la chica hasta las máquinas de jugos.
—Le emociona el jugo de Mora azul y más que le guste a los demás —Menciono Hazel riendo por la locura de su amigo.
—Es interesante saberlo —Jason siguió conversando con Piper tranquilamente, le contó que su hermano llegaría esa tarde probablemente.
—¿En serio? Debes estarlo anciando mucho —Decía Piper y por un momento Jason sintió un vacío, era como si ella recién se enterara que el tenia un hermano, pero eso no era posible. Él le había dicho a P que tenía dos hermanos —Thalia siempre habla de ustedes en el trabajo —
—¿Conoces a Thalia? —Cuestiono frunciendo el ceño.
—Soy voluntaria en el hospital, Jay —Ella río y Jason se calmó, entonces si sabía de sus hermanos. Siguieron conversando hasta que Percy regreso con el refresco.
Caminaron por los pasillos juntos, las clases y trabajos las recibían juntos, era bonito verlos para todos. Los amigos de ellos, en especial Leo no parecían impresionados de que Piper salga con él y que se vea tan feliz por ello. Ellos sabían que ella sentía algo por el rubio, que siempre había querido estar cerca de él, pero nunca había hecho un movimiento.
—Le avise a papá que saldría el sábado y dijo que quería aprobar mi ropa para la salida ¿Puede haber algo más dulce que eso? —Mencionaba ella a la hora de la salida.
—Si, que me apunté con una escopeta y me amenacé con que no lastime a su niña —Bromeó Jason y ella río más, esa risa que el estaba amando con locura.
—¡Hey! —Una voz saludo a lo lejos y Jason alzo la mirada, comenzó a buscar el origen de la voz. Él conocía esa voz, aunque solo haya sido un Hey.
—¡Perseo! —Sus ojos se iluminaron como nunca y corrió, hasta dónde estaba un chico alto desgarbado, cabello negro y ojos azules como los de Jason. Lo abrazó con tal fuerza, que cualquiera podría apostar que le partiría unas cuantas costillas.
—Dios, de verdad que estas más alto —Perseo los abrazo con fuerza también —Dejame verte, déjame —Lo despego de su cuerpo, acomodo sus lentes y lo vio fijamente —Ya no queda nada de mi hermanito bebé —
—Hey, tendré que patentar eso de hermano bebé, ahora cualquier tarado lo usa –Se quejo una voz detrás de Perseo, este gruño sin soltar a Jason. El rubio miro por encima del hombro de su hermano, había un chico muy familiar y peculiar detrás de él.
—¡Tes! —Escucho detrás de él una voz y volteó inmediatamente a verlo. Ahí estaba a quien se le parecía el chico.
—¡Hermano bebé! —El chico de atrás corrió y abrazó a Percy.
—Ese es, Teseo mi novio —Señalo al chico que estaba abrazando a Percy. Eran muy parecidos entre sí. Jason se soltó un poco de Perseo y miro a Piper que solo sonreía divertida ante todo esto.
—Dios, te extrañé mucho —El chico prácticamente extrangulaba a Percy pero a este no parecía importarle demasiado.
—¿Y mi saludo? Yo los traje y yo los llevaré —Se metió Thalia sosteniendo las llaves del auto.
—Bien, ya vinimos por él. Vamos a Casa Niños —Decía una mujer de cabello castaño. Jason se la quedo mirando un momento, hasta que fue envuelta por los dos azabaches de ojos verdemar.
—Cierto —Jason se separó un momento y tomó la mano de Piper —Ella es Piper, una amiga —
—Una amiga especial me imagino —Perseo río por la cara de Jason, su rostro se encendió en rojo puro. —Mucho gusto, soy Perseo. Soy soltero —
—No le creas —Dijo Teseo —Tiene mi nombre por todas partes —
—Demasiada información, cariño —Decía Sally.
—La única alma inocente aquí no escuchó, así que estamos bien —El estaba subiendo los oídos de Percy que solo sonreía divertido por su hermano.
—Hey, Piper también debe tener un alma inocente —Alego Thalia y Teseo pareció pensarlo, miro a Piper y luego a Jason.
—Tienes razón, me disculpo bella dama —Se adelantó y besó la mano de Piper con delicadeza, a Jason le dio algo en el estómago, igual a Perseo —Bonitas manos, me imagino que te encantan las artesanías. Un día podrías mostrarme, también se hacer algunas —Se pego mucho a Piper y esta solo río.
—Veo que ni la universidad te quita lo incorregible —Menciono Piper y Teseo rio con ganas.
—¿Se conocen? —Preguntaron Jason y Perseo al mismo tiempo.
—Claro que si, es amiga de mi hermano ¿Por qué no habría de conocerla? —Ladeo ligeramente la cabeza y la puso sobre el hombro de Piper, pero de un momento a otro se separó y corrió a donde Percy —¿Has llorado? ¿Por qué has estado llorando? ¿Quién te hizo llorar? —
—Tes, no hagas eso —Percy trataba de sacarse a su hermano de encima —Tuve una reacción alérgica, es todo —
—¿Tienes alergias? Pensé que ya las habías dejado —Teseo lo abrazó protectoramente.
—Vamos ya a casa, ahí podrán hablar y ponerse al corriente. Nos vemos otro día Perseo, cuídate Thalia —La madre de ellos se despidió mientras Teseo parecía hacerle un interrogatorio a Percy caminando hacia el auto.
—Claro que si Sally —Decían Thalia y Perseo.
—La mejor Suegra que existe.
—Hasta que te de con el sartén por sacarle lo virgen a su hijo de dieciséis ¿Ella ya sabe no?
—No fue a los dieciséis —Perseo estaba tan rojo que le podía hacer competencia al propio color rojo y ganarle. Jason y Piper rieron por esto.
—Pero Sally no lo sabe ¿Quieres que le diga?
—No, cállate —Perseo le hacia señas de que guarde silencio.
—Entonces hoy cenamos de manos de Perseo, quiero comer algo bueno —Mencionaba ella —Hay que celebrar a la amiga de Jason, que espero que pronto sea algo más —Ahora fue turno de Piper para enrojecer.
—Creo que ya llegaron por mi —La chica salió corriendo hacia un auto mientras los hermanos de Jason reían malvadamente.
—Me agrada tu futura novia, aunque habría preferido a alguien más —Decía Thalia y por mas que Jason pregunto ella no dijo a quién habría preferido.
El día viernes no fue a clases, se la pasó con Perseo y Thalia, también con la del novio de este. Percy tampoco fue a clases, aunque parecía más quieto que de costumbre.
—¿Te sientes bien? —Pregunto Jason cuando los dejaron un momento solos. Percy solo miraba como todos patinaban en la pista frente a ellos.
—Si, estoy bien —Tenía las manos metidas en los bolsillos del abrigo, entrecerraba los ojos viendo a la gente —¿Por qué a la gente le gusta estar sobre el hielo? —
—No sé ¿Les parece divertido caminar sobre el agua? —Jason puso un vaso de chocolate caliente delante de Percy.
—Hace mucho frío, no lo veo divertido —Este pareció ignorarlo y miraba al suelo, el rubio se sentó a su lado, puso la taza caliente contra la mejilla de Percy. Este dio un ligero brinco por esto.
—Eso es porque a ti te gusta estar bajo el agua y no sobre ella —Decia a Percy mientras le ponía la taza en sus manos —Esta caliente, ten cuidado —
—Lo tendré —Soplo un poco antes de beber un sorbo —¿Vas a salir con Piper? —
—Si, el sábado —Murmuró Jason —Iremos al planetario, quiere ver las estrellas —
—Espero que seas bueno con ella, es una de mis mejores amigas Grace —Solto el azabache en tono "amenazante" y el rubio río ante esto.
—La voy a cuidar bien, no te preocupes por eso —Aseguro mirando a su hermano que jugaba con su novio y pronto Thalia se les tiró encima —Auch —
—¿Qué pasó? —Percy levantó la cabeza hacia la pista.
—Thalia le cayó encima a Perseo y a Teseo, pero el más lastimado es Perseo —Escucho la suave risa de Percy mientras intentaba que el chocolate no se derrame, por el movimiento que hacía al reírse.
—Suficiente de patinaje —Se quejo Perseo regresando a dónde estaban ellos, estaba con la cara roja, tenía nieve en el rostro y la ropa maltrecha.
—Eso es porque no sabes patinar —Se burlo Teseo —Hey ¿Quién eres y que has hecho con mi hermano? —Se sentó a lado de Percy y le arrebató la taza de chocolate de las manos.
—Ey, era mío —Percy hizo un puchero queriendo que le devuelvan la taza y mirando hacia dónde estaba su hermano. Pero no hizo nada más por quitarle la taza.
—No puedes estar defendiendo algo que no es azul —Replico el mayor y saco algo de su bolsillo. Jason se quedó mirandoles un rato ¿Azul? ¿Qué pasaba con el azul?
—Es que me la dio Jason, no podía molestarlo con eso —Refuto Percy, froto sus ojos con algo de molestia y después miro a su hermano nuevamente.
—Pero si siempre cargas tu ración en el bolsillo —Teseo vertió algo en la taza y pronto estaba de color azul y con un suave aroma a chicle.
—¿Tomas chocolate azul? —Pregunto algo incrédulo el rubio mirando la taza y viendo como Percy parecía verle embelesado.
—Me gustan las bebidas azules —Bebio más del chocolate, ahora azul.
—Ellos tienen una obsesión con eso, no les hagas mucho caso —Decía Perseo hasta que su novio le lanzo una bola de nieve.
—Tampoco le hagas mucho caso al tarado de tu hermano —Le lanzo otra bola mientras los demás reían.
—No te preocupes, eso ya me lo dijo Thalia —Rieron aún más con la indignación de Perseo ante eso.
Pasearon todo el día y Jason olvido por completo el chocolate azul, Percy estuvo con él todo el tiempo. A pesar de que era bastante torpe al caminar y a veces se trababa en sus palabras, pero era por el frío, a Jason también le pasó.
—Mi lengua se congelo —Jason trataba de calentar su lengua con su mano, los demás reían de esto.
El día viernes fue precioso para ellos, en la tarde dejaron a Percy y Teseo cerca de su casa, el primero se veía muy cansado. Parecía que le iba a dar un resfriado, estornudo un par de veces por el frío.
Y al fin había llegado el día esperado. Era sábado por la mañana. Jason estaba de pie frente a una gran casa, tenía el cabello perfectamente peinado, ropa casual, zapatos deportivos, su hermana le había prestado su auto para la cita.
—Bien, aquí vamos Jason —Soltó el aire que tenía retenido, se dio ánimos y avanzo por el camino hasta la puerta de la casa. Más bien mansión.
—Buenos días ¿En qué le puedo servir? —Saludo una mujer con un traje de color gris y un delantal blanco.
—Buenos días, soy Jason Grace. Soy amigo de Piper, vine a verla —El trato de sonar lo más calmado posible, pero la verdad era que estaba aterrado, sus vellos estaban erizados, su corazón latía desbocado. Si no fuera porque estaba atrapado en su pecho, seguro que habría salido y ya estaría al otro lado de Estados Unidos.
—Ya se la llamo —La mujer entro con calma a la casa. Jason estaba ahí de pie, sintiéndose cada vez más y más nervioso, se dedicó a mirar la casa por fuera. Había un jardín gigantesco, flores dr muchos tipos y colores. El rubio se comenzó a preguntar si Piper tenía el rosal de su rosa azul.
Pero por más que miro y volvió a mirar en el jardín, solo había rosas; Rojas, Blancas y rosadas. No había rosas azules ¿Estaría en otro Jardín? Quizá después Piper le dejaría ver el rosal de su rosa, quería ver que tan grande era, quería saber si su rosa tenía hermanas.
—Aquí está el que se quiere llevar a mi hija —Una voz llamo su atención, la puerta se había abierto dejando ver a un hombre, tenía el cabello castaño como el de Piper, ojos oscuros y una barba bien estilizada, tenía una camisa normal, unos pantalones grises y zapatos de suela.
—Papá basta —Se quejo Piper saliendo a su lado, estaba más bonita que otros días a los ojos de Jason. Llevaba el cabello en una trenza a un lado, una pluma azul como la que el guardaba, colgaba de la parte final de su cabello. Traía puesta una blusa rosado pálido sencilla, unos shorts Jean y unos zapatos Converse.
—Solo quiero conocer al joven, ese que pretende robarme a mi bella hija —Decía el hombre, Piper se sonrojó hasta las orejas, tomo a Jason del brazo y lo arrastró de ahí.
—Adiós papá, regresaremos temprano.
—¡Eso espero y cuidado con esas manos Grace!
—No le hagas caso —Jason río por todo eso, tomo bien la mano de Piper y corrieron al auto. Se subieron y se embarcaron en su cita, dejaron que la música llenara el silencio que los invadía de vez en cuando.
—¿Por qué decidiste enviar los regalos ahora? —Pregunto Jason cuando llegaron al planetario, Piper revisaba su celular de cuando en cuando.
—Porque dije que sería este año, o era Nunca —Ella río por esto mirando el celular, como si recordara algo —Y también alguien me hizo prometer que lo iba a intentar —
—¿Quién? —Quizo saber pero Piper ya había bajado del auto. Prácticamente tuvo que correr detrás de ella. Compraron los boletos y algo de comida. —¿Por qué azul Piper? —
—¿Por qué no azul Jason? —Ella le sonrió mientras la función comenzaba, a pesar de era lo mismo que le respondió en la carta, Jason no sintió que fuera P quien se lo decía, pero, ella era P ¿verdad? Toda la función Piper parecía distraída, le sonreía de vez en cuando pero aún así parecía que su mente no estaba ahí.
Su mente estaba en otro lugar y Jason se comenzaba a preguntar dónde. Estaba un poco cansado de ver que no dejaba de mirar sus mensajes, la pantalla encendida de su celular parecía más importante que él.
—¿Qué pasa Piper? ¿No te diviertes? —Pregunto en susurros mirando a la chica, ella estaba mirando una vez más el celular.
—Si, pero... —Su celular comenzó a vibrar —Lo siento, debo contestar —Ella salió de ahí de inmediato. Jason la siguió —No, no puede. No, él... no —
—¿Qué pasa Piper?
—Necesito ir al hospital, vámonos por favor —Ella suplico con el rostro comenzando a llenarsele de lágrimas. Jason no pudo negarse ante tal petición.
N/A: El capítulo de hoy :3
Ya casi llegamos al final.
