Anteriormente en Rio: Secretos del Amazonas.
Perla y Blu llegan con su familia al Amazonas, Perla se rencuentra con su padre, Rex entra a la tribu Spix dejando a Finix que es rehén por un mal entendido. Blu fue con Linda en el camino arregla las cosas con Tiago. Eduardo proclama a Perla y Blu futuros líderes frente a sus capitanes. Los pájaros del norte llenos de ira toman las dos tribus Felipe y Eduardo no saben que hacer.
(En la Mañana: En Rio de Janeiro)
Blu y Tiago desayunan en la cocina mientras Linda prepara sus cosas para irse al Amazonas, Fernando arregla a Blu y Tiago cepillándolos mientras ellos comen – "bueno chicos, están más decentes ahora, menos salvajes" – dice Fernando levantándose y dejando a Blu y Tiago solos en la cocina. Blu mira a su hijo comer.
"come lo que quieras, porque cuando nos vayamos de aquí, no volverás a comer nada humano" – dice Blu comiendo un hot cake.
"lo sé, pero esta es delicioso" – dice el pequeño excitado de felicidad - "oh, eso me recuerda que tenemos que llevar baterías para el IPod de Carla y tal vez uno de los libros de Bia" – dice el pequeño mirando a su padre.
"bien… llena la cangurera de las cosas de tus hermanas" – Blu se quita su cangurera y se la deja a Tiago y vuela con Linda que estaba metiendo sus maletas al auto con la ayuda de Tulio.
"hola Blu" – dice Tulio, el guacamayo le sonríe y aterriza en el hombro de Linda – "muy bien, Blu listo para regresar al Amazonas. Como quisiera que se quedaran conmigo para siempre" – Linda acaricia a Blu poniéndoselo en el brazo – "pero no me preocupo, vas a ver qué voy a trabajar muy duro para que nuestra familia Spix este a salvo" – Blu junta su cabeza con la de Linda por unos segundos.
"creo que este pequeño ya está listo para regresar a casa, están lindo" – dice Tulio con Tiago en las palmas de sus manos – "y lleva accesorios" – dice dándole la cangurera a Linda para que ella se la ponga.
Después de un momento Tulio mete a Blu y Tiago en la parte de atrás en el carro para luego despedirse de Fernando junto con Linda.
"bueno viajar con Linda nos llevara todo el día, tal vez cuando vayamos de regreso a la tribu, podamos empezar con tu entrenamiento para ser más valiente" – al escuchar eso Blu se asusta un poco pero no pieza en defraudar a su hijo.
"de acuerdo…." – Blu besa la frente de Tiago, este suelta una risa pequeña – "me pregunto cómo estarán en la tribu" – dice Blu mirando el cielo.
"aburridos, en la tribu nunca pasa nada divertido" – dice el pequeño mientras revisa las maletas de Linda.
(En el Amazonas: En las Tribus)
Mientras en la tribu Spix. Todos estaban reunidos cara a cara con los pájaros del norte. Eduardo como cabeza de los Spix mira fijamente a Louis, luego a Finix y se pregunta quién es ese joven, pero su mayor preocupación era Flora que se veía aterrada.
Al mismo tiempo los Scarlets estaban en la misma situación Felipe miraba a Diego y Anna que eran sus principales preocupaciones. Respiraba y piensa que hacer.
Carlos se acerca a un Scarlet y le susurra – "empieza a sacar los niños al punto de reunión y pide ayuda a otros" – el Scarlet asiente y se va discretamente sin llamar la atención.
Raúl, Zeus y su escuadrón rodean a Eduardo y los Pájaros del Norte desde los arboles – "atacamos…" – dice Zeus preparado para dar la señal.
"no, espera a que Eduardo pueda sacar a los nuestros… no queremos matar a nadie" – al decir eso Antón aterriza a su lado.
"dilo por ti… mi escuadrón y yo mataremos a esos malditos tan pronto y dejen a Flora" – Raúl gira a ver Antón, y nota algo diferente en su mirada, integrado se concentra en el problema – "que alguien vaya a reunir a los polluelos, los quiero fuera de esto"
"yo iré..." – dice un joven Spix, era el hijo de Raúl, el joven sale volando discretamente, dejando caer una hoja que solo Finix nota y la sigue hasta caer.
"entonces… Spix que decides" – dice Louis apretando el cuello de Finix.
"espera… esperen todos… ¿están seguros de que esto es lo que quieren? Nosotros nunca queríamos lastimarlos, esa no fue nuestra intención… esto se puede evitar… no tienen que hacerlo" – dice Felipe mirando a Erick que estruja el cuello de Anna.
"nosotros no queríamos esto ustedes empezaron… solo quédense quitos, mientras matamos a los Spix" – dice Erick furioso – "negándonos la ayuda y el alimento… pero sobre todo asesinando al ave que nos juntó… Mac y otros más" – dice Louis, con tristeza.
No fuimos nosotros… no somos asesinos" – dice Eduardo tratando de calmar a Louis.
"no les creemos" – Louis mira a su alrededor, en el fondo ella no quiere comenzar una guerra – "váyanse… es su última oportunidad" – el viejo Spix piensa en como calmar la situación, mientras una aterrada Perla mira la escena entre la multitud.
"Entonces quieres que nos quedemos aquí… y cuando hayan matado a todos los Spix, ¿Qué? Vamos a fingir que eso nunca paso y viviremos felices" – Felipe sonríe sarcástico.
"veremos cómo nos arreglamos Scarlet..." – Erick responde con el mismo sarcasmo.
Eduardo piensa en la situación, muchos recuerdos regresan a su mente, entre ellos el coraje de Blu – "olvídalo, nunca entregare este lugar… pero… eso no significa que no podemos compartir, libera a mis compañeros y podrán vivir aquí… podremos hacer que esto funcione" – dice Eduardo desesperado mirando a los pájaros – "nos olvidamos de todo esto, déjenlos ir y podrán ser uno de nosotros" – todos estaban tan sorprendidos por el cambio de Eduardo. Perla estaba orgullosa de su padre. Eduardo estira su ala para estrecharla con la de Louis. Esta escucha al viejo Spix razonando su posición al mirar a su alrededor ve a todos los Spix listos para atacar y a los suyos también y entre todos a lo lejos sobre una rama estaba Antón sonriendo para hacer enojar a Louis. Ella se queda asombrada, se relaja y se acerca a Eduardo y estrecha su ala, suelta una sonrisa.
"mientes…" – dice suavemente, rápidamente le entierra un palo en un costado del ala de Eduardo hiriéndolo, Eduardo impactado cae al suelo.
"¡No!" – grita Roberto iniciando una guerra entre los Spix con los pájaros del Norte, Raúl golpea al guacamayo que tenía como rehén a Flora liberándola, para luego romperle las alas al guacamayo y seguir la pelea.
Roberto pelea en el aire con Louis y otros pájaros, en un momento logra rasgarle el rostro a la tucán con su pata, pero eso no evita que Louis siga luchando.
"¡papá!" – Grita Perla corriendo con Eduardo a socorrerlo, Raúl rápidamente levanta a Eduardo – "¡sígueme!" – grita a Perla volando los dos, mientras esquivan a todos los pájaros y tratan de alejarse del conflicto.
Mientras Finix corre atado de las alas tratando de liberarse con algo de pronto un joven Spix de su edad llamado Sebastián que era el teniente del escuadrón de Roberto lo detiene y rápidamente lo gira y lo libera – "¿estás bien?" – dice sin tener respuesta pues Finix vuela sin verlo en busca de Rex. Sebastián lo mira y luego se lanza a la guerra.
Raúl lleva a Eduardo y Perla al gran árbol, deja a Eduardo en su cama de hojas, Perla rápidamente piensa en como curar a su padre – "tengo que irme" – dice Raúl saliendo.
"espera…" – Perla lo agarra de su ala – "ve por mis hijas llévalas a un lugar a salvo, están solas en el nido"
"Perla… ¡no! Tengo que pelear debo proteger la entrada de aquí, alguien puede entrar" – dice desesperado.
"¡te lo suplico, por favor, prometiste protegernos… yo cuidare a mi padre, matare a cualquiera que quiera hacerle daño, ve por mis niñas!" – Perla suplica con coraje y lágrimas.
"no dudo de tu fuerza Perla, pero no podrás si vienen más de 5 aquí" – Raúl la sostiene de sus alas.
"yo la protegeré" – dice un Spix de ojos rojos, delgado con una cicatriz de tres rasguños que marcan todo su rostro, el ave tiene una energía muy sospechosa – "un placer Perla, me presento, soy el teniente de las Defensas Exteriores o mejor soy el teniente del escuadrón del Capitán Antón" – escupe – "yo cuidare a su padre y a usted" – Perla estaba asombrada nunca había visto. Raúl estaba abrumado y no sabía qué hacer.
(En la tribu Scarlet)
El pequeño Antonio junto a todos los polluelos son escoltados afuera de la tribu Scarlet. Antonio ve el rostro de los niños y escucha los chillidos y lamentos de estos, gira a ver a su amigo Alan que caminaba a su lado, esta aterrado, Antonio agarra el ala de Alan denle seguridad y calmándolo.
Mientras Felipe y la mayoría de Scarlet estaban inmóviles mirando fijamente a Erick y el puñado de pájaros del norte, Felipe centraba su mirada en Anna y Diego mientras escuchaba la guerra de los Spix y los otros pájaros, gritos de dolor, de odio, desesperación algunos llantos de niños y mujeres.
Mientras Roberto peleaba con Louis agarrándola del cuello y volando con ella hacia un árbol azotándola contra la tierra, Louis estaba muy lastimada, Roberto la mira con odio pero se toma un momento para ver su alrededor: lo que veía era una masacre, los Spix golpeaban y desmayaban a los pájaros del norte pero los pájaros mataban y lastimaban a los Spix, las cacatúas arañaban y mordían los cuellos con desesperación, los canarios picaban los ojos de los Spix, las aves pequeñas enterraban sus picos en los cuerpos de los guacamayos azules y los demás los golpeaban con lo que sea.
Los únicos Spix que mataban a los pájaros del norte con el mismo odio era el escuadrón de Antón. Roberto mira a Antón a lo lejos lleno de sangre mientras agarraba a un canario y lo azotaba en el suelo para luego pisarlo fuertemente, Antón mira a Roberto y camina hacia el cubierto de sangre en sus patas y pico.
"¡vamos niño, pelea la guerra que tú y tu amigo comenzaron!" – grita al llegar con Roberto para luego volar y seguir peleando.
Roberto estaba impactado, nunca había visto una masacre como esta, rápidamente un guacamayo naranja lo golpea, los dos se ponen a pelear.
En la tribu Scarlet, Carlos camina para quedar a lado de Felipe – "¿Qué piensas hacer?" – dice.
"¿qué crees? No vamos a involucrarnos en esto, le advertí a Eduardo que esto pasaría" – dice enojado.
"al diablo con eso, ya nos involucraron y no fue Eduardo. Velos… son menos que nosotros podemos vencerlos y después correrlos aquí para siempre" – Carlos miraba a Anna que no parecía asustada.
"no se irán… me temo que no podemos hacer nada" – dice sin verlo. Carlos arto de la actitud de Felipe se acerca a su oído.
"si no ayudas a los Spix les diré a todos sobre tu amigo con hojas en su rostro" – al escuchar eso Felipe se queda helado, gira a ver a Carlos.
"muy bien, pero lo haremos a mi manera… después tendremos una larga charla" – Carlos no responde. Felipe gira a ver a Tom que está en su otro lado y luego a Anna, Felipe mueve su cabeza confirmándole algo.
Anna sonríe un poco para luego girar su cuello y con la punta de su pico superior rasga los dedos de la pata de Erick liberándola, rápidamente ella se lanza sobre Erick y lo pone en el suelo, ella coloca su pata en su cuello y empieza a ahorcarlo.
Al mismo tiempo Tom voló rápidamente y envistió al guacamayo que tenía a Diego. Los Scarlet comienzan una batalla contra los pájaros del norte pero estos matan a todos los pájaros, Carlos y Felipe no pelean solo se miran fijamente mientras todos se matan a su alrededor.
A lo lejos afuera de la tribu llegando a la fosa de la perdición Antonio y todos los polluelos escuchan la guerra que comenzó, un miedo los empieza a consumir.
(En el nido de Blu)
Bia y Carla un poco asustadas escuchan el escándalo que hay afuera y las dos se ocultan en la habitación de Carla que es la más alta del árbol.
"¿Qué pasa haya fuera?" – dice Bia un poco asustada.
"no lo sé, solo quédate conmigo" – dice Carla poniendo a su hermana atrás de ella. Las dos miran la entrada del nido, asustadas de que entrara algún extraño. Raúl aterriza.
"¡niñas!" – Grita haciendo que las dos pequeñas bajen – "Raúl ¿Qué paso?" – Dice Bia – "¿estás bien?" – Pregunta Carla.
"estoy bien, pero debemos irnos ahora" – Raúl trata de mantener la calma.
"Raúl, no te preocupes los cubriré hasta llegar al nido de Flora, ahí es el punto de reunión para juntar a todos los pequeños, vámonos ya" – dice Sebastián aterrizando y cargando rápidamente a las niñas – "te necesitamos en la lucha, es una masacre. Bia y Carla se asustan a oír eso.
"¡niñas, pase lo que pase, no se asusten, estaremos bien" – grita Sebastián mientras vuela, Raúl se debía y va a la guerra. Mientras avanzaban Bia y Carla veían unas escenas terroríficas de la tribu, pájaros y Spix siendo azotados y golpeados, algunos Spix ya hacían en el piso sangrando. Los gritos de desesperación hacen que Bia se cubra en la espalda del Spix. Carla mantiene la vista y mira como un Spix le rompe el cuello a una cacatúa.
(En el gran árbol, nido de Eduardo)
Perla cuida a su padre rápidamente hace una venda con una hoja grande para evitar que salga más sangre, hace presión. Mientras el teniente mira por el hoyo del nido vigilando que no venga nadie.
"¿Cuál es tu nombre?" – dice Perla mientras hace presión.
"soy Atreus, para servirle su alteza" – dice con un tono indiferente.
"¿Por qué nunca te había visto?"
Atreus sonríe – "Perla usted no conoce a los 5 tenientes de los escuadrones, la verdad yo me dedico a la exploración, estoy casi siempre lejos de la tribu y mi Capitán me manda por muchas cosas para la tribu y últimamente la mayoría son para su hija rara de ojos cafés" – gira a verla serio y después sigue protegiendo la entrada.
"no… no ¿Por qué?, ¿Por qué?... yo no quería esto" – dice Eduardo con gran dolor y arrepentimiento, con los ojos cerrados, se mueve un poco Perla lo sostiene y lo calma. Eduardo mira la entrada y luego la figura de su hija que se encuentra a su lado – "Perla…"
Capítulo 6: Lo que Perdimos en el Fuego
(En el Pasado: En la selva en Minas Gerais)
Hace mucho en una de las zonas selváticas del estado brasileño, había una tribu de pájaros de diferentes especies que convivían en paz. Entre ellas los Spix, aquí no había un líder si no un consejero que ayudaba a todos con sus problemas, su nombre era Oscar un Spix viejo pero capaz de ayudar a todos.
Él se encontraba caminando con Coral otra Spix – "me encantan estos días soleados, son tan relajantes" – dice el viejo.
"sí son pacíficos" – dice mirando a su alrededor. Al llegar a una laguna se encuentran con muchos pájaros reunidos tomando agua y con un joven Eduardo con otros dos Spix llamados Saúl y Jonatán. Eduardo gira a ver al anciano y sonríe.
"bien, me gusta lo que veo, un hombre maduro, listo y afortunado, ¿estás listo para tu boda Eduardo?" – dice orgulloso.
"claro Oscar… esperado mucho para esto, al fin Sofía, esta lista y espero que no se arrepienta" – Eduardo respira y calma sus nervios.
"claro que sí" – Oscar pone su ala en el hombro de Eduardo – "les deseo lo mejor, solo trata de hacerla feliz… recuerda que ella ha sufrido mucho" – Eduardo asiente con la cabeza y sonríe. Oscar se retira y se va con los demás pájaros.
Eduardo se queda con sus amigos – "¿creen que sea bueno?… Sofía, me dejo vivir con ella, es la primera vez desde que estamos casados, no quiero aturdirla" – dice nervioso.
"oye amigo… estarán bien, ustedes se aman mucho y tú has cambiado mucho, te has controlado con tus locuras y todos hemos madurado" – dice Jonatán mirando a todos.
"Jonathan tiene razón… estamos contigo, yo sentía lo mismo cuando me case con Azul… al principio no nos conocíamos del todo, pero eso es lo que hace interesante un matrimonio" – dice Saúl golpeando la espalda de Eduardo suavemente.
"ella esta lista… Eduardo, soy su amiga y sé que los dos están listos, ya es tiempo que dejemos atrás el pasado" – dice Coral un poco seria. Eduardo sonríe por el apoyo de sus compañeros y camina hacia el nido de Sofía, sus amigos se quedan atrás y lo miran.
"tranquilo, Jonathan algún día encontraras a tu hembra… podría ser una de las ranas del lago" – dice Saúl burlón, Jonathan lo empuja jugando – "tarado" – dice riendo. Coral mira a Eduardo irse, deseándole que su matrimonio funcione.
(En el nido de Sofía)
Sofía mira la madera de su nido mientras pensaba – "así está bien" – dice una voz de una joven Spix, mirando a Sofía, esta ve sus plumas y le sonríe a la Spix.
"gracias Mimi, tu siempre me ayudas a verme bien, sin ti estará horrible" – dice Sofía mirando la madera.
"oye Sofía" – la gira – "tranquila, estas bien… sé que es duro, pero te mereces ser feliz… a ya afuera tienes a muchos pájaros que te aman y si no estás segura… no tienes que vivir con Eduardo" – dice Mimi animando a Sofía. En ese momento Eduardo entra al nido.
"hola chicas… perdón si interrumpo…" – dice nervioso. Sofía le pide a Mimi que se marche y esta los deja solos – "gracias, por darme una oportunidad" – Eduardo se acerca a Sofía y le da una flor – "es tu favorita, he esperado mucho que me dejaras vivir contigo".
"lo sé, aunque no lo parezca estoy feliz que estés conmigo, te amo Eduardo… pero lo que paso con mi hermana, todavía me afecta y no me deja dormir… por las noches" – dice alejándose de él.
"lo sé, yo estoy igual" – Sofía gira a ver a Eduardo – "yo paso cada día pensando en tu hermana, en lo que sucedió… igual que tú me arrepiento por lo que hice y daría lo que fuera para cambiarlo, pero también sé que es una mancha que nunca podremos olvidar" – acaricia la mejilla de Sofía.
"y ¿Qué podemos hacer?" – dice Sofía un poco triste.
"ser buenos… ayudar a los demás, difundir la fe entre nuestra especie para que nada como lo que paso vuelva a ocurrir, cuidarnos entre nosotros y ser las mejores aves que podemos ser… así horadaremos a tu hermana y los demás incluso a nuestros hijos… trataremos de hacer un mundo mejor" – Eduardo agarra las alas de Sofía y lentamente se acerca para besarla. Los dos se besan apasionadamente dejando ver su amor entre ellos, al final juntan sus frentes y se miran.
"eres lo mejor que me pudo pasar en la vida…" – Sofía se separa de Eduardo y mira la salida – "puedo hacerlo… sé que puedo tener fe… y seremos la mejor parte de nosotros siempre" – Eduardo la abraza cubriéndola desde la espalda – "prométemelo Eduardo, aunque yo no esté… que siempre serás la mejor ave que puedas ser" – dice mirando la selva. Eduardo piensa unos segundos.
"lo prometo amor" – dice cálidamente.
(En el Presente: En el gran Árbol)
"¡padre! ¡Padre!" – grita Perla. Eduardo escucha la voz de su hija mientras va recuperando la conciencia, al abrir sus ojos suelta una lágrima al ver el parecido que tiene Perla con su madre Sofía.
"hija… ¿Qué haces aquí?" – Eduardo mira la entrada y ve a Atreus arrojando un cuerpo hacia afuera. Atreus ve al viejo Spix y lo saluda – "ve por las niñas, salgan de aquí" – dice tratando de levantarse.
"no, no, escucha… ellas están bien… están siendo llevadas con los demás niños por Raúl" – Perla agarra el rostro de su padre – "yo vine por ti, vámonos podemos irnos juntos, te pondré a salvo" – dice tratando de levantar a Eduardo.
Eduardo la detiene y acaricia la cara de su hija – "ay amor… daría lo que fuera, por solucionar esto… me volví a equivocar" – dice Eduardo arrepentido y con una voz débil para volver a caer dormido.
"creo que después de todo, serás la nueva líder" – Atreus limpia sus patas indiferente a la escena. Perla sabe que su padre no podrá irse y decide quedarse con él.
Mientras Carla y Bia siendo escoltadas por Sebastián y otro Spix vuelan por los arboles evitando el área de pelea lo cual es imposible ya que la pelea se esparció por toda la tribu – "sigan adelante, no se detengan y no miren atrás" – dice el Spix que los acompañaba. De pronto una cacatúa agarra al Spix por la parte de atrás desapareciendo los dos entre la selva y el conflicto.
Carla suelta un grito y Sebastián agarra a las dos niñas y las pone en un arbusto – "quédense aquí iré a asegurar el área, si no vuelvo sigan derecho y cúbranse" – dice arrojándoles lodo y hojas para luego salir volando. Carla y Bia se cubren de lodo una a la otra.
"cuando termine iras a donde dijo y te quedaras ahí Bia" – dice Carla cubriendo a su hermana, Bia la detiene.
"espera… ¿Qué?, ¿A dónde vas a ir?" – dice agitada.
"voy por una amiga" – dice Carla cubriéndose de tierra – "es una vieja amiga y no la voy a dejar" – dice lista para salir, pero Bia la detiene de nuevo.
"espera, es peligroso… de seguro ira al refugio, no hagas una locura" – dice Bia asustada.
"¡no lo creo! Ella no es una Spix" – al escuchar eso Bia se asombra y se petrifica, Carla nota eso y gira a ver que ve su hermana, un guacamayo cubierto de lodo con hojas en todo su cuerpo y rostro las mira fijamente por unos segundos, se limpia la cara, revelando que era Arlo.
"niñas… ¿Qué hacen aquí?" – dice preocupado y revisándolas. Las pequeñas se relajan.
"estamos bien… Arlo como va todo" – dice Carla asustada.
"nada bien súper chica, todo es un desastre, no es momento para hablar, debemos ir con Flora y luego regresare por su abuelo" – dice cargando a Bia. En ese momento otro Spix con camuflaje aterriza con ellos.
"yo te ayudo" – dice quitándose el lodo, era la tía Mimi que le sonríe a sus sobrinas.
"tía Mimi" – grita Carla, abrazándola – "bien, vámonos" – dice Arlo poniéndose a Bia en su espalda.
"espera… no tu no vienes con nosotros" – dice Carla deteniendo a Arlo – "sabes donde esta Davyna, tienes que ir por ella".
"Carla mi misión es cuidar de tu familia no de una guacamaya naranja" – dice molesto.
"te lo suplico… ve por ella, por favor… ponla salvo, te lo ruego, no quiero perderla de nuevo" – Arlo al ver los ojos lloroso de Carla no puede resistirse y le da a Bia a Mimi.
"señorita Mimi, ¿usted cree poder con las niñas?" – Arlo las cubre a las tres con musgo y hojas.
"claro que si" – Mimi carga a sus dos sobrinas – "ve con cuidado chico" – dice orgullosa de Arlo.
"igualmente ustedes" – Arlo mira a Carla, esta le sonríe y Arlo igual le regala una sonrisa para luego salir volando. Mimi se lleva a Bia y Carla rápidamente. Bia mira a su hermana y se siente inútil por no poder ayudar a su familia.
(En el nido de Davyna)
Davyna estaba en su Árbol mirando el caos y al ver a pájaros de otras razas afuera de su hogar sabe que una guerra se acaba de desatar, Davyna recuerda lo que le dijo Carla del camuflaje y se cubre con pintura de frutas y tierra y lianas y algunas flores quedando un poco irreconocible agarra una piedra y sale volando hacia los dos pájaros que estaban afuera de su nido.
"hola amigos, que sucede ya vencieron a los Spix" – dice llamando la atención de los dos pájaros. Mientras agarra un palo.
"no, pero estamos a punto, ¿Quién eres tú?" – dice el pájaro mirando alrededor sin prestar atención.
"la amiga de una polluela Spix" – al decir eso golpea fuertemente a los dos pájaros dejándolos inconscientes, para luego ir a buscar a Carla.
(En algún lugar en la Tribu Spix)
En medio de todo el desastre, Kol y Zeus se encontraban escondidos entre las ramas de los árboles, se dirigían al nido de Flora donde todos los niños estaban. Zeus había escapado de la guerra para ir por su hijo, este miraba a su alrededor esperando que nadie los viera. Kol miraba a su padre muy preocupado.
"padre... papá, no hay nadie" – dice mientras a lo lejos escucha los gritos y la pelea – "papá, yo puedo llegar solo, el punto de reunión no está lejos, puedes ir a ayudar" – al escuchar eso Zeus se detiene y suelta un suspiro.
"cállate..." – dice en vos baja – "sé que necesitan mi ayuda, pero... no te voy a dejar solo es peligroso... además no creo que puedas llegar" – dice volando hacia otra rama. Kol se queda callado y un poco molesto, pero sigue a su padre.
Al llegar a la otra rama, Zeus mira a su alrededor, pero sin darse cuenta unos guacamayos jalan a Kol y lo bajan estrellándolo con el piso. Zeus gira rápidamente al oír el grito de su hijo.
"¡papá!" – grita Kol. Zeus se queda congelado unos segundos solo puede ver a su hijo caer con el otro guacamayo. En ese momento de distracción otros dos guacamayos atacan a Zeus por la espalda empujándolo y haciendo que caiga. Zeus cae al piso presa del pánico.
"miren, amigos encontramos a otros Spix... ¿otra familia acaso?" – Dice un Guacamayo con un tono desquiciado – "jajaja... sí" – dice el guacamayo que sostiene a Kol, poniendo su pata en un ala y con la otra apretando la cabeza del niño – "una linda familia... que dices niño ¿a dónde iban a ir?" – Kol trata de aguantar el dolor, que siente en su cabeza.
Zeus se levanta y mira a su hijo y a los guacamayos – "muy bien... deben calmarse..." – al decir eso el Spix vuela hacia uno de los guacamayos poniendo su pata en el cuello de este, haciendo un giro y rompiéndoselo en el proceso.
"hijo de... vamos por él" – dos guacamayos se lanzan hacia Zeus, estos pelean con el Spix, Zeus no puede con los dos y es sometido recibiendo una gran paliza.
Kol con esfuerzos trata de liberarse del guacamayo que lo tiene preso, mientras mira como golpean a su padre enfrente de él – "¡mierda!" - dice al sentirme inútil.
"jajaja" – ríe el ave presionando la cabeza del niño contra el piso – "no seas mal educado, deja que tu padre aprenda una lección... después te enseñaremos a respetar a ti" – dice acercando su rostro al del pequeño mientras ven como los dos guacamayos golpean a Zeus salvajemente.
Sigilosamente Martha vuela hacia el guacamayo que tiene a Kol y choca con él, liberando a Kol y al mismo tiempo entierro un palo en el estómago del pájaro – "estoy harta de romper cuellos... malditos idiotas" – dice furiosa, al ver que el guacamayo a muerto se acerca a Kol y lo levanta – "¿estás bien niño?" – dice sonriendo.
"sí estoy bien..." dice Kol algo adolorido y con una pequeña cortada en el lado derecho de su cabeza – "debemos ayudar a mi papá" – al decir eso los dos giran a ver a los guacamayos. Estos ponen a Zeus como rehén, uno coloca su pata en su cuello
"¡no se muevan! o se muere... creme que lo vamos a matar" – dice molesto – "solo mátalo compañero, son solo una hembra y un niño, jajaja" – dice el otro preparado para atacar.
"soy más rápida de lo que crees... déjenlo en paz... ¡Kol vete!" – Martha se prepara para atacar.
"No.… ellos te lastimaran..." – Kol se prepara también.
"¡esto no es un entrenamiento Kol! ¡Vete ahora!" – grita Martha molesta,
"¡No! ¡Voy a ayudarte a detener a estos malditos!" – grita el pequeño sin mirar a su maestra.
"el pequeño tiene agallas... lo reconozco... pero matare a su padre y luego a ustedes dos... solo recuerden que nosotros no empezamos esto" – al decir eso el guacamayo gira su pata, pero antes de que pueda hacer algo Rex, toma una roca con su pata y los golpea rápidamente en sus nucas desmayando a los dos guacamayos. Rex mira a Kol y se acerca a él.
"Mi señor, ¿se encuentra bien?" – dice con un tono caballeroso.
"¡Rex! ¿Qué haces aquí?" – dice preocupado, Martha analiza a Rex, sabe que no es de la tribu.
"Protegerlo" – Mira a los guacamayos – "casi mueren" – mira a Kol – "¿estás herido mi señor?" – Rex se acerca a revisar a Kol, pero Martha pone al pequeño atrás de ella.
"¿quién eres?" – dice seria.
"me llamo Rex, guacamayo azul, amigo y protector de Kol y está herido" – dice Rex mirando fijamente a Martha.
Kol los ignora y va con Zeus – "¡papá!... ¡papa!" – grita un poco triste y asustado.
"no te preocupes... esto no es nada... debes irte ahora" – dice Zeus adolorido y acostándose en el piso pico arriba. Martha y Rex se acercan a ver a Zeus.
"Capitán como pudo hacer algo tan loco" – dice Martha, Kol mira a al padre de Kol.
"creo que lo puedo ayudar. Se lo básico, mi compañero es médico" – Rex.
"¿dónde está tu compañero?" - Martha revisa a Zeus.
"no lo he visto desde ayer" – Rex se prepara para curar a Zeus.
"Rex... debes salvarlo... por favor" – Kol con la vos quebrada le suplica a su amigo, este se motiva.
"de acuerdo" – Rex sale a buscar unas plantas.
"iré a vigilar, mientras lo curas, debe ser rápido estamos muy expuestos aquí - Martha sale volando hacia un árbol.
Rex regresa con unas plantas, lianas y un poco de agua en medio coco – "bien eh, no te mueras, por favor" – dice nervioso, comienza a curar a Zeus. Este mira a Rex curándolo, los golpes que recibió lo han mareado, al ver el ojo de Rex se asombra un poco – "mierda..." - dice en vos baja, mira a Kol y piensa como es que su hijo conoce a un Guacamayo de ojos Bicolor.
(En el Pasado: En la selva en Minas Gerais)
La tribu de los pájaros iba de maravilla los Spix habían conseguido un hogar cálido y lleno de frutas donde vivir, Eduardo un poco más grande entrena con otros pájaros las enseñanzas de Oscar como sobrevivir a la selva. Los pájaros aprenden a camuflarse, a liberarse de trampas como lianas, lluvias de lodo y de depredadores. Eduardo descansa un poco acostándose en el piso.
"es duro el entrenamiento de Oscar, ¿verdad?" – dice Jonathan aterrizando a lado de Eduardo.
"es horrible… pero debo admitir que funciona hemos logrado tener menos bajas de aves" – Eduardo se levanta y camina con su amigo – "pero eso no quita que sea doloroso" – dice sobando sus alas.
"lo sé, Oscar era un ave de ciudad, su dueño era militar, no sé qué significa eso pero de él, aprendió toda esta basura" – los dos llegan a donde están todas las aves y sus familias jugando con sus hijos. A lo lejos estaba Sofía hablando con Coral mientras veían a sus hijos Roberto y Perla jugar.
"bueno sea lo que sea vale la pena por esto" – Eduardo llega con su esposa y le da un beso, mientras Jonathan y Coral se saludan – "hola amor, ¿Cómo ha estado tu día?" – dice Eduardo coqueto.
"mucho mejor ahora que estas aquí" – dice Sofía besando a su esposo apasionadamente.
Los pequeños polluelos Roberto y Perla se acercan a sus padres – "¡papá! Qué bueno que estas aquí, Roberto y yo queremos ir a jugar a los charcos de lodo, ¿podemos ir?" – dice Perla subiéndose a las alas de su padre.
"sí mamá, queremos terminar una guerra pendiente" – Roberto mira a su madre Coral, esta lo cubre con su ala.
"bueno, no sé, tenemos cosas que hacer, la verdad no sé si podamos ir a vigilarlos" – dice Coral mirando a Eduardo, Este extrañado la mira pues no sabe a lo que Coral se refiere – "recuerda que debemos ir a vigilar el lado turista, los humanos están campando demasiado cerca y además parece que algunas aves se les hace gracioso molestar a los humanos" – dice Coral mirando seria a Eduardo.
"¡ah! Cierto… bueno lamento pequeños, pero no creo que puedan ir, además el tío Jonathan también está ocupado" – Eduardo mira junto con los niños a Jonathan a lo lejos platicando y riendo con una Spix.
"¡agh! Las mujeres son aburridas yo nunca estaré con ellas" – dice Roberto enseñándole la lengua a Perla – "¿así, Beto?" – Perla se lanza sobre Roberto, los dos empiezan a seguirse.
"bueno, si quieren yo puedo cuidarlos, necesitan ver eso, además no me gusta estar cerca de los humanos" – dice Sofía mirando a su esposo y amiga.
"¿estás segura Sofí? Estos niños pueden ser tremendos" – Coral mira como Roberto le pone fruta al pico de Perla.
"claro que puedo… no tardara mucho, estaremos bien" – Sofía mira a su esposo y los dos juntan sus cabezas.
"volveré pronto" – la besa – "te traeré algo de comer" – grita Eduardo volando junto con Coral. Sofía mira a su esposo unos segundos y después se lleva a los niños a jugar.
"quien lo diría que tendríamos polluelos, la verdad yo nunca me vi con hijos" – dice Coral volando a lado de Eduardo.
"díselo a Saúl, él tuvo dos y decidió irse a Rio de Janeiro, espero que este bien hace tiempo que no lo veo" – Eduardo desaparece entre la selva junto a su compañera. Minutos después los dos llegan junto con cacatúas y canarios a uno de los campamentos más cercanos a su hogar, ahí todos son testigos de cómo unos colibrís, pájaros carpinteros y guacamayos de diferente color, asustan y roban comida a los humanos. Eduardo y los demás están algo molestos, esperan a que los humanos se vayan para minutos después acercarse con los pájaros que molestaron a los humanos. Todos se reúnen en la copa de un árbol.
"¿Qué creen que hacen?" – les grita una cacatúa a los pájaros.
"es nuestro territorio, los humanos están muy cerca de nuestro hogar, si no los ahuyentamos nos van a encontrar y capturar" – dice un pájaro molesto.
"Lo que van a hacer es iniciar una guerra" – dice Coral – "los humanos no se asustan fácilmente" – un colibrí se acerca a Coral.
"¿Cómo lo sabes?" – al decir eso rápidamente Oscar aparece entre todos.
"porque sabemos cómo son… los humanos son más grandes, más fuertes y más numerosos, no digo que debemos dejar que tomen lo que quieran, pero debemos ser más listos" – Oscar se acerca a los pájaros que molestaron a los humanos – "ustedes que piensan que harán cuando se molesten por lo que hicieron" – cuando Oscar dice eso a lo lejos todos los pájaros reunidos en la copa escuchan un grito.
"¡malditas aves! ¡Las voy a matar a todas se los juro, no me van a arruinar el campamento" – al decir eso el hombre saca un encendedor y prende una rama seca – "si… a ver qué les parece esto" – en ese momento un guardabosques lo detiene y apaga la rama.
"¡oiga! No quiera pasarse de listo señor, está prohibido encender fuego fuera del área autorizada".
"estas aves arruinaron ¡mi campamento!"
"contrólese, tendrá que venir conmigo me parece que no está en sus cinco sentidos" – dice el oficial viendo la botella que cargaba el hombre.
"no necesito su permiso… puedo estar aquí sí quiero…" – al decir eso el hombre mira el lugar y se va – "malditas aves… deberían prohibirlas a ellas, ya no puedo emborracharme y comer a gusto por su culpa… regresare con más fuego" – balbucea el hombre mientras se aleja. El guardabosque lo sigue de cerca y se va del lugar. Las aves miran impresionadas por lo que paso.
"ves… hijo este no es nuestro mundo… debemos adaptarnos a eso" – al decir eso Oscar y la mayoría de los pájaros se van de regreso a su hogar solo se queda el colibrí al que le hablo Oscar y Eduardo que se quedó pensativo y asombrado. Fue en ese momento en la que Eduardo se dio cuenta que los humanos eran un peligro constante.
(En el Presente: En la Tribu Spix)
Habían pasado horas y la pelea en las tribus continuaba. Roberto peleaba fuertemente con los pájaros del norte, mientras golpeaba hasta desmayar a un tucán giro a ver a su alrededor y vio como los pájaros de norte ya habían lastimado a varios de los suyos a lo lejos ve a Raúl y se acerca a él pero es atacado por un guacamayo verde.
"¡debemos acabar con esto, necesitamos llevarlos lejos de aquí!" – grita Roberto mientras ayuda a sostener a un guacamayo verde que atacaba a Raúl. Este lo golpea con una roca y lo desmaya.
"¡tú crees! ¡Todos están protegiendo el oeste de la tribu ahí es donde están los niños! ¡Antón alejo a muchos con su escuadrón, pero no fueron muchos necesitamos más!" – grita Raúl mirando a su alrededor.
"¡Esto está tardando demasiado! ¡No quiero seguir matando pájaros, esto no es lo correcto!" – Roberto estaba cansado.
"¡yo tampoco… pero ellos no nos dejan otra opción!" – en ese momento Sebastián les tira enfrente de ellos una cacatúa envuelta en lianas.
"¡yo tengo un plan, al estar rompiendo cuellos y alas, me di cuenta que es más fácil amarrarlo y después desmayarlos! ¡Esto lo hicimos yo e Ian!" – Sebastián aterriza al igual que Ian.
"tenemos esto bajo control, ya no quedan muchos pájaros podemos amarrar a los que quedan" – dice Ian mirando a Roberto y a su padre.
Roberto piensa unos minutos mirando a su alrededor la pelea de todos y abajo ve a pájaros arrastrándose de dolor, cadáveres de Spix y pájaros – "vale… trabajaremos en equipos de dos, díganles a todos que tienen que estar en pareja y amarren a los pájaros del norte y los lleven al centro de la tribu" – al escuchar eso Sebastián e Ian salen volando avisar a todos.
"¿seguro que es buena idea tener rehenes?" – dice Raúl, mientras los dos vuelan agarran una liana larga.
"no estoy seguro de nada, Eduardo está herido y muchos muertos, yo no quiero matar ¿y tú?" – Roberto mira una cacatúa ahorcando a una Spix y los dos vuelan y rápidamente amarran a la cacatúa. Raúl revisa a la Spix pero esta lo quita bruscamente y agarra la cacatúa del cuello para luego rompérselo.
"él mato a mi esposo" – dice volando para ayudar a otros – "y ¿Qué hacemos si los demás no quieren rehenes?" – al escuchar eso Roberto suelta un suspiro y piensa que haría Blu o Eduardo.
(En la Tribu Scarlet)
A diferencia de los Spix, los Scarlet habían matado a todos los pájaros del norte. Felipe agotado se encontraba mirando los cuerpos de todos los pájaros del norte y los Scarlet.
"bueno, Anna dime cuantas bajas tenemos" – dice girando a ver a Anna que estaba ayudando a los demás Scarlet a juntar los cuerpos de los pájaros.
"bueno, 60 de nuestros compañeros murieron y matamos a todos los pájaros… fue una guerra horrible" – dice agotada. Felipe no dice nada.
"haremos los preparativos deshacernos de los cuerpos" – dice Tom. Felipe mira a todos sus compañeros, entre ellos Carlos, todos estaban cansados, deprimidos y asustados.
"lo que se vivió hoy, fue nuevo, en estos días hemos visto muchas cosas nuevas, las cuales nunca nos preparamos, pero quiero que sepan que la razón por la que decidí enfrentar a estas aves fue porque ellas nos invadieron y quisieron darnos miedo, pero no les funciono…" – todos prestan atención al discurso de Felipe – "que esto les sirva de lección a todos esos animales que piensan que no podemos defendernos, espero que cualquier insecto, pez o animal que vio nuestra lucha sepa a qué se enfrentan" – al decir eso todos se arman de valor y comienzan a trabajar más motivados. Felipe llama a Carlos con la mirada y este se acerca – "espero que estés orgulloso, no quiero saber cómo o porque sabes de ese demente" – susurra muy molesto – "pero tienes que entender que lo que hago es para protegernos".
"con todo respeto amigo, eso no es justo" – Felipe interrumpe a Carlos estrechando su ala.
"muy bien Carlos tienes razón" – grita para que todos oigan. Después se acerca a su oído – "él está entre nosotros, búscalo" – al escuchar eso Carlos se queda petrificado no esperaba eso de su líder – "muy bien, vamos necesito a un equipo, vamos a ver cómo está la tribu del viejo Eddy" – Felipe camina con unos Scarlet, Carlos razona unos segundos para luego seguir a su líder.
(En la Cueva del Asesino Scarlet)
El pequeño Dylan despierta confundido en una cueva desconocida húmeda y con un olor desagradable, se toca su frente para sentir una pequeño y un dolor fuerte en su pico, Dylan recuerda lo que paso, recuerda al Asesino que lo trajo aquí. Al otro lado de la cueva escucha que alguien entra el pequeño se pone alerta pegándose a la pared, al frente de él ve unas raíces que son como rejas que le impiden saber quién es en un principio pero poco a poco que se va acercando se da cuenta que el que entro era el Asesino Scarlet, que lo mira directamente a los ojos, Dylan quiere ver su rostro pero el montón de hojas y lianas le impide saber quién es.
"¿Quién eres?" – dice el pequeño con miedo y una vos aguda, pero el Asesino no responde solo lo mira – "quiero irme… te prometo que no volveré, jamás te lo aseguro, déjame ir, déjame ir" – suplica el polluelo casi rompiendo en llanto.
Alguien más entra la cueva llamando la atención del Asesino, era Antón con dos de sus aves – "hola viejo socio, hice lo que me dijiste… bueno no me dijiste nada pero matar a esas asquerosas aves que llegaron del norte fue placentero, deberías estar en las tribu, es glorioso" – Antón se acerca cara a cara al Scarlet – "imagino que tienes lo que pedí…" – el Asesino no responde, Antón lo ignora y camina hacia las raíces solo para ver a Dylan tembloroso y asustado, Antón lo mira un par de segundos – "este no es… ¡te dije que quería a uno de los hijos de Blu y Perla! Pensé que irías por la niña lista, ya que el pequeño no está… pero me traes a este… niño que no vale nada" – el Asesino ignora los gritos de Antón, molesto camina hasta quedar a lado de uno de los Spix de Antón.
"te estoy hablando maldito Scarlet" – grita Antón haciendo que el Asesino muerda el cuello de uno de los Spix, el Asesino le arranca un trozo de carne, cuando el Spix caí al piso entierra una de sus garras en el ojo del guacamayo. Los gritos de dolor del Spix asustan un poco a Antón y aterran a Dylan haciendo que este se orine y empiece a llorar. Los gritos comienzan a parar el Spix está muerto, el Asesino mira desafiante al Capitán.
"entiendo… okey, yo exagere… me disculpo" – Antón sale de la cueva con el guardia que queda, el Scarlet lo sigue con la mirada – "nuestro acuerdo sigue en pie… tráeme a uno de los hijos de Blu y yo no diré nada a la tribu, tarda más y muy pronto todos estaremos encima de ti" – al decir eso Antón sale volando de regreso a la Tribu. El Asesino Scarlet lo mira irse y entra a la cueva y se queda callado uno segundos, gira a ver al pequeño polluelo que lo mira con terror, el Asesino corre rápidamente hacia las raíces y las golpea gritando fuertemente haciendo que Dylan grite igual aterrado y tirándose al piso y cubriéndose con sus alas el rostro llorando sin parar.
"voy… a… matarlos a todos…" – dice el Asesino mientras mira a Dylan llorar después de unos minutos el Asesino sale volando rápidamente de la cueva dejando al niño solo y aterrado, se tira al piso llorando y abrazándose el mismo – "ayuda…".
(En el Pasado: En la selva en Minas Gerais en la noche)
Eduardo y su familia dormían tranquilamente Perla estaba acostada en medio de sus padres, la selva estaba silenciosa y tranquila un poco de humo sale de un arbusto de pronto una llama envuelve al arbusto subiendo por el tronco de un árbol la llama se extiende por toda la tierra. Los pájaros dormidos no notan el humo o el fuego este va creciendo rápido haciendo que los demás animales empiecen a correr. Un grito de dolor despierta a la familia de Eduardo, este se levanta rápidamente y se asoma hacia afuera solo para ver el hogar de las aves cubierto de fuego, Eduardo esta asombrado corre por su familia.
"¡Sofía, vámonos!" – grita desesperado Eduardo toma a su hija y la sube a su espalda y vuela, Sofía lo sigue saliendo del nido, miran la destrucción algunas aves gritan desesperadas al ser quemadas vivas y otras vuela hacia arriba para oír del fuego, ya que el humo no les permite seguir. Sofía mientras volaba desesperada con su familia se encuentra con Mimi que los alcanza agitada.
"todos se están reuniendo al suroeste de la selva lejos del fuego, eso me dijo Jonathan" – grita Mimi agitada.
"¿Dónde está Jonathan?" – grita Sofía asustada.
"él se quedó ayudando a Coral, ella se quedó atrapada con Roberto en su nido" – al escuchar eso Sofía regresa y vuela ayudar a su amiga, Eduardo rápidamente la detiene.
"¡qué haces! ¡No podemos hacer nada, debemos irnos amor!" – grita Eduardo.
"¡no la voy a abandonar y menos a su hijo! ¡Recuerda lo que hicimos hace mucho tiempo Eduardo!" – Al decir eso Sofía hace que Eduardo se detenga y la mire preocupado – "no es momento, saca a Perla de este humo y calor yo estaré bien, ella es más importante… vete ahora" – Sofía le da un beso pequeño a Eduardo y sale volando hacia la selva. Eduardo rápidamente vuela con Mimi hacia donde están los demás.
Sofía mira a lo lejos a Jonathan volando y rompiendo la corteza del árbol quemada para hacer una salida para Coral y Roberto ya que su entrada la tapa una rama grande con fuego – "¿Dónde está ella?" – dice Sofía llegando con él.
"esta adentro" – Jonathan estaba desesperado golpeaba las ramas con fuego y las rompía con dolor – "¡Coral resiste!" – grita logrando hacer un pequeño hoyo, los dos se asoman, buscando a su amiga, Coral se asoma igual débil y tosiendo.
"mi hijo se desmayó… Roberto se desmayó, necesito que se lo lleven" – grita desesperada.
"tranquila Coral, los sacaremos a los dos, seguiré rompiendo" – Jonathan golpea las ramas. Sofía le ayuda y hacen el hoyo un poco más grande.
"¡no, para! Es inútil… y lo saben" – Jonathan sigue – "Jonathan… ¡Jonathan para. Para es inútil!" – se detiene y suelta unas lágrimas – "llévense a Roberto, ya no hay tiempo" – al decir eso, Corla carga a su hijo y lo pasa por el hoyo y se lo da a Jonathan – "llévatelo, y cuídalo mucho… dile que lo amo" – dice Coral con dolor y lágrimas, Jonathan la mira y se lleva a Roberto, Sofía triste mira a su amiga y sale volando atrás de Jonathan. El fuego cubre el hoyo minutos después Coral grita fuertemente mientras se quema.
Sofía había perdido a su amigo – "¡Jonathan!" – Grita desesperada – "¡Jonathan!" – vuela sin rumbo. Jonathan nota la desaparición de Sofía y comienza a buscarla – "¡Sofía!" – grita desesperado regresa para buscarla, pero mira al pequeño Roberto desmayado y decide dolorosamente seguir alejándose del humo.
Mientras Eduardo y Mimi vuelan cansados por el humo hacia donde están todos – "ya casi llegamos" – grita Mimi emocionada. Eduardo que llevaba a su hija, trata de volar y ver, pero la ceniza no lo dejaba.
"tranquila… mi pequeña ya casi llegamos" – cuando dice eso un Guacamayo azul los golpea haciendo que Perla caiga a la piso perdiéndose en la ceniza – "¡no! ¡Perla!" – Grita desesperado – "¡Perla!" – Grita. A lo lejos se escucha la vos de Perla – "¡Papa!" – Eduardo sigue los gritos que se alejan de él sin darse cuenta de la enorme rama encendida que le cae en frente haciendo que Eduardo salga rodando y caiga cansado por el calor para al final desmayarse.
Minutos después Eduardo despierta lleno de ceniza a lado de Jonathan y todos los Spix que lograron salir del fuego están con él lejos de las llamas – "Perla…" – dice confundido – "Jonathan, ¿Dónde está Perla?..." – su amigo lo mira con lágrimas – "¿Dónde está mi esposa?" – dice Eduardo con una vos quebrada, Jonathan no tiene palabras.
"no están… no pudimos encontrarlas… desaparecieron en la ceniza… Coral tampoco lo logro" – dice triste y con lágrimas.
Eduardo desorientado mira a su alrededor, a todos los Spix llenos de ceniza entre ellos al pequeño Roberto dormido – "no… no, no…" – Eduardo rompe en llanto – "Jonathan no" – Jonathan abraza la cabeza de su amigo para agar su llanto – "¡no mi hija, no!" – Eduardo llora devastado, los Spix reunidos miran hacia arriba helicópteros volando a la zona del incendio arrojando baldes de agua para apagar el fuego.
(En el Presente: En el gran Árbol)
Eduardo mira su tribu destrozada mientras recuerda ese fatídico día en donde lo perdió todo, ahora parece que se repite de nuevo – "voy con Roberto" – dice el ave mayor – "necesitaran toda la ayuda posible" – Perla lo detiene un momento.
"espera… yo iré contigo, ¿seguro que estas bien?" – dice Perla preocupada.
"estoy bien amor…" – dice con dolor – "perdóname, parece que nunca hago las cosas bien… una vez… lo perdí todo, y ahora estoy a punto de perderlo otra vez" – acaricia la mejilla de su hija.
"no, no esto no es tu culpa… vamos a repáralo" – dice Perla. Mientras Atreus los mira.
"no yo no… lo harás tu… tú y Blu harán un mejor trabajo que yo… sal… salva a nuestra familia" – dice Eduardo desmayándose. Perla esta impactada, quiere ayudar a su padre pero no sabe cómo. Se queda pensando unos segundos para luego salir volando con una mirada furiosa. Atreus la mira confundido.
(En las orillas de la Tribu Spix cerca de la frontera con los Scarlet)
Van caminando Zeus que es llevado con la ayuda de Martha y Rex mientras Kol camina adelante vigilando que no haya peligro.
"¡despejado!" – grita Kol mirando hacia la selva.
"descansemos un rato" – dice Martha a Rex, bajando a Zeus poco a poco – "el nido de Flora no está lejos pero no creo que pueda aguantar el viaje..." – Martha mira a Zeus – "corremos mucho riesgo" – gira a ver al joven Spix – "¿eres de ellos... de los pájaros del norte?" – Rex suspira.
"Soy de los Spix, no sé porque su afán de pelear por clases, eso no serve para nada. Todos somos aves, somos de la misma cadena" – dice Rex serio mirando el desastre.
"tienes razón, muchos pensamos como tú, pero ahora ya no importa... son ellos o nosotros... y me alegra que hayas llegado" – Martha sonríe amigable a Rex, este le regresa el gesto.
"Martha... disculpa, pero necesito hablar con Rex…" – dice Kol caminando hacia ellos.
"claro, no se alejen mucho" – va a asegurar la zona. Kol y Rex se alejan un poco.
"Si mi señor" – Rex sonríe al pequeño.
"oye... gracias por venir, pero no me digas señor, te dije que no soy un Lord" – dice en vos baja.
"Lo lamento, es la costumbre que tengo, o más bien el respeto a los que me gusta proteger, mi señor" – dice carismático.
"gracias, pero no es necesario puedes hablarme normal…" – Kol suspira – "Rex la verdad quiero que me digas ¿dónde está Dylan?, lo deje contigo ¿dónde está?" – dice el polluelo preocupado.
"él... se fue… lo lamento, trate de detenerlo pero no quería escucharme" – Rex trata de no deprimir a Kol.
"¿escapo?.. No lo dejaste ir, era mi amigo, confié en ti" – dice alterado.
"lo lamento… es solo que él quería un espacio, creo que debemos dejar que arregle sus asuntos".
Kol empuja a Rex haciendo que este retroceda, el pequeño lo mira furioso – "solo espero que este bien…" – al decir eso Kol regresa con su padre, dándole la espalda a Rex. Este se enoja con si mismo por esta situación.
"oigan vengan a ver esto... síganme" – al decir eso Martha lleva a todos a una cueva echa de tierra arriba de ella había un árbol hueco. Los cuatro Spix entran al lugar – "no creo que Zeus pueda llegar... necesita descansar, nos quedaremos aquí... y lo cuidaremos" – Martha y Rex dejan a Zeus acostado, esta camina hacia Kol – "estará bien... recuerda que eres su hijo, debes ser fuerte" – dice animando al niño.
"bien..." – dice serio, para luego mirar la cueva – "es un lugar grande..." – camina más adentro de la cueva – "esto es pura tierra y raíces" – grita al llegar al fondo.
"es un sitio interesante, le veo un buen futuro" – dice Rex asombrado.
"Rex..." – Finix aterriza algo adolorido – "aléjate de ellos" – dice serio, poniendo a alerta a Martha.
"ahora vuelvo" – Rex va con Finix – "¿Qué te pasa?, '¿dónde estabas?" – dice un poco molesto.
"sobreviviendo de una guerra que no nos pertenece" – al decir eso jala a Rex llevándolo lejos – "nos vamos de aquí".
"no entiendes, este es un buen sitio, estas aves necesitan nuestras ayuda, no quiero seguir huyendo" – dice serio.
"olvídalo, están locos y condenados, no voy a permitir que te quedes aquí" – dice Finix agarrando a su pareja.
"no, lo lamento… además" – mira a Kol a lo lejos – "tengo nuevos motivos" – Finix sigue la mirada de Rex.
"oh no, acordaste que ya no harías esto con nadie, nos vamos de aquí, no nos involucraron en una guerra que no nos pertenece, míralos, no aceptaban a nadie" – dice furioso. Rex mira el lugar.
"lo siento, sabes que no tuve hermanos, mi hermano que hubiera tenido no sobrevivió al huevo, le tengo un aprecio a ese chico porque sé que la necesita" – dice girándose y caminado hacia Kol. Finix lo detiene.
"debes superar lo que perdiste, sé que deseas un hermano, pero él no es de tu sangre entiende" – dice más tranquilo.
"podemos ayudar a esta parvada, aportar algo" – se gira retando a Finix.
"no te encariñes, si él nos encuentra, podría matar esta parvada en días, no lo hagas" – Finix vuelve alterarse.
"ya me cansé de seguir escapando de él, sobre todo de ella, da miedo lo sé, pero hace tiempo que no vemos a los nuestros, podemos empezar bien aquí, los dos, con ellos podemos mejorar" – Rex.
"si sabe que estamos aquí, los mataras y a ese niño igual" – Finix vuelve a jalar a Rex – "ellos no darían la vida por ti".
Rex arto de la actitud de Finix lo empuja – "pero yo si a ellos, a mi señor… lo lamento Finix, si quieres irte... Hazlo ya, sigue siendo un cobarde como Zane, sigue teniéndole miedo a River, yo ya no les tengo miedo, no quiero retroceder más" – Rex regresa con Martha y Kol.
"yo pensé que esto duraría mucho" – Finix mira a su compañero unos segundos – "ten cuidado, estas aves se matan por lo que sea, están peor que los nuestros" – dice volando hacia el sur. Rex mira como su amigo se aleja..
"¿es tu compañero?" – dice Martha asombrada pues los dos tiene el mismo ojo de diferente color.
"Si, su nombre es Finix, es un buen médico, pero un gran imbécil" – mira a Martha y sonríe – "volverá, siempre lo hace" -al decir eso Rex entra a la cueva. Kol mira la selva, ya no hay ruido la batalla parece a ver terminado.
(En el nido de Flora)
Todos los polluelos tristes, preocupados y con miedo se miran unos a los otros esperando que la guerra logre parar, el escuadrón entero de Zeus protege la zona y Flora cuida a los polluelos. Entre todos se encontraba Carla que no dejaba de preocuparse por su maestra Davyna. Por su parte Bia se encontraba platicando con Kiara.
"esto ya ha tardado demasiado… espero que estén bien" – dice Kiara, al ver que Bia se encuentra pensativa toma su ala – "¿estás bien Bia?".
"si, es solo que… quisiera ayudar a mi hermana, y todo lo que pasa… me asusta, agradezco que Tiago esté lejos" – dice nerviosa.
"yo también, aunque entre nosotras… lo extraño mucho, él nos daría valor o por lo menos un poco de diversión" – Kiara suelta una risa nerviosa.
De pronto 30 pájaros de diferentes especies atacan el área, el escuadrón de Zeus incluida Flora los detienen como sea, pero unos llegan hasta los niños y comienzan a golpearlos o rasgarlos. Los niños vuelan en todas las direcciones para escapar. Carla vuela hacia Bia para defenderla pero es golpeada con un palo por un guacamayo verde que la tira al suelo. Bia mira esto y corre con su hermana, el mismo guacamayo lo nota y se prepara para golpear a Bia pero es salvada por Tony que la agarra y la abraza los dos niños ruedan hasta que Tony queda arriba de Bia.
"¿estás bien?" – dice Tony mirando a Bia. Ella no responde solo lo ve, el guacamayo verde camina hacia ellos y alza su palo para darles un buen golpe pero rápidamente son salvados por Arlo que enviste al guacamayo verde agarrándolo del cuello con su pata fuertemente y con la otra entierra sus garras en los ojos del ave y en un ataque de furia empieza a rasgar el rostro del ave y golpearla rompiendo su cabeza y pelándola al mismo tiempo.
"¡Arlo!" – grita Carla haciendo que se detenga, este mira a Carla y recupera el sentido, mira lo que hizo y se asombra para luego ver a Bia y Tony que se quedaron petrificados al ver lo que paso. Flora abraza a Bia y Tony y se los lleva otro Spix se lleva a Carla. Arlo se preocupa por las niñas.
(Recomendación: Leer con la música: In the House, In a Heartbeat - John Murphy)
(En el centro de la Tribu Spix)
Los Spix juntaron a todos los pájaros del norte sobrevivientes y los tomaron como prisioneros, entre ellos estaba Louis que se había escondido en un tronco eran 30 pájaros en total. Roberto mira a los pájaros mientras toma una decisión, todos estaban ahí, Raúl, Sebastián, Ian, incluso Antón que llega con su escuadrón aterrizando listo para matar a los pájaros, pero es detenido por Raúl, furioso se dirige con Roberto.
"¿Qué haces?" – dice.
"lo correcto" – dice Roberto, en ese momento aterriza Felipe con Carlos y nueve de los suyos. Felipe mira el lugar caminando hacia Roberto.
"se los dije, dije que esto pasaría" – dice serio, mira los prisioneros – "¿Qué harán con ellos?".
"lo decidirá Eduardo o Perla" – Roberto mira retador a Felipe. Los dos estaban cara a cara desafiándose, los demás a su alrededor se ponían tensos, esperando una nueva pelea.
Pero Perla caminado hacia Roberto, y rompe la tensión, todos la miran, Felipe la mira y se relaja, luego Roberto se gira y la mira rápidamente hace una reverencia.
"Perla, tu eres la nueva líder, decide..." – Perla no responde solo lo mira con una mirada seria y algo perdida, para luego ver a Felipe, a Carlos, Antón, Raúl, los prisioneros por ultimo mira a su alrededor los cuerpos de los pájaros y Spix, la sangre, las plumas en la tierra.
Ella levanta a Roberto delicadamente y toca su mejilla – "no… no quiero… yo no soy la líder… eres tu… así lo proclamo" – después de eso camina de regreso con su padre y luego vuela sin mirar a nadie. Todos los Spix estaban sorprendidos pero más Roberto que se quedó congelado.
Rex cura a Zeus con la ayuda de Martha, mientras Kol hace una pomada para tapar la herida.
Arlo mira a Carla y Bia comer, mientras piensa en cómo decirle a Carla que Davyna había desaparecido.
Dylan desesperado hace un hoyo en la tierra para escapar pero es imposible había rocas debajo, el pequeño niño llora y desesperado comienza a gritar – "ayuda" – mientras jala y se cuelga de las raíces que lo detienen.
Eduardo desmayado cada vez no puede respirar, Atreus lo mira pensando que el viejo morirá.
Mientras donde estaban todos reunidos ninguna de las aves se dio cuenta que desde el cielo varios drones pequeños los habían grabado por un tiempo. Del otro lado mirando las grabaciones se encontraban Nicholas y su equipo impactados por toda la masacre que vieron, ahora sabían lo listos que eran los guacamayos.
(En el Amazonas de Noche)
Arriba de un crucero que navegaba en los ríos de la selva, arriba en uno de sus techos estaban Blu y Tiago descansando. Tiago dormía en el estómago de Blu mientras este acariciaba su cabeza.
Blu mira la luna brillante, suspira – "ya voy familia" – dice con amor y tranquilidad al pensar en Perla y sus hijas. (Continuara…)
Personajes Principales
Tylor Blu Gunderson
Perla Gunderson
Carla Gunderson
Bia Gunderson
Tiago Gunderson
Dylan Spix Polluelo
Carlos Scarlet Guacamayo
Kol Spix Polluelo
Felipe Scarlet Guacamayo
Personajes Secundarios/Invitados
Eduardo Spix Guacamayo
Roberto Spix Guacamayo
Rex Spix Guacamayo
Finix Spix Guacamayo
Antón Spix Guacamayo
Antonio Scarlet Polluelo
Davyna Naranja Guacamaya
Coral Spix Guacamaya
Arlo Joven Spix
Asesino Scarlet
Raul Spix Guacamayo
Martha Spix Guacamayo
Zeus Spix Guacamayo
Jonatan Spix Guacamayo
Sofia Spix Guacamaya
Linda Gunderson
Kiara Spix Polluela
Sebastián Spix Guacamayo
Ian Spix Guacamayo
Tom Scarlet Guacamayo
Diego Scarlet Guacamayo
Atreus Spix Guacamayo
Saul Spix Guacamayo
