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La base de los Vengadores era algo sorprendente, Lucas nunca había visto nada tan automatizado como aquel lugar y con lo último en tecnología, ahora que lo pensaba quizá si debía agradecer a Wanda por sus tenis-patines, ya que era un lugar enorme, y le encantaría explorar cada rincón, no podía negar que era de naturaleza curiosa.
Tony le había explicado a Lucas cómo funcionaba la casa, (si se le pudiera llamar así, era más como un edificio), al parecer tenía integrada una inteligencia artificial, abreviada como I.A, llamada Viernes, quien se encargaba de cada detalle de la base y que lo que le pidiera ella se lo daría. También bromeó en que no pidiera tanto porque sería imposible de conseguir y que debería considerarlo como lo que era, una I.A., no un humano.
Después lo llevó a su habitación, seguido de Thor y Steve. Anthony ahora le agradaba a Lucas, era sarcástico, pero divertido, aunque aún no entendía porque le llamaba Cuernitos y no era como si le molestara, quizá podía vivir con ello.
La habitación era enorme, tenía una gran cama vestida con sabanas verdes en el centro, con un buró color negro a cada lado; un pequeño escritorio en donde se encontraba una computadora, y un gran armario en una de las paredes a juego de color negro. El tapiz de la habitación era gris y sólo había una gran ventana que recorría la pared, en donde se podía ver el gran jardín.
–Pronto tendrás más cosas, no era algo que hubiéramos planeado – le había dicho Steve, pero el niño no deseaba nada más, estaba feliz con tener una cama en donde poder dormir y lo único que tenía era la ropa que Wanda y Natasha le habían comprado en Francia y lo que traía puesto, claro sin contar los tenis-patines, pero con solo eso era feliz.
–Si quieres puedes explorar, pero no toques nada – le dijo Tony al ver que el niño observaba con tal fascinación la estructura de la casa, pero su advertencia hizo que Lucas afirmar con la cabeza para asegurarle que comprendía y así salir de la habitación dispuesto a conocer cada rincón del edificio.
Lucas exploró la casa sin tocar nada, no quería ser regañado, además no sabía si lo golpearían como hacían en el orfanato y no tenía ganas de averiguarlo. Vio varias habitaciones a las cuales no se atrevió entrar, vivía en la calle pero sabía lo que era la privacidad. Salió al jardín, era enorme, básicamente todo ahí era enorme para un simple niño de diez años.
Trató de recordar como era su casa antes de ir al orfanato, pero no tenía un recuerdo claro, todas sus memorias tenían una especie de neblina y aunque se esforzara por recordar su anterior vida todo se esfumaba, era como si quisiera tomar el agua entre sus manos.
Después de andar un buen rato dando vueltas se cansó, por lo que decidió regresar a su habitación, pero después de un segundo se dio cuenta que estaba totalmente perdido.
Patinó alrededor sin saber realmente que hacer, por lo que recordó a la I.A, y cuando estaba por hablarle un hombre salió de pronto de la nada provocando que chocaran.
–Has vuelto – la voz del hombre se escuchó muy profunda logrando asustar a Lucas, quien casi cayó. Los ojos azules le examinaban, pero el niño se mantuvo en su lugar mirándole fijamente, a pesar de que algo le diera miedo, nunca retrocedía. – No detecto maldad, aun así es raro que no me haya percatado antes de tu presencia.
–¿Quién es usted? – preguntó debido a que parecía que el hombre hablaba para sí mismo y no con él y no tenía idea de lo que estaba diciendo.
–Primero te debes presentar tú, es la educación – le instruyó.
–Me llamo Se… Lucas – corrigió el niño, sin apartar los ojos del hombre.
–Doctor Strange – se presentó el extraño. El hombre no parecía un doctor frente a los ojos de Lucas, tenía una vestimenta muy rara y una capa. Lucia más como un mago. Sí, definitivamente era un mago, quizá hasta le podría pedir que le hiciera un perrito con un globo o una espada.
–¿Busca al señor Stark?
–No realmente, percibí algo raro, así que vine a cerciorarme que todo estuviera bien – el doctor se acercó lentamente mientras el niño daba pasos hacia atrás.
–¿Percibió?
–Protejo tu realidad, pequeño.
–Oh… –Lucas no sabía cómo interpretar aquellas palabras, en realidad no estaba del todo seguro si las entendía siquiera –¿Encontró lo que percibió? ¿Mi realidad es segura?
–Claro que lo encontró y no creo que te pueda proteger de tu propia realidad– Lucas escuchó a Tony detrás de él e instintivamente el niño fue al lado de Stark, no porque le diera miedo el hombre, sólo estar cerca de alguien conocido le daba más confianza.
–Stark – el hechicero soltó con algo de despreció.
–Strange – respondió el mencionado con el mismo tono de voz.
–¿Qué tratan de hacer?
–Pensábamos hacer una parrillada, ¿quieres participar?
–Disculpa, pero no estoy seguro de que quiera hacerlo – Lucas se ocultó detrás de Stark al ver como Strange no le quitaba la mirada de encima, ahora era más como un juego.
–Pareces interesado también en Lucas, ¿tienes las mismas tendencias que Thor? – Strange le miró confundido.
–Creo que es al revés Stark, sino mal recuerdo tenías un fetiche por Spider–Man.
–¡Vamos no comiences! Además Peter ya es lo suficiente mayor ahora.
–Doctor Strange – la voz de Natasha llamó la atención de todos poniéndose al lado de Stark cubriendo casi por completo a Lucas.
–Natasha, es un gusto ver a una mujer tan hermosa.
–¿Qué lo trae por aquí, Doctor?
–Sentí una presencia rara, así que vine a verificar, parte de mi trabajo.
–No se preocupe, esta todo bajo control – Strange miró al niño, quien no se movía de su lugar detrás de Stark y Natasha.
–Lo sé – al parecer sorprendió mucho eso a Stark y a Natasha – Lucas, ¿puedes acercarte? – el mencionado levantó la vista para así mirar a sus protectores esperando su aprobación. Tony fue el primero en asentir y el niño salió de detrás de él para acercarse a quien lo llamaba.
Una vez que lo tuvo cerca Strange posó su mano sobre la cabeza del niño, la mantuvo un momento ahí, acarició el negro cabello de Lucas antes de sonreírle, por otro lado, Stark y Natasha se admiraron ante la acción del hechicero, no creían siquiera que fuera amable con los niños.
Lucas sintió algo raro cuando el hombre de ojos azules le acarició la cabeza, pero una vez que retiró su mano de alguna manera se sentía bien, así que solo le sonrió. Aún tenía que aprender a conocer a los estadounidenses, después de todo quizás era un saludo en ese país.
–¡Hola Stephen! Vamos a tener una parrillada, ¿te quedas?
–Claro.
–¿Por qué a mí no me aceptaste? – el fingido reproche de Stark provocó una sonrisa en la rubia.
–No eres mi tipo Stark –Natasha rio al comentario.
–Yo diría que realmente hacen una buena pareja…
–Ven lucas, vamos a encender la parrilla – Steve llamó al niño al escuchar la conversación que tenían ahora los adultos, antes de que fueran a decir algo que no fueran acto para un niño. Lucas se deslizó en sus ruedas hasta el Capitán para así salir al jardín donde se encontraba Thor tratando de encender el asador. Al parecer se estaba frustrando porque el cielo se comenzaba a llenar de nubes.
–Thor, deja que yo lo haga, sino terminaremos con una tormenta aquí – Thor se retiró, dejando que Steve se hiciera cargo.
–¡Sólo un relámpago y será suficiente! – Steve rio por lo bajo para así concentrarse en encender el carbón, Lucas se acercó a ver qué era lo que hacía el Capitán.
–Lucas no te acerques mucho – pidió Thor y el niño obedeció, después de todo no se quería quemar.
Steve le explicó al infante la manera correcta de prender el carbón, desde como encenderlo con un poco de aceite vegetal hasta el cómo soplar para atizar la flama.
Cuando habían cumplido con su objetivo y tener una gran flama en el asador, Wanda y Natasha se acercaron a ellos con la carne, la pusieron para asar, por su parte Lucas miraba asombrado como ponían la carne sobre la parrilla y Steve y Wanda le explicaban cuando darle vueltas, no recordaba si alguna vez había tenido una parrillada con su familia.
–¡Hola amigos! – la voz de un hombre llamó la atención de Lucas, cuando se giró Natasha estaba abrazándolo.
Después de que paso a saludar a todos, aquel hombre miró a Lucas un poco confundido, aun así, se inclinó a su altura mientras le sonreía, lucia como un hombre agradable y divertido. Era alto, pero no tanto como Steve, su cabello era castaño y tenía los ojos verdes, no como Lucas, era un verde más claro, era casi como si delataran un poco de la personalidad de aquel hombre.
–Hola, me llamo Clinton Barton.
–Hola, soy Lucas… – el infante se quedó pensando, quizá ahora no tenía que tener un apellido.
–Stark.
–¿Qué? – Barton miró a Tony un poco confundido.
–Cuando te presentes, di mi apellido – dijo el genio al niño, quien estaba sentado en una de las sillas plegables con una lata de soda en sus manos, tranquilamente observando mientras casi todos trabajaban para tener una buena parrillada, el otro sentado era Strange.
–¡Es un Odinson! – Thor se acercó a Stark enfadado, pero Tony no parecía estarlo en lo más mínimo, le ignoró para beber más de su lata.
–Es un mini Vengador, debe tener el nombre del fundador – respondió Stark sin ganas de querer pelear con Thor.
–¡Es mi hermano! – Ahora que Thor había estado tan lejos nadie lo pudo detener, Lucas miró al Dios por un momento y después miró a Stark, quizá Thor se había tomado muy apecho la broma de la familia.
–Creo que estoy bien sin apellido, todos somos una familia, no podría tener el apellido de todos – dijo, al menos no quería estar diciendo apellidos con los cuales no se sentía apegado, además por la expresión de Thor seguro que comenzaría una discusión al respecto.
–Supongo que quizá quieras Rogers – el niño se sonrojo, acto que no pasó desapercibido por Thor.
–Natasha déjalo, ahora no pensemos en eso – soltó Steve al ver unas amenazadoras nubes en el cielo.
–Bien si dejaron de discutir, a mí me gustaría saber qué ocurre – por fin habló Barton al sentirse más confundido de lo que había estado desde que se había unido a los Vengadores.
–Clint, debes estar feliz ahora tenemos un hijo – mencionó Natasha con una enorme sonrisa en su rostro.
–¿Un hijo? – la expresión en el rostro de Hawkeye era de confusión pura.
–¡Si es nuestro hijo, Lucas! – secundó Stark riendo un poco ante la cara de Clint.
–¡Lucas, él es tu papá Clint! – Lucas enseguida entendió la broma por lo que se acercó a abrazar a Clint.
–¡Papá! – debió imaginar la cara que puso porque casi todos los presentes soltaron una carcajada.
–¡Ya dejen de bromear y explíquenme! – terminó por gritar el arquero quien no se atrevía a alejar al niño.
–Lucas, vamos a comer – escuchar a Wanda hizo que el mencionado soltara a Clint y correr hacia ella.
–Realmente necesito una explicación – Lucas no pudo evitar reír para así tomar su plato y dirigirse a la mesa desplegable que habían puesto en el jardín, sentándose cerca del Doctor Strange y frente a él Steve, Natasha se había marchado con Clint en algún punto de la casa.
Thor se había sentado a su lado, mirándolo de vez en cuando, mientras Wanda y Strange le hacían algunas preguntas.
–¿Has seguido estudiando? – Wanda parecía encantada con el niño.
–En el orfanato teníamos clases.
–¿Qué te gusta hacer? – siguió la castaña.
–Me gusta mucho leer – respondió con una sonrisa, ya que era lo que más extrañaba.
–Quizá la próxima vez te traiga un libro muy interesante – le dijo Strange.
–¿¡De verdad!?
–De verdad – Lucas sonrió deslumbrantemente.
–Realmente que te gustan los libros, una vez te quedaste todo un día sin comer en la biblio…
–¿Tienes un libro favorito?
–Mamá me leía muchos libros, mis favoritos es Alicia en el país de las Maravillas y Momo.
–Son buenos libros – dijo el doctor.
–¿Qué le paso en sus manos? – preguntó el niño al ver las cicatrices en las manos del mago.
–Un accidente de auto.
–¡Es increíble que las siga moviéndolas! – Lucas no sabía mucho de medicina, pero esas cicatrices lucían terribles –¿Aun puede hacer figuras con globos?
–Bien, es magia – el niño le miró sorprendido, había cierta fascinación en sus ojos –Y no hago figuras con globos – los presentes tuvieron que contenerse la carcajada que estaban por soltar al ver la cara de enfado en el rostro del mago.
–¿De verdad?
–De verdad, en realidad creo que tú también serias un excelente hechicero, aunque supongo que usas una magia diferente a la mía – soltó tratando de cambiar el tema de los globos.
–¡Es increíble! ¿Me enseñaría?
–Si pudiera lo haría, pero como te dije, tienes un poder diferente al mío, sería imposible. Pero, por eso no te preocupes, te ayudaré de otra manera.
–Gracias.
–No agradezcas – el infante estaba tan concentrado y maravillado con Stephen que no prestó atención a las miradas que le estaban dedicando el Capitán y Wanda al hechicero. Era raro que se hubiera presentado de pronto a la casa y ahora que quisiera enseñarle a un niño magia, además que ese niño se tratara de la reencarnación de Loki.
Poco después llegó Clint que tenía una expresión un poco rara, se acercó al niño y le tocó el hombro con un dedo para llamar su atención, el infante se giró a verlo mientras masticaba un trozo de carne.
Lucas se sentía raro cuando los ojos verdes claros le miraban tan intensamente, no supo cuánto tiempo estuvo devolviendo la mirada a Clint sin pestañar hasta que se le formaron lágrimas en los ojos y una vez que paso su bocado de carne habló.
–¿Hice algo malo? – preguntó al final un poco asustado, pero la expresión del rostro de Clint se suavizo enseguida.
–¡No…!
Natasha rápidamente había llegado a su lado dándole un fuerte golpe al costado.
–Es que le sorprende que tengamos un Mini Vengador –dijo Stark mirando a Clint sobre su lata que ahora era de cerveza.
–Lo siento no quise asustarte – respondió Clint acariciando su costado, al juzgar por su expresión debió de golpearle muy fuerte Natasha. – Come no te preocupes.
Lucas paso un rato muy agradable junto a ellos, en realidad se sentía casi como una familia. Aunque estaba seguro de que no era muy funcional, pero era muy feliz.
Durante la primera semana Lucas se dio cuenta de que cada cuanto alguien salía de las instalaciones a realizar misiones. No estaba muy seguro si era algo bueno o malo, pero le alegraba mucho el verlos de vuelta en casa.
–Las misiones pueden a veces tardar mucho tiempo – le había comentado una vez Steve cuando preguntó cuándo volvería Wanda.
Se percató que el Sr. Stark pasaba mucho tiempo en su taller, que la tía Natasha, (ella le dijo que si se atrevía a decirle señora lo pagaría muy caro), salía constantemente. Tía Wanda se perdía mucho en su habitación, Tío Steve también salía a varias misiones y Thor se había ido por una semana porque tenía que ver a su pueblo o algo así, realmente Lucas no le entendió o quizá no le prestó la atención necesaria cuando se lo explicó.
Al final de la semana el Doctor Strange había regresado con el libro que le prometió, no sin antes de que dicho libro paso por una rigurosa inspección por parte de sus tutores, por lo que alcanzo a escuchar fue porque tenían que asegurarse que no fuera peligroso.
Cuando lo abrió, aunque nunca había visto aquella escritura, le entendía a la perfección, era un libro de hechizos, una vez que lo leyó por completo intentó realizar varios hechizo, ninguno funcionó.
Al inicio en la segunda semana Clint volvió con un muñeco que le explicó que era un Tsum Tsum que al parecer era una tierna imitación del arquero.
–¡Sé que te encanta! Tío Clint te lo consiguió como un regalo –a pesar de que no era fan de los muñecos era la primera vez que le regalaban un juguete, por lo que sonrió y agradeció profundamente – ¡Chicos soy el tío favorito!
–¡Ni en tus sueños Clint! – le interrumpió Stark.
–Esta celoso, no le hagas caso, después te traeré algo más – Clint cumplió su promesa, cada visita siempre le llevaba algún regalo, desde Tsum Tsum de diferentes tamaños hasta Funkos y cualquier figura de acción, claro todos de su persona. Lucas estaba seguro que estaba cerca de tener la colección de Hawkeye en sus diferentes presentaciones.
Pero los demás no se quedaron atrás, pronto recibió un Tsum Tsum de cada uno de los Vengadores, hasta del Doctor Strange y Thor, el último había sido un regalo de la Tía Wanda.
Durante la segunda semana el señor Stark y el tío Steve se encontraban muy nerviosos.
–¿Sucede algo? – preguntó a Natasha en una ocasión en que ambos parecían realmente irritados.
–Perdieron contacto con uno de nuestros compañeros – había dicho, pero ella cambio enseguida el tema.
El domingo de la segunda semana Lucas se quedó por primera vez solo, Wanda y Natasha habían salido a una misión, y esa noche vería películas con Tony y Steve, entonces recibieron una llamada de emergencia por lo que tuvieron que salir, dejándolo completamente solo, el Sr. Stark le dejo muy en claro que no se moviera y le pidió a Viernes que lo vigilara. Solo habían pasado unos minutos cuando un hombre herido se presentó a la base, era la primera vez que Lucas lo había visto y aunque su interior gritaba que se moviera, solo se quedó observando como el hombre se sentaba en el sofá mientras sus ojos azules le examinaban.
En caso de alguna corrección por favor háganmela saber, me ayuda para darles una mejor historia.
¡Muchas gracias por leer!
