5
Thor se sentía aturdido, era difícil tratar con su hermano ahora que era un simple niño de diez años, por más que intentar recordar su infancia junto a Loki era complicado, todo era mucho más fácil en ese entonces.
–Señor Stark, en la línea se encuentra la señorita Bárbara, al parecer está buscando al señor Odinson y está muy molesta –. La I.A. llamó la atención de todos en la sala, esa era la primera noche de Lucas en la base de los Vengadores y aun discutían la manera en que se harían cargo de él, después de todo seguía siendo un niño.
–¡Thor, llamada! – le habló Tony al ver que el Dios estaba sumergido en sus pensamientos sin prestar atención a lo que había dicho Viernes.
–¿Qué? – el nombrado salió de su ensoñación sin darle tiempo de prepararse para la llamada.
–Viernes, enlázala – pidió el millonario mientras se acomodaba en el sofá, sabía que comenzaría un espectáculo.
–¡Thor, regresa ahora! – en el holograma se visualizó a la Valquiria realmente enfadada, se podría decir que estaba hasta roja, tenía una postura amenazadora con ambos brazos en la cadera, lucia el entrecejo tan fruncido que parecía que solo tenía una ceja.
–¡Bárbara! – vociferó el nombrado más que asombrado de ver a la Valquiria en el holograma.
–¡Nada de Bárbara! – reclamó la mujer imitando la voz del Dios cuando la llamó. – ¡Cuatro semanas es mucho tiempo! ¡Tienes un pueblo que proteger, así que regresa ahora mismo y hazte cargo como el Rey que eres! – la mujer estaba más que enfadada y mostraba su frustración con movimientos exagerados con sus manos. – ¡Te he tratado de localizar por días! – todos en la sala estaban seguros que los gritos de la Valquiria se podían escuchar en toda la base a pesar de las paredes insonorizadas.
–Pero…
–¡Regresa ahora, y estoy siendo completamente amable, de otra manera iré personalmente por ti! – hasta el mismo Tony tembló ante la amenaza de la mujer, era realmente de temer.
–Bár…
–La señorita ha colgado – anunció Viernes. El Dios soltó un suspiro, quizá la Valquiria tenía razón, pero el dejar a su hermano solo no era algo que le agradara, menos ahora que había logrado encontrarlo, después de todo el tiempo en que lo había soñado, después de todo el tiempo que le había llorado.
–Señor, su señora esposa le habla, tendrás que irte – Thor miró a Tony, pero ya no tenía fuerzas para enfadarse.
–Una semana, ¡regresaré! – aseguró mientras se levantaba del sofá derrotado.
–No creo que te vaya a liberar tan pronto – Natasha se sentó en uno de los sofás desocupados, tenía una copa en su mano, sentía cierta lastima por el Dios.
Thor sabía que lo que había dicho la rubia era verdad, así como había pedido que lo incluyeran en la mayoría de las misiones de los Vengadores, tenía que estar algún tiempo pendiente de su pueblo.
Debía estar agradecido con Stark y T'Challa, porque ellos fueron las personas que lo ayudaron a establecer Asgard en Midgard y que lo habían protegido y escondido de cualquier humano. Gracias a ello tenían un hermoso lugar en donde vivir y su pueblo comenzaba a prosperar, aun así debía ser gobernado y protegido, por lo que cuando iba a misiones el trato era volver y quedarse más de un mes.
Ahora no sabía si podía cumplir con el trato con Valquiria o Bárbara como ahora se hacía llamar, pero no podía dejar solo a Loki. Le encantaría llevárselo, pero sabía que sus amigos se opondrían enseguida, además no sabía cómo lo recibiría su pueblo.
–¿Puedo confiar en que cuidaran a Loki? – cuestionó mientras miraba por la gran ventana.
–Claro que sí, no te preocupes, Viernes es una excelente niñera, ¿cierto, Viernes?
–Sí, señor. He investigado sobre cuidados de niños, ya he hecho un calendario de acuerdo a su peso y altura sobre comidas y actividades para fortalecer su mente y cuerpo, además asegurar una alimentación sana y equilibrada, me asegurare que todos cumplan con ello.
–Lo ves – le aseguró Tony, orgulloso de su propia creación.
–Bien, tratare de estar lo antes posible, ahora iré a despedirme de él – Thor se dirigió a la habitación de Loki abatido.
El Dios abrió la puerta encontrándose con la habitación en penumbra y el niño en la cama, quien abrió los ojos para verlo, estaba medio dormido, al parecer la luz del pasillo le había hecho despertarse.
–No quise despertarte – Loki se encogió de hombros. – Tendré que salir, mi pueblo me necesita, soy un Rey y no puedo dejarlos.
–¿Tu pueblo se encuentra lejos? – preguntó el niño frotando su ojo derecho con su mano, tratando de contener un bostezo.
–Sí, pero regresaré en una semana, no quiero dejarte solo – el Dios estaba tan encantado con el niño que cada uno de esos inocentes gestos le llenaban de felicidad. Era un sentimiento que hacía que su corazón se detuviera por un momento para volver a latir con fuerza, era ternura pura.
–No estoy solo, todos me cuidan, y Viernes es muy agradable, aunque aun no entiendo cómo funciona – comentó un el ceño levemente fruncido, demostrando su desconocimiento.
–Sí, yo no la entiendo todavía – admitió el rubio, quien llevaba más años conviviendo con la I.A. –Cualquier cosa que necesites, llámame, vendré enseguida – le aseguró el Dios al ver al niño cabeceando sin poder contener el sueño.
–De acuerdo – los ojos esmeraldas le miraron con somnolencia, pero antes de que se pudiera dar la vuelta el niño lo detuvo, sujetando la gran mano del Dios, con la suya que al tacto se sentía tan fría. – No me dejarás, ¿verdad? – preguntó el niño más dormido que despierto.
–¡Nunca! – el niño volvió a acostarse de nuevo en su cama y cerró los ojos, Thor se inclinó hasta él para así besar su frente. – Dulces sueños.
Al salir de la habitación se sorprendió que ninguno de sus amigos estuviera ahí, ese día se habían asegurado de estar cerca para callarle la boca. Quizá entendían que era difícil y hasta podría decir doloroso el que se tuviera que alejar de su hermano.
Cuando volvió a la sala se encontraban Natasha, Steve y Tony mirando un mapa en un holograma mientras hablaban.
–¡Me voy! – avisó.
–¡Buen viaje Beach boy!
–Nos vemos Thor, no te preocupes por Lucas – exclamó el capitán, el Dios se mordió la lengua para pedir que se alejara de su hermano, ya que sabía que si en alguien podía confiar para cuidar a su hermano era en ellos.
–Gracias – terminó por decir.
Salió de la base gracias al stormbreake, cuando llegó a su pueblo se llevó un gran regaño por parte de Bárbara, aunque tenía razón ya que por hacer el mayor número posible de misiones terminó abandonando Asgard por un mes. Más de lo que hubiera querido.
Una vez en su habitación, con el techo dorado saludando, sintió la nostalgia invadir su cuerpo.
En medio de aquella penumbra solo quería tener a su hermano a su lado, no a miles de kilómetros, pero ya no era egoísta, así que estaría con su pueblo un tiempo en lo que los convencía de traer de vuelta a Loki.
Abrió los ojos encontrándose con la cegadora luz del sol, una vez que sus ojos se acostumbraron, observó el paisaje frente a él, era el jardín del palacio. Sus pies se movieron hasta llegar a un gran árbol, y apoyado sobre el árbol, disfrutando de la sombra se encontraba Loki adulto.
– ¡Loki, te encontré! – anunció, el mencionado se encontraba sumergido en su lectura, tardó cerca de un minuto en elevar la vista hacia su hermano, Thor sintió un gran alivio, aquellos ojos verdes esmeraldas ya no le miraban como a un completo desconocido.
–Deberías decir que alguien más lo hizo por ti – respondió. Loki volvió su vista al libro, pero el rubio ya estaba a su lado tomándolo de las manos para llamar su atención.
–Tienes razón – fue lo primero que se le había venido a la cabeza.
–Siempre es así, hermano – la sonrisa en Loki le hizo sonreír igual, era aquella sonrisa llena de orgullo que reconocería a kilómetros.
–No me recuerdas – confesó abatido.
–¿Debería?
–¡Sí!, ¡eres mi hermano! – recriminó el mayor ganándose una mirada de desagrado por parte de su hermano, pero enseguida Loki soltó un suspiro, parecía que estaba meditando algo. Sabía que Loki ocultaba cosas, ahora después de mil quinientos años por fin había aprendido a leerlo, si tuviera que decirlo, era demasiado tarde.
–Thor, sé que has tardado más de mil quinientos años para madurar, y has perdido todo para entenderlo, pero aun te falta mucho por comprender – comentó solemne, con una enigmática mirada.
Thor estaba confundido, molesto, frustrado, tenía tantos sentimientos, solo quería estar junto a alguien que le entendiera y aconsejara, no que le diera más enigmas por resolver.
–¡Es difícil, no soy ni la mitad de lo que era antes! – soltó las manos de Loki, se puso de pie tratando de contener la frustración que sentía.
–Ahora eres mejor, no te auto-compadezcas, Thor, no es parte de tu personalidad – la blanca mano de su hermano acarició su cabello rubio, que había vuelto a crecer. El rubio se había sorprendido al tenerlo de pronto tan cerca que podía sentir su respiración.
–¿Qué hago? – preguntó después de un largo minuto de silencio en el cual ambos se habían perdido en sus ojos.
–No soy yo quien te debe dar una respuesta –. De nuevo volvía a los enigmas y realmente los odiaba.
–¡Loki!
El nombrado abrazó a Thor, quien no pudo contener las lágrimas, a pesar de que estaba feliz de volver a encontrarlo muy dentro de su corazón se sentía inmensamente triste.
–Me gusta más corto – fue lo último que escuchó antes de que una nueva voz se escuchara.
–¡Despierta, Rey incumplido! –un gran golpe fue lo primero que sintió, cuando por fin abrió los ojos estaba Bárbara con una enorme sonrisa en su rostro.
–¡Qué…!
–Tranquilo, tu gente está preocupada – el rubio se levantó para así dirigirse al baño –¡No sé por qué rayos cargas con un celular si no vas a contestar! ¡De qué sirve tener la mejor tecnología del mundo si te vas a esconder!
–He estado ocupado – respondió el hombre desde el baño. – Y siempre me puedes localizar con Stark.
–¡Sí, con tus amigos!, pero ya eres un rey, Thor, no es para que sigas jugando.
Thor se metió bajo la ducha de agua fría mientras escuchaba a Bárbara del otro lado de la puerta.
–Debes de escuchar y proteger, aun si eres un Dios y este reino es maravilloso, se tienen reglas que cumplir, no voy a estar supliéndote siempre que tengas ganas de volverte un héroe, las personas preguntan por su Rey.
–Lo sé.
–Lo sé – de nuevo le imitaba Bárbara – ¡No lo sabes! ¡En cualquier caso, no vas a salir ni en un mes de aquí y si es necesario te amarraré!
–¡Necesito volver! – soltó un poco desesperado al no poder obtener el permiso de la Valquiria.
–¿Por qué? Ya hay demasiados superhéroes en el mundo, además tengo entendido que están creando otro grupo, pero con jóvenes, así que no te necesitan.
–No es por eso – dijo cortantemente.
–¿Entonces? – la mujer cuestionó con genuina curiosidad, ciertamente era la primera vez que escuchaba a Thor así de desesperado.
–Encontré a mi hermano – exclamó por fin.
–¿Qué?
–¡Encontré a Loki! – pronunció por fin el hombre al salir del baño con una toalla en la cintura encontrándose cara a cara con la Valquiria.
–¿A tu hermano?
–Es lo que te dije, sabes que salvo a las personas de Asgard – Bárbara frunció el entrecejo sin dejar de mirar al Dios a los ojos realmente intrigada.
–Por él nos atacaron en primer lugar.
–¡Era la única manera para que saliera con vida de ahí, no tenía opción!
–¿Cómo volvió? – cuestionó al ver que el pelear con el Dios en esos momentos no la llevaría a ningún lado.
–En un niño humano.
– Una reencarnación –murmuró Barbara – ¿le devolviste sus poderes?
–No, los demás no lo quieren – la mujer enseguida supuso de quien hablaba.
–Es perfecto – dijo encogiéndose de hombros.
–En algún momento lo tendré que hacer.
–Por ahora no.
–Necesito volver.
–No, Thor, primero debes ver por tu gente.
–Debo regresar a Loki aquí.
–No, no puedes regresarlo, aún hay personas que no confían en él y si es un niño, entonces no es lo mejor – la mujer le miró severa sin darle oportunidad al Dios de debatir.
–¿Cuándo?
–Tú eres el rey, tú debes conocer a tu gente, no te comportes egoístamente. Sé que amas a tu hermano, pero a pesar de que sea un niño, sigue siendo Loki – la Valquiria soltó un suspiro para así mirar ahora por una ventana de la habitación de Thor, donde podía vislumbrar todo el pequeño reino que quedaba de Asgard.
–Entiendo.
–Es bueno saber que lo hagas
–¿Barbara?
–¿Qué?
–¿Puedes cortarme el cabello? – la cara de la mujer era un poema, era como si no pudiera dar crédito a lo que había escuchado, pero al final le dijo que lo haría después de que terminara sus deberes como rey.
Valquiria tuvo razón, una semana no fue suficiente para tener todo en orden, con la muerte de sus mejores amigos no tenia en quien confiarle su reino, casi siempre era Bárbara, él y unas cuantas personas que eran supervisadas en todo momento. Pero entendía a la mujer, su reino estaba preocupado, en cuanto su pueblo lo vio en el trono toda la incertidumbre que se sentía en el aire, desapareció, a pesar de que quería correr para ver a Loki no podía. Su gente había pasado por mucho en los últimos años y comprendía porque se sentían angustiados sin su rey, sin quien los protegiera.
–Enséñame a usar esa cosa – le había dicho Thor una tarde a la Valquiria, después de terminar con sus deberes.
–¡Ya te había enseñado! – Tony le había dado una excelente tecnología para poder conversar desde a distancia, con una red más segura, pero a pesar de que Bárbara le había enseñado a usarla, aún era torpe con ello.
–Por favor –terminó por suplicar, provocando que la mujer suspirar.
Después de cerca de treinta minutos discutiendo sobre la manera en que tenía que hacer la llamada, por fin Thor pudo realizar su primera llamada por sí mismo.
–¡Hola, Beach boy! – articuló la imagen de Anthony que se lograba ver en el holograma, al parecer estaba en su taller.
–Hola, Stark, ¿cómo está Loki?
–¿Te refieres al niño que secuestramos de Francia? – pero Tony no dejo responder a Thor ya que enseguida dijo. – Sí, él está ahora estudiando.
–¿Estudiando?
–Wanda quiere que vaya a la escuela, dice que es algo importante para que desarrolle relaciones afectivas y comportamientos adecuados junto a sus similares y Viernes está de acuerdo, nunca te pongas a discutir con dos mujeres y más si una es una I.A.
–¿Relaciones afectivas? –. Ciertamente el Dios no comprendía del todo aun a los humanos.
–Sí, por eso es que lo está instruyendo para que presente el examen de colocación, después de todo no sabemos nada más del niño, pero quiere que vaya a una escuela con niños de su edad. Yo pensaba mandarlo al Instituto Xavier, pero no quisieron los demás – por el tono de voz de Stark había cierta desilusión que el rubio no podía distinguir si era fingida o real.
–¡Quiero hablar con él! – en realidad al Dios le costaba entender todas las cosas que podía soltar Stark en un minuto y podía hasta provocarle dolor de cabeza.
–Cierto, espera un momento, Viernes comunícalo con Wanda.
El Dios espero un momento en el que el genio desapareció de la escena mostrando a Wanda.
–¡Hola, Thor! – la mujer le saludó con una enorme sonrisa en su rostro.
–Wanda, ¿Cómo esta Loki?
–También me da gusto saludarte, sí también estoy bien y Loki está estudiando – Wanda movió la pantalla de su celular para que pudiera ver a Loki leyendo un libro.
–Lo siento, me alegro que esté bien –a pesar de que la mujer ya no se dirigió a él esperaba que no estuviera molesta.
–Lucas, Thor te quiere saludar – el infante levanto la vista mostrando sus ojos verdes que ya no le miraban con desconfianza.
–¡Hola Thor! – la sonrisa con la que saludo al niño derritió el corazón del Dios.
–¡Hermano!
–¿Cómo has estado? – el Dios trató de controlarse ya que sentía que estaba a punto de llorar, cada vez que lo veía era como un recordatorio de que nada había sido un sueño y su Loki estaba de nuevo con él.
–Bien, estoy haciendo un buen trabajo como rey.
–No esperaría menos de un Vengador –. Era como si toda la desconfianza del niño se hubiera esfumado en una semana. Los ojos del niño brillaban más, se veía mejor alimentado y hasta había cierto color en sus mejillas que resaltaba ante lo blanco de su piel.
–No puedo cumplir mi promesa, estaré un tiempo más en Asgard – admitió con un poco de tristeza.
–Está bien, tía Wanda me ha estado enseñando y el señor Stark también y tío Steve y tía Natasha, además tío Clint me dio un gran regalo, en realidad muchos regalos.
–¡Me alegro! – Thor no podía describir en palabras la felicidad que le daba el ver la alegría que irradiaba el niño, claramente cada vez que lo veía recordaba el tiempo que habían pasado cuando eran solo unos niños.
–¿Estas bien? – Al parecer se había quedado mucho tiempo en silencio ya que Loki le miraba confundido, pero antes de que contestara el niño volvió a hablar –Te extraño – el propio Dios se sorprendió escuchar aquello de Lucas.
–Solo será un tiempo más y regresaré contigo – prometió el Dios y tuvo un Déjà vu, era similar a la primera vez que se había despedido de su hermano para luchar en un mundo muy lejano, le había dicho las mismas palabras.
–Eso no quita el hecho que te extrañe.
–Yo también te extraño – Loki le sonrió abiertamente.
–Es momento de despedirse, Lucas necesita seguir con sus estudios – les interrumpió Wanda después de un momento en el que ambos se habían mantenido en silencio.
–De acuerdo, hasta luego Wanda, adiós Loki – dijo el Dios ahora con una sonrisa en su rostro.
–¡Adiós Beach boy!
–¡Oye…! – antes de que pudiera reclamar la llamada fue colgada. Definitivamente Loki no tenía que pasar tanto tiempo con Stark.
–Realmente es lindo, no entiendo como eso pasó a ser tu hermano malvado – la voz de Bárbara le tomó por sorpresa.
–Solo tomó malas decisiones.
–Sí. Como sea, su alteza si termina a tiempo la próxima semana, podrá ir con su hermano, pero unos días, no desaparezcas por un mes. ¿De acuerdo?
–De acuerdo.
Nunca en su vida una semana había sido tan larga, a pesar del mucho trabajo que tenía como rey, había sido la semana y media más larga de su vida.
–Muy bien fortachón, una semana –le advirtió la valquiria, el Dios volvía a tener el cabello corto.
–Una semana – aseguró el Dios.
–Te queda mejor corto, luces más joven.
–Supongo que es un nuevo comienzo.
–Ve, sé que te mueres por verle – la Valquiria le sonrió por última vez antes de darse la vuelta e irse.
El Dios se perdió en medio de la luz cegadora del bifrost para aparecer en frente del gran jardín de la base de los Vengadores. Su corazón latía exaltado ante la idea de por fin tener nuevamente a su hermano en sus brazos.
¡Muchas gracias por leer!
Favor de indicarme en caso de ver algún error, trato de actualizar cada semana por lo que el cuidado en cada capítulo no es tanto como me gustaría que fuera, y conocer sus puntos de vista me ayuda para mejorar.
¡Nos leemos muy pronto!
