7

Volver a la base de los Vengadores era como volver a casa, una casa llena de gente extravagante. El olor de la tierra mojada le dio la bienvenida, al parecer había estado lloviendo solo hacía unos instantes y ahora el cielo despejado con pocas nubes, era una bella estampa con la cual comenzar su noche.

En cuanto entró a la casa fue directo a la sala, encontrándose de frente con todos los Vengadores en la mesa, Wanda, Natasha, Steve, James, Stark, Clint y hasta el hechicero, junto a su hermano cenando pizza y riendo.

Thor se acercó a la gran familia, porque si tenía que describirlo eso eran ellos en esos momentos, una familia unida, no solo por las peleas y por el deseo de salvar al mundo, sino por el cariño que no se admitían tener.

Loki se levantó de la mesa con una enorme sonrisa en su rostro en cuanto miró al rubio, los ojos esmeraldas brillaban de felicidad que podría conmover a Thor hasta las lágrimas, era un sentimiento que le era difícil de explicar, su corazón bombeaba sangre con mayor rapidez y estaba seguro que en su rostro tenía dibujada una tonta sonrisa ya que quizá habían pasado siglos desde la última vez que vio aquella mirada en el rostro de su hermano, aunque no le agrado del todo el hecho de que el niño estuviera en la mesa junto a Steve, aún tenía ese tipo de recelo contra su amigo, pero eso se calmó cuando lo tuvo a solo unos pasos de distancia.

Y aunque el primer impulso que tuvo fue abrazarlo, no pudo, el infante llevaba una especie de muñeco de peluche en sus manos, lo suficientemente grande como para abarcar la mitad de su pequeño cuerpo, lo que realmente llamo la atención de Thor era que ese muñeco le recordaba a alguien.

—¡Te cortaste el cabello! — dijo el niño, Thor había casi olvidado aquel pequeño detalle, por costumbre paso su mano por su cabello que ahora era mucho más corto.

—¿No te gusta? — el niño se quedó pensando un momento, lo cual puso una alarma en su cabeza, después de todo fue un sueño, no podría estar seguro de que eso le gustara realmente a su hermano.

—Me gusta, no luces tan viejo — todos en la mesa empezaron a reír, hasta Clint había escupido la soda que estaba bebiendo.

—Lucas no molestes a los ancianos — dijo Stark, provocando que Thor frunciera el entrecejo, reconsiderando el sentimiento de felicidad que había sentido solo minutos antes por volver a estar con sus amigos.

—Stark…

—¡Tía Wanda me la regalo, es igual a ti! — Thor volvió a prestarle atención a su hermano cuando le escuchó hablar, le estaba mostrando el muñeco que llevaba en sus manos para que pudiera apreciarlo mejor, ahora podía comprender por qué aquel extraño muñeco se le hacía familiar.

Aquel pedazo de tela con algodón dentro, era un tipo almohada con una capa roja, cabello rubio y una vestimenta que se asemejaba a la que usaba Thor, pero si prestaba atención también había otro muñeco en el sofá.

—Considero que soy más guapo — Thor tomó el muñeco en sus manos para examinarlo, en realidad se le hacía una horrible imitación de él, no sabía cuál era la finalidad de aquella cosa, que no tenía en si algún provecho.

—Creo que el muñeco es por mucho más bonito —el rubio miró al niño como si no pudiera creer a sus palabras y no ayudaban las risas de todos, realmente su hermano no cambiaba, no importaba que no recordara su pasado, el actual Loki sabía que decir para ponerlo en vergüenza.

—Reacciona Beach boy, vamos a comer, no te quedes ahí parado — Loki había corrido de vuelta a su lugar entre Steve y Tony.

Thor accedió con una sonrisa, conformándose con sentarse frente a su hermano. En realidad el Dios estaba alegre, si dejaba de lado los celos que sentía. Loki resplandecía de felicidad, realmente lucía muy unido a todos, principalmente a Stark y Steve. Aunque debía de admitir que era obvio por qué el niño los veía como una especie de padres, hasta el mismo Thor aceptaba el hecho de que esos dos eran como los padres de todos en la sala, claro sin contar al hechicero que cada vez que se veía a Stark se desataba una discusión.

En algún momento de la noche el niño se retiró al sofá junto al muñeco de Thor, pero solo fue un instante en el que se distrajo cuando se dio cuenta que el pequeño abrazaba a uno diferente, que sino mal veía tenía un arco en la espalda y vestía de negro como cierta persona que conocía.

—Es su muñeco favorito, ¡me ama! — Clint le dijo al darse cuenta que observaba Thor. El Dios le devolvió la mirada como si el hombre acabara de decir una tontería, después de todo el único que podía amar Loki era a él.

—Claro — Natasha le dio un leve golpe y se acercó a sentarse a su lado.

—Es la verdad.

—Tranquilo, Legolas, no es una competencia. Porque si lo fuera, obviamente yo ganaría — contraataco Stark con gran superioridad.

—No empiecen, por favor —pidió Strange con fastidio.

—¿Qué celebramos? — preguntó por fin Thor ahora que se daba cuenta de que para que todos los Vengadores estuvieran en el mismo lugar sin que de una emergencia se tratara, debía ser una celebración, además de que algunos bebían alcohol.

—Nada realmente, mañana presento mi examen de colocación, dice tía Wanda que podría hasta saltar años — respondió el niño desde el sofá, aun con el Tsum Tsum en sus manos, realmente a Thor le dieron ganas de destruirlo con un relámpago, pero al menos no era el de Steve.

—Pues hay que celebrar por Kid Loki y Wanda — respondió Tony con una copa en su mano, levantándola para brindar.

Thor dejo la mesa una vez que había comido y bebido hasta saciarse, para así sentarse al lado de su hermano, aunque podía sentir una mirada de ojos color avellana siguiéndole, prefirió ignorarla y disfrutar por fin de su amado hermano.

—¿Qué tal te la pasaste? — preguntó con curiosidad, aunque sabía la respuesta.

—Muy bien, he aprendido mucho y me he divertido — la sonrisa del niño le indicaba que no mentía.

—Me alegra, ¿te gusta estar aquí?

—Sí, todos son amables y me cuidan, tío Clint me da muchos regalos.

—¡Te dije que era el favorito! —

—No te metas en conversaciones ajenas — exclamó Thor para así volver su atención al niño. Sabía que todos lo estaban escuchando a pesar de que fingían prestar atención en sus conversaciones.

—Además también me está enseñando a defenderme.

—Seguro que serás muy bueno, también eras un maestro con las navajas.

—¿Tío Clint me enseñarías a usarlas?

—Te enseñaré lo que quieras — Thor le arrebató el muñeco con forma de arquero a Loki para así arrojárselo encima a Clint provocando que este cayera de la silla al no poder con la fuerza con la que el objeto le había golpeado.

Loki miró a Thor entre asombrado y molesto al ver a su muñeco tirado junto a su tío.

—Mi muñeco, ¿Qué pasa si no sirve? — el niño hizo un mohín para demostrar su descontento por la manera en que el Dios había tratado su muñeco.

—Tranquilo, tienes el mío — dijo con autosuficiencia Thor, pero el niño no estaba feliz ante la respuesta.

—Estoy bien, por si se lo preguntan — respondió Clint mientras los demás vengadores trataban de contener la risa.

—Cuéntame más de la semana en la que estuviste aquí — el niño aún tenía la mirada en su muñeco, era la segunda vez que terminaba en el suelo ese día.

—Tío Steve…

—No me digas nada de él

—El señor Stark me enseño de…

—Tampoco de él

—Tío Bucky cocinó un rico postre

—¡Sé que le encantó! — exclamó el ex soldado desde el otro lado de la sala, dedicándole una coqueta sonrisa al niño. Thor se preguntó si ese día todos le iban a restregar en la cara cuan cercanos se habían vuelto a Loki. —Quizá después pueda hacer más.

—Pasa el examen y tendremos una fiesta en casa — respondió del otro lado Wanda.

—¡Sí! — exclamó el niño lleno de emoción.

—Entonces, realmente eres feliz aquí— Thor tomó la pequeña mano del niño, era tan pequeña y suave a comparación de la suya que era tosca. La mano del pequeño era fría y blanca, tal como la recordaba.

—Sí — Thor le dio un leve apretón a la mano del niño sin apartar los zafiros de los esmeraldas.

—Kid, deberías levantar ese muñeco antes de que termine en la basura — el niño se levantó rápido de su lugar alejándose de Thor para ir por su muñeco que aún estaba al lado de Clint que parecía sin ganas de moverse.

Thor se giró para ver a Stark quien le devolvió la mirada con una media sonrisa, ciertamente no sería sencillo siquiera el poder estar a solas con su hermano y disfrutar de su cercanía.

—¿Esta muerto? — Loki movió el cuerpo de Clint mientras en una de sus manos tenía el Tsum Tsum.

—Sigo vivo — respondió con voz lastimera el arquero.

—Parece que ya murió, lastima. Aléjate Kid, el olor de los muertos es terrible.

—Aún tengo las fuerzas suficientes para seguir molestándolos — Clint intentó levantarse, pero fue inútil.

—Levántate ya Clint, te vas a resfriar — el arquero trató de obedecer a Natasaha, pero su intento volvió a ser inútil.

Loki no volvió al lado del Dios, se mantuvo junto a Clint quien no dejaba de quejarse, picándole con él dedo de vez en cuando para comprobar si seguía con vida.


La fiesta se alargó más de lo que imaginaron, a pesar de que Thor mantenía constantemente sus ojos en Loki, quien jugaba junto a sus Tsum Tsum o charlaba de vez en cuando con algunos de los Vengadores, hasta que vio cómo se quedaba profundamente dormido.

—Lo llevaré a su cama — Thor se levantó sin que nadie se opusiera y cargo a Loki, así como lo había cargado cuando era un bebé. Tener a Loki en brazos era una de las pocas ocasiones en las que lo podía tocar. Era de las pocas veces en las que nadie parecía alterado o en contra de sus deseos, ni Stark se movió de su lugar para impedirlo.

Con cuidado lo recostó en la cama y le miro dormir, en cuanto el pequeño estuvo en la cama busco con sus manos algo, una vez que encontró una almohada con la forma al parecer de Hawkeye de peluche lo abrazó, definitivamente Thor se tendría que deshacer de esas cosas, pero cuando levantó la vista se quedó sin palabras, había muñecos del arquero en cada repisa y escritorio de la habitación y eran contados los de los demás.

—¿Quién rayos le da tanto muñecos de sí mismo a un niño? —preguntó una vez que se encontró con sus amigos, todos se giraron a ver a Clint, quien solo se encogió de hombros antes de responderle al rubio.

—Soy el tío favorito, debe de adorar al Vengador más fuerte del mundo.

—En tus sueños flechita — exclamó Thor, al parecer ahora no solo era Steve quien le estaba arrebatando el cariño de su hermano.

—Ex ricitos, necesito hablar contigo — Thor se giró para ver a Stark, el hombre de cabello castaño estaba sentado en el sofá en medio de los dos soldados con una copa en sus manos. Solo hasta que vio aquella mirada arrogante se dio cuenta de que aún estaba molesto con el genio, como se atrevía a arruinar su momento junto a su hermano.

—Deberías dejar de decir eso, Loki te imita

—Te lo dije Kotenok, es como un mini Stark.

—Calla Robocop, a ti no te importe como le hablo a ex ricitos.

—Tony — Steve llamó la atención del genio, al parecer evitar una discusión, a Thor aun le sorprendía la extraña relación que mantenían.

—¿Qué sucede? — preguntó el Rubio agotado, ahora sin la emotividad de ver a su hermano, su cuerpo le estaba exigiendo un descanso.

—Es algo sobre Loki — solo necesitó escuchar eso para estar en alerta nuevamente.

—¿Qué sucede con mi hermano?

—La noche que dormí con él…

—¿Dormiste con él? —los ojos de Thor estaban tan abiertos que a Stark le sorprendió que no se le hubieran salido. Quizá Thor si tenía un serio problema con su hermano menor.

—Sí, Beach boy, dormir —ambos soldados rieron. —No soy un pederasta como tú.

—Lo siento, continua.

—De acuerdo, el niño tiene sueños muy raros, cuando Wanda miró dentro de él dijo que tenía pesadillas.

—Es cierto, las tiene — respondió la mujer, al parecer confundida porque no sabía hacia donde quería llegar el genio.

—¿Qué viste?

—Nada, en realidad solo es miedo, pero no es muy visible el sueño, pero es aterrador —confesó la Bruja a sus amigos.

—En medio del sueño no puede respirar —Thor se puso de pie para caminar de un lado a otro en la sala, era su manera de mantener la calma — cubría sus oídos y hacia un ruido raro como si tratara de respirar y no pudiera, obviamente estaba recordando su muerte. Además hice una larga búsqueda sobre sus padres y aún no he encontrado nada. Es raro y no es todo, vi todas las grabaciones, todas las noches desde que llegó ha tenido pesadillas.

—Creo que sueña el día de su muerte — dijo Wanda en un hilo de voz.

—Thanos le rompió el cuello, lo sabemos, pero eso quiere decir que siempre ha soñado con su muerte — ahora habló Steve, lucía preocupado.

—Supongo que es algo realmente traumático para él que no lo puede superar — respondió Natasha exhalando mientras giraba el líquido que mantenía su copa.

—Bien, yo no he estado con él por casi un mes, así que no es mi culpa que tenga esos sueños.

—No estoy diciendo que lo sea, solo te lo comento, hay que tener más cuidado — dijo en modo de advertencia el genio.

—Debemos evitar que siga soñando con eso — sugirió Clint.

—No hay manera de acabar con sus sueños — comentó Strange

—¿Viste también en su cabeza?

—No de la misma manera que Wanda, pero no hay nada malo, es justo como cualquier otro niño, que le teme a la oscuridad, y tarde o temprano terminará por saber quién es — había cierto tipo de enigma en las palabras del doctor.

—¿Qué aconsejas hechicero?

—Lo que han hecho bien hasta ahora, estar cuidando de él y sí es necesario que le revelen su origen.

—¿Por qué lo haríamos? — cuestionó el millonario mirando a Strange.

—Será peor si se entera por terceras personas y tratan de usarlo en nuestra contra.

—Lo pensaremos hasta que eso suceda.

—Stark

—Es un niño Thor, ahora sería traumático revelarle su pasado, si ya tiene pesadillas será peor.

—¿Cuándo lo haremos? —preguntó el Dios con desgano.

—Cuando sea mayor.

—Creo que deberíamos exponer nuestros puntos de vista antes de tomar una decisión, cuando lo trajimos aquí acordamos que todos nos haríamos cargo de él — aludió el Capitán.

—Bien, que comience el jefe — exclamó Stark mirando al hombre rubio que estaba sentado a su lado.

—Creo que sería mejor esperar, como dice Tony, solo tiene 10 años.

—Creo que estoy con el Cap. Es un niño, cargar con todo lo que hizo el anterior Loki, podría ser perjudicial y más a la edad de 10 años — comento Wanda.

—Estoy con ustedes, es un niño — mencionó Natasha mirando su copa.

—¿Clint? — preguntó el genio al ver que el arquero miraba a la nada.

—No creo que deberíamos guardarles secretos.

—¿Qué?

—No digo que le digamos todo, sino quien es y ya cuando sea mayor decirle lo demás —sugirió el arquero.

—No pensé que dirías eso Clint — el mencionado se giró a ver a su mejor amiga.

—Las mentiras nunca son buenas.

—Y aun así has mentido mucho — Clint frunció el entrecejo sin separar su mirada de la de Natasha.

—Experiencia, pero creo que el esperar tampoco es tan malo — por fin dijo, soltando un suspiro.

—Bien, ¿Qué dices Thor?

—Decírselo —acortó sin más explicación.

—Obviamente — exclamó Stark.

—Es lo mejor, no quiero que vuelva a cometer los mismos errores

—No digo que se lo ocultaremos por siempre, sino esperar

—Aun así creo que es mejor decírselo ahora, soy su hermano, mi decisión debe pesar más.

—Es una democracia Thor, no estamos en tu reino — Thor soltó un suspiró, quería decir lo injusto que se le hacía, pero obviamente el vivir en la Tierra tenía que cumplir con ciertas leyes y aceptar lo que sus amigos les parecía mejor.

—¿Qué dices tú, Strange?

—Debemos decírselo, pero creo que siendo un niño no pueda alcanzar aun a comprender de todo su origen.

—Y tú Robocop

—Creo que no deberíamos esperar, entre más sienta que le guardamos secretos, mas desconfiado se volverá, y decírselo en una edad difícil solo será peor. Es darle una oportunidad más de hacer lo correcto, siendo nosotros quienes lo guíen.

—¿Acaso eres un experto en el tema? — la incredulidad en la mirada de Stark visible para todos, ya que al parecer no esperaba esa respuesta del ex soldado.

—Digo que si él es el Dios del engaño y nosotros le engañamos y mentimos solo lo dañaremos y volverá a ser lo que era antes — trató de explicar el castaño, pero no parecían convencidos los demás.

—No será por siempre Bucky, esperaremos que este más preparado — respondió Steve mirando a su compañero de toda la vida.

—Lo sé Steve, pero esos dos o cuatro años que le estemos mintiendo le pueden dar la pauta a que sea desconfiado — volvió a tratar de persuadir James.

—Yo no cambio de parecer, alguien quiere cambiar su voto — exclamó Stark, pero nadie parecía del todo convencido de lo que habían decidido.

—Lo siento Robocop, Beach boy, ganamos en votación— Bucky soltó un suspiro para así asentir, aunque no estuviera de acuerdo, Thor sabía que el hombre no trataría de ir en contra del millonario.

—De acuerdo muñeca de nuevo has ganado.

—Vamos a dormir, tenemos que llevar a Loki a la escuela mañana — exclamó la bruja ante el ambiente hostil que se podía respirar en la sala.

—Dulces sueños, tíos —respondió Natasha antes de irse junto a Wanda.

Thor miró irse a las mujeres que lucían cansadas, podía entenderlas, hasta él que era un Dios se sentía exhausto, necesitaba dormir unas horas.

Los demás se despidieron dejando atrás a Thor cansado, lo de las pesadillas de Loki lo había dejado pensando mucho, pero no podía dejar al niño solo, no quería que sufriera, ni en sus sueños, pero por esa noche prefirió irse a su cama, donde descansó profundamente, quizá debía de decir que también tenía sueños de Loki, pero el ser cuestionado por sus amigos no era algo que le agradara porque ni él sabía por qué el soñar con su hermano se había vuelto tan habitual.


Al día siguiente el ruido de muchas personas le hizo despertarse, por lo que salió de la habitación encontrándose a Loki tranquilamente desayunando, mientras Wanda corría de un lado a otro, Tony hablaba y hablaba de algo que no alcanzaba a comprender con Steve, Barton le hablaba al niño más emocionado mientras Loki le asentía con la cabeza, los únicos callados eran Bucky y Natasha.

—¿Qué pasa? — preguntó aun somnoliento.

—Es el día — Thor recordó la noche anterior, a pesar de los años viviendo en Midgard, aún le era difícil entender del todo las costumbres que tenían.

—Te llevare en mi bello Audi — exclamó Tony llamando la atención de Lucas.

—No vamos a caber en un Audi — debatió Clint, que al parecer se había quedado a dormir esa noche en la base.

—No tienen que venir ustedes.

—¡Claro que vamos a ir! — exclamó Wanda dando por zanjada la discusión.

Al final, todos tuvieron que ir en diferentes autos, Lucas llegó junto a Tony, Thor porque no lo dejaría Steve y Bucky, en el auto de atrás, Natasha, Wanda y Clint les seguían.

—Parece que te gusta la atención —la voz de Tony distrajo a Lucas, ya que varios niños que estaban entrado al colegio no les quitaban la mirada de encima.

—Solo es divertido —Lucas se encogió y se giró a ver a todos sus tutores, quienes lucían nerviosos a comparación de él.

—No te pongas nervioso, recuerda que todo lo vimos.

—Sí, tía Wanda.

—Si no entiendes una pregunta pasa a la siguiente.

—De acuerdo, tía Natasha.

—Solo es un examen.

—Lo sé, señor Stark

—Recuerda que estamos aquí —alentó el Capitán, ganándose una deslumbrante sonrisa de parte del pequeño Lucas.

Ver aquello era como una rutina a la cual Thor no comprendía, era como si fuera una batalla, quizá eso era el famoso examen de colocación.

—¡Acaba con todos! — vociferó el rubio Dios, por lo que obtuvo una mirada de confusión de parte de Loki.

—Lo haré Thor — respondió, aunque no parecía muy convencido.

—Te esperaremos en la cafetería — el niño asintió a Steve y entró al salón de clases, dejando atrás a seis adultos intranquilos.

Fueran dos horas de espera en la cafetería del colegio donde varios padres se encontraban, y los Vengadores llamaban mucho la atención.

—Saben que no tienen que esperar aquí, ¿verdad? — exclamó Tony al mirar al resto de sus compañeros en la misma mesa, algunos parecían aburridos, otros nerviosos y algunos hasta confundidos.

—Lo sabemos Stark, pero también es tu caso — Natasha miró al genio, quien le sonrió con autosuficiencia.

—Solo espero a Kid Loki — respondió como si fuera lo más obvio del mundo.

—Es lo mismo… — antes de que Clint pudiera reclamar algo más, la atención de Thor se puso en la entrada de la cafetería donde apareció Loki con una sonrisa en su rostro y en cuento sus ojos se encontraron corrió a ellos y se arrojó a los brazos del Dios quien los abrió en cuanto lo vio.

—¡Creo que pasaré!, todo estuvo muy fácil — dijo cuándo se apartó del abrazo de Thor.

Todos hablaban, pero Thor estaba tan feliz de haber abrazado nuevamente a su hermano que apenas y había salido de su estupor, daría cualquier cosa por mantenerse en esa posición por todo el tiempo del mundo, pero su gusto duró poco ya que en cuanto Stark llamó al niño, éste saltó hacia los brazos del castaño.

Obviamente Stark no podía dejar pasar la oportunidad de joderle la vida a Thor.


Hola, primero quiero agradecer por las lecturas.

Favor de indicarme en caso de ver algún error, trato de actualizar cada semana por lo que el cuidado en cada capítulo no es tanto como me gustaría que fuera, y conocer sus puntos de vista me ayuda para mejorar.

¡Nos leemos muy pronto!