8

—Tony, necesitamos dinero, para comprar un árbol — la mujer castaña despertó a Lucas muy temprano, para buscar el árbol ideal, cosa que Lucas no comprendía del todo, pero terminó accediendo. Así que ahora se encontraban frente a Stark quien los miraba con el entrecejo fruncido, demostrando la molestia y confusión que le provocaba la petición hecha por la Bruja Escarlata.

—¿Acaso soy un tipo de cajero automático? — Tony tenía una taza de café en la mano, las ojeras delataban que apenas había dormido la noche anterior, quizá había estado encerrado en su taller creando un nuevo artefacto como normalmente acostumbraba.

—Es un día importante, solo falta una semana para navidad y no tenemos ni un solo árbol de navidad, ni adornos —exclamó la castaña con dramatismo, al parecer era muy importante tener un árbol en casa.

—¿Eso qué tiene que ver? — Tony masajeaba el puente de su nariz demostrando que la paciencia se le estaba agotando en esos momentos. Lucas esperaba que no les comenzara a gritar como le gritaba a tío Bucky.

—Tenemos que crear un ambiente sano para el desarrollo de Lucas — la mujer se puso al lado del niño, posando su mejilla contra la ajena tratando de despertar el lado compasivo de Stark, claramente no funcionó.

—Pero ¿qué tiene que ver un maldito árbol con su desarrollo? — por fin explotó. Lucas dio un paso hacia atrás, más por precaución que por miedo.

—Viernes — respondió la mujer con una convicción que nunca había visto Lucas.

—La navidad es la época del año que se celebra en casi en todo el mundo, en estas fechas los valores como solidaridad, generosidad y tolerancia son transmitidos. Y no solo valores sino también rituales en los cuales se transmite la cultura y normas de la sociedad, por lo que, al celebrarla Lucas se irá familiarizando de manera implícita, y crea un sentimiento de continuidad, de cohesión y solidad que contribuye a que los miembros de la familia se sientan más unidos. Además, a través de los rituales al niño se le permite tener una identidad personal más consolidada en su futuro y crear una mayor estabilidad emocional.

Lucas se sorprendió al escuchar todo lo que había dicho Viernes, después de todo no tenía idea de que así de importante era la navidad, aunque no creía que fuera del todo cierto, ya que una sola celebración no podía definir la identidad de una persona.

—De acuerdo, ustedes ganan — exclamó con fastidio el millonario — No sé porque me piden dinero si tienes una tarjeta de crédito.

—Sí, pero no es solo eso — el hombre le miró con cierta desesperación a la mujer, ciertamente Stark no podía contra Wanda cuando ella se lo proponía.

—Queremos hacer intercambio de regalos con todos.

—¿De verdad? ¿Tengo que comprarle regalos a cada uno de esos tipos vividores? — Lucas sabía que Stark se estaba conteniendo, para no decir ciertas palabras que estaban mal.

—Tony, es parte de la navidad y el desarrollo de Lucas — el castaño soltó un suspiro para así asentir, se había dado por vencido.

—De acuerdo, ya que vas a salir con Kid compren mis regalos también — dijo para así beber por fin de su taza de café.

—No — respondió Wanda con una sonrisa que podría pasar como la más encantadora.

—¿Qué? —Anthony estaba molesto, lo podía ver en su rostro.

—Los tienes que elegir tú, nosotros compraremos los nuestros — Wanda tomó la mano del niño para así darse la vuelta más que feliz —Viernes le puedes avisar a todos lo de la fiesta de navidad, por favor.

—Claro que sí — respondió la I.A.

—Por cierto, un árbol es muy pesado para que lo cargue una mujer y un niño, se los encargo —pidió la mujer deteniéndose en el margen de la puerta.

—¿Qué? ¡Mueves cosas con tu mente mucho más pesadas! — exclamó el millonario desde la mesa

—Uno grande por favor.

—¡Wanda!

—Nos vemos por la tarde — exclamó dejando atrás a un Stark exaltado, esperaba que regresando a casa estuviera más tranquilo, aunque en cierta manera le parecía divertido ver así al millonario.


Desde que Lucas había llegado a la base, solo había salido una vez cuando presentó su examen de colocación y ahora que comprarían los regalos de navidad.

El frío viento de invierno los recibió en cuanto salieron del auto, esa frialdad le era tan familiar y contrario a cualquier cosa que hubiera imaginado, sintió nostalgia. Recordaba vagamente la navidad, en realidad en el orfanato en donde se encontraba no la festejaban, y cuando escapó no tuvo oportunidad de verla en las calles, intentó recordar si la celebraba con su madre, pero ya no tenía nada claro de esa época. Eran solo destellos en su cabeza, pero no le preocupaba, al menos no por ahora.

Wanda lo llevaba de la mano entre el mar de gente, a pesar de ser muy temprano aún, si tuviera que decirlo había muchas más personas que en Francia y eso lo ponía un poco ansioso. Prestó atención a su alrededor, en casi cada esquina había un hombre vestido de Santa Claus con una campana sonando, los esmeraldas recorrían las grandes calles de la ciudad hasta llegar a un gran edificio.

—Bien, primero debemos de comprar los adornos del árbol porque seguramente Tony no lo hará — Wanda parecía hablar consigo misma, pero Lucas estaba más concentrado en observar a la gente moverse con prisa entre los pasillos. — Debí haber hecho esto desde antes, ahora hay mucha gente comprado las cosas de último minuto, será un día muy pesado.

—Tía Wanda, ¿qué se regala en navidad? — la mujer se giró para ver al niño un poco confundida ante la pregunta. Lucas le miró con genuina curiosidad, ya que si tuviera que regalarle algo a cada Vengador le gustaría estar muy bien familiarizado con la celebración.

—Oh... lo siento, Lucas, creo que debí primero explicarte, vamos a desayunar algo porque ni eso hicimos y te explico todo.

Para Lucas el encontrarse en ese lugar era nuevo, no recordaba si quiera estar en una tienda o en un restaurante, pero era un poco familiar.

Una vez que tuvo frente a él sus panqueques y batido de vainilla, Wanda le explicó lo que era la navidad en sí, cosas que ya tenía idea de lo que trataba, también de la costumbre de que en las fiestas todos estuvieran juntos y el ambiente que se crea a partir de ella es la tolerancia y solidaridad.

—¿Por eso es importante para mí desarrollo? — preguntó no muy seguro el niño.

—También, pero no acostumbramos a celebrarla, por lo que quiero que esta vez, todos podamos estar juntos como la familia que somos — mencionó la mujer con un poco de vergüenza, Lucas a veces pensaba que actuaba más como una niña que él.

—Pero no siempre se llevan bien — dijo Loki, ya que últimamente había visto como discutían, principalmente el señor Stark.

—Eso también es parte de las familias.

—No entiendo — Lucas no podía entender como ellos, que a veces se llevaban mal, pudieran quererse o ser tan unidos.

—Si tú te guardas el resentimiento, el dolor, el miedo, todos esos malos sentimientos y no se los confías a los demás terminaras lastimado y mal, por eso es por lo que debes decírselo a las personas a quien más confianza le tienes, expresarlo es mejor que guardarlo — Wanda le miraba con seriedad, aunque en sus labios descansaba una sonrisa.

—¿Aunque eso les preocupes? — preguntó el niño un poco confundido.

—Eso quiere decir que te aman, y estarán ahí para apoyarte, eso es lo que hace una familia.

—Tía Wanda, ¿y tu familia? — preguntó el niño después de un largo momento de silencio.

—Mi familia son ustedes.

Después de desayunar Wanda lo llevo de arriba abajo en toda la tienda, Lucas no recordaba haber caminado tanto y no podía creer que la mujer no lucia para nada cansada, a pesar de que llevaba las manos llenas de bolsas.

Después de unas horas el celular de Wanda sonó, pero la mujer estaba tan encantada que apenas y lo había escuchado.

—Tía Wanda, su celular suena.

—Cierto — dijo para así detenerse, puso algunas bolsas en el suelo y tomó el celular para responder —Hola, no, aun no terminamos. No es necesario que vengan, Thor, por favor. De acuerdo, dile a alguien más que venga, así me ayudaran con las compras, nos vemos en media hora.

—¿Thor?

—Sí, no puede estar sin ti ni unas horas —respondió la mujer para así tomar las bolsas de nuevo.

—Es bueno, nos ayudara — dijo el niño ya que también cargaba con algunas bolsas.

—Supongo, ¿Qué te gustaría reglarle a Thor? —Lucas elevo la vista para así mirar a la mujer sin saber que responder realmente. —Aún hay tiempo antes de que lleguen, piensa en algo bonito.

Lucas miró en toda la tienda, pero le era realmente difícil el elegir algún regalo para Thor, pero no solo era para él sino para todos los demás y eso también era muy complicado, porque si no les gustaba o si no era lo que ellos querían o si llegaban a sentirse mal.

Así que sin pensarlo mucho decidió que lo mejor que les podía dar a todos no lo encontraría en esa tienda. Por lo que fue con Wanda que estaba solo a unos pasos para expresarle su idea, la mujer estuvo a punto de enloquecer y asintió para así salir con el niño a en busca del regalo perfecto.


Después de comprar el regalo de los Vengadores terminaron en la cafetería del centro comercial esperando por Thor, al parecer se había perdido, hasta que a los lejos vieron a tres hombres muy bien parecidos que podrían destacar a pesar de que usaban sudaderas y trataban de cubrirse con el gorro de ellas.

—Hola Chicos – saludo la mujer cuando el trío se acercó a la mesa y tomaron asiento a su lado.

—Los buscamos por mucho tiempo — exclamó el Capitán.

—En realidad a quien buscamos fue a Thor, lo perdimos tres veces – comentó el hombre de cabello castaño.

—No es así – vociferó Thor molesto ante la broma.

—Como diga su majestad – concedió Bucky para así pedir un café para los tres.

—Desperté y no te vi – dijo Thor una vez que las bromas cesaron.

—Es que tía Wanda quería salir temprano a comprar – respondió el niño mientras tomaba su segunda malteada del día. Quizá estaría lleno de energía durante varias horas por la gran cantidad de azúcar que estaba ingiriendo, aunque considerando lo que caminó quizá terminaría durmiendo desde muy temprano.

—Sí, miren todo lo que he conseguido —los tres hombres miraron sorprendidos las muchas bolsas que traía la mujer

—Supongo que nos toca cargar eso – dijo con obviedad el hombre con el brazo de metal.

—Por supuesto — exclamó encantada la mujer.

—¿Por qué es que están los tres juntos? – preguntó la bruja mientras comía de su pastel de chocolate que había ordenado.

—Tony nos mandó a comprar un árbol de navidad, el más grande que hubiera, y también que no quería nadie en casa porque tenía mucho trabajo – explicó el Capitán bebiendo de su café.

—¿Ya compraron el árbol? – preguntó la mujer sin creer del todo que hubieran sido tan rápidos al comprar un árbol de navidad.

—Sí, lo traemos en una camioneta, en realidad fue fácil – a pesar de las palabras dichas por Thor la mujer no estaba convencida.

—Bien lo importante es que tengamos uno – por fin cedió la mujer.

—Lucas, ¿ya escribiste tu carta a Santa? —el niño se giró a ver al humano rubio confundido

—¿A santa?

—Si el hombre gordo y de barbar, para pedir un regalo – el niño se giró para ver a un hombre en el centro de la plaza en un trineo tomándose fotos con varios niños.

—Pero no quiero nada – respondió, y es que no quería nada, tío Clint le había llenado de tantos juguetes en su habitación que ya no sabía dónde ponerlos, además todos los regalos dados por los Vengadores eran suficientes.

—Lucas, todos necesitan un regalo en navidad – exclamó Wanda con una sonrisa en su rostro.

—Es cierto, además casi todo lo que tienes es de Hawkeye y eso da miedo – dijo con cierto desagrado el castaño.

—Entonces creo que me gustaría un libro.

—Strange te da mucho de esos.

—No te preocupes campeón, tío Bucky te dará un excelente regalo.

—¿De verdad?

—Claro que sí – exclamó el castaño riendo un poco.

—Yo también te daré un magnifico regalo – vociferó el Dios rubio ganándose también una enorme sonrisa por parte de Lucas

—¿De verdad?

—Un Dios siempre cumple con sus promesas.

—Gracias Thor

—¿Qué tal una foto con Santa? – preguntó Bucky levantándose de la mesa y tomar la mano de Lucas jalándolo al centro de la plaza.

—Bucky.

—¿Dónde llevas a mi hermano?

Bucky ignoró a la mujer y a Thor para así formarse en la fila detrás de varias personas.

— ¿Para que la foto? No quiero una foto con alguien desconocido.

—Pero nos la tomaremos todos juntos.

—Entonces sí.

Una vez que fue el turno de Lucas de pasar el hombre gordo lo jaló para sentarse en sus piernas, por suerte Bucky detuvo el golpe que estaba por darle Lucas al Santa falso.

—Es parte de la tradición – le susurró el castaño, el niño asintió diciendo que entendía.

Bucky llamó a sus amigos, al parecer el Capitán trataba de calmar a Thor porque su hermano estaba en las piernas de un hombre extraño.

Una vez que los cuatro adultos se pararon alrededor de Lucas y que los hombres bajaron los gorros de sus sudaderas y tomaron la foto, comenzó el caos.

Muchas personas se acercaron para así pedir autógrafos y tomarse fotos con los hombres y la mujer, provocando que Lucas se quedara desplazado en algún punto entre el tumulto de gente. El niño intentaba ponerse de puntillas, pero era imposible ver siquiera el cabello rubio tan llamativo del Dios del trueno.

—¿Y tú quién eres pequeño? —Loki elevó la vista mirando a la mujer que le hablaba, era rubia de ojos azules, a pesar del frío que hacía mantenía su abrigo abierto mostrando su muy escotada blusa.

—Lucas.

—Oh…es un nombre encantador, ¿vienes con los Vengadores? —el niño asintió

—Dime, ¿alguno de ellos es tu padre? – otra mujer de cabello castaño y caireles le hablaba, al menos ella le parecía más agradable que la rubia.

—¿Mi padre?

—Hemos apostado, pero nadie sabe de quien serás hijo, hay algunas fotos de los Vengadores junto a ti, ya que eres encantador y muy distintivo, ojos verdes y cabello negro, creo que me iré por Iron—Man, tienes el porte de un Stark.

—El señor Stark no es mi padre biológico

—Oh…entonces quizá sea el Capitán, aunque no te pareces nada a él, sería al último en quien apostaría, no creo que seas de alguna de las mujeres ya que las hemos visto y nunca se vieron embarazadas

—No entiendo.

—Es que eres tan lindo —la mujer rubia con su mano con uñas largas tomó la mejilla del niño con fuerza.

—Lucas vámonos —el niño fue tomado por el Capitán en brazos, quien solo hizo un pequeño gesto en forma de saludo a las mujeres antes de darse la vuelta e irse con los demás, pero fue difícil ya que había un montón de manos que querían tocar al niño.

Se podía escuchar gritos de mujeres preguntando si el niño era hijo del Capitán, quien solo sonreía y se dirigían a la salida.

—De verdad, no sé porque ustedes tres tienen que venir, si uno llama la atención tener a tres era como ponerme un cartel que dice Vengadores aquí — Wanda lucia molesta, llevaba las bolsas ahora levantadas gracias a su telequinesis.

—No te enojes – pidió Bucky al lado del Capitán.

—Muy bien al menos ya salimos de ahí — los hombres rieron ante la actitud de la bruja.

—Vamos Lucas, tenemos que volver a casa —el niño bajo de los brazos del capitán hasta el auto de Wanda.

—Voy con ustedes – dijo Thor para así tomar la mano del niño.

—Los vemos más tarde.

—No tarden mucho, aún tenemos muchas cosas que preparar para navidad – advirtió la bruja antes de subir al auto.

—No se preocupen, tendremos que comprar nuestros regalos.

—Claro —la bruja dijo con sarcasmo ante de subir al auto junto a Lucas y Thor para conducir hasta su hogar.

El árbol llegó horas más tarde junto al Capitán y Bucky, una vez que lo posicionaron en el centro de la sala, Wanda llamó a todos los Vengadores.

—¿Es necesario que estemos todos? – preguntó Stark, a Lucas le sorprendía verlo todavía despierto cuando claramente estaba muriendo de sueño.

También ver a Natasha que se supone que estaba en una misión ahora estaba ahí con ellos, aunque también lucía muy cansada.

—Así es Tony, tenemos que adornar perfectamente el árbol como una familia.

—De a—cuerdo — respondió tratando de contener un bostezo.

Lucas estaba emocionado ante aquello, nunca pensó que realmente estaría adornando un pino junto a sus tutores, aunque en realidad era muy fácil, desde poner las luces, después las esferas y diversos adornos como pequeños muñecos.

—Solo queda la estrella – exclamó Wanda emocionada.

—Te toca Lucas.

Natasha le dio la estrella a Lucas y Thor lo tomó en brazos para así levantarlo y que el niño pudiera poner la estrella hasta lo más alto del árbol.

—Perfecto, ahora es momento de encenderlo.

Cuando las luces se encendieron Lucas sonrió resplandeciente, en realidad se sentía muy feliz de que pudiera, una mano se posó en su hombro, elevo la vista encontrándose con unos ojos azules que le miraban con devoción.

—Nunca hemos celebrado algo así antes, aunque créeme que teníamos muchas fiestas, nunca una como esta, era raro que estuviéramos en familia – había cierta nostalgia en la voz del Dios que le dejo un sentimiento de tristeza, no comprendía las palabras del Dios, pero le hacían sentirse mal.

—Thor – en el tono de voz de Tony había una advertencia.

—Lo sé Stark.

Quizá, lo dicho por Thor se refería a lo mismo que le había dicho Wanda, los Vengadores nunca habían celebrado una navidad como una familia.


La semana paso más rápido de lo que hubiera imaginado por lo que envolver sus regalos no fue tan difícil.

Ir a la cocina era como ir a una zona de guerra, Wanda y Bucky se estaban haciendo cargo, aunque ofreció su ayuda lo único que hizo fue pelar algunas cosas, por lo que terminó por aburrirse y retirarse dejando la histeria de la cena perfecta detrás.

Mientras miraba un programa en la pantalla de plasma sintió hundirse el sofá bajo el peso familiar del Dios, había pasado más tiempo con Thor, aunque no a solas, casi siempre había alguien en la habitación, por lo que estar los dos solos le parecía raro pero muy agradable.

—Loki, ¿duermes bien por las noches?

—Sí —. El Dios se le quedo observando provocando que el niño se sintiera un poco incómodo, al parecer había visto a través de él. —No siempre, a veces tengo pesadillas.

—Sí, sé lo que son las pesadillas en ocasiones, pero tengo que decir que no tienes que preocuparte por esas pesadillas.

—¿No?

—No, después de todo son pesadillas, es algo que ya no puede pasar, además estaré yo siempre a tu lado para protegerte.

—Gracias Thor – aún no comprendía del todo las expresiones del Dios, pero supuso que era su manera de hablar.

—También tengo que decirte que a pesar de todo lo que ha pasado Loki, tú eres un…

—Realmente espero que la comida sea deliciosa, porque huele muy bien – la voz de Anthony tomó por sorpresa a los dos.

—Si, tía Wanda y tío Bucky se están esforzando mucho.

—Sí que lo hacen – pero Anthony no miraba al niño, sino a Thor.

—Pensé que estaba en el taller.

—Bien, pronto será la cena, por lo que no podía estar más tiempo encerrado ahí, ¿no lo crees Thor?

—Por mi podrías pasar toda una eternidad ahí – la paciencia de Thor estaba llegado al límite.

—Ciertamente nos tenemos el mismo aprecio.

—¿Tío Steve? – Lucas se acostumbró poco a poco a las discusiones, pero le terminaban por cansar en algún punto, así que las ignoraba y trataba de cambiar el tema.

—Él salió de último minuto a una misión, dijo que no tardaría, además va con Natasha así que ten por seguro que cumplirán su promesa – Tony se sentó al otro lado de Lucas para así ver el programa junto a los Dioses.

La cena fue magnifica, los regalos para Lucas se amontonaron, Clint no puso asistir así que envío su regalo de parte de su familia y suya con anticipación, era un reloj despertador del arquero y una chamarra color verde que encantó a Lucas en cuanto la vio. Tony le regaló un Stark Phone, la última versión. Natasha le obsequió unos audífonos bluetooth, Bucky le dio una consola de videojuegos y Steve una portátil. Wanda le regaló un telescopio y Strange le envió un nuevo libro de hechizos y hasta había recibido unas dagas por parte de Thor, dagas que le fueron confiscadas por Wanda hasta que fuera lo suficiente mayor para usarlas. Todos estuvieron felices por el regalo de Lucas, unas playeras para todos, con el logo de los Vengadores, lo que hizo muy feliz al niño es que enseguida se la pusieron todos, hasta el mismo Strange.

Entre festejos Lucas se sintió tan cálido por todo el amor que le estaban dando, era difícil de explicar, aquel sentimiento de calidez que estaba invadiendo su corazón.

—Señor Stark, llamada del señor Parker

—Enlázalo.

—Hola, señor Stark – todos miraron el holograma desplegado por Viernes en medio de la sala. En él se reflejaba un hombre de cabello castaño, aunque era mucho más joven que cualquiera en la sala – Oh... Hola Vengadores – saludó con cierto asombro.

—Hola Peter – el hombre en el holograma miró a Lucas con una sonrisa.

—¿Nuevo en el equipo?

—Es una historia muy larga – Peter volvió a poner su atención en Stark, sin borrar la sonrisa de su rostro.

—Espero me la cuenten, solo hablaba para desearles feliz navidad – los Vengadores agradecieron y le desearon lo mismo.

—¿Sigue molesto? – preguntó Peter cuando Stark no le dio una respuesta.

—No, no tendría que estarlo.

—Lo siento.

—No es momento de disculparse, pásalo bien Peter.

—Gracias, señor Stark.

—Nos vemos, tía May me habla.

—Salúdame a tu tía.

—Lo haré – la llamada se cortó dejando a Tony en su lugar sin moverse, hasta que después de unos minutos se giró y volvió a sonreír. Al parecer a nadie le pareció raro aquello.

Al finalizar la noche todos se dieron un abrazo para celebrar la fiesta de navidad. Lucas estaba muy feliz.


—Señor Stark

—No me hables, no deberías estar aquí —la fría voz de Tony le tomó por sorpresa, cuando le miró había un tipo de resentimiento que no conocía.

—Tony aléjate de él — la voz de Bucky le sorprendió

—Pero…

—Te dijeron que te alejaras.

—Tía Wanda – la mujer le miraba con odio si tuviera que describirlo el niño.

—Eres un virus, no te acerques, solo traes desgracias – Natasha exclamó.

—No, no lo hago – la voz de Lucas tembló.

—¿Realmente crees que sentimos algo por ti? – el despreció en la voz de Steve fue lo que provocó que por fin salieran las lágrimas de los ojos de Lucas.

—Tío Steve

—No me llames así, no tenemos ningún lazo de sangre.

—Yo…

—Desaparece de una buena vez.

—Thor… — era imposible que Thor le dijera eso, Thor no podía decirle eso, era quien más se preocupaba por él – ¡No!,¡no!, debe ser un sueño —el niño se arrodillo tapando sus oídos mientras cerraba los ojos, suplicando que todo fuera mentira, las palabras de despreció se seguían escuchando.

—Loki —de nuevo aquella voz lo llama y era tan desagradable que le provocó un escalofrío

—Nadie me quiere – dijo el niño entre hipidos.

—Es difícil vivir de esa manera, es porque no pertenecemos aquí.

—¿Entonces a qué lugar pertenezco?

—A uno muy lejano, uno frío y alejado —un espejo se apareció en medio de la oscuridad, el niño se levantó para así verse en él reflejado, pero la figura que le devolvió la mirada era aterradora, tenía la piel azul, ojos rojos y cuernos

—¡No! ¡No! ¡No soy eso! – vociferó mientras se alejaba del espejo.

—Loki —la voz de Thor lo trajo de vuelta, la mirada que le estaba dando no era fría ni desconfiada, sino preocupada, el niño se lanzó a sus brazos, para así abrazarlo llorando amargamente —Todo está bien, solo fue un sueño. El niño tomó la cálida mano de Thor entre la suya.

—Lo siento – susurró con cansancio. No supo en que momento fue, pero gracias a la calidez de Thor volvió a conciliar el sueño rápidamente.

En la habitación de Lucas estaban todos los Vengadores, los gritos habían sido desgarradores, de tal manera que parecía que estaban matándolo. El primero en llegar fue Thor que logró despertarlo, la mirada de terror en el rostro del niño era tan dolorosa.

—Al parecer se vuelve peor con el tiempo — rompió el silencio Natasha, parecía también muy afectada.

—Stark

—No Thor, aun no es tiempo – dijo el hombre, también tenía una expresión de terror en su rostro.

—¡Es mi hermano! – dijo Thor por lo bajo tratando de no gritar para no despertar al niño.

—Es mi hijo, ante todo el mundo es mi hijo, mientras que contigo no comparte nada que lo avale – gruñó Stark, también conteniéndose para no gritar.

—Es un Dios, no un humano – debatió Thor.

—Nació como humano en este mundo, ni tú tienes permitido en intervenir en otros mundos, ni en sus leyes.

—¡Stark!

—Es Lucas Stark, así que no intentes tocarlo o conocerás de lo que soy capaz. Solo recuerda en donde estas en estos momentos, en la tierra.

Stark se fue dejando a los demás vengadores sin habla, en realidad no podían siquiera hablar sin hacer más grande la discusión.

—¿Lo sabían? – preguntó Thor decepcionado, no solo le habían arrebatado a su hermano, sino su nombre.

—No estabas, pensamos que era lo mejor – dijo Wanda en voz baja, tratando de no avivar la ira del Dios.

—Ustedes no tienen derecho a decidir sobre él, ¡es mi hermano!, ¡no pueden quitármelo!

—Thor, claro que tenemos derecho y no intentamos quitártelo, pediste nuestra ayuda, y te la hemos brindado, pero Lucas es un niño y como tal debe vivir – explicó el Capitán.

—Eso solo lo dañará – dijo Thor mirando al niño que lucía más tranquilo.

—Mañana hablaremos más calmados – dio por zanjado el asunto Steve antes de darse la vuelta y retirarse.

Los demás le siguieron, dejando a Thor solo en la habitación de Lucas, el Dios se sentó a su lado mirando al niño dormir, era increíble cómo solo hacia unas horas brindaban y reían de felicidad y ahora de nuevo estaban molestos.

—Lo siento, Loki, no puedo hacer más. Quiero ser egoísta, pero también les debo mucho. No sé qué hacer – la desesperación en la voz de Thor era genuina, solo esperaba no equivocarse esta vez.


Muchas gracias por los comentarios, votos y lecturas.

Me disculpo de antemano ya que a este capítulo no le preste el tiempo para su debida corrección, prometo hacerlo en un futuro, ya que no quiero dejar de actualizar cuando les prometí, (cada viernes), ya que me conozco y puedo dejar de hacerlo. En caso de ver algún error, favor de comentarlo.

Nos leemos muy pronto.