10
Anthony Edward Stark, era una persona llena de orgullo, su vida antes de Iron-Man había estado llena de escándalos. Desde su muy arrogante actitud hacia todo el mundo hasta las muchas mujeres que se llevó a la cama sin siquiera pensar en sus sentimientos y dejándolas al día siguiente como si nada hubiera pasado, tenía el don de hacer caer a todas a sus pies; parte de eso alimentaba su ego y solo lo hacía cada vez más presuntuoso.
Era el tipo de persona que confía en sus ideales a pesar de lo mal que a muchos les puedan parecer, no importaba cuantas veces se hubiera equivocado, si él no confiaba en sí mismo no podría salir adelante. La vida le enseño de la peor manera que no importaba el dinero ni el poder, ello no te garantiza la vida ni el amor.
Tony tampoco se consideraba un ser lleno de rectitud ni un santo por lo cual no se preguntaba qué hacía mal como para que el mundo le pagara de esa manera. Había sido secuestrado y vivido con un pedazo de metralla en el pecho, con el cual tenía muchas posibilidades de morir; no podía negar que gracias a ello era por lo que existía Iron-Man y que lo ayudó a salir de aquel terrible lugar y que el mundo ahora era un lugar un poco más seguro de lo que era antes, pero Iron-Man también le trajo alegrías como tristezas y muchos problemas, a pesar de ello no se arrepentía de su creación, después de todo era parte de Anthony Edward Stark.
Debido a que la vida le dio varias lecciones, cambió poco a poco, seguía siendo arrogante, pero no tanto como antes. Entonces, Tony se enamoró de verdad de una mujer, Virginia Potts, a quien amó como a ninguna otra, por lo cual había dejado su vida de todo un don Juan y con quien hasta se casó, pero al final las cosas no resultaron como Stark lo pensó, casi nunca salían como él las había planeado.
Quizás había sido culpa de él, quizás era culpa de ella, quizá solo habían sido ambos. Tony sabía que estar a su lado no era lo más cómodo, ni lo mejor para ella, la conocía a la perfección, tanto como ella lo conocía, pero a pesar de eso, no resultó; y eso era culpa de ambos. Debido a que se conocían tan bien, era por lo que cada quien amaba de la manera en que sabían que no se iban a lastimar, al contrario, hacían lo suficiente para hacer sentir bien al otro, y era por ello que estar juntos poco a poco se volvió algo cansado, se amaron solo lo suficiente y eso no bastaba en una relación, se tenían que amar hasta el punto en el que doliera y cuando doliera seguir amando, si no se puede amar de esa manera, simplemente no es amor.
Cuando Pepper lo enfrentó y dijo que su relación ya no funcionaba, tampoco le tomó por sorpresa. Su amor se había enfriado, cada palabra y cada interacción entre ambos era un signo de deterioro, era muestra de que el fin estaba cerca, cada vez estaban más ocupados que al final era como si se estuvieran olvidando o quizá se obligaban a estar ocupados para lograr olvidarse; lo que sí le sorprendió fue que la mujer le confesara que estaba enamorada y en un noviazgo con el hombre de más confianza de Tony, Harold Hogan, nunca hubiera imaginado que ellos dos lograrían entenderse hasta ese punto.
Sin embargo, Anthony no los podía odiar, fue parte su culpa el descuidar a Pepper, fue su culpa que las cosas nunca resultaran como las planeaba, la familia que siempre había deseado simplemente ya no era posible. Tenía que aprender a vivir con ello, pero Tony no era tan fuerte como le hacía creer a las personas, por lo que pasó por una de las peores etapas de su vida, hundiéndose por completamente en el alcohol, era en el único lugar en el cual se sentía aliviado, encerrado en su propia miseria. Sin tener que recordar que había fallado como esposo, como si no hubiera fallado ya en demasiadas cosas.
Debía admitir que si no fuera por los Vengadores no hubiera podido salir de aquel profundo y oscuro abismo, y fue gracias a los super soldados que volvía a ser el Stark que la mayoría conocía, aunque no a todos les agradara su muy conocida actitud sarcástica. Poco a poco reconoció que, a pesar de todo su pasado, seguía siendo Anthony Edward Stark.
No obstante Tony se enorgullecía el decir que no tenía una debilidad, en realidad poseía muchas fortalezas, entre ellas los súper soldados, un chico muy listo que prefería trabajar solo antes que formar parte de un en equipo, un hechicero que no toleraba, un arquero insufrible, una bruja muy rara y una espía muy bella. Era casi imposible lastimar alguno de sus compañeros de equipo y por su parte se conformaba por darles todo lo necesario para apoyarlos.
Hoy en día era muy raro que saliera como Iron-Man, solo hacia misiones muy especiales, prefería ser un simple inventor y seguir creando diferentes cosas para su empresa principalmente, que ahora estaba más concentrada en la tecnología de punta. Debía admitir que realmente se sentía cansado de la vida de héroes.
La vida de Anthony vida volvía a su cauce, volvía a ser todo lo que siempre había sido, sin embargo, se sentía vacío, y era ese el principal motivo por el cual su humor era cada vez peor. No importaba que sus amigos le intentaran levantar el ánimo, tenía un gran hueco en la vida de Stark que no se podía llenar y que ni él mismo se podía explicar.
Fue justo en ese momento que fueron solicitados en Francia, en realidad Tony solo fue para poder pasear por las calles parisinas a ser de ayuda, después de todo estaba aburrido. Y esa noche en la cual se supone que beberían en honor a quienes perdieron, encontraron a la persona que cambiaría la vida de todos los Vengadores.
La primera vez que vio al infante en aquellas frías calles, no le prestó mucha atención, solo lo tomó como un acto de caridad que estaba haciendo el Capitán, como los que siempre estaba acostumbrado a realizar, pero fue hasta que Thor mencionó Loki que analizó al niño.
Los ojos del infante eran exactamente aquellos ojos verdes de Loki que le miraron cuando lo intentó controlar y matar, aunque debía admitir que al principio realmente creyó que el Dios ya estaba perdiendo la cabeza, en el momento que lo constataron no le quedo de otra más que aceptar al nuevo miembro del equipo, aunque por supuesto ya había comenzado con la idea de hacer un grupo de Jóvenes Vengadores. Tony tenía siempre que pensar con anticipación las cosas que pudieran resultar en el momento en el que ningún Vengador actual pudiera defender a la Tierra.
Acordaron que sería bueno tener a Loki de su parte, lo educarían como un buen niño y a la larga lo convertirían en un Vengador, por supuesto con un ojo vigilante siempre encima, después de todo Lucas seguía siendo una reencarnación del Dios mentiroso. Por lo que Tony no tuvo ningún inconveniente en llevarlo a la base, no había mejor lugar para vigilar a alguien.
Pero en cuanto llegó Kid Loki a la base de los Vengadores todo cambio, no era como si él le prestara mucha atención, no tenía interés por el niño, solo le era llamativo y de cierta manera le divertía, porque Lucas poseía una chispa para siempre crear algunos problemas, y por ello era que intentaba siempre protegerlo, principalmente de visitas indeseadas que aparecían en su casa sin siquiera molestarse en tocar.
Los primeros días intentó ignorarlo, cosa que no era tan simple, sin darse cuenta sus ojos seguían al niño, lo vigilaban, estaban al pendiente de él, si él no podía verlo, Viernes se encargaba de hacerle saber todo lo que hacía durante el día. En tan solo pocos días Lucas se metió en su cabeza y en su corazón. Y no estaba dispuesto a aceptar abiertamente cuanto le preocupaba Lucas. No era parte de un Stark el aceptar que alguien le preocupara, aunque así fuera.
Y de pronto ya pasaba mucho tiempo con Kid Loki, juntos reparaban e inventaban, juntos jugaban y hasta habían dormido juntos, pero a pesar de que se divertía con él, en el momento que lo vio teniendo pesadillas lo llenó de un sentimiento de impotencia, el hecho de verlo tan aterrado que no podía despertarlo marcó a Stark. No quería que el niño pasara por lo mismo de nuevo, pero su impotencia creció cuando se dio cuenta a través de las grabaciones que Lucas tenía pesadillas cada noche y al parecer eran peor al pasar el tiempo.
La encrucijada de decirle o no a Lucas su verdadera identidad era cada vez más complicada, solo tenían dos opciones: dejaba de soñar o empeoraría, pero no podía ver a Lucas cargando con la culpa de haber sido Loki. Después de todo solo era un niño humano de diez años, no podía dejar que el infante pasara por ello. No importaba que solo le quisieran mostrar parte de sus memorias.
Todos los Vengadores veían a Lucas, solo Thor miraba a Loki, pero Stark, Anthony Edward Stark veía a ambos. El niño inocente y obediente era Lucas, pero el travieso y embaucador era Loki, no importaba que el Dios dijera que Loki estaría bien, en cuanto Lucas supiera que era una reencarnación su naturaleza curiosa le haría querer saber más y más sobre su pasado, no se quedaría solo con lo que le fueran a decir ellos, el pequeño buscaría la manera de conocer todo sobre Loki, y en cuanto supiera todo lo que Loki fue, Anthony sabía que era demasiado peso para un niño, aun para un adulto era mucho con lo que cargar.
Quizá Thor lo odiaría, quizá Bucky se enojaría con él, pero no podía permitir que un niño cargara con el peso de tantas muertes, si ellos siendo adultos a veces les era complicado, asimilar toda aquella información sería peor para Lucas. Por lo cual no estaba dispuesto a cambiar de parecer, él se encargaría de crear algo que ayudara a Kid Loki con sus malos sueños.
Cuando Wanda propuso lo de la escuela no le pareció mala idea, Lucas tenía que distraerse y era parte de una vida normal el asistir a un colegio. Movió algunas influencias y no tardo en tener un documento que avalaba la adopción por parte de Stark, por supuesto que en cuanto los demás lo supieron no estaban del todo de acuerdo, pero tampoco pidieron más explicaciones por lo que acordaron en decirle al Dios en un momento en el que no fuera a malinterpretar la situación.
Sin embargo, le preocupaba la reacción del Dios, pero Tony no lo hizo con la intención de afectar al hijo de Odin, sino para apoyarlo, después de todo quería que Lucas pudiera tener una vida normal, como cualquier otro infante en la Tierra. Stark nunca pensó en quitarle a Lucas, pero si mantenerlo lejos como para evitar que lo tocara y le viera de aquella manera en la que sabía que se entendían Loki y Thor. Aunque Anthony debí aceptar que no se detenía en pensar las cosas con respecto a Kid Loki, poco a poco dejo de ser el niño en su mente para convertirse en su niño.
Cuando creyó que las cosas mejorarían lo peor pasó, poco después de la cena de navidad, Lucas despertó gritando, el corazón de Stark casi se detuvo, salió corriendo para entrar a la habitación y encontrándose con Thor ya en ella. La expresión del rostro de Loki lo destrozó.
Tony lo sabía, Lucas reconocía a Thor más de lo que le gustaría aceptar, ya que solo necesitó ver al Dios para controlarse, pero no era momento, aún Lucas no estaba listo para escuchar la verdad, así que en el momento que Thor lo propuso dijo que no, y fue su miedo el que habló. No quería perder la inocencia que tenía el niño, no quería perder a su pequeño. Así que de la manera más cruel que pudo, le dejo muy en claro que Lucas era suyo.
Después que estuvo solo unas horas se dio cuenta de que quizá estaba sobreactuando, le descolocaba el saber que Lucas sufría, pero tampoco podía ser egoísta, porque a la larga solo haría que el equipo se separara, y obligarían a Thor a hacer algo que no debía. Y Tony no estaba dispuesto a tener otra discusión con sus amigos y debía admitir que, si el Dios se ponía serio, no podrían ganarle.
Cuando falló en su invento y las pesadillas de Lucas no se detuvieron, fue el momento de reconsiderar su punto de vista, después de todo era de sabios saber cambiar de opinión. Quizá había manera de aun mantener a Loki con ellos, sabía que los quería, sabía que adoraba a Steve, pero no sabía cómo afectarían las viejas memorias en los sentimientos de Lucas, pero si eso ayudaba con las pesadillas, quizá, solo quizá valía la pena intentarlo.
Aun con el dilema de decir o no la verdad a Loki, se dio cuenta que estaba separando al equipo. Fue muy evidente cuando una mañana al despertar ya muy tarde debido a que últimamente pasaba mucho tiempo en su taller, la base se encontraba completamente sola, Viernes le informó que todos habían salido al parque de diversiones, Tony no sabía cómo sentirse al respecto, se llevaron al niño y dejado completamente solo.
En el momento que regresaron estaba molesto, no porque salieron, sino porque no consideraron el invitarlo, aunque tampoco era como si lo hubiera aceptado, pero se consideraba una parte importante en la vida de Lucas, por lo que si le afectaba no vivir ciertos momentos junto al niño.
Después de la discusión que tuvo con Bucky, Tony se encerró en su taller, no tenía en absoluto sueño, se encontraba muy enojado, desesperado e impotente. Estaba tan metido en sus pensamientos que no escuchó cuando la puerta se abrió dándole paso a un super soldado.
—Kotenok — James era muy perceptivo, mucho más de lo que le gustaría que fuera, quizá se debía principalmente a su entrenamiento como espía, pero odiaba que siempre supiera cuando estaba pasando por un mal momento.
—¿Qué quieres? – cuestionó tratando de fingir indiferencia.
—Sé que estas molesto, realmente lo siento, pero debes reconsiderar lo de regresarle algunas memorias a Lucas — Tony elevó la vista hasta el castaño. No podía ocultar lo cansado y cuanto le afectaba Lucas, no se lo podía ocultar a él, porque necesitaba un poco de consuelo. Quería sentir que no se equivocaba, pero Steve no estaba ahí, sino Bucky, ambos tan similares y diferentes a la vez.
—Lo hablaremos cuando todos estén aquí — dijo siguiendo en su trabajo, pero Bucky lo tomó de la mano con una sonrisa enorme. El maldito super soldado tenía una de las más bellas sonrisas que hasta al propio Tony no podía caer ante ella.
—¿Estas aceptando?
—Estoy considerándolo, que es diferente, pero será muy doloroso para él — Bucky se puso serió. Stark debía de admitir que James cuando era serio era muy apuesto, mucho más que cuando sonreía.
—Es un niño fuerte — aseguró el hombre para así sonreírle nuevamente, muy dentro de él esperaba que el soldado no se fuera a equivocar.
—Como digas, se hace tarde para tu misión — respondió Stark rompiendo el ambiente que se estaba formando a su alrededor.
—Gracias, voy a apresurarme, para estar lo antes posible con ustedes — Bucky se inclinó hacia Stark, pero este se movió antes para así alejarse. —Ya lyublyu tebya — dijo el exsoldado ganándose una mirada interrogativa de parte del genio ya que era la primera vez que escuchaba aquello.
—¿Qué? — pero no obtuvo respuesta, el hombre ya había salido de la habitación dejando a un muy confundido genio. — Viernes, traduce por favor.
—¿Quiere que lo diga en voz alta? — Tony soltó un suspiro, a veces hasta se sorprendía de la propia IA al querer jugarle alguna broma o que llegara a ser tan sarcástica como él lo era.
—Mándalo a mi teléfono — cuando la notificación llegó Anthony leyó el mensaje no pudo evitar sonrojarse y maldecir por lo bajo a James.
Poco a poco aquel hueco que estaba sintiendo se estaba llenando y eso le daba nuevamente felicidad.
—Luces feliz — la voz de un rubio llamó su atención para así girarse a verlo sorprendido ya que no lo esperaba hasta ya muy tarde.
—No lo creo — respondió tratando de ocultar la tonta sonrisa en su rostro, desde que leyó la traducción de lo dicho por el otro super soldado.
—Yo creo que sí, ¿qué sucedió? — Steve se acercó a su lugar para así tener una vista del hombre. Tony se sorprendía de lo muy atractivo que era el super soldado, a veces le asombraba que ambos hombres le miraran de aquella manera, ya que debía admitir que físicamente lucia mucho más viejo.
—Nada — respondió inclinándose sobre su trabajo, para que no pudiera ver el sonrojo de su rostro.
—No te creo.
—Eres insoportable Rogers, cada vez te pareces más a Barnes — exclamó sintiendo el enojo bullir en su interior, era su manera defensiva de alejar a todos, aunque no funcionaba en aquellos hombres.
—¿Ya se fue Bucky? — al parecer Steve se había dado cuenta de que su humor empeoraría por lo que cambio el tema.
—Si.
—Quería despedirme — la desilusión en la voz del Capitán era notoria, por lo que Stark no pudo evitar sonreír.
—Pues qué bueno que ya se fue — soltó con cierto placer.
—¿Celoso?
—¿Por qué debería? — cuestionó el genio, ya que no tenía motivo al respecto.
—Tienes razón, nos tienes a ambos — respondió Rogers provocando la risa en Stark.
—Eres un maldito, vete de aquí —vocifero Stark con intención de arrojarle una herramienta a la cara al super soldado, pero el rubio solo reía —Ya lárgate
—Sí, pero antes dime, ¿cómo esta Lucas?
—Durmiendo — respondió Stark más tranquilo.
—¿No ha despertado?
—Está bien, programe a Viernes para que cuando sintiera que sus ritmos cardiacos aumentaran me despertara — dijo Tony, mirando a un punto de la habitación.
—Perfecto
—¿Steve? – llamó Stark sintiéndose nervioso de pronto.
—¿Sí?
—Creo que quizá deberíamos hacerlo — Steve miró a Tony, era idéntico a Bucky en ese sentido, sabía perfectamente de lo que hablaba, sin necesidad de alguna explicación.
—Lo sé.
—¿Por qué no dijiste nada antes?
—Porque no estoy seguro del todo, pero si es por su bien… — exclamó Steve soltando un suspiro, él tampoco estaba tan de acuerdo con lo sucedido con Lucas y regresarle sus memorias, pero sabía que después de Thor, Steve era quien más le preocupaba Lucas, quizá al mismo nivel que le preocupaba a él y a Bucky.
—Lo sé, pero por eso estaremos ahí para él – trató de decirse para él mismo Stark, tal como James le dijo.
—Iré a darle las buenas noches, no te quedes mucho tiempo — pidió Steve para así inclinarse un poco sobre Tony y dejarle un beso en la frente.
El hombre rubio salió de la habitación dejando a un Stark sonrojado, al parecer esos hombres se habían puesto de acuerdo para lograr descolocarlo ese día.
Cuando Tony vio la hora eran cerca de las tres de la mañana, ya muy tarde. Fue a la cocina para comer algo ya que ni siquiera cenó y se dirigió a la habitación de Lucas para así mirarle por varios minutos dormir.
Su mano se movió sobre el negro cabello de Lucas, era demasiado suave al tacto. Quizá la razón por la cual Tony comenzaba a sentir que aquel vacío en su vida se comenzaba a llenar nuevamente era debido a Lucas. El niño era listo, le entendía y sobre todo seguía sus bromas, además debía admitir que desde hace un tiempo comenzaba a imitar aquel tono lleno de sarcasmo de su parte.
Anthony tenía miedo, no podía negarlo, tenía miedo de perderlo. Le aterraba fallar como un mentor, ya falló una vez a Peter, no quería fallarle a Lucas también, había cosas que Stark nunca podría superar.
El castaño se inclinó sobre el niño dejando un beso en la frente, quizá Tony era la persona que más adoraba a Kid Loki en esa casa, porque era su hijo.
—¡Prometieron que lo cuidarían! — la voz de Thor trajo de vuelta a Tony de su ensoñación, su ropa estaba llena de sangre que no era la suya y su cuerpo temblaba sin que él lo pudiera controlar. Su peor miedo, se había cumplido.
Muchas gracias por las lecturas, comentarios y votos, me hace feliz saber que la historia les esta gustando.
Sé que muchos han empezado a tener un odio hacía Tony y es completamente compresible, pero él también tiene su punto de vista, por lo cual es la existencia del capítulo y porque también abre la pauta a un cambio.
Además debo decir que escribir desde el punto de vista de Thor y Loki a veces es un poco complicado, (creo que estaba perdiendo la esencia de ellos), y aunque mi personaje favorito de Marvel no es Tony, me gusta su manera de pensar, (en ocasiones), por otro lado creo que es muy evidente cuales son mis personajes favoritos.
No me maten por dejar el capítulo en la última escena.
En caso de ver algún error favor de notificarme para arreglarlo, sé que debe haber algunos.
¡Nos leemos muy pronto!
