8

Las personas están acostumbradas a caminar en la luz, a todo el mundo le encanta, es por ese sentimiento de seguridad que te da el poder ver, pero Lucas aprendió a vivir con esa ausencia de luz desde muy pequeño, por lo que no les tenía miedo a las tinieblas, sino a lo que había en ella. Su personalidad se forjó de tal manera que su única preocupación era su bienestar, porque era lo que le habían enseñado, fue lo que su madre le había dicho justo antes de morir, nadie importaba más que él.

Quizá por esa razón era por lo que con sus sueños iniciaban con completa oscuridad, rodeado de sombras, pero era solo por el tiempo suficiente para darle a su cuerpo la oportunidad de reaccionar, hacer consciente a su celebro de que se encontraba aun dormido y todo era parte un sueño.

Si no podía despertar entonces cedería ante el sueño que lo estaba invadiendo, quizá solo fueron segundos en los que se perdió completamente cuando un tipo de descarga eléctrica lo hizo reaccionar, se sentía mucho más adolorido ahora, no obstante, volvió a suceder, aquella descargar eléctrica volvió a producirse por todo su cuerpo cuando se disponía a descansar completamente, por lo que intuyó que lo mejor sería estar «despierto».

Sin embargo, esta vez, a pesar de encontrarse completamente consciente, seguía estando en medio de las tinieblas, y un miedo de no poder salir de ahí lo inundó hasta el punto de sentirse intranquilo, no quería permanecer más tiempo en ese lugar, así que se obligó a recordar que pasó antes de encontrarse en ese estado, pero no había nada, era como si todos sus recuerdos hubieran sido borrados, así que empezó por enumerar las cosas que recordaba, para así asegurar un poco su estabilidad emocional:

1 llamaba Serrure Liesmith

2 Vive en Francia

3 Es huérfano

4 Tiene 10 años

5.….

No tenía un número cinco en realidad, trato de ir más atrás, pero tampoco había algo que pudiera recordar, no tenía rostros, nombres o algún recuerdo pasado, tal vez por ese motivo se sentía tan ligero, pero no quería sentirse de esa manera, así que volvió a pensar en el presente, en algo o alguien.

«Azul», la palabra llegó a su mente como si de algo importante se tratara, así que pensó en todo lo que pudiera ser azul: el cielo, el mar, ropa, mariposas, aves, ojos… ¡eso era!, ¡los ojos!, alguien con ojos azules y antes de que pudiera hilar otro pensamiento una segunda palabra se presentó en sus pensamientos, «rubio», una persona de ojos azules y cabello rubio. No tenía nada fácil la respuesta, después de todo había miles de personas con aquella descripción en el mundo.

Tenía que pensar más aún para saber a quién estaba recordando, al parecer era alguien muy importante, pero de nuevo se estaba perdiendo en la inconsciencia, el dormir era tan atractivo. De pronto un fuerte trueno se escuchó, sacudiéndolo y la luz iluminó por completo el pequeño espacio de la inconsciencia del niño, como si de un despertar se tratara, como si el sol de la mañana entrara de lleno a su habitación.

Lucas se sentía mareado, era como encontrarse a la deriva, en un bote que va y viene en medio del gran océano azul, sin rumbo fijo, sin nada a lo que se pudiera aferrar y tener un poco de estabilidad.

«Loki»

Ese timbre de voz tan dulce como la miel, pero grave que delataba que era un hombre fuerte, era una voz tan familiar que lo envolvía en calidez provocando que su corazón latiera a un mayor ritmo, por lo que abrió los ojos con desesperación para verlo. Frente a él se encontraba un hombre alto, rubio y de ojos azules, rodeado de una intensa luz que no dejaba observar su rostro, «Steve», fue su primer pensamiento, su mente lo dedujo con tanta familiaridad que no le era raro aquel nombre, a pesar de que no sabía de quien se trataba, pero mientras más se acercaba aquella persona, se dio cuenta que estaba equivocado, todo ese tiempo estuvo equivocado, no era Steve, nunca había sido Steve.

—Thor — dijo. Su cuerpo tembló de alguna manera antes de sentir su mente llenarse de recuerdos que no recordaba haber vivido. Su cabeza sentía que explotaría en cualquier momento. Los rostros de personas que jamás conoció, vivencias que no vivió, miedos, tristezas, felicidad que nunca sintió, lo envolvieron, la cabeza le daba tantas vueltas que sentía que explotaría en algún punto, con ambas manos se sujetó la cabeza en un vano intento de detener el dolor y por inercia cerró sus ojos. La desesperación lo estaba consumiendo hasta el punto que quiso gritar, intentó gritar, pero no salió ningún sonido de su boca, era demasiado doloroso, no sabía si podía soportarlo más.

Todo volvió a la calma y cuando abrió los ojos Kid Loki estaba frente a lo que parecía ser un campo de entrenamiento. El suelo estaba recubierto de piedra, en cada rincón había herramientas de pelea, espadas, martillos, hachas, escudos, lanzas, dagas; y en medio de todo se encontraban un joven y un niño.

Loki, debes tener más cuidado — el rubio parecía asustado de ver herido a su pequeño hermano — Si te llega a pasar algo, madre me matará — dijo, tratando de callar los llantos del pequeño niño, que yacía en el suelo con las rodillas raspadas y sujetándose el lado izquierdo del abdomen. — Si dejas de llorar dejaré que practiques tu magia conmigo — suplicó el mayor, el niño menor parecía pensarlo por un momento ya que su llanto cesó. Kid casi cae de espaldas cuando vio el rostro del niño más pequeño, ojos verdes y cabello negro como él, era él cuando tenía seis años.

¡Es tu culpa que haya caído! ¡Tú me golpeaste con mucha fuerza! ¡Solo estábamos entrenando! — recriminó el pelinegro. Thor cambió su expresión a una llena de remordimiento y en el pequeño niño se dibujaba una llena de placer, aunque también había cierta culpa.

Lo siento, solo quería entrenar un poco, a tu edad era más fuerte, creí que lo soportarías — se excusó el rubio mientras limpiaba las rodillas del menor.

¡Solo has sido un bruto siempre! — el niño limpió los rastros de las lágrimas para así levantarse e irse, dejando atrás a un joven lleno de arrepentimiento.

Su mente se llenó de momentos vividos con el joven Thor, que al parecer era mayor que él, siempre siendo protegido, cuidado. Loki había hecho cosas malas para hacer sentir mal a su hermano, era su manera de divertirse, pero lo que nunca admitiría era que lo hacía porque le encantaba ver como Thor se preocupaba por él, que le gustaba tener la atención de su hermano solo para él.

Creció conociendo la magia, Frigga, ahora ese nombre le llenaba de tanta calidez; alta, de ojos azules y amorosos, de cabello tan rubio que deslumbraba. «Madre», era como le llamaba. Era tan diferente a la madre con la que había vivido.

Después un hombre viejo apareció, severo, inflexible, exigente, pero le daba miedo y cada vez que le miraba la tristeza lo llenaba. Justo como el padre que había tenido.

El escenario cambió una vez más, se encontraba ahora en una gran biblioteca, había tantos libros que era imposible ver en donde comenzaba y terminaban cada uno de los estantes, caminó por un largo pasillo hasta encontrarse justo en frente de una versión suya un poco mayor.

¿Qué hiciste esta vez Thor? — Kid se giró para encontrarse de frente con el joven rubio un poco mayor, tenía una mueca llena de desconcierto y terror puro — Para que vengas a pedir mi ayuda, debes estar muy desesperado.

Loki —. El joven Thor habló en forma de súplica, quizá se encontraba en sus veintes —Debes ayudarme, si padre sabe que intente de nuevo tocar uno de sus tesoros me matará — Loki rio de genuina felicidad, provocando una mueca de disgusto en su hermano.

Sería muy divertido, querido hermano, pero ven aquí, deja que tu pequeño hermano te cure y te salve de la reprimenda de padre —Thor casi corrió a su lado, para así sentarse, mientras Loki hacia uso de su recién aprendida magia de curación.

Eres bueno — elogió el rubio, pero el joven Loki no parecía en lo mínimo complacido ante las palabras de su hermano.

No lo suficiente.

¿A qué te refieres?

Padre quiere un luchador, no alguien que haga trucos — la voz del joven Loki estaba llena de tristeza, que el propio Kid Loki se sintió afligido, pero en cambio Thor parecía no comprender el significado detrás de aquellas palabras.

Eres muy listo — el joven pelinegro miró a su hermano negando, era su manera de decir que era un idiota. Aunque parecía feliz de que su hermano pensara que era una persona lista, y por recurrir a él antes que a cualquiera de sus amigos.

Debo compensar tu estupidez — respondió, tratando de ocultar la enorme sonrisa en su rostro.

¡Oye! — el joven Thor se levantó de su asiento dispuesto a defenderse de los insultos de Loki, pero antes de que pudiera volver hablar su hermano le ganó.

Listo, como si no te hubieras quemado tu mano por querer tocar uno de esos raros tesoros de Padre.

Gracias Loki, no sé qué haría sin ti, sólo en ti puedo confiar.

—No, no debes hacerlo — una profunda voz provocó que Lucas reaccionara, no era parte de aquellos recuerdos, estaba seguro, se escuchaba muy cerca de él.

Pero no tuvo tiempo de buscar de donde provenía aquella voz tan familiar, porque el escenario se volvió borroso. Todo a su alrededor se desvaneció, para aparecer un nuevo lugar, era una gran sala, muchos libros se encontraban sobre la mesa y frente a él, el mismo joven Loki resplandecía con una sonrisa.

Muy bien, Loki.

Gracias, Madre

Eres realmente bueno aprendiendo y muy listo.

Debo serlo — respondió, quizá para algunos aquellas palabras se escuchaban a egolatría, pero para Frigga tenía más significado que el que aparentaba, por lo que se acercó a su hijo menor, tomó sus manos para así sonreírle de la manera más amoroso que alguna vez hubiera visto Kid Loki.

Mi pequeño, Loki, has crecido tan bien, estoy tan orgullosa de ti — dijo la mujer, cada palabra estaba llena de sinceridad.

El recuerdo se volvió de nuevo borroso, era como si viera ahora todo a través de una capa de agua, no obstante, el niño se sentía feliz de aquellos recuerdos, su consciencia cada vez más se apegaba al nombre de Loki, ahora se identificaba como Loki, su madre, su hermano Thor, y hasta su padre. Todo parecía ser parte de su realidad y al mismo tiempo no.

En medio de aquella inmensa felicidad, la tristeza, menosprecio, inferioridad se estaban apoderando también de su corazón. No sabía de donde provenían aquellos sentimientos, pero lo estaban invadiendo por completo y de alguna manera lo hacía enloquecer. Aquellos sentimientos le atormentaban.

En medio de su tormento la cálida voz apareció salvándolo de aquella locura «Regresa, vuelve conmigo, te necesito». La oscuridad se esparció como si hubiera sido ahuyentada por la brillante voz, un gran jardín se abrió a su paso, con bellas flores formando lindas formas sobre el césped, un gran árbol terminaba el paisaje, todo era tan bello y familiar.

A pesar de que se movía, se sentía errante, como si su cuerpo no le perteneciera, los recuerdos bailaban en su mente, pero no quería pensar en ello, entre más pensaba su cabeza más dolía y realmente no quería sufrir más.

Sus piernas se movieron, explorando, buscando una respuesta de porque seguía en ese estado, porque estaba seguro de que aún estaba dormido, nada de lo que estaba pasando en esos momentos podía ser cierto.

El jardín estaba lleno de vida, el sol en lo alto iluminaba, pero no hacía calor, pero tampoco hacía frío, el viento que soplaba despeinaba algunos de sus cabellos y al mismo tiempo lo arrullaba.

Se sentía muy cansado, como si hubiera caminado por mucho tiempo, su cuerpo no dolía, pero el cansancio estaba presente, quizá si dormía por un tiempo, quizá si dormía para siempre, no se escuchaba tan descabellado. Se recostó sobre el césped perfectamente recortado, sus ojos estaban a punto de cerrarse.

—No deberías dormir — el llamado de una voz lo sobresalto, se sentó de nuevo, miró alrededor buscando de donde había provenido, pero parecía venir de ningún lugar.

—¿Quién está ahí? — preguntó, enseguida se sintió estúpido, porque si habría alguien que no quiere ser descubierto no diría donde está oculto.

—Tranquilo, no te exaltes, solo trato de ayudar, todo el tiempo solo he intentado ayudar — la voz tenía un todo presuntuoso que no agradó para nada a Kid Loki.

—¿Dónde estás? — preguntó una vez más, sus ojos buscaron entre los arbustos, flores y en cualquier lugar de aquel grande jardín en busca de una señal de que se estaba ocultando, pero no tuvo excito.

—¿Por qué arruinar la diversión? — mencionó su interlocutor con mordacidad.

—Deja de bromear — Kid Loki se sentía intranquilo, no quería moverse de donde se encontraba, pero tenía que saber exactamente quien le hablaba, y que aquella voz intentara hacerle bromas no le estaba gustando para nada.

—Imposible, tú tampoco puedes dejar de hacerlo. Solo que ahora tienes miedo, justo como yo, por eso es que no te parece divertido.

—¿Cómo tú? — Lucas estaba confundido, no era como si tuviera miedo, solo intentaba protegerse.

—El sol brillara nuevamente sobre nosotros — el corazón de Kid Loki dio un vuelco, reconocía esa frase, la escuchaba tantas veces en sus sueños y esa voz era la misma que le llamaba cada noche, la voz que repetía aquella frase en su cabeza.

—Tú…

—¿Sí?

—¿Por qué me atormentas? — preguntó con disgusto, si tenía la oportunidad de hablar con aquella voz, trataría de sacar la mayor información que tuviera.

—No hago eso, en realidad trato de ayudarte, pero no todo salió como lo había planeado, así que tendré que cambiar un poco de estrategia — el tono de voz era toda una satira. Kid se dio cuenta entonces que no debía confiar en él.

—No sé qué intentas, pero no obtendrás nada de mí.

—Obviamente que sí.

—Claro que no.

—Claro que sí.

—Que no.

—Que sí.

—Que no.

—Bien, dejemos de discutir — cortó la tonta discusión aquella voz con fastidio, antes de volver a preguntar — El rubio torpe...

—¿Qué pasa con Thor?

—Lo confundiste por el otro rubio que hace siempre lo correcto.

—No entiendo

—En tus sueños, siempre creíste que veías a Steve — Lucas pensó en Steve, le agradaba Steve, no tenía una imagen sobre el rostro del hombre, pero sabía que era especial para él.

—Lo sé, no era Steve, aunque hubiera preferido que fuera así — el Loki mayor rio con fuerza, Kid no sabía porque aquello le parecía divertido.

—Cariño… te entiendo — ahora le sorprendió aquel tonó usando en sus palabras, era como si hubiera cierta complicidad entre ambos.

—¿Qué soy realmente? — cuestionó con seriedad el niño, sabía que todo lo que estaba viviendo tenía un motivo detrás y necesitaba saber cuál era y aquella voz parecía saber más de lo que revelaba.

—Loki

—¿Loki?

—Si, eres Loki, Dios de las mentiras, hijo de Odín

—¿Odín? — había escuchado ese nombre con anterioridad, el padre de Thor.

—El hombre mayor de mirada severa — Kid buscó en su mente, encontrándose con la imagen de aquel hombre.

—Él me pone triste — confesó sin poder evitarlo.

—Sí, esos son mis primeros recuerdos sobre él.

—No entiendo — volvió a decir, se sentía encerrado con muchas preguntas, pero sin ninguna respuesta, el problema era que no sabía cuales eran las preguntas que tenía que hacer.

—No debes entender nada, al menos no aún.

—Me siento tonto hablándole a la nada — exclamó para así volver a acostarse sobre el césped. Sus ojos miraron el azul del cielo, las nubes bailaban con tal lentitud que lo volvían a invitar a dormir, si pudiera quedarse así para siempre.

—Está bien, esto es tu consciencia, así que podrías decir que sigues hablando contigo mismo.

—¿Por qué dices que no debo dormir? — preguntó con mucha curiosidad, era lo único que le estaba prohibiendo hacer.

—Porque no debes hacerlo, en cuanto caigas en la inconsciencia no podrás despertar nunca más.

—¿A qué te refieres?

—La primera vez que reaccionaste estabas en completa oscuridad, en ese punto hubo un momento en que te perdiste por completo, y parece que nos salvaron. De verdad te aman, eso es un punto a mi favor.

—¿Nos aman? — Kid Loki frunció el entrecejo con curiosidad.

—Mejor dicho, te aman. Obviamente si nuestro querido Thor no fuera tan Thorpe no hubiera necesitado que cierto hombre de hojalata lo hiciera reaccionar para salvarnos.

—El señor Stark — el niño pensó en el genio, en sus ojos color avellana, su cabello castaño y sus siempre sarcásticos pero divertidos comentarios. Poco a poco su cerebro parecía despejarse de toda aquella niebla.

—Te lo dije, te aman.

—¿Qué sucedió? — preguntó al darse cuenta de que estaba olvidado algo muy importante.

—Los atacaron, no me esperaba eso realmente. Pero no sé más que tú

—¿Voy a volver? — realmente quería regresar, quería volver a ver a Tony.

—No lo sé.

—No entiendo — esas eran las únicas palabras que podía decir, porque su mente divagaba constantemente, en cualquier momento se quedaría dormido.

—No importa si no lo entiendes, te lo explicaran después — Kid loki soltó un bostezo, sentía que sus fuerzas se iban poco a poco. —No te duermas, aun no es momento de que tú duermas — aquella voz remarcó tanto el tú, que le preocupó a Kid Loki.

—Pero tengo mucho sueño, no lo puedo evitar — explicó sintiendo sus ojos tan pesados que los cerraría en cualquier momento.

—Entonces háblame de ti — invitó aquella voz.

—¿De mí? — preguntó, no estaba del todo seguro si debía hablarle de él a aquella voz.

—Si, solo soy consciente de algunas cosas, pero no sé nada sobre ti.

—Me llamo Serrure — respondió con confianza. Realmente su celebro no funcionaba, porque de otra manera lo hubiera pensado antes de responder preguntas a voces extrañas.

—¿Seguro? — Kid Loki pensó acerca de la pregunta y su mente trajo rostros familiares, por fin recordó el rostro de Steve y por inercia sonrió.

—No, me cambiaron el nombre, me llamo Lucas — exclamó con menos convicción esta vez.

—¿Y Lucas es tu verdadero nombre?

—No lo sé — admitió sintiendo el dolor de cabeza una vez más invadirlo.

—Bien, no te esfuerces o te cansaras más.

—¿Me cansaré? En realidad, duele — confesó sintiendo como el dolor de su cabeza le volvía a inundar.

—Si.

—Quiero dormir — volvió a decir, ahora el dolor y el cansancio le estaba provocando que hiciera mucho esfuerzo por escuchar a la voz, aunque le gustaría el ignorarla por completo.

—Lo sé. Ahora cuéntame de las personas que cambiaron tu nombre.

—El señor Stark me dice Kid Loki — dijo con una media sonrisa, le gustaba el apodo de Tony, lleno de sarcasmo y cariño, extrañaba inventar cosas junto al genio.

—Sí, el tipo se tiene mucha estima, me desagrada y por ello también me agrada.

—A mí me agrada mucho. También tío Steve, él es muy bueno conmigo — recordó los ojos azules de Steve llenos de cariño que le dirigía, le gustaba tanto estar junto a él que lo buscaba inconscientemente, sentarse junto a él, caminar a su lado.

—Sí, al parecer tengo debilidad por los rubios.

—¿Debilidad por los rubios? — Kid Loki se sonrojo en cuanto escuchó aquellas palabras, no era como si alguien más pudiera ver sus sentimientos, y no quería que alguien se enterara sobre ellos.

—¿Qué es lo que más te gusta del siempre bueno Capitán América? — preguntó lleno de curiosidad Loki.

—Es bueno, lo que hace nunca es en busca de beneficio propio, sino que por el bien de los demás y fue el primero que me miró con compasión, me vio a pesar de que todos me ignoraban, me sonrió — confesó sintiendo su corazón latir con fuerza y su rostro caliente de recordar aquel día que fue rescatado.

—Sí, al parecer es increíble — aquella voz parecía concordar con él, pero no quería seguir hablando de lo que sentía por lo que intentó cambiar de tema.

—Sí. Tío Clint también me consiente mucho, me da muchos regalos y me ha enseñado a tirar, aunque no soy tan bueno, una vez casi le clavo una flecha en el pie, pero tiene buenos reflejos — recordó riendo un poco ante la expresión de terror de su tío y después el drama que hizo, estuvo casi llorando porque su amado sobrino casi lo deja sin un pie.

—Es un buen arquero.

—Siempre da en el blanco — respondió con orgullo por su tío.

—Lo sé.

—Tía Wanda es muy divertida, y me ha enseñado mucho.

—A ella no tengo el placer de conocerla.

—Usa telequinesis para mover cosas y también puede crear ilusiones.

—Fantástico — Kid sabía que aquella expresión era de absoluto aburrimiento, pero no le importaba, hablar le ayudaba a alejar el sueño, y si quería evitar quedarse dormido, tenía que hablarle.

—Doctor Strange también es un hechicero — dijo mirando sus manos, las manos de Strange siempre le habían causado mucha curiosidad, en realidad también le admiraba, le gustaría ser tan bueno en la magia como lo era él.

—Lo odio — había cierto enojo en la voz que complació a Lucas por hacer sentir mal por vez primera aquella voz, le era divertido.

—Pero también es amable, y me ha traído libros de magia — siguió recordando que a pesar de que no conocía el idioma en que estaban escritos los libros, él pudo leerlos sin ningún problema y por ello se sentía orgulloso.

—Muy raro.

—Tío Bucky es muy bueno cocinando, me gusta comer mucho su comida y es tan bueno peleando como Tía Natasha — el estómago de Kid Loki gruñó un poco al recordar la deliciosa comida del castaño.

—La pelirroja

—Es rubia —dijo. Lo que era extraño ya que nunca había visto de pelirroja a Natasha.

—Es complicado de imaginar.

—Y Thor, él se preocupa mucho por mí, y siempre dice cosas sin sentido, creo que no está muy bien de la cabeza, pero me agrada — admitió, recordando la primera vez que Thor se presentó ante él.

—Así de tonto es Thor.

El silencio los rodeó por varios minutos, Kid Loki trataba de grabar cada uno de los rostros de los Vengadores en su mente, realmente no quería volver a olvidarlos. Ellos eran el sentimiento de calidez que muy rara vez sentía. Era el ancla que lo mantenía fijo.

—¿Tardaré mucho en despertar? — preguntó al darse cuenta de que aún seguía en un sueño, en el cual no sabía si habían pasado minutos, horas o días. Había hablado tanto con la voz desconocida que podía decir que ahora le tenía cierto cariño.

—El tiempo en la inconsciencia es diferente al real — respondió, parecía tan solemne que le extrañó a Kid.

—Comprendo, espero no pasar mucho tiempo así.

—Loki

—¿Si?

—¿Quieres a Thor?

—Claro, como a todos mis tíos — respondió el niño sin detenerse a pensar detrás de todos los significados que podría haber detrás de aquella simple pregunta.

—Cierto, aun eres un niño.

—Cuando despierte, recordaré todo esto — Kid prefirió ignorar el comentario de la voz y concentrarse en despertar.

—No

—¿Por qué?

—Solo estoy aquí para mantenerte despierto —. Por algún motivo su innata curiosidad quedo saciada por aquella respuesta.

—Los otros recuerdos, ¿de quién son?

—De Loki

—Pero dices que yo soy Loki — exclamó confundido.

—Así es.

—Pero no son mis recuerdos — refutó ya que estaba seguro que nunca había vivido junto a un joven Thor, sería muy difícil de olvidarlo.

—Eso es porque son míos.

—Pero...

—No te fuerces a recordar, aun no es momento de que vivas de esa manera.

Kid Loki siguió charlando por largo tiempo con la voz, aun cuando trataba de saber más sobre ella siempre encontraba la manera de escapar y no revelarle su identidad del todo. Lo cierto era que a pesar de que se sentía cansado, cada vez que aquella voz le hablaba su cansancio se desvanecía, era casi como si estuviera siendo hechizado, ya que respondía cada pregunta casi con toda sinceridad.

La conversación fue básicamente de sus días de Kid Loki con los Vengadores y cada vez que se mencionaba a Thor parecía que aquella voz le daba cierta tristeza y felicidad, lo cual era muy raro, considerando que de las demás personas de las cuales hablaba con cierta animadversión, a pesar de que se había esforzado por hacer quedar bien a sus tutores.

Mientras charlaba con aquella voz se daba cuenta que cada palabra que decía tenía cierto enigma, aunque le gustaba ese tipo de charla no podía evitar el querer saber que ocultaba.

—¿Cuándo vas a dejar de actuar? — Kid Loki miró con cautela hacia donde provenía aquella voz. Había estado cabeceando por un momento. Por primera vez reaccionó de aquel hechizo, como si aquella pregunta hubiera tocado alguna fibra sensible dentro de él.

—¿Qué?

—Tú no eres el niño dulce y tierno que les has hecho creer a todos, básicamente has actuado de esa manera para encantarles.

—No es cierto — respondió llenó de enojo.

—Es cierto, pequeño Loki, creciste en un orfanato en el cual te maltrataban, después escapaste y viviste en la calle, mintiendo y robado para sobrevivir, no eres tan inocente como les haces creer a ellos — el corazón de Kid Loki latió con fuerza, su cuerpo se sentía entumecido y sus oídos zumbaban de la rabia que lo inundaba.

—No es cierto — siseó con odio, pero aquella voz solo se escuchó más complacida cuando volvió hablar.

—Siento decirte esto, pero ya no podrás fingir más, tus recuerdos han regresado y con ello tu antigua actitud, espero que no los desilusiones mucho, aunque creo que la palabra exacta sería que los vas a lastimar.

—¡Calla de una vez, no me conoces! — Kid Loki estaba tan enfadado que se puso de pie, su cuerpo ahora temblaba.

—Te conozco mejor que nadie, sé porque lo haces, pero es empalagoso. Si te aman lo seguirán haciendo a pesar de como actúes.

—¡No estoy actuando! — gruñó a la nada.

—Claro que sí, mi pequeño Lucas, ese nombre te ha dado la oportunidad de crearte nuevamente, pero ahora solo eres Loki, entonces ya no podrás seguir fingiendo. Nos veremos muy pronto Kid Loki.

Kid Loki sintió un fuerte dolor de cabeza, de nuevo las imágenes se aglomeraron en su cabeza, pero sobre todo un nombre venía a su mente, «Loki», repitiéndose en su cabeza hasta el punto en que llegó a odiarlo.

«¡Loki!»

Abrió los ojos encontrándose en una sala completamente blanca, su mano era sujetada por Stark y a su lado Thor.

—¿Estas bien? ¿Te duele algo? — un gesto de desagrado se instaló en él, la ira aun bullía dentro de él, aunque no era consciente de porque estaba enojado.

—Lo estoy — su voz fue ronca, pero llena de despreció. Stark le miró con el entrecejo fruncido y el corazón de Lucas dio un vuelco, de pronto unas palabras vinieron a su mente, «Siento decirte esto, pero ya no podrás fingir más», y el miedo lo llenó por completo.


Hola a todas/os, el capítulo anterior me costó mucho escribirlo y no me terminó de convencer, por lo que lo pensé mucho para subirlo y porque después de mucha revisión mi cabeza está a punto de explotar, además porque la próxima semana sería imposible revisarlo. Espero que sea más o menos de su agrado, así que si ven algún error encarecidamente les pido que me lo digan para arreglarlo poco a poco.

Tengo una mala noticia, debido que regresé a estudiar y saldré la próxima semana será imposible que les pueda traer el nuevo capítulo, por lo que esta vez será una espera de dos semanas para el capítulo trece, lo siento mucho.

Espero puedan esperar hasta entonces.

Muchas gracias por las lecturas.

¡Nos leemos pronto!