Cuando Thor escuchó a la Valquiria decir el nombre de Loki su corazón dio un salto, algo malo había pasado, quizá desde antes de que Bárbara llegara lo supo ya que se había sentido muy intranquilo desde hacía unas horas, no tenía nada más que averiguar, tenía que ir rápido a la base, pero nada lo preparó para lo que le esperaba.
Media base estaba destruida, su primer instinto fue buscar a su hermano entre los escombros, pero no había manera de que siguiera ahí, seguro debió dejar que la Valquiria terminara de hablar para saber exactamente lo sucedido. Pensó un momento y con ayuda del bifrost llegó frente a un hospital, su corazón estaba a punto de estallar, no sabía cuánto podría soportar, sin su hermano moriría también.
—¡Quiero ver a Loki! — la enfermera con la cual se topó justo en la entrada lo miró sorprendida y temerosa y no era para menos, el Dios emitía tanta energía que era visible y lograba lastimar a los demás.
—No sé quién es Loki, señor — respondió la mujer temblando, Thor estaba perdiendo la paciencia, pero trató de no desquitar su enojo con la inocente enfermera.
—¡Loki! ¡Debe estar con Stark y Rogers! — terminó por gritar, la mujer abrió los ojos más aun de cuando estaba asustada, al parecer ahora lo comprendía, no era para menos, todos conocían a Tony Stark y al Capitán América.
—Están en la sala de espera, por aquí —exclamó un poco más tranquila la mujer. Guio al Dios por los pasillos, Thor le hubiera gustado que la mujer corriera, pero se abstuvo de molestarla más, era mejor seguirla a comenzar una discusión en medio de un hospital y que la enfermera saliera huyendo sin decirle donde se encontraba su hermano.
Cuando por fin vislumbró a Rogers, lo sujetó con fuerza del cuello de su camisa, tenía que desquitar todo aquel enojo hacia alguien, quería matar a alguien para desquitar todo aquel dolor que estaba en su pecho, la pobre enfermera salió huyendo de la ira del Dios, quizá fue por ayuda o por seguridad propia.
—¡Prometieron que lo cuidarían! — vociferó, un fuerte rugido de un trueno se escuchó en cada rincón de la tierra, demostrando su enojo, todos podían sentir la furia en la tormenta que se estaba formando fuera —¡Mi confianza estaba en ustedes! ¡Qué demonios estaban haciendo!
—Thor — Rogers se mantuvo impasible sujetando la mano del Dios en un vano intento de que no le hiciera daño.
—¡¿Dónde está?!
—Esta en cirugía, ahora no podemos hacer nada, lo siento — Thor levantó su brazo dispuesto a darle un fuerte golpe en el rostro en el capitán, pero la mirada que le dio provocó que se detuviera, él también estaba sufriendo. El Dios no quería ver eso, el Dios no estaba listo para ver partir una vez más a su hermano, con todo lo que tenía que confesarle, tenía cientos de cosas que decirle; pero por la mirada de Rogers se dio cuenta que era muy grave, por un momento toda la adrenalina que estaba en su cuerpo se drenó por completo.
—Thor, tranquilo, por favor — el rubio miró a la mujer rubia a su lado, no se había dado cuenta del momento en el que había llegado, bajo su brazo y soltó al capitán, empujándolo hasta hacerlo chocar con la pared, para así, aunque sea un poco de daño causarle, necesitaba desquitar todo aquel enojo dentro de él.
—¡Si algo le pasa, ustedes lo pagaran! - sentenció, y sorprendentemente nadie estaba dispuesto a debatir a aquella amenaza, quizás era por la culpa.
El Dios escuchó al Capitán explicarle vagamente a Natasha lo sucedido, Thor juró que mataría quien lo hizo, no tenía otra manera de desquitar la ira que crecía en su corazón. Necesitaba ver a Loki, necesitaba ver aquellos ojos verdes de nuevo, tocarlo, abrazarlo, escuchar aquella melodiosa risa, la desesperación lo estaba consumiendo.
En algún momento su mirada se dirigió a Stark, el hombre estaba temblando, había sangre en su ropa y alejó la mirada de él, esa era la sangre de su hermano, y no podía hacer nada, él no era un sanador como los de Asgard, solo podía dejárselo a los sanadores de Midgard, quizá ellos tendrían la oportunidad de salvar a Loki, solo esperaba que fueran lo suficientemente buenos como para lograrlo.
Las personas llegaban una tras otra, primero Clint, después Wanda y Bucky, muy dentro de Thor estaba agradecido, porque sus amigos demostraban genuina preocupación hacia su hermano, pero estaba demasiado molesto como para externarlo, ni en su semblante se podía notar. Solo tenía la idea de matar a quien se atrevió a herirlos de esa manera.
La voz de Stark llamó su atención, el hombre estaba ya lleno de culpa, que ponerle más culpa sobre sus hombros solo empeoraría la situación, necesitaba al genio, tenía que localizar quien los había atacado, solo él podía lograr aquello, sólo él podía hacer casi cualquier cosa.
—Ahora solo importa mi hermano, si quieres compadecerte adelante, pero has lo que tengas que hacer para encontrar a esos malditos, Stark — siseó lleno de odio, no podía externarlo como quería, pero tenía que dejar en claro que lo primordial una vez que su hermano estuviera bien era acabar con los culpables y de ser posible acabarlo con sus propias manos.
Pasaron horas en las que Thor no se movió de su lugar, mirando a la nada hasta que vio al hechicero salir, les explicó la situación, el rubio no entendió nada y tampoco pidió explicaciones, porque lo único que sabía era que su hermano estaba muy grave y que quizá no volvería a ser lo que antes había sido y claramente se pudo escuchar como su corazón se desquebrajaba.
La tormenta se desató fuera, era tan fuerte que las calles se inundaron, el viento tiró varios árboles y cada relámpago y trueno que caía era como si de un grito de impotencia y furia se tratará, Thor estaba devastado, herido, era como el volver a encontrarse en aquel momento hacía diez años, el temor solo se volvía mayor.
—Thor — el rubio se giró a su interlocutor, quizá la culpa lo había enloquecido a Stark, ya que la sonrisa en su rostro era demasiado extraña —¡Es Loki!
—Sí, lo es —afirmó, el castaño lo tenía tomado con fuerza por los hombros, le sorprendía que pudiera soportar la electricidad que viajaba por su cuerpo, pero su expresión llena de enojo no había cambiado.
—No lo comprendes, tú eres un Dios y Loki lo es, cuando Hulk lo golpeó solo salió con algunos rasguños, con algo así nosotros hubiéramos muerto.
Ante cada palabra dicha por Stark poco a poco comprendió a lo que se refería, quería devolverle los recuerdos a su hermano, miró al genio por un momento esperando que se retractara, pero era él quien le estaba pidiendo que lo hiciera, no tenía por qué dudarlo. Quizá la culpa y el miedo habían enloquecido en parte al millonario.
—Tengo que entrar — dijo.
Hizo todo para volverles los recuerdos al niño, trato de drenar lo mejor que fue cuando era un niño, tal como recordaba a Loki, como el niño inocente, amable y hasta cierto punto travieso, pero tampoco podía estar seguro de cuantas memorias pudieron colarse también, sin embargo realmente deseaba que su hermano despertara, pero no hubo respuesta, por un momento toda aquella ilusión que había tenido se había ido, la imagen de ver aquellos ojos verdes mirándoles, sentía sus sueños destrozarse. Se giró para ver a su acompañante que estaba lleno de una convicción desconocida y que logró volver a ilusionarse.
—Stark.
—Tiene que despertar, Lucas va a despertar.
Thor se quedó con aquella idea, su hermano iba a despertar, estaba seguro de que despertaría.
Las siguientes tres semanas los Vengadores iban y venían, se turnaban para quedarse con Lucas. Thor pasaba gran parte del tiempo en el hospital hablándole al niño, pidiendo que regresara, ya sin que alguien le interrumpiera, ni estuviera vigilando constantemente. Valquiria se había compadecido en parte, ya que en todo ese tiempo no lo molestó y el Dios estaba inmensamente agradecido con su amiga.
—Regresa, vuelve conmigo, te necesito —susurró Thor en un vano intento de que volviera su hermano, pero como siempre Loki no despertó, ya se lo había pedido cientos de veces, pero su hermano no parecía escucharlo, no importaba cuanto lo llamara. Lo había llamado tantas veces que su parte pesimista estaba ganando.
La puerta siendo abierta llamó la atención de Thor, se puso de pie en cuanto vio al genio entrar, en realidad desde el accidente apenas y se hablaban, se saludaban de vez en cuando, cruzaban algunas palabras, pero en las últimas tres semanas se habían evitado, justo como ese momento.
Y era lo mismo con los demás Vengadores, si se le pudo llamar así era demasiado superficial, demasiada tensión de por medio no ayudaba en nada, solo les dejó algo muy en claro, en cuanto el niño despertara se lo llevaría a Asgard, claro que algunos no estuvieron de acuerdo, pero a Thor ya no le importaba, haría lo que quisiera, así tuviera que llevarse al niño a rastras. Los Vengadores terminaron accediendo siempre y cuando pudieran ver al niño, Thor no podía negarles eso a sus amigos.
—Hola, ex ricitos —Stark era el segundo que más tiempo pasaba en el hospital, lo sabía, muchas veces solo se quedaban sentados mirando a Loki dormir.
—Hombre de hojalata.
—Me toca cuidarlo, es tu turno de descansar.
—No estoy cansado — Tony soltó un suspiro para así sentarse en una de las sillas, lucía cansado, más agotado.
—Como quieras - exclamó el genio con su mirada en el niño.
—No hiciste nada para evitar recuperar sus recuerdos, en cambio hiciste todo para que pudiera lograrlo – Thor tenia la dudad de porque Stark lo ayudó, solo quería saber los motivos detrás de aquello, ya que siendo Anthony siempre hay más motivos.
—No iba a permitir que muriera – aquella respuesta tranquilizó al Dios, sabía que no mentía.
—Lo sé — Stark tomó la pequeña mano de Loki entre las suyas, eran tan delgadas y frías al tacto que le preocupaba que estuviera enfermo, pero según Strange todo estaba bien, que el niño no presentaba enfermedad alguna, faltaba ver como Lucas evolucionaba.
En realidad, Strange había sido muy optimista al principio, dijo que creía que el pequeño despertaría en una semana y tenía que hacerlo porque si dormía por más tiempo sería casi imposible que Lucas volviera una vez más, de eso ya habían sido tres semanas.
—Hey, Kid Loki —. La habitación la habían acondicionado de tal manera que había algunos de sus muñecos, una enorme venda aun cubría su cabeza y el negro cabello se volvía a ver en su cabeza, seguía teniendo los aparatos midiendo los signos vitales. — Los niños deben de responder cuando les hablan — Tony suspiró. — Soy malo en esto, supongo que si no has despertado cada vez que Thor te habla menos conmigo. Es difícil, es la segunda vez que casi pierdo a un niño, no debería ser así. Este tipo de dolor no deberíamos de vivirlo.
«Se supone que el ingreso a tu escuela fue hace una semana, se supone que iríamos todos a llevarte. Se supone que llegarías y harías la tarea con ayuda de Wanda o de Viernes; por cierto Viernes esta muy afectada, aun no sabemos como fue desconectada, fueron solo treinta segundos y mira lo que sucedió. Mejoré la seguridad, ahora es infalible, pero no hemos encontrado a quien nos atacó.
«Las preparaciones de la base ya finalizaron, nos cambiaremos de residencia de nuevo, lo mejor es que nadie sepa donde nos ubicamos exactamente, así te aseguremos de nuevo, aunque no sé si Thor quiera dejarte con nosotros, él insiste en llevarte a Asgard y realmente no creo que pueda impedirlo ahora, fue mi culpa — Thor escuchó a Stark y parte de culpa también sintió, quizá nunca debió entrometer a sus amigos, quizá solo debió tomar al niño y huir a su pueblo sin meterlos de por medio. El nuevo cambio no solo sería doloroso para sus amigos, sino también para él.
—Clint esta enloqueciendo, necesita sacar ese amor de padre que lo consume desde que sus hijos entraron en la adolescencia, realmente te extraña, estoy a punto de mandarlo a encerrar en un centro psiquiátrico porque se la pasa llorando en cada esquina. Natasha y Wanda también te extrañan, Steve, Barnes, Thor y yo te echamos de menos.
«Si fuera un creyente le rezaría a Dios, pero no creo que el Dios en el que creen los humanos sea como ustedes y si Thor que es un Dios no pudo despertarte, entonces no tengo a quien rezarle o pedirle, solo quiero que abras los ojos.»
Como si el niño los hubiera escuchado abrió los ojos provocando una cara de asombro en los dos hombres, Thor rápidamente se inclinó sobre Lucas para ver si lo reconocía, pero parecía más desorientado.
—¿Estas bien? ¿Te duele algo? ¿Recuerdas algo? —preguntó Stark sin soltar la mano del niño, Lucas lucía enfadado, pero ambos lo habían pasado por alto.
—Lo estoy —su voz fue ronca, pero llena de desprecio. Stark le miró con el entrecejo fruncido y Thor casi palidece, estaba feliz de tenerlo de vuelta, pero aquella actitud podría ser tomada a mal por los Vengadores, no quería que fueran a hacerle daño al niño.
—Lo... —Stark hizo un movimiento para detener a Thor y este obedeció manteniéndose al lado de la cama, no sabía porque acató, quizá porque esperaba que el niño empezara a actuar como su hermano antes de morir, pero él mismo sabía que era imposible que eso sucediera, no había regresado tantos recuerdos, mucho menos de cuando eran adultos.
—¿Puedes decirnos tu nombre? — el niño se sujetó la cabeza con fuerza. — Tranquilo, llamaré a Strange.
—Hola Lucas — a Tony no le sorprendió el ver a Strange entrar con su muy característica forma de hacerlo ni porque se había aparecido de pronto, supuso que veía todo desde algún punto o quizá hasta sabía ya lo que sucedería.
—En serio, debes ocupar las puertas — el niño observó a los adultos, parecía nervioso, hasta asustado podría decirse. Thor se acercó a su hermano, deslizó su mano sobre el hombro del infante para tranquilizarlo un poco, los ojos verdes le miraron y por un momento Thor casi tembló ante la manera en que Lucas le miró.
—De acuerdo, Lucas, vamos a tomar unas tomografías para saber cómo sigues, ¿qué es lo último que recuerdas? — El tonó de voz del niño había vuelto a ser el mismo, lucía afligido.
—Alguien me llamaba, por lo que me levante de la cama, es todo — recitó, de alguna manera Lucas parecía confundido, como si estuviera perdido, como si no los conociera realmente, como si todo para él fuera nuevo.
—De eso han pasado más de tres semanas.
—Oh… — el niño estaba un poco sorprendido, pero asintió.
Thor estaba pendiente de cada una de las expresiones de sus amigos, era consiente de lo que le dijo Valquiria, que sí lo querían de verdad no le causarían daño, pero eso no significaba que lo volvieran aceptar como en un principio. Stark lucía confundido y hasta podía decir que herido, pero la expresión de Strange era un poco más complicada de descifrar.
—No te preocupes, solo voy a hacerte algunas preguntas, si no las entiendes, la puedo repetir.
—De acuerdo — sus ojos se movieron en busca de los de Thor quien le devolvió la mirada con una sonrisa en su rostro, quería tranquilizar un poco al niño que lucía muy alterado y agradecía que lo buscara a él y no a Stark.
—Tu nombre completo.
—Lucas Stark — respondió, ya que después de todo, todos sus documentos estaban con ese nombre. Y el niño estaba muy seguro de que ese era su nombre, aunque los hombres no pasaron desapercibidos el incómodo gesto que hizo en cuanto lo pronunció.
—Bien ¿Cuántos años tienes?
—10 años
—Nombre de tu padre.
—Adoptivo, sería el señor Stark — el niño dirigió ahora su mirada a Tony inconscientemente, le había estado rehuyendo desde que despertó, y cuando el esmeralda chocó con la avellana, los ojos de Lucas se llenaron de lágrimas.
—Biológico — la voz de Strange lo trajo de vuelta girando su rostro a él.
—No lo recuerdo.
—Nombre de tu madre
—No lo recuerdo — Loki se sentía ansioso, después de todo no era como si hubiera olvidado el nombre de su madre, aunque ahora era confuso. Su cabeza comenzaba a doler.
—Tranquilo.
—¿Con quienes vives?
—Con el señor Stark, Steve, Bucky, Wanda y Natasha — respondió un poco más tranquilo al saber la respuesta. Se controló gracias a eso, mientras mantenía sus manos sobre su regazo, apretándolas cada vez que escuchaba al doctor hablar.
—Muy bien, recuerdas tu fecha de cumpleaños
—1 de abril.
—De acuerdo.
—Puedes decirme el color de tus ojos
—Verde – Lucas levantó la vista hacía Strange ya que no consideraba que era pregunta fuera realmente importante, pero prefirió seguir respondiéndolas.
—El color de tu cabello.
—Negro.
—Cuanto tiempo tienes viviendo con tus tíos.
—Creo que dos meses y medio.
—Perfecto, Lucas, necesito que descanses, creo que tus tíos mueren por verte.
—De acuerdo — respondió mirando a los hombres.
—¿Cómo te sientes? — preguntó Thor una vez que los hombres salieron, el no necesitaba saber más, su hermano estaba de vuelta con él, eso le bastaba.
—He estado peor — Loki le sonrió de medio lado, y Thor lo sintió tan familiar.
—¿Lo recuerdas todo? —preguntó Thor anticipadamente, sabía que no era posible, pero seguía siendo Loki.
—Solo que una gran pared cayó sobre mí, o al menos eso dijo el Doctor Strange – el niño se quedó en silencio un momento como si tratara de recordar algo más.
—Sí — dijo un poco desilusionado, hubiera deseado que tuviera más recuerdos sobre ellos.
—Sí, me gusta su apellido, tiene estilo, dijo que iría a tomar unas tomografías — exclamó, de pronto se movió un poco incómodo.
—Lucas — La voz de la mujer sorprendió a todos ya que no la habían visto llegar
—Hola, Wanda — la mujer se detuvo ya que no le había dicho «tía», pero trató de ignorarlo mientras sonreía.
—¿Cómo estas? – Wanda tomó la mano del niño entre las suyas, Thor seguía sin dejar la habitación de Loki, no quería que pudiera alterarse y que se volviera un problema.
—Bien, me duele un poco la cabeza – respondió, Lucas lucia tranquilo al ver a la mujer, quizá no había motivo para que se alterara.
—Pasara.
—Mi pequeño — Clint entró a la habitación tropezando con la bruja en su urgencia de llegar hasta donde se encontraba Lucas — ¡Tío Clint te extrañó tanto! —el arquero lo abrazó con fuerza, quizá nadie se percató del momento en que el niño se perdió en sus pensamientos, era como si lo dicho por Clint le hubiera sonado muy raro.
—¿Cómo te encuentras? — la voz de Steve lo tomó por sorpresa, Thor vio claramente cuando el niño se sonrojo antes de sonreír, quizá solo estaba imaginado cosas, ya que su hermano nunca le agradó Steve o quizá realmente sus recuerdos aun no volvían del todo.
—Estoy bien — Clint lo soltó solo para darle un nuevo tsum tsum y Lucas lo abrazó con fuerza.
—Debes estar aún confundido — la voz de Stark hizo que el niño levantara la vista antes de asentir.
—Me siento cansado.
—Lo entiendo — la mano de Thor sobre el hombro de Lucas provocó un sentimiento de calidez en el niño por lo que cerró sus ojos durante un momento.
—Creo que deberías descansar - exclamó Stark mirando a sus amigos.
—Sí - mencionó, pero nadie se movió de su lugar, nadie se quería ir.
Después de una mañana llena de las visitas de los Vengadores, y de terminar todos los estudios que le dijo el doctor Strange que se tenía que hacer, por fin Lucas pudo descansar.
—¿Qué tiene, hechicero? — preguntó Thor mirando a su hermano.
—Nada — respondió mirando al niño recostado sobre la cama, quien le devolvía la mirada de manera inquisitiva.
—¿Nada? — cuestionó el genio.
—Exactamente, es como si nunca le hubiera caído un gran muro en la cabeza.
—¿Cuándo puede volver a casa?
—Te puedes ir mañana
—Que bueno, estaba tan aburrido —el niño tenia el muñeco de Hawkeye en sus manos estrujándolo de tal manera que el propio Hawkeye estaba sin habla, lucia como si fuera a él quien lo estuviera estrujando.
—Loki — el niño elevó su vista a Thor — ¿Cuál es mi animal favorito? — Lucas miró al Dios durante un momento, quizá necesitaba esa pregunta para asegurar que tenía recuerdos de cuando eran niños.
—No tengo idea — dijo con una sonrisa encantadora.
Clint no pudo evitar reír para así sentarse al lado del niño. El humor de todos en la habitación se había aligerado, al parecer estaban muy nerviosos ya que el pequeño Lucas parecía cambiar de actitud constantemente. A veces lucía demasiado callado, enojado, bromista, que no sabían como manejarlo.
—Por un momento pensé que ya amabas a Thor, pero sigo siendo tu tío favorito, ¿verdad? – Clint tomó las mejillas del niño con fuerza.
—Claro, tengo toda la colección de Hawkeye — respondió Lucas mientras se dejaba abrazar por Clint.
—Pronto tendrás más – le aseguró el arquero, sujetando al niño entre sus brazos.
—¿Compraste más? – preguntó el infante con una enorme sonrisa en su rostro.
—Créeme nunca tienes suficientes.
—No puede ser, de nuevo envenenando la mente del niño — exclamó Natasha ganando risas por parte de los demás Vengadores.
—No es cierto, a él le gustan.
—Pero este muñeco no es el mismo — todos se quedaron callados, el primer muñeco de Hawkeye había sido bañado en sangre aquella noche, no era algo que querían darle al niño, ya que, aunque lo intentaron lavar fue imposible quitarle toda la sangre.
—Este es una nueva edición — dijo Hawkeye con una enorme sonrisa en su rostro, nadie podía decir que fuera falsa. El niño se movió un poco incomodo examinando el muñeco detenidamente.
—Me gustaba el otro, fue el primero que me regalaron.
—Pero este te lo he dado con mucho más amor — indicó el arquero abrazando al niño nuevamente. El pequeño Lucas respondió al abrazo, aunque claramente no creía en las palabras de Clint, lo cual era sorprendente considerando lo bueno que era para mentir el arquero.
—Está bien – respondió de manera autónoma, soltando un leve suspiro.
Quizá Thor no debería estar tan paranoico al respecto. Sin embargo, nadie vio la media sonrisa que había ocultado el pequeño Lucas en el abrazo.
«Así que volviste», pensó Thor sin quitar su mirada de aquellos ojos verdes que brillaban de una nueva manera, aunque solo fuera una parte, la esencia anterior de su hermano se podía sentir emanando del niño con mucha más fuerza que antes.
Thor no podía negar la atracción que sentía hacia el niño, a pesar de ser un niño seguía siendo Loki, por supuesto que mientras fuera un infante no lo tocaría de manera indebida, aun para él eso sería demasiado y si los Vengadores se enteraran simplemente terminaría castrado, y era imposible siquiera pensar en ello, pero no podía negar que amaba a ese niño, de la misma forma en que amaba a Loki.
—¿Lo vas a llevar a Asgard? —la pregunta de Stark lo tomó por sorpresa, Lucas ahora dormía, en todo el día el hombre de ojos avellana no se movió de su lado, quizá por el miedo de que el Dios tomará a Lucas y lo llevara a Asgard.
—Sí — respondió el Dios, aun estaba muy molesto, sabia que estar al lado de los Vengadores así como podía ser bueno también lo ponía bajo amenaza.
—He mejorado la seguridad.
—No permitiré que vuelva a pasar — al parecer el genio se mordió el labio para reclamar algo, pero se mantuvo en silencio.
—De acuerdo, pero si lo tocas Thor...
—No lo haré...
El hombre lo miró con desdén, había un enojo en su mirada que Thor no alcanzaba a comprender del todo, estaba herido, pero no parecía querer tener más sobre que discutir. El hombre se acercó a la cama del niño antes de inclinar a besar su frente. Thor supo en ese momento que le estaba arrebatando algo muy importante a Stark, de la misma manera en la que ellos se lo habían arrebatado hacia unos meses.
Al día siguiente todos los Vengadores estaban reunidos mientras el niño ya estaba vestido con ropa de civil, al parecer su nuevo aspecto no les gustaba en absoluto ya que mantuvo el gorro de su sudadera arriba, y así evitar mostrar su cabeza casi sin su negro cabello.
—Lucas — el mencionado levantó la mirada hacia Steve — Tenemos que hablar contigo — el niño le miró confundido, pero asintió. — Tú eres una reencarnación del hermano de Thor, Loki — Lucas abrió los ojos con asombro.
—¿Qué? – Lucas estaba realmente confundido.
—Eres Loki, hijo de Odín, Dios de las mentiras — el niño miró a Thor negando.
—No.
—Así es, no queríamos decírtelo antes, sé que seguro tienes recuerdos vagos — el niño volvió a negar — Thor te los regresó, de tu vida anterior.
—¿Por qué? – las lagrimas se formaban en los ojos del niño.
—Porque necesitábamos salvarte – respondió, Stark.
—Nunca se los pedí – la voz del niño se quebró.
—Necesitábamos hacerlo — Lucas miró a todos los vengadores frente a él.
—¿Qué va a pasar ahora?
—Fue nuestra culpa lo que paso - mencionó Stark mirando al niño.
—No es cierto.
—Kid —el niño vovlió a mirar a Stark. — Tienes que ir con tu hermano — Lucas parecía asustado y negó.
—No quiero.
—Loki – Thor llamó la atención del niño, ganándose una mirada llena de desprecio.
—¡Calla! Todo este tiempo solo has visto a tu hermano muerto, pero yo no soy Loki — gritó provocando una mirada entre los Vengadores sin entender aquellas palabras. Sin embargo, cierto enojo se estaba formando en Thor.
—Lucas – Bucky llamó la atención del niño - Iremos a visitarte, por eso no te preocupes.
—¡No quiero ir con Thor! —el niño se aferro a Stark en un fuerte abrazo.
Thor se mantuvo como un espectador, no sabía cuales eran las intenciones de su hermano, pero la constante negativa por parte del niño lo estaba hiriendo y provocando que su enojo creciera cada vez más.
—¡No es tu decisión! - ladró Thor, provocando una mirada llena de odio por parte de Loki.
—Soy Lucas Stark, no puedes separarme de mi padre — los ojos verdes buscaron los avellana de Stark y el castaño miró a Thor.
—Thor...
—¡No, Stark, te está manipulando! — gritó el Dios enojado
Stark estaba por hablar cuando Thor jaló al niño con la suficiente fuerte y antes de que los vengadores pudieran actuar desapareció gracias al bifrost.
—Tony… – le llamó Steve, y Stark no necesitaba que terminara de hablar.
—Vamos a Asgard —sentenció el genio, ningún vengador parecía dispuesto de debatir su idea.
Hola, muchas gracias por las lecturas, votos y comentarios. Me hace feliz saber que siguen la historia.
Una disculpa por actualizar un poco más tarde de lo normal, pero quería arreglarlo lo mejor posible antes de subir el capítulo, pero últimamente ha sido más difícil de lo que pensé. Muchas gracias por esperar.
En caso de ver algún error, favor de indicarme para corregirlo.
¡Nos leemos pronto!
