14

Una vez que sus pies tocaron el suelo de su pueblo, Thor se sintió tranquilo. Asgard lo recibió con la calma de un día soleado, el fresco viento sopló con debilidad otorgándole un poco de alivio a su cabeza, el murmullo de voces conocidas era tan placentero de escuchar a comparación del ruido de la ciudad, su mente estaba cayendo en un estado de relajación, sin embargo, el pequeño cuerpo que luchaba contra él llamó su atención.

La mirada que le dirigió el pequeño Loki una vez que lo soltó estaba llena de desprecio, que le provocó un vuelco en el pecho, no le gustaba que le viera así, pero era un niño y como tal tenía que tratarlo, lo que también quería decir que debía de darle reprimendas.

—¿Por qué hiciste eso? — preguntó. El Dios no perdió de vista la manera en que el niño contenía su enojo, ambas pequeñas manos estaban cerradas en puño, el entrecejo del pelinegro estaba completamente fruncido.

—Era mi derecho desde un principio — respondió. Sin importarle los deseos del infante, siempre fue su derecho el educar a Loki, el hacerlo un buen Dios, no en Midgard como un humano, sino como un Dios, como era el derecho del niño.

—¿Y dónde quedan mis derechos? Lo que acabas de hacer es secuestrar a un menor de edad — soltó con el afán de herir a Thor, pero el Dios ya no estaba dispuesto a discutir con él, solo lograría abrir una grieta entre ambos.

—No hay diferencia de cuando te sacamos de Francia — el niño pataleó en su lugar molesto, al parecer sin saber exactamente como expresar su descontento. El rubio entonces se dio cuenta que los Vengadores y él habían consentido de más a Loki.

—¡No eres nada mío! — El Dios respiró profundamente, necesita explicar de la manera adecuada porqué actuaba así.

—Como sabes soy el Dios del Trueno, vivíamos en Asgard, era un lugar grande y próspero — Thor miró al niño quien no dejaba de observarlo con irritación. — Madre y Padre nos amaban mucho, nuestro planeta fue destruido, solo sobreviven menos de la mitad de nuestra gente.

«Tú eres mi hermano adoptivo, éramos muy unidos, pero también teníamos malos momentos, últimamente peleábamos más de lo que realmente hablábamos. Pero a pesar de ello nunca fuiste un terrible hermano, nunca lo has sido para mí» — Thor tenía que sacar aquello, no podía vivir sabiendo que eso era lo último que le dijo a su hermano.

—Cuando regresábamos a la Midgard debido a que Asgard fue destruido, Thanos, un titan nos intercepto, mató a la mitad de nuestro pueblo, a mi mejor amigo y… — Thor levanto la vista encontrándose con los verdes orbes del niño, ya no molesto, no sabía cómo interpretar la expresión en su rostro — a ti, no pude salvarte, pensé que te había perdido para siempre — el Dios tomó la mano del infante, las lágrimas amenazaban por salir en cualquier momento, era lo que siempre le quiso decir y pedir perdón. — Loki, mi Loki.

El niño se apartó con brusquedad del hombre, a Thor le dolió, de nuevo tenía esa mirada de enojo en su rostro, más que eso parecía como si realmente le odiara, pero en cambio de sentirse mal solo provocó que su ira hirviera.

—Loki...

—Thor — la voz de la Valquiria le hizo girar a verla, quien no parecía tan sorprendida de ver al niño.

—Hola, pequeño Loki — el niño le miró no muy feliz — supongo que aún no tienes recuerdos de nuestra maravillosa huida — la mujer comenzó a reír como loca, provocando una expresión llena de desagrado en Lucas. — Bien, lo importante — la mujer se puso seria antes de volver hablar. — Tus amigos se dirigen hacia acá, ¿quieres que ataquemos?

—¡No! — dijo el niño mirando a la mujer – Thor no puedes hacerles daño — suplicó. A pesar de estar acostumbrado a los juegos de Loki, el verlo cambiar de emociones con tanta rapidez le sorprendía.

—Supongo que tú eres el responsable de todo esto — Lucas no estaba temeroso de la mirada de la mujer. Thor agradeció que Bárbara hablara ya que de no haberlo hecho hubiera caído en el juego de su hermano.

—No los dejes pasar — exclamó Thor, Loki seguía sosteniéndole la mirada a la mujer, por lo que el juego de quien soportaba más sin parpadear lo estaba molestando.

—Stark podría jaquearnos, aun no estamos tan familiarizados con su tecnología, además él es nuestro proveedor, de casi toda ella — respondió la Valquiria, ella sabía lo listo que era Anthony y el enfrentarse de frente a él en un mundo que no era el suyo no era lo indicado, al menos no de esa manera, hubiera deseado tener el suficiente tiempo para crear una estrategia en la que no estuvieran tan desprotegidos.

—No les hagas daño, yo los esperaré fuera, no serán capaces de atacarnos, no son ese tipo de personas — Bárbara parecía reconsiderarlo para así asentir.

—¡Quiero verlos! — la voz de Loki llamó la atención de los dos adultos, pero el enojo de Thor aun no desaparecía

—Tú te quedarás aquí — ordenó el Dios.

—No puedes encerrarme — debatió el niño.

—No hay diferencia entre lo que hacia Stark y lo que yo estoy haciendo — recalcó. Lucas hizo una mueca igual a la de Tony y Thor se agradeció por haberlo sacado a tiempo de los Vengadores.

—¡Al menos Stark se preocupaba por mí!

—¡Yo lo hago también! — vociferó el rubio sintiendo el enojo hervir su sangre.

—¡Si fuera así dejarías que los viera, no me despedí adecuadamente!

—¡Lo harás cuando entiendas cuál es tu lugar!

—¡Mi lugar es con ellos!

—¡Ellos te han engañado!

—¡Eso era mejor a saber que era tu hermano Loki, era mejor ser simplemente Lucas vivir con una familia a ser llevado a este lugar sin poder ver a las personas que son importantes para mi, al menos ellos me quieren por quien soy ahora, no por quien fui en un pasado!

—¿Y que soy yo? — soltó Thor, su furia era cada vez mayor, no solo eran los Vengadores sino también el niño quien no parecía estar de su lado.

—¡Un idiota!

—Thor, están a solo un minuto — interrumpió la mujer cansada de la absurda discusión de los hermanos.

—Hazte cargo — respondió el rubio, haciendo referencia al niño.

—No soy una niñera.

—Has lo que tengas que hacer para mantenerlo quieto, ya no es tan delicado como un humano — Thor se elevó con su hacha dejando atrás a Loki

—No, ni lo pienses pequeño, yo no temo lastimar a los niños — Lucas miró a la mujer y se dio cuenta que no mentía.

Una vez que Thor estuvo fuera de la barrera de Asgard pensó detenidamente sus opciones, era mucho más fuerte que ellos, y sin Hulk tenía una enorme ventaja para ganar, pero no quería que terminara en una batalla, a pesar de todo los Vengadores lo ayudaron, sin embargo, estaba listo en caso de que resultara de tal manera.

No tardó en vislumbrar a sus amigos, una vez que aterrizaron, todos descendieron del quinjet, vestían su ropa típica de batalla por lo que Thor supo que estaban listos para luchar en caso de ser necesario, pero a quien realmente le sorprendió ver fue a Bucky, aunque él no parecía muy interesado al respecto.

—Thor, déjanos ver al niño — Tony no tenía puesto su traje de Iron-Man, pero sabía que éste se pondría justo cuando el genio lo quisiera, después de todo tenía aquella capsula en el pecho, con esos pequeños robots que obedecían las órdenes del genio.

—Está bien, es todo lo que necesitan saber — respondió, pero no parecía ser suficiente para ellos.

—Nosotros nunca te hemos negado el verlo — La voz de Steve le irritaba aún más que la de Stark, quizá el pequeño Loki tenía un enamoramiento hacia él, pero su Loki nunca se fijaría en Steve como si fuera un hombre. Steve no era el tipo ideal para su hermano, era demasiado bondadoso, solo era rubio y de ojos azules como él, no podía ser en lo único que se fijara su hermano para escoger a un hombre.

—Loki esta confundido, por eso ha estado actuando así, el permanecer junto a ustedes le hará daño — trató de decir sin perder la compostura. No mentía, el niño no sabía cómo actuar frente a los Vengadores y ellos se dieron cuenta de ello en cuanto despertó, las emociones de su hermano eran como una montaña rusa.

—Tú no sabes que puede lastimarlo y que no, el niño nos necesita, nunca le haríamos daño — Stark siempre podía decir lo necesario para hacerlo explotar.

—Me necesita, solo a mí, ustedes no pudieron hacer nada – respondió. Las nubes comenzaron a amenazar la calidez del día soleado.

Stark suspiró profundamente para así girarse a ver a Steve y Bucky. No odiaba a sus amigos, pero claramente envidiaba el vínculo que ellos compartían, era muy similar al que tenía con su hermano antes.

—Thor esta no es la manera de arreglar todo, solo queremos ver que este bien — Wanda como Bucky eran los únicos que no parecían enojados, sin embargo, sabía que, si ella lograba entrar a su mente, estaría perdido.

Thor miró a sus amigos, estaba siendo un cretino, pero no le importaba, ya no se iba a detener a pensar sobre qué era lo correcto y que no, la última vez que hizo lo correcto su hermano estuvo en el hospital por más de tres semanas, entre la vida y la muerte.

—No lo harán ahora, pueden verlo en otro momento – dijo, queriendo zanjar el asunto y poder seguir con su vida.

—¿Entonces cuando?

—Cuando Loki reaccione – Thor dirigió su vista al arquero, no solo lastimó a Stark sino a cada uno de sus amigos.

—Entonces el niño tiene razón, todo este tiempo solo has buscado a Loki – Tony tenía el don de hacerle olvidar su lado amable.

—Siempre ha sido Loki — respondió el Dios.

—No, Thor, no lo entiendes, Lucas y Loki pueden provenir de la misma esencia, pero no es lo mismo, Lucas es la parte buena

—No seas ridículo Stark, Loki siempre ha sido bueno, solo tomó malas decisiones.

—Tu hermano enloqueció hace mucho tiempo, encerrando la parte llena de bondad en él, quizá lo que hizo fue separar esa parte dentro de él y de ahí nació Lucas, pero si la parte llena de maldad está en el niño, será peligroso — el Dios no podía creer en las palabras dichas por Stark, Loki siempre sería Loki, no había diferencia si ahora lucia como un infante. Estaba seguro de que en cuanto Lucas comprendiera de donde provenía toda aquella confusión de él se esfumaría.

—¡Ustedes son los que no entienden! – la lluvia ya estaba presente, mojando a todos los Vengadores menos a Thor quien los miraba amenazadoramente, la electricidad comenzó a recorrer su cuerpo demostrando su enojo.

—Deja que lo veamos, y nos iremos tranquilamente — dijo por fin Bucky. La intervención de parte del exsoldado no parecía para menos, ya que la tensión entre todos estaba creciendo en el ambiente, todos listos para luchar contra el Dios.

—James – la sorpresa de que él interviniera alejo la lluvia que había caído solo por unos minutos.

—Thor, créeme si solo impides que lo veamos crearas más conflictos, no haremos nada, solo queremos verlo, esta discusión solo dañará a Lucas. Recuerda lo que te dije cuando fuimos al parque de diversiones.

—No le hago daño.

—Sé que no lo haces con intensión, pero dime, ¿Lucas parece feliz? — Thor miró a Bucky, era él quien le dijo que no impediría que se llevará a Lucas, pero obviamente tampoco dejaría que les prohibiera verlo.

—Thor, déjanos despedirnos del niño, podemos arreglar esto de manera adecuada, quizá si nos dejas verlo una vez a la semana, pasar tiempo con él, nos iremos, no queremos alejarte de él, nunca ha sido esa nuestra intención — Wanda habló ahora. El Dios no sabía qué hacer, la mirada llena de odio por parte de Lucas lo estaba consumiendo, él era el único que podía entender a Loki y no obstante era el único al que odiaba.

—No dañaré a Loki — repitió al darse cuenta de que realmente estaba lastimando al niño al no permitirle que lo vieran.

—Ni nosotros.

—Mantengámonos unidos por él, es lo que él necesita, no que tengamos peleas — habló Natasha.

Thor miró a sus amigos, tener un enfrentamiento no era lo mejor en esas circunstancias, podría provocar también la histeria en su pueblo si comenzaba a luchar. Como rey de Asgard tenía que ver por los intereses de su gente también, sabía que les podía hacer frente, pero si tenían un plan para diezmarlo, estaba acabado. Sin mencionar que su pueblo a pesar de que estaba prosperando no era rival para los Vengadores en su actual condición, quizá sino fuera rey podría hacer lo que realmente quería.

—Prometan que no intentaran llevárselo, por más que él lo pida — Stark miró a Thor antes de suspirar.

Thor no estaba del todo seguro de dejarlos verlo, el niño era manipulador y al parecer ahora el tener parte de su esencia anterior había provocado que se diera cuenta de cómo provocar a los Vengadores, sus amigos amaban mucho al pequeño Loki, pero también que no estaban dispuestos a un enfrentamiento. Lo sabía, sabía que no solo eran las peleas los que los unía, sino que ahora eran una familia.

—De acuerdo.

Una vez que entraron a través del domo que protegía Asgard casi todos quedaron sorprendidos, era como estar en otro mundo. Las personas eran hermosas, parecían Dioses, las vestimentas eran telas bañadas en oro, no solo eso, tanto cuellos como brazos estaban cubiertos de cuentas de oro. Pero los æsir no parecían felices con la visita de los Vengadores, alejándose de ellos cuando pasaban cerca de algunos.

Cuando llegaron en donde se encontraba Loki se llevaron una sorpresa al ver al niño amarrado con cadenas, sentado sobre una de las sillas de la oficia de Thor. Los vengadores no pudieron evitar mirar a la Valquiria que estaba tranquilamente sentada mirando una daga en sus manos, con la que jugaba.

—Oh... se han reconciliado muy rápido — comentó para nada sorprendida. Los presentes no estaban seguros si la mujer estaba sobria.

—Pero ¡por Sult...!

—Quería huir, me dijiste que lo retuviera — respondió la mujer interrumpiendo al Dios, ahora todos miraron a Thor, quien solo negó

—Pero no de esta manera —la Valquiria se encogió de hombros.

—Dijiste que no era tan débil como un humano, que hiciera lo que fuera necesario para retenerlo — Thor se sintió un poco culpable, pero no se lo demostró a sus amigos, quienes al parecer dejarían pasar el incidente.

Steve se acercó al niño para así quitarle las cadenas, mientras los demás Vengadores lo rodeaban para asegurarse que se encontraba bien.

—¿Estas bien? — preguntó el arquero.

—Si.

—Lucas no queríamos que todo resultara de esta manera — se disculpó Wanda.

—Lo sé — el sentimiento de tristeza era palpable en la voz del niño.

Thor se obligó a recordar cómo se encontraba el niño solo hacia unos minutos antes, listo para luchar y escapar en caso de ser necesario, no como un pequeño cordero rodeado de lobos.

—Debes quedarte con Thor — dijo Stark. El niño miró a su interlocutor, quien acariciaba su rostro.

—¿Por qué es mi hermano?

—Sí — Stark se puso de cuclillas para así estar a la altura del niño. — Vendremos a verte muy seguido, yo te llamaré siempre —. Tony sacó el Stark phone que le había regalado en navidad para así dárselo — Si te vuelven a dañar solo manda un mensaje, no dejaremos que nadie te lastime de nuevo, volaremos hasta aquí y si es necesario lucharemos contra Thor — le aseguró el genio provocando una sonrisa en el infante.

—Está bien.

—Lucas, te quiero — el infante miró al genio, quien le sonrió para así abrazarlo con fuerza

—También te quiero — el niño se aferró al hombre. Thor esperaba ver algún indició que mentía, pero lucía tan real.

—No olvides a tío Clint mientras no estoy — pidió el arquero dándole su nuevo TsumTsum, tienes mi número, llámame cuando quieras, tu tío nunca estará ocupado para ti.

—Sí, tío — Clint abrazó al niño con fuerza dejando un beso en su frente.

—No te olvides de mí tampoco.

—Nunca —aseguró Lucas a la bruja.

—Te quiero.

—Yo también.

—Recuerda que eres fuerte, así que no dejes que los niños de aquí te intimiden — aconsejó Natasha y Lucas asintió con una media sonrisa.

—Acuérdate de quien es tu maestro, no tendrán oportunidad contra ti – dijo el arquero.

—Antes de luchar asegúrate que puedes arreglar las cosas hablando, de otra manera la pelea es la última opción – Steve se inclinó sobre el niño recibiendo de su parte una mirada deslumbrante.

—Lo sé.

—Te voy a extrañar mucho.

—Yo también — por primera vez Lucas fue quien otorgo el abrazo, siendo correspondido por el Capitán.

—Siempre puedes llamarnos, estaremos disponibles para ti – Lucas miró a Bucky ahora, ganándose una sonrisa por parte del niño.

Los Vengadores le entregaron pequeños regalos que trajeron de cuando el niño estaba en la base y Bucky le dio unos cupcakes que hizo para celebrar y que no le pudo dar debido a lo ocurrido.

Lucas tuvo una emotiva despedida de todos los vengadores, cada uno de ellos le decían palabras de aliento, en algún punto el propio Thor se sentía culpable, pero era la mejor decisión que había tomado desde que encontró a Loki.

—En una semana estaré de vuelta — prometió Stark.

—Los estaré esperando.

Cuando el quinjet se alejó dejo un vació en su estómago, sabía que la relación que tenía con los Vengadores ahora se había roto o al menos ya no sería como antes. Pero ahora podía asegurar la seguridad de Loki, y no fallar a su pueblo, además también aseguraba que su hermano se convirtiera en un Dios de bien.

Loki no parecía interesado en explorar Asgard como hizo en un principio en la base de los Vengadores, Thor le enseño su habitación en donde se encerró junto a las pocas pertenencias que le llevaron los Vengadores.

—Ya no usaras esa ropa, sino ropa de un æsir — Loki se mantuvo sin decir palabra alguna. Una mujer entró a la habitación sin siquiera mirar al niño, dejó una muda de ropa sobre la cama. — Puedes ver cuanto quieras, pero no puedes salir — los ojos verdes se habían mantenido abajo mientras abrazaba su tsumtsum. — Si tienes hambre dímelo, alguien preparara tu comida, pero comeremos siempre juntos.

—Me gusta la comida de tío Bucky — mencionó mirando su caja con los cupcakes que le regaló.

—Él ya no lo hará más, además no es tu tío realmente, ni él, ni Steve, ni Clint, ni Natasha, ni Wanda...

—Ni tú eres mi hermano realmente — la voz de Loki le hizo mirarle sorprendido, no era la voz inocente que estaba acostumbrado a usar. Estaba llena de desprecio.

—No, pero crecimos juntos.

—Tú creciste junto a Loki, yo crecí solo — Thor miró al niño durante un momento sin saber que más decir.

—Solo no hagas una tontería —el Dios salió de la habitación dejando atrás a Lucas muy enojado.

Amaba mucho a Loki, pero el tratar con él enojado solo provocaría que las cosas fueran peor, por lo que dejó que el pequeño poco a poco se acostumbrara a su nuevo hogar, lo que también quería decir que tendría que salir de casa y todos los æsir sabrían que aquel niño era Loki, era idéntico a cuando era niño, seria inútil el esconder su verdadera identidad.

Por primera vez en mucho tiempo Thor no tuvo un sueño con su hermano, estaba acostumbrado a soñar con Loki, que al no haberlo hecho esa noche creo un sentimiento de incertidumbre en el Dios. Tenía un sentimiento de que quizá no todo lo que había hecho hasta ahora era lo correcto.

Ese día esperaba que el infante estuviera más tranquilo y con ello se sintiera mucho más cómodo en el palacio. Según lo poco que escuchó de Viernes cuando estaba en la base, era que un ambiente sano en su hogar provocaría un buen desarrollo para el niño. Lo cual no estaba del todo seguro de como emplear, pero no tenía porque esforzarse por hacer lo mismo que los humanos, sino ser como normalmente era.

Comenzó con su rutina diaria, tomó un largo baño, se vistió y una vez que salió para desayunar se encontró con Loki que ya estaba sentado desayunando con un gesto de desagrado ante cada bocado que daba.

—Buenos días.

—La comida de Bucky es mejor — el comentario de Loki lo tomo por sorpresa, pero prefirió ignorarlo.

—En realidad creo que el cocinero hace un buen trabajo.

—Obviamente no tienes sentido del gusto — Thor rio un poco, al parecer Loki parecía más comunicativo ahora, estaba agradecido con que pudiera hacer una broma, eso quería decir que ya no estaba tan enojado con él.

—Algunos sanadores te enseñaran a usar tu magia nuevamente — le dijo mientras le servían su comida.

—Aprenderé solo.

—No es tan fácil como piensas —el niño se encogió de hombros.

—Thor, yo siempre he estado solo.

—No siempre.

El niño le volvió a ignorar, de pronto sacó el Stark Phone para así sacarle una foto a su comida.

—¿Qué haces?

—No es lo que normalmente como, seguro que viernes estará en desacuerdo, ella supervisa mi dieta, no dejaba que comiera cualquier cosa.

—Loki

El niño le ignoro para así seguir escribiendo en su teléfono, en su rostro se instaló una sonrisa y Thor suspiró nuevamente.

—Come.

—De acuerdo —el niño comió sin volver a mirar a su hermano.

En los siguientes días la tensión solo se volvía cada vez peor, aunque Thor intentaba acercarse a su hermano, el infante siempre lo alejaba. Con el tiempo el Dios se dio cuenta que era como cuando eran niños. Él siempre corriendo detrás de Loki, no había cambiado eso.

Loki siempre se perdía muchas veces, solo para encontrarlo encerrado en su habitación con algunos libros o con el Stark Phone, lo cual podía molestar a Thor. Tenía que encontrar la manera de acercarse a Loki, el mantenerse alejado de él solo provocaría malos entendidos.

—Loki — el niño elevó su vista, se encontraba debajo de un árbol leyendo su libro cuando la voz de Thor llamó su atención.

—Hola — sus ojos volvieron al libro de hechizos que el Doctor Strange le regaló, con el cual practicó toda la semana, y que logró algunos pequeños hechizos, pero nada realmente sorprendente.

—Mañana vendrán los Vengadores.

—Sí, lo sé. Prometieron traer el resto de mis cosas, aunque ya no pueda vestir mi ropa.

Thor forzó a Loki a usar la ropa normal de un æsir, primero una capucha, la cual usaba casi siempre ocultando su cabeza, quizá porque aún no había crecido lo suficiente su cabello, la playera que lo cubría es verde con las mangas negras, que terminaba en bordes dorados. El pantalón era ajustado, según palabras del rubio es más fácil combatir y para finalizar calzaba botas verdes. También usaba unos guantes negros que terminaban hasta el codo en dorado.

Al principio para Loki parecía complicado andar vestido así, pero se acostumbró casi en su totalidad, después de todo le gustaba mucho el color verde y Thor le dijo que ese era el color que lo caracterizaba y que contrastaba con su color rojo. Además, el Dios rubio le regaló un tipo diadema que emulaba dos cuernos en el frente y unas alas a los laterales, seguramente si lo veía Stark volvería a llamarlo «cuernitos», y ahora entendía porque le decía de esa manera.

—¿Aun los extrañas? — la incomodidad entre ambos era papable. Loki mantenía sus ojos en su libro y Thor se sentía ignorado por completo la mayor parte del tiempo.

—Mucho.

—Entiendo.

—A partir de pasado mañana irás a misiones conmigo, supongo que Barton te enseño muy bien a defenderte, es de los mejores peleadores de Midgard y será bueno que practiques tu magia en batalla

—¿Misiones? ¿Cómo las que hacen los vengadores? — los orbes verdes le miraban ahora entre sorprendido y confundido.

—Algo parecido.

—Ellos decían que era un niño y no podía ir a misiones.

—Ahora eres mitad Dios, no eres tan frágil como antes — Loki no parecía para nada seguro de las palabras de Thor, pero después de un momento asintió.

—Mis dagas se las quedó Wanda.

—Se las pediré después —. Loki pareció satisfecho para así volver sus ojos a la lectura.

—Loki, debemos hablar sobre tu pasado.

—¿Sobre qué pasado? — A pesar de que los ojos de Loki estaban en el libro, Thor sabía que no estaba leyendo.

—Los recuerdos de cuando éramos niños.

—Sólo sé que eras mayor que yo y que a pesar de eso tenía que ayudarte – dijo el niño como si tratara de recordar algo que ya estaba casi olvidado.

—Lo siento —comentó el rubio riendo, pero Loki solo negó.

—A pesar de lo viejo que eres sigue siendo un tonto – el suspiro de Loki parecía ser sinónimo de que ahora estarían en paz.

—Gracias por eso, cada vez suenas más como tú.

—Si, no me importa ya, al menos ahora puedo hacer pequeños trucos de magia, seguro que el Doctor Strange estará orgulloso de mí, también el Señor Stark y tío Steve

—¿Te agrada mucho Steve?

—Sí, él me ve como un niño, no como un Loki pasado.

—Eres bueno bromeando y siendo un embaucador, es parte de tu esencia anterior.

—No engaño a nadie — mencionó, la atención de Loki ahora estaba en algún punto del jardín.

—Claro que sí.

—No, quería portarme bien, no ser tan travieso y controlarme, sin embargo, eso no evitó que terminara en este lugar — confesó al fin. Thor sintió un vuelco en el corazón, le enseño al niño la calidez de una familia, sin embargo, ahora solo estaban ellos dos.

—Este lugar es tu hogar.

—Claro, no lo creo, hermano, a diferencia de Midgard aquí todos saben quién soy, y como tal a veces terminan huyendo – Loki lucía decepcionado de sí mismo.

—Solo falta que te conozcan más, nos salvaste.

—Sí, no sé nada de esa historia y realmente no quiero saberla, quiero dejar de ser aquel Loki. No creo que la gente huya de mí solo porque soy una reencarnación, hay algo detrás de todo ese asunto.

—Loki significa mucho para mí — Kid llevó su vista por fin hacia el rubio.

—Sí, lo sé, por eso es por lo que estoy aquí, por eso es por lo que me raptaste y alejaste de las personas que amo, solo para complacer aquel lado egoísta tuyo Thor, siempre se ha tratado de ti y de tu sufrimiento. Hasta para padre siempre fuiste tu primero — cada palabra dicha por el pelinegro estaba llena de veneno.

—No soy egoísta, deje que te quedaras con ellos mucho tiempo, fuiste herido por su culpa y padre... — Thor se sorprendió al hecho de que mencionara a padre. — También te amaba, debes de saber que siempre te consideró su hijo, era estricto, pero era igual conmigo.

—No fue culpa de ellos, ellos me han cuidado mejor de lo que lo haces tú, solo por tu propia decisión estoy aquí, por tu propia decisión que tengo vagos recuerdos del anterior Loki – el niño se encogió en su lugar, parecía sufrir – Y no importa que digas para padre siempre fuiste tú primero.

—No fue solo mi decisión, Stark...

—Lo hizo en un momento de desesperación, pero antes de que todo pasara solo querías hacer que recuperara estas memorias, porque soy tu hermano.

—Lo hice porque te amo y no quería verte sufrir.

—¡Sí!, eres un egoísta por completo. Thor — Loki se levantó de donde se encontraba para así ir a su habitación a encerrarse nuevamente. Era como si avanzara un paso hacia su hermano y de pronto ya había retrocedido cinco.

Thor no vio a Loki en todo el día, tenía que dejar que aclarara sus ideas también. Era cierto que siempre quiso de vuelta a su Loki, pero el niño tenía que entender que él también era Loki, no dos entidades separadas. Aunque las palabras de Stark aun rondaban por su cabeza, si él tenía razón, eso quería decir que nunca vería a su hermano nuevamente.

—Loki — tocó la puerta de la habitación esperando que el niño le abriera.

—¿Qué quieres?

—A cenar.

—No tengo hambre.

—Ve a comer, no creo que quieras que Viernes se entere — el niño salió de la habitación y le siguió a sentarse a comer, Barbara llegó poco más tarde, al menos ese día no iba pasada de copas.

—Hola, pequeño Loki — El desagrado entre la Valquiria y Loki era mutuo, y ella amaba molestarlo, sin embargo, el niño no parecía tan dispuesto en caer en sus bromas y eso molestaba a ella.

La cena transcurrió sin más confrontaciones por parte de Loki y Barbara, ambos al parecer estaban muy cansados por ese día. Thor miró comer a su pequeño hermano, si tan solo supiera de qué manera ser más cercano a él y eliminar por completo esa brecha.


Hola, como siempre agradezco mucho sus comentarios, lecturas y votos.

Son realmente muy lindas(os), la historia comienza a complicarse poco a poco y creo que saben a qué nos lleva.

Gracias por esperar por los capítulos, y yo prometo tratar de tenerlos lo más pronto posible.

¡Nos leemos pronto!