17

La vida es como una carretera con muchas desviaciones e intersecciones, el camino es largo y muchas veces cansado, en ocasiones verás personas yendo hacia la misma dirección, en autos viejos, nuevos, raros, en compañía, solos o hasta caminando. No todos tenemos las mismas posibilidades, pero cada uno lo hace de la manera en que creen que es la adecuada. Habrá personas que sabrán que hacer con su vida, mientras otras parecerán confundidas, sin saber el camino que deben tomar para ir a casa.

Pero todas esas personas pueden hacer de su vida lo que les plazca, sin embargo, Kid Loki tiene ya un camino señalado, solo debe de seguirlo diligentemente, debe obedecer las indicaciones que le dan, y aunque muchas personas se encuentren a su alrededor lo cierto es que se siente más solo que cualquier otra persona en aquella larga autopista. A veces al pequeño le encantaría dejar a un lado la pesada carga y salir corriendo, pero le era imposible, no podía huir de su destino, aunque eso mismo deseara.

La razón era debido que, aunque Kid Loki tenía una consciencia completamente separada al Loki adulto, las personas lo trataban como una simple copia, quizá no eran todos, pero lo cierto es que aun en las personas que decían que lo amaban y protegían; en sus miradas el pequeño Loki podía ver un poco de inseguridad, de precaución y no los podía culpar por ello.

El Loki que vivió antes de él había dejado su camino tallado de tal manera que todo el mundo creía que mentía, por lo mismo no confiaban plenamente en él, así fueran los Vengadores como su hermano, nadie confiaba en él y eso era una constante que lo hacía dudar de él mismo.

Podía comprender que las personas que conocieron a Loki tuvieran dudas cuando él hablaba, pero que completos desconocidos llegaran a decir que él mentía le hacía enojar enormemente, y todo sucedió cuando publicó en Instagram, una foto suya en el mundo de los Vanir, junto en una bella luna, de fondo el cielo estaba llena de estrellas, pero no era lo único que en ese momento estaba adornando por una aurora de colores como el arcoíris, que sobresalía aún más en aquel oscuro tapiz, era tan increíble que el mismo Loki estaba fascinado. Enseguida obtuvo buenos comentarios, pero otros eran sobre que era un buen trabajo de Photoshop, por supuesto que Loki no podía permitir que dijeran que mentía, por lo que se esforzó por decir que era real y fue cuando empezaron a decirle mentiroso. Esos desconocidos no conocían a Kid y aun creían que mentía. Frustrado dejó de intentar de convencer a esos insensatos humanos.

No obstante, él nunca admitiría lo mucho que le afectaba el que no creyeran en él, tendía a ocultar la verdad que no era lo mismo que mentir. Loki era un embaucador y muy dentro de él le gustaba serlo, quizá eso era una manifestación de su anterior personalidad. Intentaba no engañar a las personas, actuar como el niño que recordaba que era, pero su mente era un caos, no tenía recuerdos de su Francia y en un intento de regresar aquellas memorias intentaba hablar francés con Natasha y Bucky cuando podía, pero no funcionaba.

Y cada vez era peor, debido a que últimamente escuchaba una molesta voz dentro de su cabeza que se atrevía a hablar en los momentos menos indicados a pesar de que se lo había prohibido, era tan difícil el mantenerlo callado, el verdadero problema era cuando comenzaba con sus comentarios sarcásticos, los cuales resaltaban más cuando estaba junto a los Vengadores y lo comprobó una vez que volvió a Midgard.

«El Cap tienen un bello rostro, sé porque te gusta, porque te mira con gentileza. Es como miel. ¡Oh capitán, puede ser mi héroe!»

—¡Te puedes callar! —la pastosa voz con la que se refería a Steve le puso los pelos de punta que no se percató que había hablado en voz alta.

Las miradas de los vengadores se dirigieron a él, y no era para menos, se encontraban en la gran mesa de la base desayunando cuando la voz del pequeño se alzó sobre las demás llamando la atención de los presentes.

—¿Kid? — el tono empleado por Stark era de desconcierto, había un tipo de connotación que Kid Loki no pudo distinguir, pero que claramente era peligrosa.

—Lo siento, es que el comentario de tío Clint fue de mal gusto —. No era una mentira, realmente el comentario de Barton le pareció de mal gusto, pero la verdad era que no le había hablado al arquero, y sabía que los Vengadores eran demasiado listos como para darse cuenta de que no era del todo verdad, pero no hicieron ningún comentario, es más parecía que le siguieron el juego, quizá solo estaba pensando demasiado en el hecho de que pudieran ver a través de él.

—¿Qué tiene de malo el querer enseñar a todos los jóvenes Vengadores a tirar con el arco? — cuestionó sin esperar una respuesta. — ¡Soy un excelente maestro!

—Claro — respondió molesto. De nuevo el tema de conversación se dirigía a los «fantásticos Jóvenes Vengadores». No era para menos que Kid Loki los odiara, después de todo, ahora toda la atención de la super familia se centraba en aquellos jóvenes.

—Lo cierto es que ya estás muy viejo para enseñar, Barton —bromeó Bucky desatando las risas de parte de todos los presentes, menos la de Loki, en momentos como ese quizá era mejor escuchar a la voz en su cabeza.

—¿No soy un excelente maestro, Lucas? — pero al momento en que le pedían participar en las conversaciones podía despejar su cabeza y no escuchar a nadie en su cabeza y claro que ayudaba mucho el hecho de que se pudiera enfadar con alguien más.

—Lo eres, es raro ya no verte más como Hawkeye – cuando se enteró que su viejo maestro entregó su manto a su sucesor, Loki se sorprendió ante la noticia, no podía creer que no vería nuevamente a ese hombre que hacía chistes de mal gusto sin su característico traje, arco y flechas.

—Yo también lo extraño, pero seamos sinceros, pequeño. De todos ustedes soy el más humano, envejezco con rapidez, claro sin contar a cierto científico que es mayor que yo — afirmó el arquero regalándole un giño al niño, provocando una sonrisa en él, al menos aun podía contar con su amado tío Clint.

—Te estoy escuchando ex Legolas y eso es falso, te ves mucho más viejo que yo —. Las risas de los presentes ayudaban mucho a que la confundida mente de Loki se calmara y relajara, siempre y cuando no hablaran sobre los «otros».

—Seamos sinceros, Tony, de todos estos super hombres aquí sentados, somos simples humanos que envejecemos rápidamente — manifestó el ex arquero con cierta burla, aunque un toque de melancolía se asomaba tras su mirada.

—No importa lo super hombres o mujeres que sean, yo soy mucho mejor — aseveró el genio provocando que cierta ironía se manifestara entre los presentes.

—Sí, sí, lo que digas — respondió Clint, esperando que el ego de Tony disminuyera al ignorarlo. — Lo cierto es que ya no estoy hecho para esto, en realidad solo seguía con los Vengadores porque son un montón de brutos que si me tienen lejos por mucho tiempo se meten en problemas, pero ahora que las cosas parecen más calmadas sé que puedo ir a descansar por fin junto a mi familia y espero que durante mi ausencia no vuelva a suceder una pelea o desaparezca medio universo. La ultima vez ya fue demasiado aterrador y no es una época que me guste recordar.

—Tranquilo, ya tenemos todo controlado, además tenemos más compañeros en caso de que suceda una amenaza — exclamó con una sonrisa Natasha mientras bebía de su taza de café mirando a su fiel amigo.

—¿Por cierto no es tu hijo parte de los Jóvenes Vengadores? — preguntó Bucky, pero enseguida recibió una mirada de advertencia de parte de Steve, sin embargo, fue demasiado tarde.

—Sí, mi dulce Francis, gracias a cierto tonto genio ha decidido vivir aquí en la ciudad y dejarnos — exclamó el arquero con dramatismo. — Aunque lo cierto es que un chico muy fuerte e inteligente, eso no lo voy a negar, estoy tan orgulloso de él.

—No seas dramático, te lo consulté primero — se defendió el genio, pero antes de que pudiera agregar más a su comentario, Loki llamó la atención de los Vengadores.

—¿Yo no formaré parte de los Jóvenes Vengadores? – se formó un breve silencio en la sala en donde los Vengadores se miraron entre ellos.

El pequeño Loki miró a cada uno de los Vengadores, entre ellos hablaban sobre los nuevos Vengadores, dejándolo a él fuera de la conversación. No podía creer que solo hacía dos años ellos mismo le habían dicho que él formaría parte de ese grupito de niños. Mas que entristecido estaba molesto, era como si ellos se hubieran olvidado por completo de él, de las promesas realizadas, a veces era como si él ya no existiera o fuera importante.

—Lucas, no creo que Thor quisiera que participaras, además de que aun eres muy joven, la edad actual es de 15 a 20 años, así que…

—No entro en ese rango debido a que aún tengo 12 — soltó sabiendo perfectamente lo que el hombre de ojos avellana diría, a pesar de cuanto lo idolatraba le molestaba que él no lo apoyara con sus decisiones.

«Claro, solo eres un niño, ya no eres importante para ellos, por eso ellos no esperaron a que crecieras y empezaron la iniciativa sin ti»

—Quizá en tres años más tu hermano te quiera dejar formar parte de ellos — la voz de Steve llamó su atención, provocando también que la furia que crecía dentro de él disminuyera solo un poco.

—Mi hermano no quiere que forme parte de ella, es como si solo me quisiera para él, solo es un egoísta, como siempre lo ha sido, no ha cambiado en nada — exclamó irritado. Siempre era todo sobre si su hermano quería o no, así fue en el pasado y ahora en el presente. Su destino era simplemente vivir a la sombra del grandioso Thor. A pesar de todo ello no podía evitar querer y admirar a su hermano y eso lo molestaba aún más.

«Es cierto, pero no es malo que Thor te quiera solo para él, debes de comprenderlo, eres Loki, así que Thor te quiere solo para él, créeme que puedes sacar mucho provecho de ello, si sabes exactamente que hacer»

—Eres ahora lo único de su familia que le queda, es obvio que no quiera perderte…

—¡Cállate! —los presentes miraron a Loki sorprendidos, no se lo había dicho a Bucky, él no sería capaz de levantarle la voz a Bucky, solo quería callar esa voz en su cabeza, que lo dejara en paz, que dejara de usar ese tono lascivo que le daba escalofríos —Yo…

—Comprendemos que estés molesto, Lucas, después de todo te propusimos que formaras parte de la propuesta de los Jóvenes Vengadores, pero aun puedes hacerlo, en unos años más, realmente no queremos que algo te pase, aun eres joven, siempre hemos querido que lleves una vida normal —la voz tranquila de Bucky le hizo volver en sí antes de enloquecer por completo, sabía que tenía que aprender a controlar esos arranques antes de que realmente lo etiquetaran de loco.

—Mi vida no es de lo más normal y él también me expone — dijo provocando que los presentes se miraran entre sí.

—¿A qué te refieres? – Loki miró a todos, no tenía una respuesta y sabía que si decía la verdad una pelea se acercaría. No quería más discusiones, entre más peleaban más fuerte y constante era esa voz.

—Al llevarme entre los reinos, sé que el anterior Loki hizo cosas terribles, si los demás saben que regresé, quizá pueda despertar miedo nuevamente, y que intenten acabar conmigo, hasta donde sé no soy muy querido y seguro alguien impulsado por el miedo quiera terminar conmigo…

«Eres todo un pequeño mentiroso»

No lo soy y no es del todo una mentira — respondió mentalmente, no quería parecer desequilibrado, al menos no nuevamente.

—Tú no das miedo — Loki miró al arquero con una leve sonrisa, pero negó.

—Eso no es cierto, todos los aesir me miran de esa manera como si fuera a saltar y matarlos a todos ellos de un momento a otro.

«Podríamos hacerlo, si quieres»

No supo que fue aquello, pero la proposición de aquella voz no fue para nada descabellada, a veces eso era lo que deseaba, y esa idea también le asustaba mucho.

—Lucas… — los verdes ojos se encontraron con unos cálidos ojos azules, tan intensos que quería hundirse en ellos en busca de paz.

—Estoy bien, solo me siento un poco solo.

—No lo estas, nos tienes a nosotros, siempre será de esa manera —le aseguró Clint, pero sabía que mentía, sabía que era así. Le prometían estar a su lado y desaparecían o hacían a un lado, como si no fuera nada.

—No es cierto, me terminarán abandonando —dijo por fin, tenía miedo de terminar solo y enloquecido.

—Ce n'est pas vrai — intervino Natasha al ver que el niño estaba a punto de entrar en un ataque de ansiedad.

—Tout le monde ment toujours —respondió a su tía, estaba cansado de que le dijeran cuanto le querían cuando sentía que no era de esa manera.

—Nous ne vous mentirais pas — Kid miró a Bucky, hablar en francés de alguna manera le ayudaba a relajarse.

«Claro que mienten, todos lo hacen»

Los ojos de Loki se movieron entre todos los presentes, buscando a alguien que pudiera decir la verdad.

—Estoy cansado de las mentiras.

«Pero si tú también mientes, ahora mismo lo acabas de hacer al no decir realmente a donde te lleva Thor con sus famosas misiones»

—Nadie te esta mintiendo — la voz del genio realmente le sorprendió, ya que no esperaba que fuera él precisamente el que fuera a decir aquello, Tony era un experto mintiendo, así como en ocultar la verdad y se había mantenido en silencio durante casi toda la cena simplemente observándolo.

—Somos una familia… — aseguró Steve provocando que girara a verlo.

—¿Lo somos? — cuestionó mirando a Steve a los ojos.

—Lo somos, eres un niño fuerte y confiable, y estamos orgullosos en lo que te has convertido, siempre hemos sabido que eres increíble, después de todo sobreviviste completamente solo en el frío invierno de Francia — mencionó Bucky con una sonrisa en su rostro.

—Gracias, aun así, quiero que me tomen en cuenta para los Jóvenes Vengadores, sin importar lo que Thor diga, quiero que ustedes me lo prometan — dijo el niño esperando que los adultos pudieran hacerle esa promesa.

—Entonces es una promesa —aseguró el de ojos avellana.

—Creo que tendrá que escucharnos ahora por la fuerza — comentó Bucky cruzando sus brazos con una media sonrisa.

«Ese hombre podría derretir a un glaciar con esa mirada y sonrisa ardiente, creo que Bucky también es una buena opción para nosotros»

Loki prefirió ignorar a la molesta voz en su cabeza.

—Creo que es momento de descansar, mañana volverás a Asgard —recordó Natasha dejando un leve golpe en el hombro ajeno.

—No quiero volver —dijo esperando quizá que sus amigos le dijeran que se quedaran.

—Una semana pasa rápido.

Era obvio que por ahora nadie se interpondría, pero aun así tenia la esperanza de quedarse junto a ellos.

Entre más solo se encontraba más molesta era aquella voz.

«No confíes en nadie, ni en Thor ni en tu madre Tony, ni en tu padre Steve»

—Ya te dije que te callaras.

«Pero me gusta hablar, eres un niño, tienes mucho que aprender»

—Y tú deberías aprender cuando estar callado

«¿Por qué debería hacerlo? Tú sabes perfectamente quién soy»

Sí es así, entonces deberías tú decirme la verdad de porque estas metido en mi cabeza molestándome.

«¿Y perderme de la diversión?, claro que no»

Entonces solo debo seguir ignorándote.

A pesar de que la voz seguía hablando por su parte la ignoró tratando de pensar en cuanto podría confiar en las personas que lo rodeaban

La puerta de su habitación fue tocada de pronto, delatando detrás de ella a Steve con una leve sonrisa en su rostro.

—Hola – Loki se levantó de su cama mirando a Steve frente a él, sintiéndose un poco confundido al respecto.

—Hola, ¿sucede algo? —preguntó al ver al hombre acercarse lentamente a él, hasta sentarse a su lado en la cama.

Steve era todo lo que al pequeño Loki deseaba, era dulce, tierno y delicado cada vez que lo tocaba, tenia algo que le gustaba tanto, que no quería separarse del hombre mayor. Quizá no era una simple admiración, pero siendo él solo un niño de doce años, no prestaba atención a esas cosas, además siempre que llegaba a agitarse un poco él regresaba.

«Es tan tierno el primer amor, pero eres un niño. El capitán no te mirará nunca de manera romántica, al menos que quieras que te ayude para enamorarlo, yo sé algunos trucos que te podrían servir de mucho y tenerlo a tus pies»

—¿Sobre qué? — preguntó. Trató de ocultar su sonrojo y alejar las cosas dichas por la voz de su cabeza.

—Sé que te sientes confundido, sé que es difícil que después de todos los planes que hicimos como familia, como el llevarte a una escuela y formar parte de un grupo de jóvenes no se hicieran realidad, es demasiada información que procesar, y quiero disculparme por no poder cumplir aquellas promesas que hicimos — las palabras dichas por el adulto eran tan sinceras que no podía estar molesto, ahora su corazón se sentía estrujarse en su interior.

—Lo entiendo, realmente entiendo lo que dicen y las dificultades que eso conlleva, pero nada es lo que imagine, y los recuerdos en mi cabeza…

«Detente»

—¿Recuerdos? — cuestionó el capitán y el niño elevó su rostro a verlo — ¿son malos tus recuerdos?

—No, solo es que entonces Thor también era el favorito de todos y hacían lo que él decía —respondió, esperando que con ello Steve estuviera satisfecho y no siguiera preguntando, la voz dentro de él le advertía que no debía mencionarlo y por algún motivo obedeció.

—No hacemos lo que Thor dice, es un común acuerdo en el que hemos llegado por tu bien — le aseguró el de ojos azules, por lo que el niño solo asintió. —Además, Thor te adora, estoy seguro de ello, ¿no lo piensas igual?

—Es agradable, pero aun así siento que no es suficiente, me siento tan solo, sé que ustedes están conmigo, pero no lo puedo evitar…– los fuertes brazos del rubio lo tomaron con fuerza, y solo fue en ese momento que Loki se dio cuenta que estaba llorando.

—Tranquilo, no lo estas, nosotros siempre estaremos para ti y te amamos, somo tu familia, y es algo que nunca debes de olvidar– Loki se refugió en aquellos brazos, en aquella calidez y en esa dulce voz que era como la miel y que le daba seguridad.

No supo cuánto tiempo paso en esa posición hasta que el carraspeo de alguien los hizo separarse.

—Kid.

—Señor Stark.

—Esa es una tierna escena — aseguró para así acercarse a ellos. —Es hora de descansar.

—Bien, me voy yo primero —Steve le regalo una caricia en la cabeza antes de salir de la habitación.

—Ven siéntate aquí conmigo —Stark se sentó en la cama y Loki obedeció casi enseguida posicionándose a su lado.

El hombre de ojos castaños miró por largo rato la pared frente a ellos, como si en ella estuvieran las palabras que debía decirle al niño a su lado, lo que hacía que Loki se sintiera solo más intranquilo, sabía perfectamente que el hombre mayor se había pasado casi toda la cena observándolo, sin embargo, no quería decirle porque parecía que estaba enloqueciendo.

—De acuerdo, lo escucho — Habían pasado tantos minutos que se sentía un poco frustrado de que el hombre se mantuviera solo en silencio.

—Sé que algo te pasa, no sé qué es, pero últimamente has actuado distante y como si estuvieras en la luna — los ojos avellana se toparon con los verdes, era como si Stark quisiera entrar en él y ver si mentía o decía la verdad.

«Vamos, miéntele, es solo una pequeña mentira, sabes bien que si se entera de que he regresado toda su confianza desaparecerá de ti. Tú lo amas, así que no quieres que se aleje de ti, por lo que solo debes hacer lo que te diga»

—Se lo diré —Tony le sonrió.

Definitivamente Loki era un buen mentiroso, ya que a pesar de lo mal que se sentía a mentirle, a pesar de lo triste que se encontraba, le sonrió también.

—Confió en ti, Lucas, por favor no hagas que esa confianza desaparezca.

«Oh… se pondrá tan triste cuando sepa que realmente le has mentido»

—No lo haré —aseveró con firmeza y al parecer Tony no tuvo duda de él.

—Eres un niño increíble, te queremos mucho Kid, descansa, yo no te daré un abrazo como Steve — Kid rio al escucharlo y aquel hombre salió de la habitación dejándolo atrás.

Quizá no era tan afectuoso como los demás, pero lo cierto era que era quien haría cualquier cosa para que estuviera bien y también que sería el mas afectado cuando supiera que le estaba mintiendo, era seguro que Tony lo odiaría y era algo que no le gustaba imaginas porque las lágrimas amenazarían con salir.

«Claramente desconfía de ti, Stark siempre ha sido un hombre muy listo y perspicaz, con todo el conocimiento que tiene puede hilar muchas cosas que resultan volverse realidad. Debes tener cuidado sino quieres que descubra que le has mentido.»

Estaría muy decepcionado…

«No lo necesitas, no necesitas a nadie para hacer lo que quieras, recuerda que solo puedes confiar en ti mismo, solo te tienes a ti mismo»

No es cierto, los tengo a ellos.

La voz en su cabeza no dijo nada, quizá porque era cierto, Kid Loki los tenía a ellos, a los sorprendentes Vengadores, pero Loki, el verdadero Loki solo se tenía a sí mismo.

La arena del reloj cayó a gran velocidad, las estaciones pasaban en un suspirar y Loki se sentía de alguna forma cada vez más solo, sino fuera por Ikol, (así le llamó a la voz a su cabeza), seguramente se aburriría contantemente por ello, sin embargo, siempre estaba al pendiente de lo que hacía su amada familia en Midgard.

Se enteró de que la primera generación de los Vengadores quería independizarse, Clint estaba triste porque su pequeño Francis había renunciado a su manto diciendo que, aunque admiraba a su padre no era lo que quería, se sorprendió el saber que ahora lo tenía una chica.

También que al parecer nadie parecía tan afectado ante lo que el proyecto de los nuevos Vengadores no era exactamente como deseaban, aunque según palabras de Stark era que eran jóvenes y realmente aun no sabían lo que querían.

Quizá lo peor de todos los años en los que estuvo de Asgard a Midgard, yendo de un lado a otro era que no parecía pertenecer a ningún lado, no encajaba con los aesir y tampoco con los humanos, de lo único que estaba seguro era que quería a Thor tanto como a los Vengadores, o quizá solo un poco más.

Las noticias siempre eran sobre los jóvenes Vengadores, que le provocaban cierta envidia, el primer grupo estaba conformado por el hijo mayor de Hawkeye y si era sincero, era idéntico a su muy querido tío, solo que Francis tenía el cabello rubio.

Si tuviera que decir como odiaba la manera en la que Clint alababa tanto a su joven hijo al ser tan bueno en su trabajo, seguramente Barton no le seguiría consintiendo de la misma manera de siempre a pesar de contar ya con 14 años. Pero ahora él ya no se encontraba con los Jóvenes Vengadores, ahora era una chica llamada Kate y Clint parecía estar también muy orgulloso de ella.

Pero no solo era Francis y Kate, sino también el increíble Iron Land que, aunque Tony no lo alabara de manera tan exagerada como lo hacía Clint hacia los nuevos Hawkeye, sabía que estaba orgulloso de ese chico.

Y después estaba Patriota, en el cual Steve y Bucky parecían tan orgullosos, aunque no entendía el motivo por el cual lo estaban, aunque siendo sincero cada vez que lo veía era como ver una combinación entre esos dos grandes hombres.

Y casi tan molesto estaba de Wiccan que tenía encantado a Strange y la Bruja Escarlata y era muy difícil el llamar la atención del hechicero, aunque quizá Wanda era la que estaba más apegada a Wiccan.

Después estaba Hulkling que no sabía de donde había salido, pero todos los Vengadores parecían conocerlo, a pesar de que en el tiempo que convivio con ellos nunca lo hubieran mencionado y casi olvidaba a Cassie la hija de un super héroe que formó parte de los Vengadores hacía un tiempo y ahora era su hija quien seguía sus pasos.

Se sentía de alguna manera desplazado, todos los jóvenes vengadores eran como la contraparte de cada uno de los vengadores, ambos grupos se complementaban y apoyaban, y él solo era el hermano de Thor, encerrado en un mundo que no era el suyo, aun siendo visto con desconfianza de todos los aesir.

Lo cierto era que desde hace meses sus tutores solo lo visitaban de vez en cuando, no era tan recurrente, quizá era porque Midgard por algún extraño motivo estaba teniendo más problemas y además tenían a niños a los cuales entrenar.

Mientras él, aunque conocía hechizos, memorizaba todo lo aprendido, no se encontraba motivado. Seguía sin comprender porqué tenía que hacerlo, después de todo parecía que no formaría parte de los jóvenes Vengadores.

—Stark quiere que vayas a la inauguración de la torre de los jóvenes Vengadores — la cena era casi siempre el único momento en el que podía hablar con Thor, ya que normalmente se la pasaban en misiones, peleando y gritando, por lo que solo se podía decir que hablaban tranquilamente al momento de comer.

Ciertamente en los últimos años se había vuelto cercanos, el cariño y admiración que poseía hacia Thor le motivaba solo un poco a aprender magia y seguir siendo Kid Loki, de esa manera podía ayudarlo a salir de los problemas en los que se metía su hermano por no pensar en un plan antes de actuar.

—¿Yo?

—Sí, sigo creyendo que quiere que formes parte de ellos – por algún motivo Loki se molestó ante las palabras dichas por el Dios. Claro que quería a su hermano, pero como hermanos su trabajo era llevarle la contraria, no importaba si uno de ellos era más viejo que un milenio.

—¿Y por qué no? — cuestionó tratando de controlar el malestar que le provocaba que Thor le negara algo.

—No creo que sea bueno que estés con ellos, además perteneces a Asgard — respondió y por lo visto el rubio no estaba dispuesto a comenzar una discusión.

—Tonto hermano, déjame decirte que Asgard está ahora en Midgard si algo le pasa no hay ni Midgard ni Asgard. Y hasta donde tengo entendido eres el defensor de los nueve mundos.

«Tan idiota como siempre, tiene su encanto»

La voz ya era una parte de él, de tal manera que el escucharla no le desconcertaba tanto como lo hacía en años anteriores, ahora se encontraba tranquilo y sabía cómo ignorarla.

—Lo sé, pero... — Thor le miró un poco confundido.

—No sé porque te molesta, sería bueno, sería como un entrenamiento —sugirió tratando de que Thor pudiera acceder sin mucha pelea.

—Después hablaremos de eso.

Thor salió del salón dejando a un muy molesto y consternado Loki.

«No ha cambiado, siempre huye cuando no sabe cómo enfrentarme, es tierno de cierta manera»

Era normal que Ikol dijera cosas sugerentes de vez en cuando y como siempre se negaba a creer aquello que le fuera demasiado difícil de digerir, pero todas las pruebas de ello lo tenían frente a sus ojos. Desde las insistentes recriminaciones por parte de Stark a Thor de que tuviera cuidado con la manera en que lo trataba hasta la manera en que Thor lo miraba. No era un idiota y por el momento realmente quería vivir en una constante negación, y no romper la imagen de buen hermano que tenía sobre su hermano.


La luz de una lampara le daba la suficiente luz para leer mientras el resto de la habitación se encontraba en penumbras, mientras tanto otra persona se escabullía en la habitación, solo fue un segundo cuando ya se encontraba en la esquina de la cama donde no la oscuridad era más intensa.

La luz que bañaba el rostro de Loki le daba ese aire misterioso, era una belleza tan irresistible que, si no fuera porque era una persona tan bromista y fastidioso, tendría muchos más pretendientes de los que actualmente tenía. Sin embargo, para la persona que se encontraba de pie, Loki era el ser más hermoso que pudiera existir. La blanca piel, el cabello negro y esos ojos verdes harían enloquecer a cualquiera, además esa actitud retadora lo hacía más irresistible.

—¿Seguirás mirándome de esa manera o dirás algo? —Thor miró con cierto asombro, quizá no había sido tan sigiloso como él se lo imaginó. Salió de las penumbras para así acercarse a su hermano que se encontraba aun con la vista en el libro, quizá nunca podría confesar que la manera en que lo ignoraba su hermano era tan atrayente.

—Quería verte — respondió. Salió de la penumbra para que así la luz de la única lámpara encendida en la habitación le dejase ver.

—Thor, tú y yo sabemos perfectamente que quieres más que solo verme —la mirada de Loki se dirigió a la de Thor, ambos compartían cierta complicidad, que al mismo Dios del Trueno provocó una sonrisa.

—Hermano, eres realmente malo al insinuar tales cosas — el Dios del engaño cambió de posición en la cama hasta quedar sentado en ella, la majestuosidad con la cual lucía era digna de un príncipe, una combinación entre elegancia y sensualidad enmarcaba cada uno de esos movimientos.

—No soy malo, al menos que realmente quieras que los sea, si es de tal manera te puedes retirar de mis aposentos, quiero seguir leyendo tranquilamente — Loki tenía su encanto para hacer sentir mal a las personas, sin embargo, Thor era casi inmune a eso, y era debido que era masoquista de alguna manera y le encantaba que lo rechazaran.

Ante la insinuante batalla que se aproximaba, el rubio se sentó al lado de su hermano solo para ver aquella cara con el ceño fruncido, la cama cedió un poco ante su peso y el cuerpo de Loki se inclinó hacia el suyo sin que lo pudiera evitar, la vestimenta de su hermano que consistía solo en una simple bata verde de la más fina seda que existía en Asgard, dejaba a la vista el desnudo pecho de Loki y el Dios del trueno estaba seguro de que no había otra prenda debajo de ella, lo que le provocaba que el cuero de los pantalones empezara a sentirse ajustado.

—Hermano, debes de estar sordo ya que te dije que salieras de mi habitación — la voz de Loki era pastosa, arrastraba cada palabra como si de una serpiente se tratara y eso solo provocaba que Thor lo deseara aún más.

—Obviamente entendí mal, pensé que querías algo más de mí —la mano de Thor se deslizó sobre la rodilla de Loki y de esa manera deslizar sus manos callosas sobre la suave piel de su hermano hasta llegar a la entrepierna.

—Al menos que quieras quedarte sin mano, quítala de ahí — siseó el menor mirando fijamente los ojos azules.

—Hermano, no juegues conmigo, sé perfectamente lo que deseas — Thor obligó al contrario a caer en la cama mientras le abría ambas piernas.

—Creo que te has equivocado, nadie sabe lo que deseo realmente —Loki habló de tal manera que a Thor le pareció un poco confuso.

—Entonces ten esto presente, ahora mismo te deseo —Loki sonrió ante las palabras del contrario.

El mayor abrió la bata del contrario, y frente a él se presentaba el pecho y abdomen del contrario tan pálido como si de un chocolate blanco se tratara, Thor se inclinó para así deslizar su lengua sobre él, saboreándolo, disfrutándolo.

—Lo sé, eres tan obvio.

—Es tu culpa, aprovechas cada oportunidad para incitarme frente a todos —recriminó el contrario mientras su boca se deslizó al pezón izquierdo del contrario y morderlo con cierta fuerza en busca de venganza.

—Me gustaría ver lo que has querido hacerme desde la tarde — la voz entrecortada del azabache solo provocaba que Thor quisiera escuchar más de ello, por lo que sonrió ante la invitación para de esa manera despojarse de su camisa.

A pesar de que Loki quería tocar el cuerpo del rubio, se abstuvo, solo quería que su amado hermano lo quisiera a enloquecer. Él deseaba que su hermano lo amara hasta la última fibra de su cuerpo, ese sería el castigo que tenía que pagar por todas las veces en las que se burló de él, por todas las veces en las que lo ignoró.

La mano de Thor no era suave, era dura, desesperada y tosca, lo podía notar en su piel el Dios de la mentira, el cuerpo del rubio estaba caliente y contrastaba contra las manos frías de Loki, quien llevó sus manos hacia los hombros del rubio para así separarlo de su pezón y mirarlo a los ojos.

—Thor… —susurró. Loki sabía perfectamente que sentidos estimular en su hermano mayor para que de esa manera su hermano se excitara mucho más.

—Loki… ¡por Surtur!, estoy tan caliente, no quiero esperar — Thor se terminó de desvestir, estaba ansioso, Loki lo podía ver, en el calor que desprendía el contrario, en la desesperación de sus ojos, en la tosquedad de sus manos.

—Tienes suerte, hermano, ya me he preparado — Loki se levantó de la cama para así girarse en la cama, levantó sus caderas y con ayuda de sus manos abrió ambos glúteos para así mostrar su interior que ya se encontraba dilatado y demasiado húmedo. Thor se movió satisfecho, quería meter su pene en aquel interior apretado que parecía palpitar ante la anticipación. Tomó su longitud para así masturbarlo un momento antes de adentrarse en él de un solo golpe.

El calor lo invadió hasta el punto en que era insoportable, el placer lo estaba haciendo enloquecer, de tal manera que no pudo evitar soltar el fuerte jadeo que salió de su boca.

Loki despertó inundado de placer, su cuerpo estaba caliente, su cuerpo sudoroso, claramente tenía una erección entre sus pantalones, pero el problema era su cabeza, esos recuerdos esos sucios recuerdos, la mirada de Thor taladrando su cabeza. Loki y Thor eran más que hermanos, y su cuerpo ahora parecía desear más de aquel sueño, pero él era Kid Loki, no Loki.


Hola, muchas gracias por las lecturas y comentarios que me regalan. Ofrezco una disculpa por dejar la historia sin actualizar por mucho tiempo, agradezco también a las personas que me motivan a seguir escribiendo con un comentario.

En caso de que se encuentre algún error de escritura por favor háganmelo saber, se lo agradeceré mucho.

Nos leemos muy pronto.