¡Hola a todos nuevamente! Otra vez estoy aquí, con un nuevo capítulo para este fic. He de agradecer a las personas que me han dejado review, tanto a los que su review aparece en el fic como los invitados que sus reviews solo aparecen en mi bandeja de correo, hehe, muchísimas gracias por sus tan lindos comentarios y sus muy pero muy útiles propuestas y ayudas con el formato de cómo escribir un fic, mil gracias a todos.
A parte de eso quería aclarar solo que tal vez vean que este fic diga cosas así como día 1, 2 o 3, pero no irán precisamente comenzando en el día y terminan en la noche, me parecería un poco aburrido hacerlo así; así que puede que algunos capítulos comiencen con parte del día anterior pero casi toda la historia del capítulo, se basara en lo sucedido en ese día (día 1, 2, 3, etc.) Y bueno, eso sería todo, muchas gracias por su atención y espero que disfruten de este nuevo capítulo.
*Shingeki no Kyojin no me pertenece, le pertenece al mismísimo creador de Shingeki no Kyojin (mi cabeza no tiene tanto seso [y menos ahora que estoy en exámenes ¬¬] para hacer a unos personajes tan geniales como lo son ellos).
Parte III: "DÏA 2: Estamos perdidos."
Se encontraba en un estado de paz absoluta, nunca se había sentido tan cansado en su vida, ni siquiera cuando su madre le mandaba ir junto a Mikasa a por leña, pero ese mismo cansancio le hacía pensar: "Tengo que levantarme, hay mucho que hacer"; se acomodo un poco y acaricio lentamente el suelo, sentía la tierra húmeda pasar por parte de su cara, le ardía, al parecer se había lastimado, abrió los ojos con cuidado y aun sin las ganas de levantarse se mantuvo durante un rato mirando su alrededor desde el suelo, había una gran cantidad de ramas envolviendo su cuerpo, la gran mayoría rotas e incineradas; fue entonces que se percato de que algo no andaba bien.
Eren se volteo con algo de pesadez, le dolía todo el cuerpo, tenía algo cansados los ojos y una raspadura bastante dolorosa al lado de su mejilla; miro su vientre, las ramas le tenían atrapado contra el suelo:
-¿Q-…que ha pasado? –el joven miro a sus alrededores bastante confundido.
Eren se exaspero un poco y trató de mover aquellas ramas, aunque su acción fue interrumpida de un momento a otro cuando escucho los quejidos de alguien más a su lado:
-Ahh…maldición…
El castaño se quedo paralizado y lentamente volteo hacia la otra dirección tratando de ver el rostro de su acompañante.
Él no pasaba por la misma "suerte" que el castaño, su capa se había atorado, si, pero en cambio este solo estaba rodeado por un montón de ramas rotas, las cuales ya habían rasgado algo de su uniforme, pero lo que más le molestaba era ver su camisa blanca sucia por la tierra húmeda debajo de él.
-¿Levi...Heichou? –Eren menciono con algo de nervios.
Levi volteo a verle de reojo, observando con cuidado la trampa en la que se encontraba el soldado; fue entonces que se levanto difícilmente del lugar donde se encontraba, aumentando las rasgaduras de su capa y respiro con un poco de dificultan, al parecer el peso de esas ramas y parte del tronco del árbol le habían cerrado un poco la respiración; ya terminando él de salir de entre ese desastre, volvió a mirar a Eren.
-¿Estas herido?
-¿Eh? Emm…no, al menos eso creo. –el castaño hablo con algo de nervios, miro nuevamente su vientre y con la fuerza que pudo intento liberarse-. ¡Ggh!
-Eso no va a funcionar, solo provocas que sea más difícil sacarte de ahí. –Levi se acerco a donde se encontraba Eren-. Cuando veas la oportunidad, quiero que salgas enseguida de ahí, no creo soportar por mucho tiempo su peso.
Eren miro confundido a su superior:
-N-no logro entender, Heichou, ¿a qué se-…
Pero el castaño no pudo terminar de hablar, de repente vio a su capitán agacharse, sujetar la parte baja de aquellas ramas que le mantenían sujeto y levantarlas con fuerza logrando darle una salida a Eren.
-¿Eh?...
-¡Muévete, mocoso! –Le grito Levi sintiendo como las ramas iban resbalando poco a poco de sus manos.
Eren se levanto difícilmente y se quito del lugar, haciendo que Levi dejara caer finalmente esas ramas.
El moreno se sacudió un poco sus ropas y Eren le observaba aun tratando de recordar que había sucedido, es decir, hace solo algunos momentos estaba el con todo su equipo, y ahora se encontraba con su superior en el bosque de los titanes. ¿Qué demonios pasaba? El castaño se acaricio las sienes, aun le dolía todo el cuerpo.
-Supongo que si te has dado muy duro. –Levi se acerco a checar al soldado.
-¿Q-que? Emm, no es nada señor. –Levi entonces llego hasta donde Eren y paso delicadamente su mano por su rostro, acaricio su frente y después, con algo de cuidado, el capitán bajo su mano hasta la mejilla lastimada del joven titán mientras este le miraba con una expresión entre sorpresa y nerviosismo.
-¿Levi Heichou?
-Sí que serás estúpido. –El moreno quito su mano-. Esto no hubiera sucedido si tú no hubieras regresado a por el otro mocoso.
-¿Eh? ¿P-pero que ha pasado?
-Cuando te lleve con migo a uno de los arboles de aquí, supongo que un rayo lo destrozo por completo, nunca me había tocado ver algo como eso, y menos encontrarme en una situación como esta.
Eren se quedo en silencio por un momento, a su cabeza volvían las imágenes de lo sucedido hace algunas horas.
-Maldición, ¿entonces esto ha sido mi culpa? –el castaño se cubrió la cara molestándose consigo mismo por lo ocurrido.
-Eso parece, ven, vámonos.
-¿Ah? ¿A dónde vamos?
-A buscar a los demás, recuerda que este bosque está infestado de titanes.
-Sí pero, ¿Por qué no usamos el equipo de maniobras?
-Afff, ¿Por qué los niñatos tienen que preguntar por todo? –Eren guardo silencio al notar la molestia de su Heichou-. Hasta donde yo sé, solo tu amiga sabia de nuestra posición y ni siquiera ella está aquí, seguramente todos los grupos que conformaban la formación ya se han dispersado por todos lados, y quizá solo unos pocos estén en este lugar.
-¿Cómo es eso?
-Te lo pondré más fácil, prácticamente, estamos perdidos. No hay grandes posibilidades de que encontremos a alguien por aquí cerca, y usar el equipo seria solo gastar nuestro gas buscando nada, mejor será reservarlo por si nos encontramos con un titán.
Eren sintió un shock repentino, ¿perdidos? ¿Lejos de los demás? ¿No había mucha posibilidad de encontrar a alguien cerca?, ya empezaba a desesperarse el castaño, nunca imagino verse en una situación como esa, y el hecho de que su capitán estuviera ahí solo le hacía sentir más pena por el problema; se sentía realmente culpable por lo ocurrido pero no le hacía bien dejarse llevar por el momento, seguramente solo le haría cometer más estupideces. Eren entonces le siguió el paso a su Heichou colocándose a un lado suyo y caminando a la par con él, el joven agacho la mirada.
-Lo lamento, señor.
-Tsk, ya, eso no importa, ahora ocúpate por ayudarme a buscar, mocoso.
Ambos siguieron caminando por un buen rato, siguiendo una misma dirección, o al menos eso creían.
….
-Creo que ya habíamos pasado por aquí.
-No lo sé, todos los arboles son realmente iguales –Eren miro a su alrededor confundido.
Ya llevaban al menos 5 horas andando, no habían encontrado a nadie y por pura suerte, no se toparon con ningún titán, Levi ya comenzaba a irritarse y Eren solo continuaba buscando al menos una salida de ese lugar, pero nada de nada, sentían como si con cada paso que daban se perdían mas. Eren entonces se detuvo al pie de un árbol y se recargo en el por un momento.
-Tal vez, deberíamos detenernos por un momento.
-Ya lo creo. –Menciono Levi mirando al ocaso seriamente-. Se hace de noche.
-¿Cree que Erwin-san ya haya notado nuestra ausencia? –Dijo el castaño mirando a su capitán de reojo.
-Tsk, supongo que Hanji ya lo habrá notado, y creo que si tu amiga sigue viva ella ya habrá notado tu ausencia desde que desapareciste.
-Sí, eso supongo.
Otra vez, todo se silenció, otra vez ese silencio incomodo, tanto Levi como Eren no estaban acostumbrados a hablarse tanto, todo ese tiempo sus únicas conversaciones siempre habían sido cosas de las expediciones, de la limpieza o simples ordenes que le daba el moreno al castaño, pero nunca pasaban de eso, supongo que esa era la razón por la cual no podían mantener una conversación muy larga.
-Creo que estamos pasando mucho tiempo juntos. –Levi comenzó a caminar.
-¿Eh? –Eren no supo como tomarse esa frase, aunque era muy cierta, nunca habían pasado tanto tiempo juntos-. ¡E-espere! –Eren empezó a correr al ver a su capitán alejarse de donde estaba.
Llego algo cansado a donde se encontraba su Heichou, respiro por un momento y después levanto la mirada para poder observar lo que Levi se había detenido a ver.
-Supongo que servirá.
-¿Una cueva? Vaya, no creí que hubiera por aquí. –Eren siguió a su Heichou dentro de la cueva.
-Lo que vemos es solo un 2% de lo que en realidad es. –Levi contesto con seriedad al joven.
Era un poco incomodo el lugar, pero eso era mejor que nada; Levi reviso primeramente si no se encontraba algún animal peligroso viviendo ahí y después se quito su equipo tridimensional y tiro su capa, la cual ya estaba bastante rasgada, en el suelo para poder recostarse sobre ella. Mientras tanto el castaño miraba lo que hacía su Heichou, no solo por el simple hecho de estar perdidos el cabo iba a dejar sus instintos de limpieza, a Levi parecía molestarle tener que dormir en un lugar húmedo y frio como ese pero hasta el mismo sabía que no era el mejor momento para quejarse.
-¿Quiere mi capa? –De repente Levi volteo al escuchar la voz de Eren, vio como el castaño seguía mirándole y le ofrecía su capa.
-¿Por qué? ¿Te doy lastima? –El moreno logro tomarse aquella pregunta en otro sentido totalmente distinto al que hablaba Eren.
-¡No, no! –El joven se puso nervioso-. E-es solo que…bueno, no creo que le apetezca dormir con su capa ya…bueno, ya…
-¿Hecha una mierda?
-Emm, bueno… ¿sí?
Levi suspiro molesto, pero aun así, estiro su brazo sin mirar a Eren, aceptando su capa, el soldado lo miro con algo de sorpresa y se la entrego inmediatamente, su superior cambio entonces su capa por la del joven:
-¿Qué hay de ti?
-Yo estoy bien así, no hay problema. –El castaño sonrió a su Heichou.
El cabo le miro por unos segundos y luego se acomodo terminando entonces viendo hacia el techo. Eren se sorprendió un poco, pero entonces logro deducir lo ocurrido, suponía que a su Heichou no le parecía ser tratado como a un "amigo".
-Creo que le ha molestado mi gesto. –Pensó Eren por un momento, se recostó entonces dándole la espalda a su superior, tratando de dormir, abrazándose a sí mismo por un momento mientras cerraba los ojos y pensaba en que sucedería mañana…¿Qué harían él y su capitán para sobrevivir?
….
Levi miraba al joven durmiendo, al tener el cabo la costumbre de levantarse siempre temprano este había abierto los ojos antes que Eren y se dedico, al menos por unos minutos, a mirar el rostro durmiente del recluta, como si estuviera esperando que el otro sintiera su pesada mirada observándole. Lo admiro por un momento, el cómo respiraba y como el castaño mantenía los labios algo entre abiertos mientras descansaba, observo la mejilla del joven, ya se había curado; Levi suspiro, revolvió lentamente el cabello del joven y después se levanto, se estiro, se acomodo la camisa y finalmente, le dio una patada al recluta para que despertara.
-¡Ahhhhh! –Eren grito de dolor al sentir el golpe.
-Ya es de día, hay que irnos. –Levi se coloco su chaqueta la cual había dejado la noche anterior sobre una roca de por ahí.
-Ghh… ¿n-no es…muy temprano? –El castaño apenas y si hablaba por el dolor, acariciaba su espalda con cuidado en un débil intento de mejorarse.
-¿Quieres seguir durmiendo en una jodida cueva de mierda todos los días?
-Mm, pues, no.
-Entonces levántate, veamos si ya encontramos una salida a este maldito lugar.
Levi camino fuera de la cueva mientras Eren se levantaba apresurado para seguirle. El joven volvió a acomodarse a un lado de su superior, sin decir nada en absoluto, sentía que si decía algo sería una tontería para su Heichou.
-Trata de no olvidar el camino de vuelta a este lugar.
-¿Mm? ¿Qué pasa si lo olvido, señor?
-Te dejare por ahí solo hasta que la mierda te consuma… -Levi miro de manera perturbadora a Eren.
El castaño sintió un escalofrió recorrer su espalda.
-Como ordene. –Eren retrocedió un poco acomodándose detrás de su capitán.
Durante el largo periodo de tiempo que siguieron caminando, el recluta mantuvo cierta distancia de su superior, parecía algo tonto, incluso podría parecer realmente una estupidez para el mismísimo Levi, pero Eren llegaba a sentir "un poco" de temor a su capitán, tal vez era su mala actitud, su seriedad, sus ojos que siempre parecía que te juzgaban o quizá su misteriosa presencia, pero Eren siempre lograba atemorizarse al sentir cerca a su superior, sobre todo si este había hecho algo mal y Levi le veía, pero aun así, el joven siempre guardaba ese gran respeto hacia él, le admiraba mucho, lo tenía como a un modelo a seguir y eso le hacía agradecer el hecho de tener a alguien tan genial como el capitán Levi cerca, enseñándole todo acerca del arte de matar titanes, no tenia que quejarse de nada.
Eren miro a su capitán, y reuniendo todas las fuerzas que tenia, abrió su boca para poder dirigirse a Levi, pero fue entonces cuando el joven castaño escucho un fuerte y molesto ruido, lo cual provoco que Levi se detuviera en seco y que Eren sintiera un sentimiento de vergüenza apoderándose de tu ser.
-¡Lo lamento mucho, señor! –Eren abrazo su estomago bajando la cabeza con pena.
-¿Tienes hambre? –Levi le miro con seriedad. El moreno suspiro al ver como aquel mocoso parecía sentirse apenado por lo anterior-. Ya…supongo que habrá que buscar algo de comer.
-¿Ah? –El recluta miro confundido a su superior al no notar ninguna señal de molestia de su parte, pero suspiro y sonrió por lo bajo al saber que podría comer algo muy pronto-. ¡S-sí, señor!
Se adentraron mas, Levi seguía un camino invisible, como si supiera donde se encontraba lo que buscaba, y Eren le seguía como cualquier noble compañero haría, o como lo diría Levi, "como cualquier perro fiel a su dueño haría". El moreno retiro un par de arbustos y finalmente lo encontró.
-Listo. –Levi atravesó los arbustos.
Eren le siguió y logro ver entonces lo que su capitán había encontrado. Habían llegado a una muy pequeña zona donde había un lago, no era muy grande ni estaba conectado con los ríos principales de las murallas, pero al acercarse Levi a la orilla logro ver unas truchas nadando por ahí. El moreno comenzó a quitarse su equipo tridimensional y sus botas en afán de entrar al lago.
-Espero que no te moleste comer pescado, mocoso.
-Creo que en este momento realmente no importa. –Dijo Eren algo ansioso.
-Bien. –Levi termino de quitarse sus botas-. Haz algo útil y consígueme unos palos.
-¡Si, señor!
El recluta no perdió tiempo y fue corriendo rápidamente a los alrededores, no muy lejos de ahí, a buscar lo que su superior le había encargado, busco y rebusco en unos arbustos y finalmente encontró varios palos; Eren fue entonces rápidamente a con su capitán.
-¡Ya está, señor! -Eren le ofreció uno de los palos.
-Bien, ahora entra. –El moreno tomo el palo y se adentro un poco al lago.
-¿Cómo dice, señor? –El joven soldado miro confundido a su capitán.
-Vas a ayudarme con esto, ven a pescar tu comida, mocoso.
Eren lo miro por unos segundos, pero casi al instante comenzó a quitarse sus botas y su equipo y a entrar al lago junto con su Heichou. Metió sus pies en el agua y sintió como esta le acariciaba la piel.
-E-esta fría.
-Eso no importa. –Levi miro molesto a Eren-. Venga, ponte a trabajar.
El castaño ya había visto como se hacía esto, cuando no había redes o barcos grandes, la gente se acercaba a las pequeñas secciones calmadas de los ríos para poder pescar, no era muy común puesto a que eso lo hacían solo los vendedores de pescados, pero también Mikasa una vez le conto como su padre capturaba a los pequeños pececillos que pasaban por un lago que había cerca de su casa; no era tan difícil, ¡para nada!, el castaño sonrió entonces al ver como una trucha se acercaba a sus piernas, preparo su palo y con todas las energías que llevaba incrusto su palo contra el pez.
-¡HA! –Dijo Eren ansioso al tratar de pescar una trucha.
Aquel gesto emotivo del joven capto rápidamente la atención de Levi, el cual volteo a ver algo irritado al castaño por tal escándalo mirando como este observaba su palo vacio.
-No seas tan ruidoso.
-Tsk, creí que lo atraparía.
-¿Me estas escuchando, mocoso?
-¿Eh? ¡Ah! ¡L-lo siento, señor! –Eren asustado le dio el saludo a su Heichou el cual suspiro molesto.
-No hagas tonterías, si no atrapas tu comida, yo no te la conseguiré, ¿oíste? –Decía Levi mientras volteaba tratando también este de conseguir un pez para comer.
Eren trago saliva y continuo con su mal intento de pescar.
Levi logro obtener el suyo, no fue fácil realmente, pero al menos no estaba como Eren, que seguía tratando de tomar alguno ya bastante molesto de ver como los que trataba de pescar se le escapaban, lanzaba y lanzaba su palo y nada, el capitán salió entonces del agua, se coloco sus botas y empezó a caminar.
-¿Eh? ¿A dónde va, Heichou? –Eren volteo algo nervioso.
-A buscar madera para hacer una fogata.
-Ehh… ¿no quiere que le ayude?
-No, que va, sigue con lo tuyo, no me gustaría interrumpirte. –El cabo siguió caminando dejando aquellas palabras irónicas en la mente de Eren, el cual, miro como se alejaba su superior y aunque le molestara siguió tratando de conseguir su comida.
Levi trajo la madera y con la ayuda de algunos palos logro encender la fogata, fue entonces cuando Eren se acerco agotado finalmente con su pescado incrustado en el palo, por pura suerte logro tomarlo, y lo coloco en el fuego junto con el de Heichou. Ambos prepararon entonces su comida, Eren espero unos minutos y ya al oler su trucha la tomo para poder degustarla.
-¡Finalmente! –El joven tomo su trucha, soplo un poco y después la mordió con algo de emoción, no había comido nada desde ayer y el hambre le apoderaba el estomago-. Ahh, esta tan buena, ¿Qué opina Heich-…
Eren detuvo su pregunta al ver como su capitán observaba su trucha, bastante negra por el fuego, exacto, la había quemado, posiciono al pez demasiado cerca del fuego y esto hizo que la cocción de la carne del animal fuera más rápida y por lo tanto hizo que se quemara más rápido. El castaño guardo sus comentarios al recordar lo que Hanji le había dicho una vez: "¡Ahahaha! Si conocieras bien a Levi, el soldado más fuerte de la humanidad, pero es un asco en la cocina, en serio, no te recomiendo probar nada que haga el." El recluta guardo silencio y miro a su Heichou.
-Señor, ¿quiere del mío?
-¿Eh? Que va, prefiero comerme mi deliciosa trucha tostada, mocoso. –Dijo Levi mirándole molesto.
-Mm… -Eren guardo silencio, tomo su trucha y como pudo la partió, entonces le ofreció a Levi el otro pedazo-. Tome, por favor.
Levi le miro, y finalmente tomo el otro pedazo, el mismo sabía que era mejor que comer cenizas de un pescado.
Nadie dijo nada durante su pequeña comida, Eren prefirió quedarse callado y a Levi simplemente no le apetecía hablar. Ambos terminaron de comer y apagaron la fogata.
-Sigamos, no quiero pensar en cuanto tiempo perdimos en esto.
Eren le asintió a su superior, ambos se pusieron nuevamente su equipo, Levi se dio la vuelta entonces para poder continuar, atravesaron nuevamente los arbustos y el moreno miro a sus alrededores. Se quedo paralizado por un segundo y el castaño al verle le miro confundido.
-¿Heich-…
-Cállate… -Dijo Levi en un tono casi imperceptible.
El joven alzo la mirada y miro sorprendido lo que había frente a ellos, un titán de 15 metros los miraba, ni Levi ni Eren se movieron en un vago intento de ver como reaccionaria el titán, pero este volteo enseguida a con ellos y comenzó a acercarse.
-¡Muévete! –Grito Levi al castaño comenzando a correr en afán de rodear al titán y evadir cualquier ataque que pudiera darles.
Eren corrió rápidamente, tratando de seguirle el paso, no esperaban encontrarse con titanes tan rápido, aunque era de suponerse, era un bosque infestado de titanes.
Aquel titán entonces con ambos brazos trato de tomarlos, logrando cubrir el camino del capitán y el soldado; Levi actuó rápido y empujo a Eren junto con él fuera del alcance del titán.
-¡Ggh!
-Eren.
El castaño volteo a ver a su Heichou, el cual saco sus katanas preparado para atacar al titán.
-Quédate aquí, yo me encargo.
-¿Eh? ¡P-pero Heichou-…! –Eren no pudo decir nada mas, su superior ya se había retirado para ir a matar al titán, el joven solo podía quedarse ahí mirando a su capitán.
Levi incrusto los arpones del equipo tridimensional en un árbol a la derecha del titán, el moreno logro moverse rápidamente sobre los arboles mientras el gigante trataba de atraparle con desesperación; Eren no soportaba el hecho de quedarse ahí mirando, sin hacer nada útil ni ayudar en nada, observo como su Heichou burlo fácilmente al torpe titán, se coloco en la espalda de este y de una corto aquel gajo de carne dando muerte a aquel titán. Levi acabo con él en unos minutos.
Pero de un momento a otro, casi sin darse cuenta, el capitán volteo y vio como otro titán, esta vez de 7 metros se acercaba saltando. Levi tuvo que actuar rápido para elevarse lo más que pudo, aquel maldito titán casi le había alcanzado por haberle tomado por sorpresa, ahora sería más complicado, este no dejaba de saltar, matarlo sería como tratar de matar una molesta mosca que no para de moverse, Levi frunció el seño molesto, pero de repente vio como Eren salía de donde estaba, lanzaba sus arpones por debajo de donde había saltado el gigante y cuando el joven vio que este cayo finalmente al piso, actuó lo más rápido que pudo y le corto la parte trasera de las rodillas, provocando que el titán cayera sin la posibilidad de volver a atacar saltando.
Levi entonces tomo la oportunidad, se lanzo contra él y corto el gajo de carne de su nuca, matándolo inmediatamente.
Eren se encontraba algo agitado de tanto correr y de su acción tan repentina de actuar contra el titán, pero no pudo evitar sonreír al ver como su Heichou se volvía con el equipo a donde estaba él, el castaño se sentía orgulloso de sí mismo, o mejor dicho, de cómo habían trabajado tan bien en equipo los 2, Eren se volteo a ver a su capitán y le dio un saludo, el joven esperaba las palabras de su superior, se esperaba algo en afán de agradecimiento por haberle ayudado, espero por un momento sin recibir nada, fue entonces que el castaño miro a su capitán, el cual le estaba dando la espalda mientras limpiaba sus katanas.
-Te dije que te quedaras aquí. –Eren se quedo sorprendido al oír a Levi.
-Amm, bueno, es que no me parecía justo dejarle ahí solo, además, al final hemos logrado vencerles. –El joven sonrió con algo de nervios al ver que la reacción de su capitán no era muy positiva.
El cabo le miro con seriedad de reojo, lo cual logro romper entonces la sonrisa del joven soldado.
-No quiero que me vuelvas a desobedecer, si te digo que te quedes, te quedas, ¿entiendes, mocoso?
Eren se quedo en silencio por unos segundos, aun sorprendido por lo dicho por Levi. El castaño bajo la mirada algo desilusionado y entonces contesto a su superior:
-Si, Heichou…
-Bien.
Levi entonces se volteo y comenzó a caminar mientras Eren le seguía el paso, claro, este iba detrás de él, se mantenía en silencio, después de lo anterior realmente no le apetecía decir nada, simplemente seguía caminando detrás de Levi.
El moreno sintió el silencio repentino del joven, ya sabía que alguien tan joven como el reaccionaria así, bien, ya se lo esperaba, el tampoco tenía nada que decirle a Eren, así que también siguió caminando; pero fue después de unos minutos que aquel silencio termino gracias al mismísimo capitán Levi.
-Nunca te había visto hacerlo.
-¿Eh? –Eren reacciono de repente, no se esperaba que su superior le hablara-. ¿De…de que habla, señor?
-Tu sonrisa. –El castaño se sorprendió más mientras su capitán seguía hablándole sin mirarle-. Nunca te había visto sonreír.
Eren entonces recordó cuando la noche anterior en la cueva le dio esa sonrisa a su Heichou. El joven soldado recordó que había supuesto que su capitán no era de esos que aceptaran tal trato, menos de un soldado a un superior.
-B-bueno, es algo que todos hacemos. –Eren bajo la mirada rascando su cabeza con pena.
-Me gusto. –Eren se detuvo de repente al escuchar a Levi, lo miro entonces con sorpresa mientras este solo seguía caminando-. Deberías hacerlo más seguido, al menos frente a mí.
Fue ahí cuando el castaño sintió que sus mejillas se enrojecían, el mismo las toco para verificar, no sabía que decir, no se esperaba eso; el simplemente sonrió por lo bajo y antes de que pudiera perder de vista a su Heichou, corrió a con él y se coloco a un lado suyo, continuando su camino para buscar la salida de aquel bosque.
…
Capitulo muuuuuuy largo, lo sé, lo lamento muchísimo, espero no haberlos aburrido, siempre ha sido de mi escribir cosas largas hehe, se puede ver por mis trabajos de Literatura, aun así, si han llegado hasta aquí, pues muchísimas gracias, espero poder verles en el siguiente capítulo, gracias por leer, y bueno, esperen el siguiente día, que será el no. 3. ¡Les mando un beso enorme y muchas gracias por leer!
