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Nuevo día, nuevo capitulo...

A leer...


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Especial Romántico

Día 03: Flores

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Palabras: 1788

Pareja: Adrinette


Si algo le envidiaba Adrien Agreste a Chat Noir, era que el superhéroe podría vivir aventuras y situaciones inexplicables en toda su cruzada junto a Ladybug para proteger París; pero él, su versión civil no tenía situaciones divertidas o misteriosas que le dieran esa adrenalina a su monótona vida. Sabía que era estúpido sentir celos de la otra parte de sí mismo, pero es que ¿por qué todo era tan… cuadrado en su vida? ¡Se sentía tan asfixiado!

Con ese cansancio mental, subió las escaleras de camino a su salón de clases. Iba a saludar a sus compañeros cuando notó que todos estaban rodeando su escritorio. ¿Pasaría algo?

Y sí pasaba. Sobre el escritorio que compartía con Nino, había un pequeño ramo de margaritas blancas, con una nota que decía «Para Adrien». Vio que Chloé no hacía más que criticar aquella situación, aunque no podía negar que estaba intrigada por saber quién había sido capaz de atreverse a hacer eso. Él, simplemente se sentó en su lugar y tomó el ramo de flores, notando que el borde del papel que lo cubría, tenía dos pequeños símbolos ¿Significarían algo?

Con el fin de despejar el área, guardó el ramo de flores y nadie más habló del tema.

Al día siguiente y el resto de la semana siguieron apareciendo más ramos de margaritas. Adrien había pedido un poco de emoción en su vida y lo estaba consiguiendo, por lo que las ganas de ir al colegio aumentaron considerablemente, insistiéndole a Nathalie y a su guardaespaldas de que debía llegar más temprano. Sin embargo, a pesar de ser el primero en llegar, no alcanzaba a ver quién era el responsable del ramo que recibía a primera hora, todos los días; aunque más le intrigaba descubrir qué trataba de decirle en ese código.

Cuando el sábado encontró en su casillero un sexto ramo y sabiendo que solo sus compañeros sabían sobre esa práctica extra de esgrima, comprendió que la persona responsable era alguien de su curso.

Llegó a la mansión y se fue directo a buscar a Nathalie.

—Padre —habló y Gabriel lo miró fijamente, desde lejos, como siempre solía hacer —, ¿podría Nathalie ayudarme con una tarea?

El hombre de lentes observó a su hijo, quien tenía un par de gestos extraños, y aunque no lo asignó a algo malo, supuso que estaba preocupado por una tarea bastante complicada, tal vez, así que le permitió aquella solicitud.

Nathalie caminó dos pasos atrás de Adrien, confundida por aquel pedido, pues sabía perfectamente que él no solía necesitar ayuda para sus tareas.

—Dime, ¿qué es lo que pasa? —preguntó sin rodeos, por lo que Adrien sacó de su bolso, el ramo de flores —¿Flores?

—Alguien me las ha estado regalando. Tengo seis ramos y parece que tienen un código en ellas. ¿Me ayudas?

Las palabras del joven la dejaron muy confundida. Parpadeó un par de veces hasta asimilar lo que le estaba pidiendo.

—Eres experta en el estudio de idiomas y códigos antiguos… ¿Por favor?

Ante la súplica, Nathalie suspiró y se acomodó las gafas.

—Lo haré. Tráeme los ramos.

Adrien buscó los otros ramos y los dejó sobre su escritorio. Nathalie quitó las flores de los ramos y estudió con cuidado los símbolos de los seis papeles.

—¿Crees poder descifrarlo?

—Sí, no es complicado. Es cifrado Francmasón —respondió. Adrien se sintió tonto por un par de segundos, pues ella ya le había enseñado ese tipo de cifrado cuando era su institutriz.

—¿El de las líneas y puntos? —con la afirmación de Nathalie, el rubio dirigió sus ojos a los papeles.

—¿Crees poder descifrarlo tú?

—Lo intentaré —respondió, así que la mujer lo dejó solo para que lo hiciera.

—Volveré en un momento para ver si lo lograste.

—Gracias —indicó con una sonrisa sincera. Apenas se cerró la puerta, Plagg salió de su escondite.

—¿Ya sabes qué dice?

—En eso estoy —dijo, pensando en la posición de cada símbolo. Tomo una hoja y realizó dos símbolos del numeral, pero solo a uno le puso varios puntos dentro; luego, hizo dos X grandes y también solo a una le puso puntos.

En un par de minutos ya tenía listas las letras de aquel mensaje:

WA OD AR II NE IN

Se apoyó contra el respaldo de la silla, bastante confundido por aquellas letras que no decían nada.

Nathalie volvió con un vaso de jugo de naranja para ver si ya había resuelto algo y, efectivamente, ya casi tenía la respuesta, pero tenía que darle sentido.

—Adrien, ¿de verdad no ves el significado? —la mujer puso los ojos en blanco cuando el chico afirmó no darse cuenta. ¿Por qué tenía que ser igual a su padre en ese aspecto? Sacudió la cabeza y con un lápiz, unió las primeras letras y luego, las segundas, obteniendo "WOAINI ADRIEN" —. Quien sea que te escribió eso, sabe que manejas el chino.

—¿Eh? —cuando bajó la mirada, las mejillas se le sonrojaron con ferocidad. ¡Era una declaración! Ambas palabras tenían seis letras, por eso fueron seis ramos.

—La persona que lo hizo debe conocerte bien y ser bastante ingeniosa —comentó— ¿Sabes quién puede ser?

—No —negó con la cabeza, pensativo —. Solo sé que tiene que ser alguien del colegio.

—Que tal Kagami. Estaba contigo hoy —el chico se inquietó en su silla y miró a la mujer junto a él, con una sonrisa nerviosa.

—No es Kagami, de eso estoy seguro —comentó, haciendo que Nathalie lo mirara fijamente, casi transmitiéndole el mensaje de que era un asunto que debían conversar.

Nathalie mencionó algunas personas que podrían haber sido, pero Adrien las descartó. Era demasiado para Chloé, y Lila lo hubiera hecho muy obvio, además, sabía perfectamente que a ninguna de sus otras compañeras, les interesaba.

—¿Qué tal Marinette? —consultó Nathalie, finalmente.

—¿Marinette? —preguntó, y observó como la mujer de cabellos azules veía los post-it que Adrien tenía pegado en los bordes del monitor que tenía a su derecha.

Luego de observarlos detenidamente, Nathalie los señaló y preguntó.

—¿Por qué guardas esto?

—Es que Marinette siempre pone dibujos en las anotaciones y me da pena botarlos —comentó, aunque aquello hizo que sus mejillas volvieran a sonrojarse. ¿Podría ser verdad? Tomó la tarjeta donde decía su nombre y se acercó a todos los post-it para comparar la letra.

—Definitivamente es su letra —indicó Nathalie, a su lado, y cuando observó la reacción de Adrien, ladeó un poco la cabeza —. No sabía que tenías sentimientos por ella.

—Yo tampoco… —susurró, más para sí mismo que para Nathalie.

—Te dejaré solo — y tras eso, se retiró. Plagg, que volvió a pararse en el hombro de su portador, lo observó con una sonrisa. Por fin había visto la verdad.

—Siempre fui yo —susurró, lamentándose por todas las veces que malinterpretó las cosas con Marinette— Pero ¿por qué siempre lo negaba?

—¿Recuerdas cómo era contigo, antes? ¡Apenas podía hablar de los nervios que le dabas!

Adrien miró a su Kwami, comprendiendo que quizás, Marinette le había mentido por temor de verse descubierta. Suspiró y se dejó caer en su cama, abrazando una de las almohadas. Ella había sido una gran ayuda para él, en su intento de salir con Kagami y una buena consejera cuando aquello había fallado. ¡Se sentía extraño! Apretó los ojos y trató de descansar. Ya luego, con la cabeza más relajada vería que haría.

El lunes era San Valentín así que todo estaba bastante revuelto en la ciudad.

Nathalie le dejó una nota al chico, junto a su desayuno esa mañana, que hizo que el muchacho sonriera de sobremanera.

«No he mencionado lo de las flores con tu padre. Te conseguí la tarde libre, así que no hagas tonterías que me hagan arrepentirme de esto.»

Si la asistente de su padre hubiera estado con él en ese momento, la habría abrazado. Terminó de desayunar y se encaminó al instituto.

Adrien ya estaba en su escritorio, mirando la pizarra donde había escrito en código francmasón «¿Quieres ir al cine?», esperando ver las reacciones de sus compañeros al entrar. Estaba claro que nadie entendía nada porque todos se veían muy animados, mientras especulaban sobre lo que podría significar, incluso Max se había ofrecido a ir por Markov para descifrarlo. Fue en ese momento, que la única persona que podía leer eso, entró por la puerta y al ver la pizarra, ambas mejillas se le pusieron tan rojas que no pudo ser más obvia.

Marinette era la encargada de las flores y ya no le quedaban más dudas. Ella caminó hacia su puesto y cuando pensó que iba a pasar de largo como normalmente lo hacía, se paró a su lado y lo miró, mostrándose muy segura cuando el chico también fijó su mirada en ella. ¿Los ojos celestes de la presidenta de la clase le parecían más brillantes ese día o siempre habían sido así?

—¿Eso es verdad? —preguntó, señalando con la cabeza el pizarrón. Adrien afirmó.

—Lo es.

—Solo quería que lo supieras —comentó, aferrándose a las correas de su mochila —. No tienes que hacer nada por cortesía. —el rubio movió la cabeza para ambos lados, tratando de estudiar su comportamiento. Sus gestos le decían una cosa, pero por su voz, parecía todo lo contrario.

—Lo digo muy en serio —confirmó, elevando un poco la voz y haciendo que todos voltearan a verla—. ¿Quieres ir al cine conmigo, Marinette?

El vitoreo dentro de la sala fue tan grande que nadie se percató de que la profesora Bustier había entrado.

—¡Vamos, Marinette! —exclamó Alya, animando a Mylene, Rose, Juleka y Alix a que apoyaran a la de cabellos azulados.

—Yo… —apretó los labios, perdiéndose en la mirada de súplica que Adrien le daba, sintiendo que se derretía con solo verlo. Se supone había hecho todo eso para cerrar el círculo y no para activar ese sentimiento nuevamente, pero recordó que… "La vida nunca te da lo que quieres en el momento que quieres"; así que, aspiró profundamente y afirmó— Está bien, vamos.

—¡Gracias! —dijo Adrien, emocionado.

Cuando el ruido y los festejos, mientras todos decían "Al fin", inundaron el salón, la profesora volvió a hacerse notar.

—Dejen a la pareja tranquila y préstenme atención.

Marinette y Adrien se sonrojaron con ferocidad por las palabras de la profesora, pero ella sonrió al mirarlos a ambos.

Todos volvieron a sus asientos para llevar a cabo la clase con normalidad… aunque en ambos chicos, ya nada seria normal.


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Ya tengo a Adrien regalándole flores a Marinette en C'est Ma Vie, así que quise hacer algo distinto, y como dije, el capitulo 3 tiene algo que las hará investigar o pensar jajajja xD ¿Sabían o conocían el cifrado Francmason?

Creo que Nathalie tiene cara de saber textos antiguos jajajaj .-.

Como aquí no puedo dejar imagenes como en Wattpad, las dejaré en mi página de facebook para que las vean ahí si quieres complementar la idea ;)

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En fin... Creo que eso es todo, hoy no tengo mucho animo para conversar...

¡Gracias a todos por sus reviews!

¡Y Ánimo a todas las escritoras y autoras!

Nos leemos mañana en el Día 4 con un capitulo Ladrien: Tu voz

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Aquatic~

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9 de Febrero 2020