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Un nuevo día, un nuevo capitulo...

A leer

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Especial Romántico

Día 04: Tu voz

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Palabras: 1150

Pareja: Ladrien


Ladybug había estado bastante desconcentrada en la batalla, causando que el rayo aturdidor que emitía «Desestabilizador» la afectara.

¡Estaba aterrado!

Por lo general, él siempre era el afectado, pero ahora tenía que pensar en una forma de proteger a su compañera hasta que pudiera salir de la crisis mental en la que la habían sumergido.

Utilizando el Cataclismo, destruyó un letrero que cayó sobre el akumatizado, permitiéndole tomar a Ladybug y huir de ahí, lo más lejos posible.

Estaba en la otra punta del centro de la ciudad cuando el anillo le indicó que perdería la transformación, por lo que buscó un callejón para esconderse. Mientras Plagg recuperaba energías, se agachó a ver a Ladybug. La superheroina estaba agachada, tomándose la cabeza y repitiendo como si fuera un conjuro, que era una inútil, una buena para nada y que no merecía nada de lo que tenía en su vida.

Adrien apretó los labios, observándola tan vulnerable. La escena le dolía mucho porque la amaba tanto que le quemaba el pecho verla así.

—Ladybug —susurró, tratando de que lo escuchara, pero parecía completamente inútil, pues la chica parecía perdida en sus pensamientos. El rubio se miró con Plagg, pero el Kwami no parecía tener una solución.

—Ella es la de las respuestas —comentó el ser oscuro, terminado su queso.

—Eso ya lo sé —gruñó Adrien, agachándose aún más, tratando de verle el rostro a la superheroina—. Escúchame, Ladybug, sé que puedes oír mi voz. Regresa conmigo, por favor.

—No puedo, no sirvo… Soy una inútil… Debería desaparecer…

Aquello hizo que el chico se enojara. Se sentó en pose de loto frente a la joven, colocó ambas manos en sus hombros y pegó su frente a la de ella, dándole un pequeño y sutil golpecito, como si buscara conectar de alguna forma los pensamientos de ambos.

—No eres una inútil. Eres mi compañera, mi amiga, la chica más increíble del mundo, muy talentosa y estoy seguro de que todo lo que tienes en la vida, te lo mereces y más.

—No puedo —susurró, tratando de despegar las manos de sus oídos, pero aquella acción parecía imposible, tanto como abrir los ojos —. Déjame y vete tú solo. Sálvate… no quiero que sientas esto también.

—No, no lo haré. Me quedaré hasta que vuelvas a mí. Pelea contra esos pensamientos negativos, Bugaboo… Yo estoy contigo, como siempre.

Apretó los ojos y trató de luchar nuevamente, para poder liberarse de aquel cuadro de depresión. Escuchaba la voz de su compañero y por alguna razón le resultaba muy familiar, como si la conociera de otro lado… como si la voz de la persona que la llamaba no fuera la de Chat, sino la de Adrien.

¿Sería que en su depresión solo respondía a la voz del chico que ella quería, imaginando que estaba en el lugar de Chat Noir?

Aquellos pensamientos la hicieron volver a la carcasa oscura en la que había sido encerrada.

—Ya estoy listo —dijo Plagg, pero Adrien no estaba dispuesto a detenerse hasta traer de regreso a Ladybug con él, así que lo ignoró.

—¿Qué hace Ladybug cuando estoy en ese estado? —protestó, volviendo a colocar sus manos sobre las de su amiga, que seguía presionando sus oídos con los puños.

—Te besa —respondió Plagg, quien luego de un par de segundos, comenzó a descostillarse de la risa por la expresión de su compañero.

—¡No te rías!

—Pero si no es mentira —continuó el Kwami de la destrucción—. Esa vez que caíste bajo el hechizo de la flecha de Cupido Negro, ¿por qué te crees que te besó? ¿Porque sabes rico? ¡No!… era para romper el trance.

—¿Qué?

—Eso —afirmó—. Los besos de amor verdadero sirven para romper hechizos, por eso ella lo hizo y funcionó.

—Espera —alejó sus manos de las de Ladybug, petrificado —. ¿Estás diciendo que está enamorada de mí? —Plagg movió los hombros como si no supiera de qué hablaba. El rubio observó nuevamente a la chica que, frente a él, parecía cada vez más encorvada en su prisión mental, porque ya ni hablaba.

Adrien se puso de pie y caminó un par de pasos frente a la chica, aturdido, en un vaivén inquietante. ¿Qué debía hacer?

—Debes apurarte porque el akuma no va a tardar en llegar a nosotros. Ya puedo escuchar los gritos…

El rubio se relamió los labios y se agachó frente a Ladybug, volviendo a pegar su frente con la de ella.

—Escúchame, Ladybug, sé que estás ahí. No soy Chat Noir, soy Adrien Agreste. ¿Me escuchas?

—A… Adrien —logró pronunciar con algo de dificultad.

—Eso… Sí, soy yo. Chat Noir fue por el akuma, así que me pidió que te ayudara a salir de esto. Puedes escuchar mi voz, ¿verdad? ¿Puedes pelear en esa espesa niebla y regresar conmigo?, digo, ¿con nosotros? ¿por favor?

—No puedo Adrien. Escucho tu voz, pero aun así no puedo…

—Si mi voz no funciona para traerte de regreso… —dijo, cerró los ojos y tomándola de los codos, se los separó un poco para tener acceso a su rostro —… Permiso, m… señorita —cuando lo tuvo, le levantó el mentón y apretando los ojos, y sintiendo que su corazón se aceleraba de forma extraña, junto sus labios con los de ella, quien rápidamente se relajó, saliendo finalmente de su prisión

Adrien ni bien sintió eso, la soltó.

Ladybug recobró el sentido y se levantó inmediatamente. Él hizo lo mismo.

—¿Adrien?— exclamó, muy sonrojada —¿Qué haces aquí?

—Estaba por aquí en una sesión de fotos, pero se suspendió por el akuma. Chat Noir me salvó de ser atacado y me pidió que te cuidara.

—Oh, muchas gracias —dijo, pero enseguida cambió la mirada tierna por una seria—. Lo siento. Debo ir a capturar un akuma.

—¡Claro! —dijo, corriéndose para darle paso.

—¡Gracias por ayudarme! Y ten cuidado al salir de aquí —tras decir eso, tomó su yo-yo para ir en busca de «Desestabilizador»

—¿No le dirás? —preguntó Plagg, viendo como Adrien se perdía viendo a Ladybug alejándose de ahí, con una estúpida sonrisa de enamorado en sus labios.

—No —negó con la cabeza—. Ahora estamos empatados porque cada uno de los dos, no recuerda dos besos —tras decir aquello, miró a su Kwami —. Puedo vivir con eso, Plagg… ¡Transfórmame!

¿En algún momento Ladybug se daría cuenta que la voz de Adrien y Chat Noir eran la misma?

No había forma de saberlo, pero lo que sí sabía, era que ese akuma iba a ser liberado de una vez por todas. No permitiría que dañara a su lady y menos, ahora.


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Y eso es el Ladrien de este especial, no sé por qué me cuesta tanto escribir de ellos ;o;

Pero bueno...

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Gracias por sus reviews: laurenImprincess - AkiRoss - Arashi Shinomori - guest - ChrisBooth-Grey - karen Agreste - Tecupi

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Próximo capitulo: Adrinette: Confort

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¡Estamos leyéndonos!

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Aquatic~

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10 de Febrero 2020