bueno aqui va otro cap de esta serie, que para los que no lo saben, es larga... como sea disfruten
Salida de amigos Cap.5
¿Pasa algo hijo?-
su madre pregunta algo preocupada, el joven mira a su madre y niega con la cabeza, la mujer sabe que algo pasa el nunca suele comer tan lento y menos responder así ante ella, la mujer se levanta y se acerca
-¿dime que pasa, acaso saliste mal en un examen?-
-no es eso, no te preocupes estoy bien-
dice mientras sigue almorzando, la mujer se agacha para quedar un poco más a su altura
-hijo… sé que algo te pasa mi instinto me dice-
la mujer le acaricia la cabeza, el joven sonríe para disimular su preocupación, era de esperarse que estuviera confundido con respecto a su mentor, pero ese no era el momento para pensarlo estaba su mama ahí y seguro le contaba iba a ser un escándalo y prohibirle de por vida ir con él, eso lo haría sentir más mal de lo que ya estaba, el joven abraza a su madre
-mama estoy bien solo algo cansado por los estudios es todo-
la mujer toma esa respuesta como la verdadera y le besa la frente
-está bien, sé que eres inteligente y no hace falta que te esfuerces tanto-
le dice para subirle el ánimo y que pueda seguir estudiando. Después de comer el joven se dirige a su habitación para descansar un poco ya que aún se sentía algo confundido con sus pensamientos pero decidió dejarlo para después de verdad que ahora necesitaba relajar así que el joven tomo un libro de animales y empezó a leerlo, para despejar su mente.
En el templo el namek estaba en su cuarto meditando con mucho silencio como de costumbre, demasiado diría yo, faltaba algo o…alguien, su alumno faltaba, el ambiente divertido y ocurrente de su pequeño discípulo alegraba un día tan aburrido como este, era raro que al namek le pareciera… aburrido el ambiente sin su discípulo, sabía que él ponía lo maravilloso pero ahora no estaba y tenía que esperar a que viniera, si es que llegase a venir, lo que más temía… eso era algo que cada vez que el tiempo iba pasando se hacía una realidad, el tan solo pensar que su alumno lo podría dejar por fuera después de tanto tiempo era algo en lo que no podía pensar, temía que eso pasara pero… tenia fe en su alumno y sabe que nunca lo dejaría, pensar así lo hizo darse cuenta de lo apegado que era a su alumno, hasta meditar con mucho silencio le parecía aburrido, vaya que ese pequeño supo cómo cambiarlo, y pensar cuando antes lo odiaba y ahora era su mejor amigo, sonríe.
El joven en su habitación casi termina de leer su libro pero luego, después de tanto leer, se aburre y lo deja casi terminando justo en la parte de los insectos y animales pequeños, el joven mira hacia arriba mientras se reclinaba en su silla, veía el techo, pared, su escritorio, veía todo y a la vez nada, estaba muy aburrido y confundido, no pensaba con claridad, quería hacer algo pero… ¿Algo como qué? No tenía ni idea de que quería hacer en ese momento solo estaba allí, sentado esperando a que algo pasara, pensó en varias opciones en donde podía hacer algo pero todas parecían muy aburridas, ¿salir a ver insectos? No, lo hacia todo el tiempo, ¿Ver plantas? No, eso también lo hacía mucho, su maestro… vino de relámpago en su cabeza, enseguida sonrió el joven se levanta y piensa que tal vez sería buena idea, pero… luego recordó sus pensamientos y sueños, aun no tenía idea de porque los pensaba pero eso no impediría que viera su maestro así que se viste con su clásica camisa manga larga blanca y sus pantalones negros, el joven revisa antes de salir y observa que su madre no este, mira de un lado a otro buscando señales de su presencia, una vez que se asegura se va caminando lo más lento posible para no causar ruidos, pasa por todos los cuartos sin ningún ruido y justo cuando abre la puerta escucha un sonido extraño, el joven traga saliva y voltea, su madre estaba en el sillón dormida y roncando, con que ese era el sonido, el joven suspira y rápidamente se va volando justo en camino al templo.
El joven aterriza y como siempre Dende lo recibe, estando allí empieza a buscar a su maestro con la mirada y al ver que no estaba por esos lados supuso que estaba en su habitación así que corrió para ese lugar, mientras corría se dio cuenta de que en la parte del baño se estaba lavando algo, no le dio mucha importancia así que siguió.
Al estar frente a frente en la habitación pensó en tocar pero quizás no era el momento se había ido del templo algo rápido ni siquiera su maestro pudo abrazarlo bien, en eso se abre la puerta y el joven ve a su maestro feliz de verlo, lo saluda con un abrazo muy fuerte a el cual su mentor responde muy contento, luego de eso el joven empieza a oler algo extraño en él… como si alguien más estuviera aquí y no era un aroma desconocido si no uno familiar, acaso era de… ¿vegeta? Pero ¿Cómo? El nunca venia para acá a menos que fuera para entrenar en la habitación, el joven mira a su maestro y hace la pregunta
-¿El Sr. Vegeta estuvo aquí?-
el namek se sorprende por el inmenso olfato que estos monos poseían, hasta vegeta lo había olfateado, pero… ¿Por qué el joven lo olfateo? No es como si le gustara que lo olieran todo el tiempo, pero ¿Por qué lo hacía? Suponía que eran cosas de sayayines oler todo lo que desafíe su nariz o eso era lo que pensaba, el namek asiente con la cabeza, el joven supuso que era solo para entrenar, luego ve el cuarto de su maestro y nota que sus sabanas no están ¿por que?
-¿Y sus sabanas?-
el joven observa más su habitación y el namek le responde
-no lo sé, vegeta decían que estaban sucias y que debía lavarlas-
el joven abre los ojos y se sonroja, rayos de seguro vegeta se dio cuenta de que estuvo durmiendo en su cuarto pero ¿Por qué lavarlas? El joven luego recuerda su sueño, era cierto que estaba soñando en algo… muy raro y que a causa de eso su cuerpo tuvo esa reacción, debió haber quedado algo de fluidos en la cama, que vergüenza su esperma había quedado allí
-¿Pasa algo?-
el joven mira hacia él y solo niega con la cabeza
-nada, todo está bien-
jala al namek para que caminen un rato, ya que un minuto más ahí parado lo iba a poner más rojo que un tomate, su mentor lo sigue, adonde que quiera que el lo lleve.
Miren sr. Piccolo, un conejito-dice el joven mientras sostiene el animal, el namek lo acaricia y después el joven lo deja ir a su madriguera, ambos caminan un poco más allá ya que en ese lugar ya habían estado mucho rato, el joven corre para donde cree que sería buena idea ir, un lugar muy bonito que siempre iba cada vez que tenía oportunidad, usualmente iba con su padre o abuelo, pero hoy iría con su maestro y quería que lo viera
-¿Adónde vamos Gohan?-
el namek intenta seguir a su pequeño amigo, el joven voltea y sonríe
-tendrá que alcanzarse para saberlo-
corre aún más rápido para que este lo siga, el namek sonríe por lo travieso que era y corre también, ambos empiezan a correr muy animados, el joven voltea varias veces hacia atrás viendo a su maestro alcanzándolo, al estar lo suficiente mente cerca salta y se agarra de una rama haciendo que su maestro se distraiga por su acción y tropiece con una piedra, el joven se preocupa y baja, su maestro se voltea ya que había quedado boca abajo y al voltearse ve a su alumno parado encima de el
-¿Estas bien?-
pregunta muy asustado de haberlo lastimado, pero obviamente él estaba bien, se ríe ante la pregunta y preocupación innecesaria
-claro estoy bien, no tienes por qué preocuparte-
el namek le sonríe y el joven suspira de alivio, el mismo ayuda a levantar a su maestro pero al intentarlo ambos caen de una forma graciosa casi como una película de comedia, ambos se ríen pero dejan de hacerlo al ver en la pose en la que están, el joven estaba encima de su maestro pero acostado en él esta vez, además que su mano estaba debajo de él justo en la cintura casi tocando mas abajo, el joven se sonroja, el namek intenta pararse pero unas de sus manos estaba atrapada con la del joven, este agarrando su muñeca
-lo siento… me tropecé-
el joven casi tartamudea pero se mantuvo firme
-tranquilo no pasa nada-
el namek le sonríe a pesar de lo incomodo que estén los dos, el joven también le sonríe, admiraba de verdad que a pesar de que estuvieran en una situación incómoda el igual mantuviera la calma solo para relajar a su alumno y decirle que todo estaba bien, el joven lo abraza aun acostado encima de él a lo cual el namek siente un cosquilleo, como un toque de electricidad en su cuerpo que se iba expandiendo más y más cada vez que su amigo lo tocaba, el igual repite la acción del abrazo poniendo sus manos ya libres alrededor de su cuello, los dos se miraron por un tiempo hasta que un sonido entre los arbustos los distrae por un momento, era un pequeño siervo y que al ser descubierto corre hacia delante, el joven observa bien adonde se dirige y se levanta, claro no sin antes ayudar a su amigo, ambos se sacuden la tierra y luego siguen al siervo, la pareja corre hasta llegar a donde el joven quería, un lugar lleno de Flores hermosas animales, peces, hasta incluso una cascada, no sabía si su maestro había estado aquí antes, después de todo él siempre había vivido en el bosque, el namek observa el lugar y le parece extrañamente conocido casi como si hubiera estado aquí antes, pero del antes de hace años
-que bonito lugar-
el namek dice mientras observa el majestuoso paisaje
-¿Le gusta?-
-por puesto, es muy bonito el lugar pero siento que ya había estado aquí antes solo que no recuerdo-
el namek sigue admirando el paisaje mientras intenta recordar en donde fue que habían visto este lugar hermoso, de repente siente que su mano es reclamada por otro y baja su mirada, obviamente era su alumno que le sonría, este ve su mano como esta agarrada de su amigo y como el mismo se aferraba a la suya, se sentía tan bien ese contacto, sus manos tocándose era como un sueño, pero… ¿Por qué se sentía así? No es como si fuera la primera vez que lo hace, entonces ...no entendía porque se sentía diferente, sus pensamientos son interrumpidos por su alumno que le habla
-¿Qué tal si caminamos?-
el joven creía que si no lo recordaba este lugar, así como lo dijo, entonces quería hacerlo revivir ese recuerdo, su mentor sonríe para después aceptar la caminata con su alumno.
espero les haya gustado... :3 el próximo se titula incidente de espinas
