Mylittletwilight.
Capitulo9.
puntodevistadetwilight.
Desperté a las 4:30 de la mañana y desperté a toda mi centuria, que aunque se quejaron, se levantaron y los forme al frente de nuestras carpas y dije con voz autoritaria:
-Hoy tenemos una misión importante, quizás no regresemos, pero pelearemos con honor para terminar esta guerra y tener por fin la pax romana que nuestro emperador nos ha prometido.
Los soldados me alabaron y yo sonreí por lo bajo, mi centuria me respetaba, ellos me aceptaron a pesar de no ser de su raza y ahora yo estaba al mando. En ese momento apareció el comandante junto al legado, que es el jefe de nuestra legión, el comandante se paro al lado mio y junto a el estaba el legado, que era un hombre enclenque, con el rostro demacrado, de pelo negro bastante canoso y ojos marrones que tenían expresión cansada, parecía de unos 50 años, pero en realidad tenia 25 años, por lo que entendía era adicto a la meta-anfetamina, nunca entendí como había llegado a ese rango. El comandante dijo con voz autoritaria y severa:
-muy bien, señoritas llego el momento en que van demostrar vuestro honor y lealtad al imperio.
Los hombres alabaron esas palabras y me siguieron a mi, al comandante y al legado, hasta llegar a un aeropuerto improvisado y vimos un avión enorme, era un prototipo que tenia un sistema de camuflaje y era invisible a los radares, nos montamos en el avión y nos sentamos en los asientos que estaban pegadas a la pared de la bodega de carga.
Ya en el aire, use mi magia para preparar mi arma para la batalla, lo mismo hacían los soldados, si les soy sincera estoy nerviosa, vamos a morir en esta misión, pero si lo logramos incluso aunque morimos seremos recordados como los héroes del imperio, pero luego pienso en mi padre como se sentirá si muero, deje de pensar todas esas cosas tenia que concertarme en la misión.
Por fin sobrevolábamos britania, el comandante nos informo que saltaríamos en paracaídas en las afueras de Londres, así empezaron a saltar, hasta que solo quedaba yo, me pare y me puse el paracaídas con un poco de dificultad por estar diseñado para humanos, pero me lo puse y el comandante me dijo con un tono amable no típico de el:
-trata de regresar chica, a tu padre no le gustaría perderte.
-Si eso haré, pero ¿como sabes de mi padre?. Respondí yo nerviosa.
-Por que se como es perder a mi hija. Respondió el comandante con una sonrisa melancólica.
Yo asentí y salte, abrí el paracaídas y aterrice al lado de mi centuria y les di ordenes de moverse con sigilo hasta la entrada a la ciudad.
Entramos a la ciudad pero me pareció extraño fue demasiado, quizás simplemente todos los soldados estaban en la galia peleando, seguimos, caminando por la ciudad para llegar al palacio de buckingham, nos encontramos en el camino con soldados pero los eliminábamos y seguíamos nuestro camino.
Cuando llegamos, nos dimos cuenta de por que no había casi soldados en la ciudad, todos estaban aquí, empezamos a disparar mientras nos cubríamos donde podíamos, varios de mis hombres murieron pero los soldados del rey Arturo estaban muertos, así que entramos a los jardines donde había mas soldados, con algunas dificultades logramos eliminar a toda la seguridad y llegamos a la puerta, en ese momento eramos 50, 10 me acompañaron adentro y los demás se quedaron vigilando afuera, entramos al vestíbulo donde no había nadie y nos fuimos de habitación en habitación donde si encontrábamos resistencia que eliminábamos rápidamente, hasta que llegamos al despacho donde se suponía que estaba Arturo, y efectivamente estaba, nos vio entrar pero no hizo nada, solo se quedo mirándonos, era un hombre de aspecto débil, de pelo rubio oscuro, ojos negros, piel morena, no parecía tener mas de 25 años, este hombre dijo con un tono noble y educado:
-llegan tarde ya he llamado al ejercito para que vengan para aca de inmediato, los mataran a ustedes y destruirán su preciado imperio y yo el rey Arturo seré el dueño del mundo.
-Estas loco. Respondí yo con rabia.
-oh. Yo no estoy loco, solo soy un genio visionario como julio cesar yo planee por años esta toma de poder, claro el se me adelanto. Respondió Arturo con la mirada de un demente.
-no, julio cesar fue un visionario, tu solo un loco sediento de poder, como Caligula o Nerón. Respondí yo con mas rabia, quería pegarle un tiro pero también quería saber mas de aquel hombre, por que aunque fuera un loco es mejor saber todas las versiones de la historia.
-No me compares con esos demonios, yo soy un genio, todos piensan que lo soy y tu no me dirás lo contrario. Respondió Arturo totalmente fuera de si.
En ese momento saco una pistola pero nosotros abrimos fuego y lo matamos, suspiramos pensando que todo había terminado, pero justo en ese momento, empezamos a oír disparos, miramos por las ventanas del despacho del ya fallecido rey y vimos como venían llegando tropas britanas, pero también aviones romanos, nosotros rápidamente salimos de ahí.
Salimos del palacio y nos encontramos a los demás disparando a los britanos tratando de defender la puerta, ya habían caído diez, nos colocamos en posición y empezamos a disparar, pero pronto nos superaban en numero, pero pronto vimos en el cielo muchos paracaídas con la insignia romana caer mientras los soldados disparaban, pero justo en ese momento uno de mis hombres grito, granada y todos nos agachamos, pero la explosión me llego a alcanzar y quede desmayada.
Desperté no se cuanto tiempo después en un hospital, no sentía ninguna de mis patas, por que no las tenia, en ese momento un doctor entro en la habitación y al verme despierta dijo con asombro y alegría:
-Ya despertó señorita sparkle, dios cuanto tiempo.
-¿cuanto ha pasado?. Pregunte yo con miedo.
-Un año señorita. Respondió el doctor.
Yo estaba sorprendida, pero luego le pregunte al doctor:
-¿Que paso con la guerra?
-Ya termino, gracias a ti ya vivimos en paz. Respondió el doctor antes de retirarse de la sala.
Yo me quede ahí sin poder hacer nada, hasta que el doctor volvió con otras personas que cargaban una prótesis robótica, parecía diseñada para mi, este mismo doctor, me dijo:
-tu prótesis nueva, para que puedas volver a caminar, diseñada con la mas alta tecnología de punta.
Me levantaron y me pusieron en la prótesis, luego conectaron la prótesis con las fibras nerviosas de lo que quedaba de mis patas y una vez hecho eso, pude mover mis nuevas patas aunque algo torpemente, el doctor me dijo que tardaría en acostumbrarme pero que lo haría y caminaría como antes. luego trajeron un sustituto de mi pelaje, de un materia sintético igual de un color morado y me lo pusieron encima para ocultar las partes metálicas, después de eso me ayudaron a subirme a la cama y con un poco de incomodidad en un principio me acosté en la cama y el doctor y los otros hombres se fueron y me volví a quedar sola en mi habitación, pero solo por un rato, por que alguien entro unos minutos después, al principio no lo reconocí, pero cuando lo tuve mas cerca supe que era el comandante, que la verdad no conocía su nombre, pero bueno, se acerco a la cama y se sentó en una silla cercana y dijo con un tono de voz muy paternal:
-Creí que morirías, estos años te considere casi como una hija y perderte seria algo muy desastroso para mi después de lo de mi hija, por eso quiero darte esto.
En eso el saco un collar de oro, con joyas incrustadas en el, entonces el comandante dijo casi llorando:
-Quedatelo, era de mi hija, pero creo que te lo mereces.
Entonces me puso el collar en el cuello y se puso a llorar, yo trate de consolarlo con un abrazo pero claro mis nuevas patas delanteras no me respondían todavía bien, así que dije con una sonrisa:
-Gracias, por darme esto prometo conservarlo por siempre.
El comandante se seco las lagrimas y asintió con la cabeza y salio de la habitación, justo cuando salio el entro mi padre, mi madre y mi hermano, aunque casi no reconozco a mi padre, esta bastante demacrado y se esta quedando calvo, mi padre con lagrimas en los ojos me dijo:
-Cuando recibimos la visita pensamos que habías muerto, es bueno verte sana y salva, aunque no saliste ilesa, pero me alegra que estés viva.
Yo no aguante mas y me eche a llorar, pero mi padre me abrazo y nos consolamos uno al otro, después nos pusimos a hablar entre todos y nos reímos como en los viejos tiempo.
Dos horas después, se fueron y entraron mis amigos, María y Pablo y mi novio Antonio, primero nos dimos un fuerte abrazo, pero mis patas no me ayudaron mucho pero bueno ya aprenderé a usarlas, luego nos pusimos a hablar de todo lo que había pasado, pero en eso, Antonio se arrodilla y me pide matrimonio yo acepto, lo amo mucho y el también me ama, yo lo beso fuertemente en los labios, como extrañaba besarlo, sentir mis labios con los suyos, prometo no volverme a alejar de el.
Hasta aquí este capitulo, solo falta el epilogo y ya esta se acabo, ojala les haya gustado y nos vemos en el epilogo, adios.
