sin nada más que decir, (porque no se que decir) aquí esta el capitulo
¿instinto cap.9
La fiesta seguía en pie, todos los amigos del joven seguían en kame house, bebiendo, charlando, riendo etc., pero se extrañaron que su amigo se estuviera tardando mucho, es decir, ¿Qué podría estar pasando?, el calvo pensó en ir a ver, pero quizás se estaba preocupando mucho, ya era un niño grande podía manejar lo que estaba pasando
-¿no vas a buscarlo?-el beisbolista dice mientras toma una jarra de cerveza, el calvo se inclina en la silla mirando hacia la dirección en donde se había ido y sonríe
-nah, él sabe cuidarse solo, además ¿que podría estar pasando que requiere mi intervención?.
Aléjate del sr. Piccolo-el joven empuja al príncipe quitándolo del tacto de su amigo, este se ríe en su cara-¿o que, me golpearas?-dice poniendo su dedo en su frente presionándolo para que este retroceda pero no lo hace ni un poco, el joven quita su mano de su frente y poniéndose casi en putillas lo desafía
-sí, te golpeare-lo mira desafiante, ya no era el niño miedoso que conoció, era capaz de defenderse de personas como él, su mentor mira impactado de cómo lo desafiaba, no creía que llegaría tan lejos, definitivamente estaba en shock, el príncipe frunce el ceño y gruñe al escuchar la insolencia del mocoso de kakaroto, ¿Cómo se atrevía a desafiarlo? De verdad era estúpido
-escucha mocoso, podrás ser más fuerte que tu padre pero más fuerte que yo… no lo creo, te falta experiencia niño-el príncipe se va pensando en sus palabras como triunfantes, pero el joven no se iba a quedar con esa respuesta, tenía que decir algo, así que voltea
-no lo creo-dice el joven haciendo que el príncipe se detenga
-¿Cómo dijiste?-el príncipe camina hacia el algo rápido como si estuviera a punto de meterle un golpe, el namek piensa intervenir pero el joven no parecía necesitar su ayuda, se veía en su cara
-¿qué insinúas mocoso?-el príncipe agarra de la camisa y lo levanta haciendo que este quede a su altura, el joven en ningún momento se echó para atrás, su cara seguía neutra sin ninguna pisca de miedo, su mentor intenta intervenir pero el joven lo aleja con su mano en señal de estar todo bajo control, el príncipe ríe ante esta acción tan "heroica", insistía en defenderlo, pero que "tierno", el namek solo podía mirar como una pelea estaba por comenzar
-¿y bien dime que insinúas, que eres más fuerte que yo?-el príncipe al decir estas palabras se ríe a carcajadas mientras que el joven sonríe, feliz de quitarle esa risa de su ser
-si-el príncipe deja de reírse y lo pone contra la pared alzándolo más arriba, muy molesto
-como te atreves-el príncipe estaba listo para darle un último golpe pero el joven lo detiene con sus palabras
-es cierto lo que dice que no poseo experiencia en el campo de batalla, pero… en lo que estoy seguro es en que soy más fuerte que usted y eso no lo puedes discutir ¿sabes porque? Porque muy en el fondo sabes muy bien que si peleamos en este momento quizás te gane-el príncipe mantiene su puño cerca de su rostro pero lo aleja escupiendo al piso, este lo baja de golpe y se retira, el joven había ganado la batalla, su mentor estaba más que impactado, lo que presencio no era como Gohan en lo absoluto, era como si… como si hubiera despertado su lado más agresivo, nunca había visto eso acepción del campo de batalla, el joven voltea a ver a su maestro
-¿estás bien?-dice el joven, el namek obvio que responde que si asintiendo con la cabeza pero lo que vino después fue inesperado, su alumno lo estaba abrazando… muy fuerte de la cintura encajando su cara en su abdomen
-lo siento no debí dejarlo solo… le prometí que iba a estar y… lo rompí-el joven casi llora pero es calmado por la mano de su amigo acariciando su cabeza, este levanta la mirada
-no te preocupes estoy bien, además también tienes otros amigos y seria egoísta de mi parte no dejarte verlos-el joven se seca las lágrimas que caían en ese momento, su maestro siempre tan atento a su felicidad que parecía su segundo papa, el joven sonríe
-si pero si hubiese estado no estuviera en problemas sr.-dice el joven con ojitos tristes, su maestro le levanta la mirada para que lo vea
-nadie hubiese predicho eso, ninguno se lo esperaba-el namek mira hacia donde el príncipe frunciendo el ceño, el joven hace la misma acción pero su mirada era más molesta que la de su maestro y empieza, apretarlo cada vez que recordaba cómo se le acerco así, que casi parecía besarlo, se enfureció como nunca ¿Cómo se atrevió? El joven nunca había experimentado ese cambio de actitud tan repentino, ósea, sentirse de un momento a otro… dominante, sentirse así era nuevo, el joven nota que su maestro le toca el hombro y este deja de mirar a el príncipe y ve a su mentor
-me estas asfixiando-el joven no entendía esa respuesta pero al ver que lo estaba abrazando muy fuerte lo suelta de inmediato
-lo siento-el joven se sonroja por su reacción, otra vez se había dejado llevar, su maestro después de recuperar el aliento le habla
-está bien, ¿se puede saber por qué casi me asfixias?-el namek se soba le abdomen sintiendo todavía algo de presión, el joven baja la cabeza y piensa en ¿qué responder a eso?
-am… bueno… yo-el joven mira hacia donde estaba el príncipe y su mentor ve lo que intentaba decir-ya dije que estoy bien-el joven voltea y asiente, sabía que estaba bien, por Kamisama él podía cuidarse solo
-lo sé, es que todavía estoy algo… molesto, ¿no te golpeo?-el joven se acerca a verificar que no esté dañado físicamente y su maestro levanta la ceja
-¿es enserio? Para tener que golpearme primero tendrá que pararse en una silla-dice en broma haciendo reír a carcajadas a su alumno, los dos se quedan en un silencio de 3 segundos hasta que el namek decidiera irse
-¿porque se va tan temprano?-el joven lo mira con ojitos de cachorro otra vez, el namek hace lo posible por no verlos y responde
-han pasado cosas raras y quisiera meditar un poco para relajarme-el joven comprende, el namek camina junto a su alumno para la salida, sus amigos lo ven y le preguntan si ya se iba pero el responde que solo iba a acompañarlo y regresaba, en eso salen de la casa
-bueno hasta aquí llegas-dice le namek, el joven ve cómo se alejaba hasta la orilla de la isla listo para volar, no sabía porque, pero… necesitaba acompañarlo, no quería que vegeta lo persiguiera, según el joven
-voy acompañarlo-el joven se acerca a él con la mirada seria, el namek voltea los ojos, no era necesario que viniera
-no puedes…-el joven interrumpe sus palabras mientras se ponía al lado de él-no le pregunte, dije que voy acompañarlo-el joven se pone en posición de vuelo pero el namek lo detiene apartándolo de su camino
-y yo dije que no puedes-el namek se va volando antes de que su alumno diga otra palabras más y lo retrase, el joven ve como su maestro desaparece de su vista, incapaz de alcanzarlo, este se molesta pero no con las acciones del príncipe, aunque en cierta parte si le molestaban, si no con el mismo, él se lo prometió y lo decepciono, es cierto se había disculpado pero sentía que no era suficiente, además todavía tenía esa extraña sensación cuando lo vio tan cerca del príncipe, ¿serán sus instintos sayayines? Puede ser, no es una idea muy tonta más bien algo que explica su comportamiento, lo que sabía de su raza es que pueden olfatear el aroma de otros, como lo hizo cuando sintió que había alguien más con su maestro, quizás si preguntaba… no, el príncipe había sido muy grosero y además dudaba que le respondiera, él lo odiaba, el joven se integra a la fiesta de nuevo, sin percatarse que estaba, otra vez siendo vigilado por el príncipe que al terminar de ver se sienta de brazos cruzados en la silla
-lo sabía.
Otra vez la montaña de libros, con más preguntas y más ejercicios que resolver, el joven se reclina en su silla extrañando lo fiesta que termino, hubiese durado más pero ya todos se tenían que ir, además su madre le permitió solo unas horas de lo contrario no podrá salir más con ellos, el joven obedeció y aquí estaba, de nuevo en su casa con la montaña de libros y hojas, este empieza a leer un libro de mate para los ejercicios pero algo más llama su atención, un libro sobre especies salvajes que estaba justo en su librero, en eso el joven lo toma pensando que una pequeña lectura antes de empezar con matemáticas no haría daño, así que empieza a leerlo.
Flores por todas partes y animales corriendo a sus madrigueras, se escuchaban pasos en el bosque que se dirigían a la cascada, se podían ver una sombra alta que se agachaba en la orilla, de la cascada, el namek mete su mano en el agua sintiendo el agua fría he intentado recordar ¿en dónde era que lo había visto? En su memoria estaba el lugar y la cascada pero no recordaba en qué lugar de su infancia estaba, este le llega un recuerdo de relámpago donde había una cueva con muchas de las cosas que el recolectaba esta pequeño, en eso ve otra vez la cascada y observa más allá, se podía ver una entrada, la entrada que buscaba el otro día, el namek se asegura que nadie lo vea y empieza quitarse la camisa, capa y turbante dejando solo sus pantalones puestos y zapatos, al entrar en el agua empieza a nadar hacia donde creía ver una entrada, algunos animales marinos servían de ayuda debido a que la mayoría buscaba lugares para esconderse, en eso ve que había un agujero que llegaba a la superficie justo atrás de la cascada, este sube y llega a la cueva de su infancia, el namek observa el lugar recordando así su antigua casa, sabía que algo más había escondido, recordaba una que otra pertenencia de él, así que empieza a buscar y tras ver una pequeña luz en un cofre semi abierto encuentra su tesoro, se agacha y lo toma abriéndolo totalmente presenciando así su colección de pequeños pedazos de diamantes, rubíes, esmeraldas y demás, en eso recuerda que de niño después de entrenar para vencer a su enemigo, busca a menudo objetos brillante para matar el tiempo solo que no sabían lo que eran, claro después que creció se dio cuenta de su valor y decidió esconderlo, debió olvidar cerrarlo bien para encontrarlo así, el namek sonríe y agradece que su alumno lo haya llevado a ver este hermoso lugar otra vez, sentía que viajaba en el tiempo, y todo gracias a su él que siempre era, es y será una de las mejores compañías que ha tenido jamás
-gracias Gohan.
En corporación caps. La científica experimenta sus casos de alta concentración y precisión, que cualquier movimiento o ruido puede hacer que la sustancia explote en su cara, llevándola hacerlo de nuevo, en eso un fuerte temblor se siente en el laboratorio haciendo que la sustancia caiga más de lo debido, provocando una explosión de humo y residuos en su cara, esta se quita las gafas y golpea la mesa, sabía quién era el causante de todo esto
-VEGETAAAA-la científica va por él, corriendo lo más rápido posible esperando que este no escape, afortunadamente estaba en la capsula gravedad, esta intenta abrirla puerta pero estaba sellada así que empezó a tocarla ruidosamente hasta que este atendiera, el príncipe encerrado en su mundo de pelea escucha los ruidos provenientes de afuera, pero como se trataba de su esposa no se molestó en atender más bien la ignoro lo más que pudo, en eso siente como la cámara de gravedad se desconecta volviendo a su gravedad normal, el príncipe voltea hacia atrás y ve a su esposa con un control remoto
-¿Qué hiciste?-
-sabía que nunca me prestarías atención así que me tome la molestia de construir esto para cuando lo necesitara en la capsula de gravedad-la científica se ríe entre dientes y luego suelta una risa malévola que solo hace que su marido voltee los ojos a otra dirección, la científica se acerca poniendo su dedo en su cara
-mira si vas a entrenar tan ruidosamente mejor hazlo a fuera-le señala la salida muy molesta por haberla hecho derramar liquidó peligros así que el príncipe se retira, de todos modos ya había terminado
-como quieras-este se va volando para donde cree que sería una buena idea entrenar, solo esperaba que el namek no estuviera.
Leones, tigres, pumas, jaguares, lobos, osos hasta monos, todos tenían algo en común, el instinto, eso que los permite saber cuándo algo iba mal o bien, que les advertía del peligro y ayudaba a defender su territorio, algo que llamo mucho la atención del joven fue la parte del aroma, según el libro este ponía en alerta al animal por si un posible contrincante estaba a punto de acercarse a su terreno u algún miembro de su manada, provocando así que este se enfade, el joven cierra el libro y piensa un momento en eso del instinto sayayin, ¿tendrá algo que ver con los animales? Era lógico y a la vez no, ósea podía transformarse en un mono gigante, eso era un animal, pero… ¿y si no funcionaba así? Tantas preguntas y sin alguien que las responda, este mira al techo pensando más el asunto
-¿tal vez le pregunte a vegeta?-el joven se rasca la cabeza pensando que sería una mala, así que trata de pensar en otra cosa por ahora, resolverlo solo no era la opción.
bueno espero les haya gustado el siguiente capitulo se titula "ojala fuera un sueño" 7u7
