como dije aquí esta otro.
"¿me estoy enamorando de usted?" Cap. 14
En corporación capsula, estaban milk y Bulma tomando café en el patio mientras hablaban un tema muy importante, que no podía seguir estando en secreto por más tiempo
-sabes esa barriga crecerá y no podrás ocultarlo más, además tantas fajas no serán suficientes dentro de uno meses-
la científica toma un sorbo mientras esperaba la respuestas, la mujer coloca su taza en la mesa bajando la cabeza y sobándose el vientre en donde se encontraba nada más que su próximo hijo
-lo sé pero con todo esto del tema de la batalla de cell la pérdida de su padre siento que si le digo se va a sentir triste, como un bebe requiere más atención que un niño de 11 año puede que se sienta solo-golpea la mesa, la científica se sorprende tanto que casi suelta la taza
-como desearía que goku estuviera aquí, se reusó a ser revivido y más encima me deja con nuestro hijo y uno en camino-algunas lágrimas se salen de sus ojos pero no de tristeza si no de rabia, la científica la tranquiliza poniendo una mano en su cabeza
-no te enojes eso puede afectar a la criatura, además sabes cómo es él, siempre le gusta estar entrenando, no sería goku si no lo hiciera-sonríe nerviosamente esperando que su rabia pase he intentado hacer el tema algo cómico pero no funciono más bien esas palabras hicieron molestar más a la mujer
-entonces eso significa que el entrenamiento importa más que la familia ¿verdad?-la científico la agarra del hombro intentado calmarla pero a ese punto era imposible-responde-la mujer se levanta amenazante
-no quise decir eso solo dije que no sería él si no entrenara-trata de reír pero es callada por las palabras de la mujer que sonaban cada vez más furiosas
-¿y dejaría de ser él por hacer su papel de padre y esposo? ¿Acaso no puede ser 3 cosas a la vez? ¿Acaso no puede vivir un día sin entrenar? Responde anda, quiero ver tu opinión-cruzo lo brazos esperando a su respuesta pero la científico baja la cabeza, ya que no había nada que defender… si todo era verdad, fue buen padre pero a veces ponía al entrenamiento primero, sin importar la opinión de milk sobre eso, así que no podía decir algo bueno de él, por ahora, la mujer descruza los brazos, sintiéndose triunfadora por esto
-ya vez, no es tan bueno como dicen, siempre anda entrenando y no le importamos nosotros-en eso la científica interviene, aclarando ese error
-no es cierto el si se preocupa y ustedes si les importan, ¿Por qué crees que entrena tanto? Para defenderlos no solo al planeta si no a los que le dan la fuerza para seguir entrenado, incluso cuando no puede ellos son los que le dan la esperanza para luchar, esos son ustedes-la científica haciendo entrar en razón a su amiga, la mujer se sienta
-pero si eso es verdad, que le importamos, ¿Por qué pidió no ser revivido?-llora al recordar lo que su hijo le dijo cuando llego a casa, todo sucio y con una mirada de tristeza que nunca olvidara, la mano de la científica toca su cabeza comenzando acariciar su cabello
-que no haya pedido ser revivido no significa que no le importemos, él nos protege donde quiera que este, además quien dice que algún día no vuelva -la mujer mira secándose las lágrimas de la cara
-¿tú crees?-dice mientras su amiga sonríe
-pues claro quizás se canse de estar haciendo… lo que sea que esté haciendo y regrese, además nadie en esta tierra cocina como tú-la hace reír y como acto seguido le ofrece una galleta para relajarse un poco, la toma agradecida de subirle los ánimos
-tienes razón en algo… soy la mejor cocinera en el mundo-ambas ríen por un rato para luego cambiar de tema.
Llegaste sr. Piccolo-el guardián lo recibe con los brazos abiertos, el mayor lo saluda y luego se va a meditar pero no a su habitación sino al jardín, sentándose en su posición habitual, respira profundo y comienza con su sesión habitual pero sus pensamientos del día no lo dejaban meditar en paz, todavía tenía en mente la impactante escena que vio al despertar, fue tan… extraño no solo la reacción del joven si no… la sensación, se sintió… raro como un hormigueo o algo parecido, ¿eso era normal? No conocía mucho de sí mismo, claro que conocía lo básico pero esa parte de allá abajo no muy bien, nunca le dio curiosidad, de hecho ni se la veía solo cuando iba al baño pero del resto no sabía nada, se sentía tonto el no saber nada de su cuerpo en especial porque… es su cuerpo, es algo que lo ve todos los días algo que está ahí pegado a él ¿Por qué no sentir curiosidad por sí mismo? Tenía que saber porque de esa reacción, tenía que preguntar a alguien que supiera de esto pero… Dende era un niño y posiblemente no tenga la madurez necesaria para responder eso, además tenía cosas más importantes por hacer, entonces… ¿a quién preguntarle?
Su mente se pone en blanco mientras piensa un poco llegando así a su mente algo que no se le había ocurrido y que podría funcionar
-"Nail…"-
sus pensamientos son interrumpidos por el guardián
-sr. Piccolo ¿esta?-el guardián espera a que este abra los ojos y al hacerlo ve al pequeño namek delante de él
-¿Qué pasa?-el guardián se acerca
-quiero pedirle una cosa-el namek espera la respuesta
-¿y eso es?-el guardián toma mucho aire y sorprende al namek con su petición
-quiero que me entrene-el guardián baja la cabeza preguntándose si había sido buena idea, el namek mayor cruza los brazos
-¿Qué te llevo a pedirme eso?-el más pequeño lo mira
-es…-
piensa en todas las veces que había sido un estorbo tanto para los demás como para él mismo, no podía ser capaz de defenderse ni de ayudar a otros y cuando atacaron namek y su amigo de allá murió enfrente de él, fue algo tan horrible que no podía evitar sentirse culpable y ahora que tenía un cargo mayor no podía hacerlo mismo ni ser el mismo tenía que cambiar, por el bien de todos y de él, el pequeño alza la mirada muy serio tanto que parecía molesto
-ya me canse de ser un estorbo, todos ustedes pelean y cuidan el planta pero…. Yo que soy el guardián de la misma no soy capaz ni de dar un golpe en defensa propia, así que te pido, no, te exijo que me entrenes-
se pone firme, el mayor se sorprende al ver tal reacción, en especial del menor, nunca creyó que diría eso, él era pacifista, no le gustaba la violencia, ni la sangre, y el hecho que le exigiera ser entrenado para ayudar a proteger la tierra fue algo que lo tomo de sorpresa, el namek descruza los brazos, y tocando su cabeza acepta su petición
-¿Cuándo quieres empezar?-
¿Por qué fue tan tonto? ¿Por qué no se fijó antes de caer encima de él? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? gohan Solo… deseo no haber sido un tonto, se tenía bien merecido la ley del hielo con su maestro, era lo justo y un perfecto castigo para él, suspira y se sienta en su cama tratando de pensar en cómo reconciliarse mañana con su maestro, no podía dejar que se fuera molesto ni mucho menos por algo que había sido su culpa, tenía que arreglar las cosas pero… por ahora no, cada quien necesitaba su espacio en especial el joven, se quedó pensando en que darle para que aceptara su perdón, como era debido, y no siguiera molesto, pero en eso su mente le juega una broma y salta a la parte de cuando sintió algo allá abajo, eso lo sonrojo de la vergüenza, si había algo en esa parte intima e inexplorada de su cuerpo, había un sexo desconocido para él mundo, algo que quería saber pero si le preguntaba … ¿él le respondería o si quiera tenía el valor de preguntar? Quizás no lo tenía pero la curiosidad lo mataba inmensamente, quería saber que ocultaban sus pantalones y ver todo
-"quiero saber que eres Piccolo, quiero saberlo, quiero ver tus…"-
sus pensamientos son interrumpidos por la razón, ¿Qué acaba de pensar? El joven se rasca la cabeza estresado de esta mierda, estos pensamientos a una figura mayor, y no cualquiera si no su más fiel amigo, maestro y padre, no eran normales, estaba considerando ya que estaba loco, ¿Cómo podría pensar eso de su maestro? No tenía sentido, nada de lo que pasaba tenía sentido, cada pensamiento cada sueño inclusive cada acción, nada tenía razón de ser, empezaba a creer que necesitaba ayuda y que tal vez el reservarlo no era opción, se estaba ahogando en su propia frustración, todo eso sobre su mentor era… obsceno, malo, vergonzante…pero… a la vez… excitante y… ¿agradable?
El joven golpea la pared que daba a su cama y empieza llorar desesperado por saber lo que pasaba con él, no importa cual opción sea solo quería saberlo, quería poder ver a su maestro sin tener esos pensamientos, quería soñar con el pero no así, quería saber Por qué pasaba esto, quería respuestas, en eso un pensamiento llega a su mente, una idea que mientras más la pensaba más real se hacía y más sentido tenía con todo lo que le pasaba, pero a la vez daba miedo y confusión, se levanta y mira al techo aun con lágrimas cayendo y asustado por lo que estaba a punto de decir
-sr. Piccolo… acaso me… ¿estoy enamorando de usted?.
mañana otro por que ha es de noche aquí :3 hasta la proxima
